El cuento de la criada.

‘The Handmaid’s Tale’ (El cuento de la criada) se ha convertido en la serie que más me ha impactado de lo que llevo visto este año. Sorprendente y terrorífica. Increíblemente distópica pero casi que no, que lo que más aterra es lo cerca que se puede estar de algo así…

Me han impresionado los actores, la banda sonora, la escenografía…Esos colores impactantes en un mundo tenebroso que, a la vez, es luminoso y con manchas rojas, azules, blancas…Creada por Bruce Miller y dirigida con un estilo increíble por Reed Morano…No digo nada más porque creo que es un tesoro verla sin tener ni idea, sin spoilers ni información previa.

Pero lo que más me ha sorprendido es la novela en la que se basa la serie. He hecho una cosa extraña : he visto todos los episodios y, después, me he leído el libro.

La curiosidad me llevó a buscar información sobre esa serie que me estaba dejando alucinada y descubrí que está basada en una novela de Margaret Atwood  (Wikipedia : Margaret Eleanor Atwood (Ottawa, 18 de noviembre de 1939) es una prolífica poeta, novelista, crítica literaria, profesora y activista política canadiense En la actualidad divide su tiempo entre Toronto y Pelee Island, en Ontario. ) . Entre sus numerosas distinciones, se incluye el Premio Principe de Asturias de las Letras 2008.

Escribió “El cuento de la criada” en 1985. Una novela de culto de una escritora muy reconocida que yo desconocía. La he leído sabiendo lo que pasaba y poniendo un rostro a los protagonistas porque ya nada puede parar esa conexión con la serie de TV. Y aun conociendo la trama y el desenlace he disfrutado muchísimo de la lectura de la novela. Ha sido un placer descubrirla.

Margaret Atwood colaborará en la segunda temporada de la serie que se crea a partir de material nuevo. No sé si superará a esta novela, increíble, que os animo a leer pero está claro que necesitan a Margaret.

Impresionante, todo.

 

Píldoras.

Este es un post liviano. LLeno de píldoras ligeritas…

Son cosas que me han llamado la atención en algún momento y que estaban en una de esas carpetas olvidadas que estaba a punto de borrar. No tiene más.

La primera cosa es la almohada del abrazo. Yo me abrazo a una , alargadita, pero que me cubre medio cuerpo. Esta, gigante, me pareción genial…

 

Vamos por la segunda: Los cubitos sádicos y crueles… Se va a entender ahora mismo.

Otra de las cosas es la «Margarita del amor infalible». Si te encuentras una de estas por el campo, no dudes en deshojar la margarita.

Dicen que esta curiosa tradición (¿Quién no ha deshojado una margarita?) es una variación de una costumbre oriental.

(…)Unos dicen que deshojar margaritas es de orígen oriental y que la costumbre era que un enamorado(a) cogía un pétalo fresco de una margarita y lo introducía en su bolsillo durante 24 horas. Sí al cabo de las 24 horas el pétalo seguía fresco significaba que en asuntos de amor le iría muy bien. Sí en cambio, se marchitaba, debería buscar otro amor ya que las cosas no marcharian bien. Esta costumbre pasó a Europa y sobre todo a España y Portugal con la variante de que la margarita se deshojaba y a cada pétalo que se le arrancara se decia, «Me quiere», «No me quiere», hasta llegar al último pétalo.(…) Google.

Para acabar este listado de «cosas» , una foto de un par de salchichas de Frankfurt, que os evocará una de las marcas de lujo de la alta costura del planeta. Pertenece a la serie de fotos «Fabfood» del fotógrafo británico Linus Morales .

Ahí va el par de salchichas :


Ya os lo decía. Algo ligerito…

#BricoTerapia.

Cuando vivo una situación de incertidumbre o ansiedad, mi cerebro busca formas de escapar de lo más variadas. La respuesta de “lucha o escape”, está perfectamente programada en nuestra herencia biológica. Estábamos preparados para escapar de nuestros predadores, que nos cazaban y se nos comían… Ahora, escapar es más una cuestión de encéfalo que de músculo, así que ese complejo sistema evolucionado, nos provee de herramientas de escape más sofisticadas.

