No era monje budista…

Mi padre, un hombre de naturaleza muy curiosa, tenía muchos libros sobre “Religiones”. Le encantaba leer sobre ello y cuanto más sabía menos identificado se sentía con las opciones disponibles. Tal vez, el budismo, fue de las doctrinas que más le impactaron. Durante muchos años, cuando yo ya compartía esas lecturas y reflexiones, mi padre me hizo engancharme a Lobsang Rampa. El monje budista que escribía Best-Sellers…

Después de aquellos años, ya no volví a leer a L.Rampa. Mi padre tampoco y ahí se quedó, en algún lugar de mi mente… “El médico del Tíbet” fue un libro que me gustó especialmente y, en mi imaginario, ese monje budista, se convirtió en un autor de referencia.

Hace unos días, topé con el libro y me despertó algo de aquellos tiempos. Busqué información de Lobsang Rampa, pensando en leer algo más y me encuentro con Ceyril Henry Hoskins, un fontanero inglés, que jamás había estado en el Tibet, ni sabía tibetano, ni nada de nada y que decía ser la reencarnación del Monje Lobsang Rampa. En los inicios de los 60, las editoriales que publicaron su obra sabían del “fraude” pero les pareció un producto con recorrido. Así llegó a España y a la biblioteca de mi padre . Esta circunstancia elimina algo de calidad moral en mi referente pero, ahora, asumido como obra de ficción ( nada que ver con el budismo, además), sigo pensando que es un buen libro.

 

Mi padre nunca supo que el autor de “El Médico del Tíbet /Lhasa” era un fontanero inglés pero estoy segura de que le hubiese hecho gracia…Y yo, no he podido evitar empezar a releerlo.

 

Razones para dejar de leer. (Sant Jordi 2015)

Día del Libro

Día de Leer…

Según un estudio del CIS (2014)  : El 35% de los encuestados no lee “casi nunca” o directamente “nunca”. El  65% lee al menos “alguna vez al trimestre” y  el 29,3%  lo hace “todos o casi todos los días”.

(Relato presentado al Concurso de SttoryBox)

razones3

Lee y conducirás, no leas y serás conducido.

Santa Teresa de Jesús

Estoy temblando. Se me mueven tanto las manos que no sé si podré acabar de escribir este mensaje…Este teclado es muy rudimentario y me cuesta pulsar los caracteres, las letras… ¡Letras! Si alguien me encontrara escribiendo, me condenarían al vaciado inmediato y definitivo.

Los oigo. Ya se están acercando. Debo actuar rápidamente.

Escribir este texto supone uno de los mayores delitos que un hombre puede cometer en este Tiempo pero asumo el riesgo y escribo mientras los pasos de mis represores se escuchan en las calles colindantes.

Tengo que darme prisa.

Mis palabras quedarán aquí registradas para ser leídas. Es nuestra única esperanza…

La razón por la que debo dejar de leer es que no quiero morir. Ni quiero que mueran los que forman mi Clan, uno de los más antiguos Grupos de Resistencia del 23. Este número se refiere al siglo en el que vivimos… Ya hace dos centurias que dejamos de escribirlos con números romanos. Ahora, en este mundo, hay otras cosas que ya no hacemos. En estos tiempos, el mar está contaminado y no nos bañamos en él. Por motivos de salud, sólo está permitido acercarse a un máximo de 20 metros de distancia y con una mascarilla especial.

Tampoco leemos.

Leer es un delito. Está penado con el cese de la vida semiótica y si existe reincidencia, con la muerte.

Tampoco escribimos.

Sin lectores, ¿para qué escribir? Estamos dominados por los símbolos. Concreciones visuales en formatos gráficos. Lo de “Una imagen vale mil palabras” elevado al infinito.

Nos comunicamos con símbolos que mostramos en un ordenador biológico insertado en nuestras manos. Enviamos una señal desde nuestro cerebro y recreamos pantallas de plasma suspendidas en el aire en las que se reflejan nuestros signos…pero ni una sola palabra.

Están prohibidas…

Después del gran apagón, a finales del 21, la Tierra se quedó sin fuentes de energía. Por lo menos, las que se conocían. En los momentos más críticos de la supervivencia, se quemaron todas las existencias de papel. Todo el papel. Todos los libros. El planeta se quedó sin celulosa….

Mientras esto ocurría, la población mundial se esforzaba en comunicarse, utilizando otros medios. Empezaron con los emoticonos y acabamos con los símbolos.

