El silencio del movimiento.

La causa fue el silencio del movimiento.

La gente caminaba por las ciudades. Por las calles circulaban coches, furgonetas, taxis, autobuses, bicicletas y patinetes.

Nada anormal, si se piensa objetivamente. Pero había un detalle que convertía aquella escena en algo especial. Anormal, incluso. Ese detalle era la calma.

En los rostros de los caminantes se dibujaban sonrisas, expresiones serenas, gestos de agrado. Los conductores transitaban sin prisa. No se oía ni un claxon. Solo la señal acústica de los semáforos, aunque incluso ese sonido parecía haberse transformado en algo melódico.

Se escuchaba el rumor de las conversaciones, las risas en las terrazas, la algarabía de los niños al salir del colegio, el susurro de las fuentes y el trinar de los pájaros, que destacaban en aquella atmósfera sosegada.

De vez en cuando, las sirenas de una ambulancia o de un coche de policía rompían la paz ambiental, pero eran sonidos temporales, livianos, porque ya no hacía falta subir el volumen. En muchas ocasiones, el parpadeo incesante de las luces bastaba para abrirse paso hacia la emergencia.

El buen humor cambió las cosas. El silencio permitía oírse mejor, tanto hacia dentro como hacia fuera, y poco a poco surgió una sociedad más dialogante. No era perfecta, pero sí más amable. Más dispuesta a escuchar.

El cambio de tendencia, de la polarización al entendimiento, empezó con el silencio en las ciudades.

Todos los vehículos se electrificaron, se mejoraron las calzadas, se plantaron más árboles y se rediseñaron las urbes para hacerlas más habitables. Ningún dispositivo destinado a movernos de un lugar a otro provocaba contaminación acústica. Tampoco atmosférica.

Había más luz. El cielo era azul. Se respiraba mejor.

Disminuyó la irritación. Aumentó la serenidad.

Disminuyeron las alteraciones del sueño. Se dormía con la ventana abierta.

Los científicos, filósofos y sociólogos que estudiaron exhaustivamente el nuevo paradigma concluyeron que la baja estimulación sonora había permitido que las ciudades fueran menos agresivas para el sistema nervioso humano.

Todos confirmaron que el catalizador del cambio había sido el silencio del movimiento.

¿O era el Movimiento del Silencio?

Street Art, interaccionando.

De Caiffa Cosimo

De StepArt

De Vinnie

De Seth Globepainter

De DALeast

Boston.

Boston , material para unos posts…

 

Boston es una ciudad agradable. Llena de mitos made in USA, como el Bar de Cheers, que me atraen de forma irremediable. Pero, sobre todo, un lugar habitado por gente amable.

Las personas, al final, son las que dan la experiencia de calidad …

Top 25 ciudades en las que se vive bien.

monoclecover6Monocle es una interesante revista (es necesaria la suscripción) con una edición on line, enriquecida y actualizada constantemente de visión internacional ( aunque su cuartel general esté en UK) sobre Actualidad, Cultura, Negocios y Diseño. La descubrí en el blog de Kevin Roberts ( http://www.lovemarks.com) y me atraparon los artículos sobre tiendas y lugares especiales ( de cualquier ciudad…) y su apertura de las Monocle Shops en las que venden sus producciones y objetos fruto de la colaboración con diseñadores, perfumistas, joyeros, etc….

Apareció en el 2007 y , desde sus inicios, publica un ranking anual de las ciudades en las que  mejor se vive ( «más vivibles») atendiendo a criterios como educación, infraestructuras, tasas de delincuencia, tolerancia, respeto al medioambiente y una curiosa mezcla de «items» especiales como el «sol» o el nivel de «grandes cadenas de venta retail» como sería El Corte Inglés contra las tiendecitas especializadas ( se valora más la ciudad con menos cadenas comerciales…).

