Cuando aún son pequeños y no tienen desarrollada la capacidad de elegir e imponer su elección, podemos decorar las habitaciones de los niños de la casa, con cuadros muy divertidos y llenos de significado. Si hay suerte ( y hemos utilizados los materiales correctos), estos cuadros viajaran en la vida con sus destinatarios y, es posible, que con cuarenta tacos , sigan decorando alguna pared , más que por su valor estético por el fuerte valor de arraigo que conllevan.
A continuación, propongo algunas ideas.
1) Cuadro : «El Chupete». Cuando ya no sirva para nada, ese chupete tan castigado y , a la vez, tan amado. Ese que has tenido que buscar en los lugares más inhóspitos por qué sólo ese era el preferido… Esta hecho polvo, pero es el testigo mudo ( no le queda otro remedio) de una parte de la vida. Bien, conviértelo en Art for Kids.
- Eliges un bastidor pequeño y cuadrado ( los anchos son los mejores).
- Pintas el fondo con un acrílico mezclado con un poco de agua y con rodillo. Puedes elegir las gamas de azules y rosas típicos , decidirte por un fondo del mismo color que la pared de la habitación ( si es idéntico, crea un efecto muy divertido al parecer que el chupete casi flota..), o por el color dominante, o …por el que más te guste.
- Limpias el chupete con alcohol. Lo pintas con un spray del color elegido ( lo mismo, si lo haces todo monocolor, tiene un efecto sorprendente). La capa de spray debe ser fina y a la distancia indicada. Si no, se harán grumos y goteos. Si eso pasa, limpiar rapidamente con alcohol ( el disolvente se podría cargar el chupete) y repetir.
- Tienes paciencia y esperas una hora a que el chupete se seque.
- Lo pegas en el centro del cuadro, con pegamento de super-adherencia ( que pasen los años y el pete, esté ahí inamovible) e intentando crear varios puntos de unión.
- Con pintura de relieve o un rotulador permanente, titulamos el cuadro en la esquina inferior derecha. «El Chupete de …(nombre)». Y la fecha .
2) Cuadro : Un bosque de flores. Flores secas.
- Fondos : idem que en anterior.
- Con pintura de relieve, se pintan los tallos ( yo, después la aplasto, pero se puede dejar en relieve. a gustos).
- Se pegan las flores secas.
- Se enriquece el fondo con puntos de pintura de relieve. En la pintura que ilustra este post, yo elegí unas estrellitas de plata. De todos los elementos , había cinco unidades, ya que el cuadro era en honor…¡de los cinco añitos!.
- No olvidar el título y la firma consignando la fecha. En tiempo presente, casi pasa inadvertido para un niño. Más adelante, configura una historia personal de lo más colorista…
Por último, en todos los casos, hay que proteger nuestra obra de arte con un barniz. Los venden en spray ( brillantes o mates) .

Si teneís «El Chupete» por ahí y queréis inmortalizarlo para siempre… ya sabéis.
Enjoy it!