Este nuevo estilo de comunicación se fue imponiendo, simplificando al máximo, la utilización del lenguaje, tanto en su faceta escrita como en la verbal. La gente ya no hablaba. Elevaba sus palmas y dejaba brotar de sus manos una pantalla en la que se concentraba toda la expresión. Se creó un lenguaje universal y común a toda la especie. Por fin, en toda la historia de la humanidad, se consiguió unificar nuestro sistema de comunicación en todo el planeta. Sin distinción de naciones y lenguas. Y poco a poco, se dejó de escribir…

En ese Tiempo, ya en los inicios del 22, personas lectoras y escritoras de muchos lugares del mundo, se unieron en lo que se llamó “Grupos de Resistencia”, con la misión de preservar la palabra escrita.

Yo formo parte de uno de ellos.

Creo que los Guardianes del Símbolo ya han asaltado el edificio contiguo. Sé que me están buscando. No oigo gritos pero sí sus pasos. No oigo ninguna palabra pero, de refilón, veo los destellos rojos de nuestros ordenadores biónicos. Es el símbolo del miedo.

Para evitar que los Grupos de Resistencia actuemos, los Guardianes del Símbolo han sido especialmente crueles con los lectores apresados. La mayoría han sido vaciados o asesinados.

Es importante que conozcas a lo que te enfrentas. Si todo sigue igual que en el día en el que escribo estas letras, Séptimo día del mes 4 del Tiempo del 23, estás en peligro sólo por leer estas palabras.

Los Grupos de Resistencia siempre hemos creído que la Autoridad Total aprovechó la crisis energética, para eliminar la presencia de las palabras.

Aldous 1, el primer líder de nuestro Tiempo, creía que la libre expresión del ser humano a través de las letras, había sido la causa de las revueltas sociales del 21 y lo que llevó al mundo al caos total. En concreto, una modalidad de la escritura llamada tweet. ¿Quién podía imaginar que una frase de 140 caracteres, compartida con el mundo, acabaría con el orden establecido? Para nuestros dirigentes, la figura del mal se concretaba en la de un pajarito azul, llamado Twitter. Era eso lo que enseñaban en las clases de Deshumanización a los niños de estos tiempos del 23: Twitter era el diablo y escribir y/o leer, lo que sea y como sea, es un delito muy grave. El más grave de todos…

Toda expresión escrita quedó eliminada del planeta.

En el papel, en las redes,…en la vida.

Por eso, estamos a punto de dar un paso muy importante. Trascendental. Sabemos que podemos volver a hacer que la gente lea y escriba. Hemos encontrado los últimos papeles escritos que existían en la Tierra y los vamos a blindar para que las próximas generaciones en Los Tiempos que Vendrán, las tengan a su disposición. Millones de palabras que esperaran a ser liberadas para la gloria de la especie humana.

Recuerdo como si fuera ayer, el día que encontré los papeles escritos. Sí, fui yo, el mismo que tiene el gran privilegio de escribir esta crónica prohibida…

Hice unas perforaciones en el espacio de ocio de nuestro hábitat para poder ubicar un contenedor de gelatina para los niños (en tiempos pasados, lo llamaban piscina). Enterrado, a más de 25 metros de profundidad, encontré un artefacto de una piel orgánica repugnante.

Nosotros, en El Tiempo del 23, no utilizamos pieles de seres vivos para ningún tipo de ornamento, prenda de vestir u objeto pero sabíamos que era habitual en Los Otros Tiempos. Descubrí que aquella estructura de piel de animal se llamaba “maletín”.

Actuaba como contenedor de un extraño objeto de cartón, que se abría cómo un abanico y un ordenador que podía estar en nuestro Centro de Historia de la Humanidad por su antigüedad. Lo llamé “La Manzana” porque tenía el símbolo de esta fruta extinguida, grabado en la parte exterior.

Dentro del objeto-abanico, que era de celulosa dura, había papeles. P-a-p-e-l-e-s.

¡Papel!.

La emoción que me recorrió el cuerpo al descubrir los papeles, fue tan inmensa que no conozco palabra que la pueda definir. Los papeles estaban plegados y ordenados en el extraño abanico. Reconocí un orden alfabético y me dediqué a leer, ¡leer!, todo lo que allí había.