Esta es la lista de este año :

1) Zurich, 2) Copenhagen, 3) Tokyo, 4) Munich, 5) Helsinki, 6) Stockholm, 7) Vienna, 8) Paris, 9) Melbourne, 10) Berlin, 11) Honolulu, 12) Madrid, 13) Sydney, 14) Vancouver, 15) Barcelona, 16) Fukuoka, 17) Oslo, 18) Singapore, 19) Montreal, 20) Auckland, 21) Amsterdam, 22) Kyoto, 23) Hamburg, 24) Geneva, 25) Lisbon.

http://www.monocle.com/sections/edits/Web-Articles/Top-25-Cities/

Nos podemos dar con un canto en los dientes, ya que Madrid ( puesto 12) y Barcelona( puesto 15) están presentes en la lista… No sé si se han mirado bien esto de las «infraestructuras» ( ¿Habrán valorado el cutre-sistema de cercanías de Barcelona? ) ni si nuestra puntuación alta en el tema de las grandes cadenas comerciales, se debe  (entre otras cosas) a que muerto Galerias Preciados, El Corte Inglés fue el rey ( nunca depuesto) y sigue siendo el Rey…Y las «tiendas encantadoras» intentan sobrevivir a ese gran monstruo del retail que nos dicta las estaciones. Recordad , que nada más volver de vacaciones, ya será Navidad ( Si!!!) en El Corte Inglés… En Barcelona, por eso, en la zona del Born , han aparecido muchos de estos pequeños shops auténticos que, a duras penas sobreviven con los altos ( muy altos ) alquileres de la Ciudad Condal.

Aún con todas las cosas negativas que uno que vive, vive, soy de la opinión que tenemos una gran suerte de vivir en un país en el que la mayoría de ciudades son amables ( de vivir, me refiero).

Ahora estan de moda estas series tipo  «españoles por el mundo» que nos decubren ciudades donde ( con la información del reportaje) yo ya veo que no me gustaría vivir. O qué sí. Depende. Hace ya unos años en TV3, Miquel Calzada ( Micky Moto) dirigió y presentó «Afers exteriors» ( «Asuntos exteriores» ) en los que buscaba a catalanes viviendo experiencias  en otros países.Debo decir que fue el primero( antes , incluso, que el programa-horroroso- de Sardà) y que la calidad del programa ( guiones y planteamiento) supera a los que hoy en día se emiten… Supongo que la diferencia está en la personalidad y estilo propio de Miquel Calzada.

En uno de esos programas, estaba el hombre en una impresionante playa brasileña, de aguas transparentes y cielo azul, similar a esas postales de lugares increíbles , cuando su voz en off , hace la reflexión final que cierra el programa. No recuerdo literalmente las palabras pero sí el mensaje : «El paraíso está dentro tí».  Así que el lugar físico deja de tener importancia en el momento en que el lugar mental toma la palabra. Tengo dos recuerdos diferenciados de una ciudad bellísima italiana: Venecia. En uno de los viajes, viví la experiencia de la ruta como amante enamorada… Cualquier rincón era precioso, los canales increíbles, el Restaurante «Beatrice» imborrable . Si me preguntas en ese momento, te digo que es la mejor ciudad del mundo, of course. Tras unos añitos, me reencuentro de nuevo con la ciudad. Motivos profesionales ( no os penseís que reuniones y prisas sino un viaje para enseñar a los mejores clientes de un proveedor italiano, la fábrica y la ciudad. O sea, mimitos …) y vuelvo a lugares que ya ví  e incluso al «Beatrice»… Mucha gente, la ciudad intransitable, los canales sucios y el «Beatrice»…normal . La misma ciudad, experiencias distintas…

Al final, la sentencia de Micky Moto era una de las verdades más prácticas que me han dicho nunca. Verdad por que es cierto que tu estado de ánimo ante la experiencia , la marcará de una manera indeleble. Y Práctica por que si lo tienes claro y te lo crees, debes buscar ese paraíso dentro de tí y procurar que siempre esté a tu vera. Y, eso, desgraciadamente para el ser humano, hay que trabajárselo. No suele venir de serie pero… si está , no importa la ciudad, el pueblo más remoto, o la playa brasileña más preciosa del mundo…

Es una idea interesante para no cargarse el tiempo de vacaciones. Ese que transcurre veloz y que hay que disfrutar (dentro de tí). Así que si has caído en un lugar que te disgusta, en un pueblo en el que no hay esas rutas de senderismo que te prometieron, en un hotel que habría que denunciar por «engañar vilmente» por la información descriptiva que cuelga en su web ( y que evidentemente, no tiene nada que ver con la realidad), si se te han adherido tus cuñadas ( con los niños, claro), si hace mucho calor y cualquier paseo es tortuoso, si en la semana programada de viaje y sexo salvaje, te ha venido la regla , si te sientes timado por la experiencia del «todo incluído» ( pero a reventar ), si… en algun momento algo está haciendo que tus vacaciones sean una mierda, entonces, evoca esa imagen de esa playa brasileña y recuerda que «El paraíso está dentro de tí»…

Tras varios intentos, suele funcionar…