Yo he utilizado la rotuterapia (pintar con rotuladores) y el orden y concierto de los armarios. Si algo me ronda, es fácil que me veas reordenando armarios. Esta vez, sorprendentemente, mi conducta de escape ha sido el “bricolaje”. El encéfalo no deja de asombrarme…

Este fin de semana detecté que había unas manchas de moho en la ducha. Es un espacio muy pequeñito, que pintamos copiándonos el sistema de una ducha de un hotel en Ibiza. Es de micro cemento y pintada en tonos de ocre.

Me he ido a un gran centro de bricolaje con la foto de mi moho y me han aconsejado un pack de productos y utensilios varios y las instrucciones, detalladas, de la ejecución. Mira, hasta me hacía ilusión. Con el detergente anti-moho, la pintura, el colorante, los pinceles y la esponja he iniciado el proceso. A la media hora, ya he empezado a cambiar de opinión. El calor y la posición me han pasado factura… Cuando he tenido el área desinfectada y seca, he empezado a pintar.

Como siempre (no me lo aprendo), he sido impulsiva. He probado unos tonos de color, aplicando colorante a la pintura anti-moho (que es blanca) y he considerado que me había aproximado casi al 100% al color de la ducha. No he probado en una esquinita, no… He aplicado un brochazo con decisión y…ops! , demasiado claro. Ya no había manchas, lo que veía eran unas franjas mal aplicadas de una pintura que ni se aproximaba a mi color ocre. He pensado: “Falta pasarle la esponja”. Tampoco…Y ahí ha empezado el bucle: he ido añadiendo colorante para uniformar y, al final, en vez de unas manchitas de nada , me he visto pintando y pasando la esponja por toda la superficie pintada…

Al final, me ha quedado bastante bien . Cansada y llena de pintura ocre, me he sentido satisfecha con el resultado de mi gesta… Y mientras tanto, mi encéfalo me ha permitido escapar…

Eso sí, la próxima vez, o cojo los rotuladores o me pongo al ordenar los armarios.

NB : Fotos de duchas de microcemento.

 

Allí arriba.

Estaba en el Parc del Fòrum, en Barcelona, antes de entrar a su precioso e increíble Auditori cuando levanto la vista y veo ese enorme edificio que se está construyendo. En su cima, en la parte más alta (imagino sin ascensor) me llama la atención un graffiti.

Leo «FuzI» y pienso en ese tipo, con sus sprays, subiendo hasta allí arriba para dejar su firma…No es el tipo de Street Art que más me gusta, pero me pica la curiosidad.

 

Busco información: FUZI se inició como artista de graffiti durante el final de los 80 en París .Es artista y tatuador profesional y hace un tiempo que reside en Barcelona. Es fundador del Ignorant Style. Esta “corriente” de estilo graffitero nace como respuesta a las críticas: Básicamente las críticas eran como “Si, estáis en todas partes, pero no podéis pintar, vuestra técnica es basura, es como si pintarais con la mano izquierda, no sois más que vándalos estúpidos”. Utilicé el “estilo ignorante” para criticar su propia ignorancia. Ellos jamás entenderían este estilo ni mucho menos plantearse que podía ser voluntario.Más info aquí.

Me gusta el rostro azul aunque cuando amplio la foto, me inquieta un poco pero … pienso que ya que esa mole de cemento es horrosa, la firma de FuzI no le va nada mal , incluso la mejora  un poco pero , me siento ignorante porque no entiendo que me quiere transmitir. O que se pretende que se vea desde aquí abajo…

NB : Y al ampliar la foto, esto…

 

Con ritmo ( y mosquitos).

 

Una de las cosas que más me gustan del verano, es poder leer al aire libre, debajo de un toldo que se mueve al son de la brisa y crea una melodía que es muy relajante.

Lo único es que está sensación tan placentera, deja de serlo a los 15-20 minutos en los que, parece ser, que el repelente anti-insectos, ya no hace nada a los mosquitos tigre que hay por aquí (yo creo que hasta los oigo reír) y me empiezan a incordiar con sus picaditas, aquí y allá.