Unos términos me eran desconocidos “Hipoteca” o “TAE” pero pude entender que eran transacciones comerciales. Había papeles de nombre “Factura” con el consumo de energía eléctrica o el consumo de agua. Recuerdo lo difícil de entender el concepto de pagar por el agua, un bien común, que no es de nadie y que nadie puede vender…por lo menos en El Tiempo del 23…Disfruté con aquellas “Declaraciones de la Renta” y “Escrituras” … Durante muchas noches, acudía a mi escondite y leía , leía, leía… La adrenalina fluía por mis venas y no podía dejar de leer, aunque me estuviera jugando la vida.

Pero no fueron los papeles lo que hizo peligrar mi existencia… Fue “La Manzana”… Era una pantalla rígida, plana con un símbolo de la fruta en la parte posterior. Tuve que investigar cuál era su nombre, ya que el aspecto era desconocido para mí. La fruta se había agotado en el planeta. Descubrí que la palabra era “Manzana” y me pareció preciosa: sonaba bien y era bonita de escribir. Ese fue el nombre que puse a la reliquia que tenía en mis manos.

El aparato, muy rudimentario, se denominaba iPad y cuando conseguí ponerlo en funcionamiento, descubrí que en su interior se almacenaban miles de libros electrónicos.

Miles de historias, de relatos, de ensayos! Millones de palabras…

Llevo varios meses escondido, leyendo todo lo que contiene “La Manzana”. He descubierto que en el mundo del 21, la gente se agrupaba y convocaba unos eventos llamados #Concursos dónde unos escribían libremente y otros, leían de igual manera. Y comentaban lo que leían y escribían…¡No me imagino un Mundo más Feliz! He leído que en el remoto 2014, un 63% de la población de esta zona se declaraba “lectora habitual”. Estos porcentajes se consideraban bajos… ¡Qué ironía! ¡Si hubiesen sabido que dentro de doscientos años leer y escribir iba a estar prohibido!

Los oigo de nuevo. Están muy cerca…Debo darme prisa.

En este tiempo, nos gobierna Aldous 6 y, para desgracia de los Grupos de Resistencia, es uno de los líderes más sanguinarios que se han conocido en La Nueva Historia de Símbolo. Los asesinatos están creciendo de forma alarmante y el vaciado semiótico se está realizando de forma masiva. El vaciado es el peor de los castigos para los lectores rebeldes: vacían nuestros cerebros del significado de las palabras. De todas y cada una de ellas…

Mi gente está sufriendo y debo cesar en la lucha para preservar sus vidas… y sus palabras.

Saben que tengo “La Manzana” y quieren destruirla. No lo puedo permitir. Es la esperanza. La posibilidad de un futuro pleno. La voy a esconder, con la piel del animal y una caja biónica de nuestro siglo, para que nada le afecte. Volverá a estar debajo del Contenedor de Gelatina de los niños. No creo que busquen en ese lugar. Los Guardianes sienten repulsión por los niños…Les entregaré los papeles. Me cuesta desprenderme de las facturas, los recibos y todos esos documentos que se pueden leer pero será un sacrificio necesario para desviar la atención de “La Manzana”.

Estoy seguro que alguien, algún día, encontrará esta reliquia y sus miles de libros y liberará su contenido para toda la humanidad.

En “La Manzana”, entre todas esas palabras, estará este mensaje del Grupo de Resistencia del 23 :

Hoy, vamos a dejar de leer.

Para vivir.

Para custodiar las palabras.

Si alguien está leyendo esto, habremos conseguido nuestro objetivo.

Que así sea.

 

Bernardo Marx

Líder del Grupo de Resistencia

Séptimo día del mes 4, en El Tiempo del 23.

 

¿Lees , leederas …o qué?

Cualquier iniciativa para el fomento de la lectura es bien recibida . Creo que es tan importante que niños y jóvenes ( y adultos, también) lean por placer que , aunque me presentes una campaña como la que acabo de conocer, sigo pensando que hay que decirlo y escribirlo a los cuatro vientos… Leer es maravilloso.

Pero… El Ministerio de Cultura ha presentado la campaña “Yo soy leeder” que me ha dejado desconcertada.  Y no hablo de la estética ( a mí no me gusta : Graffiti ,Tribus urbanas) que se centra en los estereotipos de la juventud que es mucho más rica (incluso estéticamente) pero es posible que yo no me entere de lo que le gusta a los jóvenes. Yo me refiero, sobre todo, al slogan y argumento central de la campaña : ¿Eres leeder porque lees? o ¿Lo que lees te hace leeder?.

¿LEEDER? ?¿?¿?

¿Se han inventado una palabra, pretendido sinónimo de LECTOR , que , además,en un acto de creatividad suprema , debe leerse pronunciado en inglés, para que tenga un sentido “publicitario”?.

