Valeriano Campillos ( disculpa , Valeriano) me pareció un nombre literario. Pero no de autor, no. De personaje .
La desconcertante portada llena de lonchas de fuet y esa contra , con la triste ( o cabreada?) mirada del tal Valeriano me atrajo como un imán… No me preguntes si fue por el fuet ( eran casi las tres de la tarde en el carrefour!)o por esa foto de un tipo que se proclama cornudo pero entre mis lechugas y cebollas, allí asomaba el libro «Fuet o no fuet, esa es la cuestión» cuando pasé por caja. Cosas de la globalización de producto en la compra diaria… Hace unos días, metí mano a Valeriano y su fuet.
Y me alegro. Desde la primera página se te instala una sonrisilla permanente y muchas veces, una carcajada de esas internas que se hacen cuando lees… Me recuerda un poco al estilo humorístico de Andreu Buenafuente , con sus «cosificaciones» ( nunca había pensado lo peligroso que puede ser dejar una ( una!) oliva en un lata en la nevera), sus radiografías «sociales-de-barrio» ( la cajera del super, el portero de discoteca) y la fina ironía que se va dejando ver desde el primer momento. El protagonista, más que Valeriano, es su fuet. Un fuet que, lejos de ser un buen fuet, es un fuet abusón y mala sombra…
Además, resulta que Valeriano Campillos es un ser real (disculpa otra vez, Valeriano, pero no conocía tu trayectoría profesional en la radio. Actualmente : Ya te Digo de Europa FM http://blogs.europafm.com/yatedigo/ ) , locutor, humorista, autor de cuentos y monólogos y autor, también, de este libro que te hace pasar un buen rato … Después de Larsson , ha sido como una terapia de desintoxicación…
¿Te quieres reír? . «Fuet o no fuet, esa es la cuestión» es una excelente lectura (rápida) para estas vacaciones.
Por cierto, me voy a inspeccionar mi nevera . El fuet está controlado pero hay una chistorra de lo más revoltosa…