Normalmente, aguanto unos segundos, antes de retirarme al cobijo de mi casa, sin mosquitos… Es por eso que aún tiene más valor, el tiempo que he estado sometida al expolio de los insectos, sólo porque el libro que estaba leyendo me tenía tan enganchada que prefería ser alimento de otra especie animal…

Esto se lo digo, directamente, a @StephenKing. . Él es el culpable de mis picaduras. Él y su libro “Quien pierde, paga”. Una novela, con tanto ritmo, casi de maratón de serie de TV , que me ha dejado indefensa ante el ataque de los mosquitos hambrientos.

Love.

Resumen de la noche de Sant Joan 2017 .

 

NB : Y sin petardos, que la cosa se nos está yendo de las manos…; – )

 

Me voy.

Un relato , inspirado en el #GastroRamo de la semana.

Te envío una foto, ¡Ya verás que bien huele!

Es un mensaje de mi amiga Alicia. Se ha ido a vivir allí donde dicen que ya está llegando el fin del mundo. Ella prefirió mudarse a ese lugar que a los búnkeres anti -todo (contaminación, agentes tóxicos y bacteriológicos, radiación, ondas electromagnéticas, etc., etc., etc.…)  en los que vivimos ahora los que tememos por nuestra seguridad.

La imagen se descarga en mi dispositivo. Una vez escaneada por los sistemas de defensa del sistema, se me permite abrirla. Hace mucho tiempo que no percibo aromas… Cuando Alicia me envía esas imágenes sensoriales, siento que estoy ante un tesoro. Tenemos tecnología que nos permite que las imágenes transmitan aromas y sensaciones, pero no sabemos cómo salir de aquí…

Pasa el tiempo y seguimos en los búnkeres… De vez en cuando, Alicia contacta conmigo… Aún hay vida, allí, en el fin del mundo. Estoy planteándome abandonar la seguridad de este refugio e irme con ella…

Abro la foto e, inmediatamente, percibo el aroma del romero y la menta. Parece que hay un trazo de orégano, pero es más tenue. Inspiro profundamente. ¡Qué delicia! ¡Y qué preciosas son las flores!

Vuelvo a inspirar. El efecto de aroma en la imagen dura apenas un minuto. Aún no se ha descubierto como hacerlo perdurar…Siento una frágil brisa. Debía haber un poco de viento cuando se tomó la foto…

Cuando ya se ha pasado el efecto sensorial y la imagen es sólo una imagen, he tomado una decisión.

Firmo el alta voluntaria de abandono del búnker.

Me voy, allí, dónde dicen que llega el fin del mundo, pero aún tienen romero, menta y brisa…

Prometen…

Será por este famoso calor veraniego que arrasa todo el país, será porque los estoy regando más frecuentemente, será porque están cómodos, será porque les vuelvo a prestar atención y, de vez en cuando, cuando sé que el vecino de al lado no me puede oír, les hablo con cariño…

Sea por lo que sea, este año, los tomates prometen…

Doma.

Se me resisten.

La primera semana, está siendo difícil.

Siento las suelas rígidas y las costuras laterales se están haciendo presentes en la zona lateral de mi pie. Lo he buscado en la red y es en el músculo flexor largo del dedo gordo y el musculo oponente del dedo meñique. Es decir, los dos lados…

En unos días, notaré que la piel del calzado se ablanda y mis pies dejan de gritar de alegría cuando me saco las albarcas. Justamente, es lo contrario lo que busco. Que llevarlas, sea como andar descalza…

Y cuando empieza la doma de albarcas / abarcas, empieza para mí el verano…

NB : Ses avarques son originarias de Menorca. Son las mejores.

Verano 2017 ( en unas horas…)

Mañana día 21 de junio, a las 6h y 24m, el verano de 2017 dirá: ¡Hola! Ya estoy aquí, aunque parezca que ya está instalado hace muchos días…

Mirando la fecha de caducidad del verano 2017, he visto que tenemos 93 días y 15 horas para consumirlo. Terminará el 22 de septiembre .

No olvidéis que, una vez abierto, hay que mantenerlo en un lugar fresco.

¡Feliz Verano!

Fotos de Unsplash de Pineapple Supply , Maarten Van Den Heuvel y Jez Timms