Bueno, pues eso : desconcierto.  Mira que hay palabras para escoger  en el María Moliner!…

Se me ocurren un par de cosas para fomentar la lectura  o ser leeder ( es para que me entiendan los del Ministerio) : Crear Clubs de Lectura en Colegios e Institutos , a los que las editoriales podrían surtir de títulos e, incluso, poder incluir alguna charla (física o virtual) con los autores; Introducir títulos de las obras “más leídas” en la actualidad,  por tramo de edad y temática . La literatura “comercial” engancha . Una vez intoxicados, ya entra todo ( o casi). De Harry Potter a los Pilares de la Tierra…

El 59% que lee, tiene que convencer al resto de la población que no lee : hay que hacer proselitismo activo.Más programas en TV sobre libros y blogs. Más…o ¿alguno?.

Se debería celebrar el ” Día del Lector”  además de “El Día del Libro”. O , mejor, “El Día del Orgullo Lector” . Que hagan una fiesta de libros con su consiguiente desfile y que todos los lectores salgan del armario ( o de las estanterías y librerías…).

Yo soy lectora  de toda la vida, de las clásicas, pero, mira , si por considerarme leeder van a fomentar la lectura que así sea.

N.B : En estos momentos, empiezo a leederarEl año de la Plaga” de Marc Pastor que tiene trailer… Ya os diré.

 

 

La Atlántida de Negrete.

Hoy me llega este mail de Viajes El Corte Inglés : “

***ERUPCIÓN VOLCÁNICA EN ISLANDIA: CANCELADOS TODOS LOS VUELOS DESDE LONDRES***

Buenos días,

Ayer   miércoles  14  de  Abril  se  produjo una gran erupción volcánica en Islandia. Debido a las condiciones   meteorológicas,   una   niebla de ceniza volcánica se ha extendido hacia el sur, hacia el Norte de Europa y está afectando gravemente la actividad aérea de todas las aerolíneas.
Por razones de seguridad la dirección del Servicio de Control de tráfico aéreo (NATS) ha decidido cancelar vuelos y cerrar todos los aeropuertos de Londres (…)”

Leer esta notícia tras haber leído “Atlántida” de Javier Negrete ha sido , como todo lo que pasa en esta vida, pura casualidad ( casi que podía ser un párrafo del libro)pero me ha hecho volver a pensar en el concepto básico que planea en el libro : La Madre Tierra está viva y, como todo ser vivo, evoluciona y cambia. Lo que pasa es que hasta ahora, La Madre Tierra, no había tenido que lidiar con seis mil millones de parásitos , chupándole la sangre… Así que, fiel a los ciclos, va a pegar un grito que nos va a dejar a todos sordos ( por lo menos, a los que queden).

La Atlántida , si asumimos que fue real y le quitamos todo lo de mito que la adorna, fue una isla que se hundió bajo el mar , debido a erupciones volcánicas y movimientos sísmicos: la tierra se calentó, explotó y ese trozo, se hundió y desapareció. Desde esos tiempos, el planeta no ha dejado de estar vivo y en su núcleo, su manto y su corteza se suceden cambios que pueden alterar la actividad de un volcán, generar un terromoto, un tsunami o cualquier otro desastre natural que para La Madre Tierra igual se asemeja a una ventosidad , un erupto o un estornudo. Esas pequeñas cosas , nos afectan a gran escala a los seres humanos y nuestros “sistemas” (no hace falta que os recuerde todos los sustos que ha dado La Madre, ultimamente, para valorar lo que significa que la tierra tiemble a 7 grados de magnitud de la Escala de Richter) y, es posible que lleguemos a tener que refundar esos “sistemas” … en un mundo de glaciares y hielo…

Esta novela de aventuras me enganchó  desde el principio(el mito de la Atlántida siempre me ha fascinado). Es un viaje lleno de acción trepidante en el que la Tierra,  más que estornudar, se prepara para un gran parto. Dinámica y al estilo de capítulos cortos de Dan Brown pero llena de referencias cercanas que hace la historia más verosímil ( dentro de su propia fantasía de dones , magia y Dioses), te permite asistir al visionado de  una gran película de volcanes,la Atlántida y el mundo de hoy …

No hay que desvelar nada de la trama pero sí que quiero poner de manifiesto, el impacto mental que me ha proporcionado el evocar la imagen de Barcelona, arrasada por un gran Tsunami con la gigantesca ola entrando por el Barrio Gótico de la ciudad.  En el momento de su lectura, me dejó con  “l’ai al cor” ( el corazón, en vilo) y, hoy, cuando he recibido este mail de la Agencia de Viajes con la nube de cenizas volcánicas volando hacia Londres, he pensado : “Negrete, está empezando”…

Felicidades a Javier Negrete por una novela que no te deja indiferente.

