Día Torpe.

torpe1¿Y no será que los objetos cotidianos, las cosas-en-general se rebelan por un día¿ ¿Y si se están vengando un poquito? ¿Eh?

No soy una persona torpe habitualmente. Yo diría que soy normal pero… cada cierto tiempo me ataca un “Día Grrr” o Día Mr.Bean” y me convierto en un ser humano ultra-torpe. O sea, alcanzo un nivel muy, muy alto de torpeza.

He sufrido «el ataque».

Primero, un calor abrumador y el inicio del día con mal ritmo. No fluía…Pelo totalmente loco, ropa elegida con mal criterio entre el “hace mucho calor” y el “ pero aún no es verano”. Salida estresante porque no encontraba las llaves del coche ¿?, búsqueda-sudorosa- de las llaves del coche. Llegar al coche y las llaves del coche se me caen…debajo del coche. Contorsionismo, rodilla en suelo (polvoriento). Mucho calor. Vuelta a casa a por un palo de escoba. Maldiciones a granel. Muy feas. Acabo hecha un desastre. Intensos deseos de ser una bruja para subirme a la escoba y salir volando…

llaves

Me reconcilio con el coche cuando me refresca con su aire acondicionado. Al salir del trabajo, voy a hacer la compra. Sin incidentes.

No recordaba que en el maletero llevo unas bolsas con ropa y material para reciclar. La compra acaba en el asiento posterior. Y sí, en una rotonda, las naranjas salen de la bolsa y el pan de molde se estrella contra la botella de leche y adopta una forma que ya no es cuadrada. Hay un momento que desconecto de mi día torpe y dejo que no me importe que tres kilos de naranjas rueden, a su libre albedrío, por las alfombrillas del coche. Gracias a Dios, se salvan los huevos…

Sacar la compra es una odisea. Está toda apelotonada en el lado contrario al que me va bien. O sea, está allí donde la columna y la pared hace que la puerta no se pueda abrir del todo y ese “todo”, un espacio amplio y fácil de manipular , es lo que necesito para sacar todo de allí…Sudorosa y agobiada de nuevo, intento recoger las naranjas y el resto de las cosas y… me suena el móvil. Miro en mi reloj inteligente ( me dice quien llama) y se confirma que debo contestar. Es un tema importante. Mi agilidad está mermada por la torpeza y me doy una colleja muy desagradable, al sacar la cabeza del interior del coche, dar la vuelta y coger mi móvil que está en el bolso, encima de otro coche… Llego tarde, of course.

Necesito hacer un ejercicio de Inspira-Expira-Profundo para sacar todo el avituallamiento del coche. Tras unos penosos minutos, lo consigo.

torpe2

Desde mi salida de casa todo ha sido muy torpe. Mucho. Espero que el cobijo de mi hogar me proporcione la coordinación ( y serenidad) necesarias. Dejo las bolsas de la compra y me voy a poner cómoda. Me saco los zapatos y los dejo –irritada- en un lugar no habitual. Voy descalza, como siempre en casa pero…hoy es un día torpe… Me doy un golpe en el meñique con el marco de una puerta. ¡Como duele, el jodido, para ser tan pequeño! Con ese dolor apabullante, voy a buscar el maletín en el que llevo el portátil. Lo dejo apoyado contra la pared y el peso lo vence. Cae y me hace tropezar y, entonces, hago un doble requiebro al encontrarme con los zapatos (que no deberían estar allí). Me acabo cayendo, en una pose indigna…

Y ha sido en ese momento, cuando la bolsa de la compra también se ha venido abajo por el peso de las naranjas y estas han salido rodando por el suelo de madera…Flop, flop, flop…

Sentada, rodeada de naranjas y con el dedo meñique aún dolorido, me he dado cuenta que estaba viviendo un Día Torpe de manual.

O eso, o esas naranjas quieren darse a la fuga…; – )

NB : Y así, como quien no quiere la cosa, un chiste de una naranja. Sorry.

naranja

 

Interruptor para el Día Torpe

Hay días en los que sería fantástico que, el día, tuviese un interruptor…

Un interruptor apaga y enciende y ese es uno de los mejores trucos que existen para “solucionar-casi-todo”: apagar y encender (y reiniciar).

Los días que estoy Mr.Bean, Bridget Jones o simplemente torpe, me gustaría tener ese interruptor a mano. En un rápido movimiento-click-clack-apagaría y encendería y recuperaría el modo normal… Todo se inicia con un cappuccino sin azúcar. El azúcar de ese cappuccino matinal, es imprescindible. La única dosis permitida del día. Alimento para mi cerebro que es de esos, a los que cuesta despertar…Y así, en estado zombie, busca en la despensa, rebusca sobrecitos …Tómate el cappuccino sin azúcar. Vale. Ahí, ya le hubiese dado al interruptor ( y hubiese descubierto un paquetito de azúcar, escondido, detrás de las botellas de aceite.)

Sigue el súper- momento matinal con una ducha interruptus. Finalización- aclarado del pelo- con agua gélida. Se había ido la luz…

Desastre ropa: lo-que-yo-quería-ponerme-y-sólo-eso-y-nada-más, está pendiente de plancha. ¿Por qué no existe ese maldito interruptor, eh? Todos los problemas me han retrasado la logística del día, así que a partir de la ducha fría, me he acelerado y…Lo que se hace deprisa, se suele hacer mal…

-. Pelo sin secado “profesional”: aspecto de loca.

-. Bolso mal organizado y mal cerrado. Las llaves del coche y de casa, en el fondo del fondo del fondo. Para cerrar la puerta : rebuscar-sacar-cosas y cosas y cosas y encontrar las llaves.

-. Sujeción llaves del coche con la boca. Manos ocupadas. Sin bolsillos.

-. Carga hasta el coche del portátil, una bolsa de tintorería, el puto-bolso, maletín con documentación. A todo esto, las gafas de sol, encima del pelo, a modo de diadema…En la mitad de trayecto, deslizamiento de las gafas, sobrepasando nariz y llaves del coche en la boca, para acabar deslizándose por las bolsas  hasta el suelo.

-. Intento de recogerlas. Intento fallido. Mejor llegar al coche, descargar y volver a por las gafas. Suena el móvil. Llamada pérdida.

-. Ubicada la carga , el bolso es lanzado-con cierta rabia, admito- al asiento del copiloto. Se abre y el interior, se desparrama en el asiento. ¿Interruptor, por favor?.

-. Ya en el trabajo : iPhone actualizando software y se me queda congelada la pantallita con la manzana de marras. Incomunicada.

-. Impresora : celebra el día de la obsolescencia programada…

Y así, ha pasado el día este, raro y torpe , culminado con una visita del “manitas electricista” que me ha tenido con la luz –intermitente- durante toda la tarde…

Le he preguntado si me podía poner un Interruptor para el Día Torpe pero me ha dicho que no era posible.

Se han agotado y hay lista de espera…

Ya estoy apuntada.