¿Qué hay que ser?

¿Qué hay que ser para desear una sanidad eficiente?

¿Qué hay que ser para querer una educación excelente?

¿Qué hay que ser para no tolerar una infancia indefensa?

¿Qué hay que ser para exigir un cuidado digno para nuestros mayores?

¿Qué hay que ser para querer la libertad de los presos políticos?

¿Qué hay que ser para desear el fin de los conflictos armados y del terrorismo?

¿Qué hay que ser para estar a favor de las políticas de preservación del planeta?

¿Qué hay que ser para exigir libertad de expresión?

¿Qué hay que ser para proclamar la igualdad sin importar raza, sexo ni credo?

¿Qué hay que ser para acoger a los que lo necesitan?

¿Qué hay que ser para luchar por un mundo mejor?

¿Hay que ser de derechas, de izquierdas, de centro? ¿Hay que ser nacionalista, soberanista, republicano, monárquico, lobista, activista, …?

¿Qué hay que ser?

NB : Hoy, post filosófico. Sorry. ; – )

Entrenando el izquierdo.

icard

Matthieu Ricard era un bioquímico del Institute Pasteur que lo dejó todo para irse al Himalaya y hacerse monje budista. Era uno de los colaboradores más cercanos del Dalai Lama y tiene el título simbólico de ser “el hombre más feliz del mundo”.

Como sujeto de estudio en la investigación del Profesor Davidson (Universidad de Wisconsin) sobre la Plasticidad de la Mente, Matthieu reventó los marcadores y consiguió puntuaciones nunca vistas en cuanto al uso del hemisferio izquierdo del cerebro. Haciéndolo muy básico (y un poco frívolo): la actividad en el córtex derecho está asociada a la tristeza, la depresión, la negatividad y en el izquierdo ocurre todo lo contrario . Allí el córtex es optimista y positivo ( es una fiesta continua!).

cerebro

Cuanto más pensamos en negativo, más actividad neuronal en la región derecha. Si por el contrario, nuestros pensamientos son positivos, la zona que va loca  es la izquierda. Localizada la cuestión en nuestra geografía cerebral, se plantea la siguiente cuestión : ¿El cerebro es “fijo” o se transforma?.

Las evidencias científicas nos dicen que es plástico, que puede cambiar…Matthieu lo explica con un ejemplo de violinistas. Un virtuoso con una media de 10.000 horas de práctica, tiene unas nuevas áreas en la actividad que responde al control de los dedos. Su cerebro, por la práctica larga y continuada ( entrenamiento) se ha transformado.Ha cambiado respecto a cómo era previamente al proceso de “aprendizaje ” de tocar el violín. Es cierto que el cerebro es plástico… y también la mente, por defecto.

La mente es plástica… y transformable. Y aquí ya podreís intuir la cuestión transcendental : ¿Podemos entrenar para modificar nuestra estructura mental y hacer que el hemisferio izquierdo sea el que gane la batalla de los bandos cerebrales?. Pués segun el monje Matthieu Ricard y los estudios de Davidson, sí es posible.

felicidad

Posible pero no fácil . De la misma forma que en un gimnasio fortaleces los músculos del cuerpo, en el cerebro se irá fortaleciendo la zona que más utilizamos ( o sea , la que más entrenamos).Cuantos más pensamientos negativos , más entrenamiento para el córtex derecho y , por lo tanto, más ansiedad, angustia y frustración. Entrenar el izquierdo es que el te puede proporcionar la “felicidad”, “Bienestar”, “la emoción placentera”. Y cómo los músculos, el cerebro cambiará y nos hará usuarios, por defecto, del hemisferio izquierdo, el más entrenado para afrontar las circunstancias externas de la vida.

El entrenamiento consiste en poder dedicar un tiempo al día ( llámalo meditación o como quieras), limitado y fijo para acumular horas( como en un entrenamiento cualquiera) en lo de pensar en positivo. Cada día, 15 minutos, por ejemplo. Si lo haces regularmente, puede ser que tu cerebro se transforme y seas de esa minoría que disfruta del “bienestar”. Si no consigues tal gesta, por lo menos, servirá para neutralizar la actividad del otro lado . Por desgracia ,  la Depresión como patologia mental es una de la epidemias del siglo XXI así que, visto lo visto, sería bueno intentarlo.

cerebrotra

Como veo que es necesario mucho entrenamiento, apostaría por introducir una asignatura en las escuelas , para todos los niños del mundo, en la que simplemente, se les enseñara a pensar en positivo. Es la única asignatura que debería tener “deberes para casa”… Proporcionaremos a los que vienen, un hemisferio izquierdo pletórico que, por lo menos, ayudará a resolver los conflictos de la vida de otra manera. Con otra actitud… y desde el principio.

Y aunque a mí ya me pilla crecidita, voy a aplicarme eso ( muy propio del córtex izquierdo) de “Nunca es tarde si la dicha es buena” y voy a empezar a entrenar. Mirando hacia dentro , aplicando antídotos a cada emoción negativa y haciendo que mi mente, haga unas cuantas flexiones y un poco de ejercicio aeróbico…

¡Eh! ¡Y sin agujetas!

NB : Aquí la charla TED de Matthieu Ricard “Los Hábitos de la felicidad”

¿Por qué está colgado ese señor?

Buscaba una imagen en la que se representarán las religiones más significativas de nuestra era, cuando he encontrado esta portada de un monográfico de ¡Dios Mío! de José Luis Martín ( www.eljueves.es). Me va de perlas…

Todo este “globo sonda” de la retirada de crucifijos, no es más que un despiste social para que tengamos algo de qué hablar , diferente al paro y la recesión.