Hay que leerla.

Atlántida , Javier Negrete. Ed. Espasa


El mundo después del libro.

Acabo uno de esos libros que te enganchan, se te meten, te provocan y después, te dejan.

Hay libros que se van, tan ricamente, sin dejar más huella que la de un buen rato (correcto pero olvidable a velocidad de vértigo). Otros, te dejan un vacío extraño y un ansia de continuidad que se ve frustada , ya que el libro se ha acabado . C’est fini. Suelen ser obras que se convierten en nuestra biblioteca de cabecera : esos títulos que recomiendas con fervor y…continuidad. No es que lo acabes de leer y lo tengas en mente, no. Igual han pasado años ( muchos) y sigues acordándote de él y su historia.

También están los libros que te impactan y te llegan pero que, tras su lectura, te dejan en un estado mental en los que es necesario “limpiar”:buscar algo absolutamente opuesto que haga que te “relajes” . Este es el caso del último libro de Lionel Shriver, “El mundo después del cumpleaños” de Anagrama.

No conocía a esta autora y debo agradecer a mis amigos BookHunters, que decidieran hacerme este regalo por mi cumpleaños. Pasará a formar parte de esos libros que recomendaré aunque pasen los años pero…con cuidado. La novela se adentra en temas como la pareja ( real como la vida misma), el sexo, la infidelidad , las relaciones, la soledad… de una forma tan íntima que , aunque tu vida no tenga nada que ver con la de Irina , la protagonista, te ves reflejado en muchos de los matices y es posible que te haga plantearte cosas ( aunque sea sólo en el segundo después de leer la frase demoledora de turno). Así que es recomendable estar en un estado mental lo más equilibrado posible para disfrutar -plenamente- de la lectura . En caso de estar de “flojera sentimental” , hay que administrarlo con precaución.

El libro es brillante en cuanto al argumento . Irina y Lawrence , pareja estable. Siempre celebran el cumpleaños de uno de sus amigos, con una cena. Primero es de ” a cuatro”, dos parejas. El tiempo rompe una relación y llega la fecha señalada con : 1) amigo separado, y 2) amiga felizmente casada (Irina) pero con su pareja (Lawrence) de Congreso fuera de la ciudad . Amigo separado y amiga felizmente casada se van a cenar solos para celebrar el cumpleaños… No hace falta mucha imaginación para suponer las cosas que pueden pasar a partir de ahí. Típico, ¿no?. Pués no. La autora toma este punto de partida para confeccionar una novela de blanco y negro, positivo y negativo, si o no… Desgrana en 12 capítulos la vida de Irina desde los dos puntos de vista : A) Infidelidad y B) Lealtad y lo hace alternando esas dos vidas . Primero lees un capítulo de una de ellas y el siguiente, afronta la misma situación desde la otra vida… y así hasta el capítulo 12 donde el final converge y se fusiona .

Lo esencial es muy bueno. Hay , también, un extenso monográfico sobre el snooker ( un tipo de billar british) del que , sinceramente, la autora ha abusado .Demasiado snooker es lo que no es bueno de este fantástico libro.

Ha sido denso…pero fascinante.

No dejéis de leerlo.

La única Mota …

…que se te puede meter en el ojo y no molestar…Todo lo contrario, la Mota te va a hacer reír…

Ese es José Mota, uno de los mejores humoristas del panorama nacional. Ayer tuve el placer ( y la diversión) de ver el especial de Nochevieja de este hombre y sólo me queda quitarme el sombrero ante la calidad de la mayoría de los gags.

Para mayor disfrute del personal, experimenté en mis carnes, esto de la tele pública sin anuncios y me pareció una iniciativa de esas que mejorarán la televisión . Eso sí, sin pensar demasiado en como obtendrán la pasta que ingresaban por los anuncios… Vista la habilidad en ” gestión económica”  con la que contamos en el gobierno, todo apunta que algo pagaremos. Nunca lo bueno es gratis. Por lo menos, en este mundo de lo público y la política.

Dejando al margen la cuestión de quien va a ser el “paganini” de esta fantástica propuesta, me encantó ver , sin interrupción, el programa especial de José Mota ” Con el vértigo en los talones”. Si no tuvistéis la oportunidad, lo podéis ver en este link de RTVE.

La Blasa estuvo genial en la parodia del vídeo de Beyoncé “Single Ladies” pero si tuviera que elegir, me quedo con la parodia al programa Callejeros de Cuatro con su “Collejeros” y el Adictos al  Libro.

Tristemente, esta genial visión del mundo al revés es una muestra de una de nuestras carencias y de uno de los déficits de nuestra sociedad y de la de nuestros jovenes. Nuestros índices de lectura son bajos (”  los índices de lectores se mantienen, desde hace ocho años, en torno al 56% de la población, si bien hay que distinguir entre los lectores frecuentes (41%) y los ocasionales. Un 43,1% confiesa no leer nunca un libro. Seguimos, pues, muy por debajo de la media europea, que alcanza el 71%.”  Fuente : laverdad.es)  y los datos de la evaluación de la “comprensión lectora” de los alumnos es ,también, baja ( en algún lugar leí que el 25% de los alumnos no entienden perfectamente lo que leen).  Con este panorama, la parodia de Mota refleja una tendencia que debemos variar para ser más ricos cultural y socialmente. El Ministerio de Cultura debería revisar sus programas para el Fomento de la Lectura y aplicarse en la labor. En los últimos tiempos se habla mucho de esta cartera y su Ministra: de las ayudas y subvenciones al sector cinematográfico, de las restricciones en Internet , del cánon digital… Y, pasa el tiempo, y algo tan básico como leer, sigue sin ser prioritario….

Leer o leer, esa es la cuestión.

Muy merecida la colleja de “Collejeros”…

¿Por qué está colgado ese señor?

Buscaba una imagen en la que se representarán las religiones más significativas de nuestra era, cuando he encontrado esta portada de un monográfico de ¡Dios Mío! de José Luis Martín ( www.eljueves.es). Me va de perlas…

Todo este “globo sonda” de la retirada de crucifijos, no es más que un despiste social para que tengamos algo de qué hablar , diferente al paro y la recesión.

Los padres que llevan a sus hijos a un colegio laico no esperan un crucifijo .

Si, por un casual, los niños van a un centro concertado(religioso )y allí hay una cruz, pues hay una cruz. Ningún problema. Si por el contrario, se ha elegido una opción tipo “Escolapios” ,el debate no existe. Ahí hay crucifijo . Pero nadie ha salido a tomar las calles, ni se estira de los pelos al ver la cruz. Eso es lo de menos.

Lo que si les preocupa a esos padres es que España no llegue a los Objetivos Educativos del Pacto de Lisboa para el 2010. O que el 25% de los niños tengan problemas de compresión lectora ( no entienden lo que leen) frente al 4% de los niños filandeses ( país que sí que ha llegado a los objetivos del pacto)…

De pequeña ,asistía a un cole de monjitas . Mi madre siempre explica que los primeros días  , estaba aterrada. Tengo un recuerdo difuso de ese miedo pero sí que recuerdo lo que me daba terror …Y era un gran crucifijo labrado con un Jesucristo muy, muy detallista y casi a tamaño natural . Una pesadilla para una niña de 6 años: un  hombre, con clavos en los pies y en las manos, sangre en la cabeza, tajos por el cuerpo y aquella mirada tan triste. Al final, me acostumbré. Todos nos acostumbramos. Y si lo piensas detenidamente, nos entrenamos para ser indiferentes ante el hecho de tener colgado el símbolo de una crueldad, el ejemplo de una tortura, una imagen sangrante y violenta… Mala elección de logotipo, como dirían los de marketing…

Hace unos años, llevé a mi ahijada a su primera Fiesta de La Palma consciente. Digo”fiesta”, porque lo que hacíamos era volvernos locas agitando la palma, con todos sus amiguitos y, después, irnos a una pastelería cercana a la Iglesia, a ponernos moradas de helado…Nada de religión. Todo ocio.Pero ese primer año , en el que la niña  entendía lo que sucedía, al entrar en la Iglesia, me pregunta : ¿Por qué está colgado ese señor? ¿Le hace daño?.

Yo, personalmente, estoy a favor de la retirada del crucifijo en los colegios sin ninguna vinculación religiosa. Pero si crea tanta polémica, por mí que los dejen colgaditos  y centren sus energías en trabajar por una enseñanza de calidad.

También tengo claro que la mejor religión es ser buena gente y no sé si eso tiene algún símbolo asociado.

Si existe, que lo pongan en todas las escuelas del mundo…