Los padres que llevan a sus hijos a un colegio laico no esperan un crucifijo .

Si, por un casual, los niños van a un centro concertado(religioso )y allí hay una cruz, pues hay una cruz. Ningún problema. Si por el contrario, se ha elegido una opción tipo “Escolapios” ,el debate no existe. Ahí hay crucifijo . Pero nadie ha salido a tomar las calles, ni se estira de los pelos al ver la cruz. Eso es lo de menos.

Lo que si les preocupa a esos padres es que España no llegue a los Objetivos Educativos del Pacto de Lisboa para el 2010. O que el 25% de los niños tengan problemas de compresión lectora ( no entienden lo que leen) frente al 4% de los niños filandeses ( país que sí que ha llegado a los objetivos del pacto)…

De pequeña ,asistía a un cole de monjitas . Mi madre siempre explica que los primeros días  , estaba aterrada. Tengo un recuerdo difuso de ese miedo pero sí que recuerdo lo que me daba terror …Y era un gran crucifijo labrado con un Jesucristo muy, muy detallista y casi a tamaño natural . Una pesadilla para una niña de 6 años: un  hombre, con clavos en los pies y en las manos, sangre en la cabeza, tajos por el cuerpo y aquella mirada tan triste. Al final, me acostumbré. Todos nos acostumbramos. Y si lo piensas detenidamente, nos entrenamos para ser indiferentes ante el hecho de tener colgado el símbolo de una crueldad, el ejemplo de una tortura, una imagen sangrante y violenta… Mala elección de logotipo, como dirían los de marketing…

Hace unos años, llevé a mi ahijada a su primera Fiesta de La Palma consciente. Digo”fiesta”, porque lo que hacíamos era volvernos locas agitando la palma, con todos sus amiguitos y, después, irnos a una pastelería cercana a la Iglesia, a ponernos moradas de helado…Nada de religión. Todo ocio.Pero ese primer año , en el que la niña  entendía lo que sucedía, al entrar en la Iglesia, me pregunta : ¿Por qué está colgado ese señor? ¿Le hace daño?.

Yo, personalmente, estoy a favor de la retirada del crucifijo en los colegios sin ninguna vinculación religiosa. Pero si crea tanta polémica, por mí que los dejen colgaditos  y centren sus energías en trabajar por una enseñanza de calidad.

También tengo claro que la mejor religión es ser buena gente y no sé si eso tiene algún símbolo asociado.

Si existe, que lo pongan en todas las escuelas del mundo…

Los Ni-Ni.

garfieldvr5El 14% de los jovenes españoles ( 16-24 años) ni estudia, ni trabaja. Me sorprende una cifra tan alta de seres humanos productivos que, por los motivos que sea, viven en ese extraño limbo del ni-ni.

Fracaso y abandono escolar + Crisis económica y recesión dan como resultado un buen caldo de cultivo para que estos datos tiendan a crecer… Ahora, hay más ni-nis…pero haberlos, los ha habido siempre.

Tras el estupor inicial ( 16 a 24 años y sin nada de nada qué hacer?????) ante la notícia , he recordado que en la época en la que yo pertenecía a esa franja de edad, ya convivía con ni-nis. Recuerdo con especial cariño a uno, que hoy en día , sigue practicando con fervor lo de ni trabajar, ni nada de nada. Primero, fueron unos padres resignados . Luego, ha sido una esposa bondadosa, enamorada ( y un poco tonta)… Pero este sujeto lleva toda su vida sin trabajar , tras dejar sus estudios a los 15 años.

La capacidad económica del entorno de los ni-nis es determinante para que esta condición sea llevadera. Si hay buen sustento, el ni-ni espabilado, es capaz de sobrevivir en un habitat cómodo y dejar que la vida pase, mientras los demás se hipotecan y sudan frío . Para ello, además del poder económico de papis /parejas , deben tener un carácter especial que les permita sentirse felices con ese tipo de vida . Pero si se dan las circunstancias favorables, el ni-ni se crece, se modela y se queda ni-ni para siempre.

Otro cantar es el mismo sujeto en un hogar con estrecheces económicas . Ese ni-ni va a ser un ni-ni negativo, de los que generan tensiones, luchas y malos rollos. Si, además , el ni-ni no lo quiere ser y está buscando ( desesperadamente) trabajo y no lo encuentra, la situación se convierte en desastrosa .

Lo que está claro es que un 14% de jóvenes ni-ni son muchos. Es un indicativo claro de que algo anda mal en nuestra sociedad. Algo falla en el sistema, cuando ante el fracaso escolar ( tema que se debería abordar mucho más seriamente) no sabemos que hacer con nuestra juventud. Las soluciones son complejas pero algo me dice que , por ejemplo, a través del deporte y  el voluntariado social se podrían rescatar a muchos de los que “al salir del sistema” se condenan a un futuro incierto… Y es que los que no son ni-nis, siguen estudiando, trabajando y haciendo cosas para ocupar un lugar en este mundo. Un lugar que ocuparán y no podrá pertenecer jamás a un ni-ni.

Así que, cuidadín, cuidadín….

Al final, todos buscamos ser un ni-ni . Ni estudiar, ni trabajar … Pero para hacer eso, bien, hay que currar una parte de la vida.

En eso estamos…

Artículo : Un 14% de los jóvenes españoles no estudian ni trabajan. (El País)

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/jovenes/espanoles/estudian/trabajan/elpepusoc/20090903elpepisoc_3/Tes