#BricoTerapia.

Cuando vivo una situación de incertidumbre o ansiedad, mi cerebro busca formas de escapar de lo más variadas. La respuesta de “lucha o escape”, está perfectamente programada en nuestra herencia biológica. Estábamos preparados para escapar de nuestros predadores, que nos cazaban y se nos comían… Ahora, escapar es más una cuestión de encéfalo que de músculo, así que ese complejo sistema evolucionado, nos provee de herramientas de escape más sofisticadas.

Yo he utilizado la rotuterapia (pintar con rotuladores) y el orden y concierto de los armarios. Si algo me ronda, es fácil que me veas reordenando armarios. Esta vez, sorprendentemente, mi conducta de escape ha sido el “bricolaje”. El encéfalo no deja de asombrarme…

Este fin de semana detecté que había unas manchas de moho en la ducha. Es un espacio muy pequeñito, que pintamos copiándonos el sistema de una ducha de un hotel en Ibiza. Es de micro cemento y pintada en tonos de ocre.

Me he ido a un gran centro de bricolaje con la foto de mi moho y me han aconsejado un pack de productos y utensilios varios y las instrucciones, detalladas, de la ejecución. Mira, hasta me hacía ilusión. Con el detergente anti-moho, la pintura, el colorante, los pinceles y la esponja he iniciado el proceso. A la media hora, ya he empezado a cambiar de opinión. El calor y la posición me han pasado factura… Cuando he tenido el área desinfectada y seca, he empezado a pintar.

Como siempre (no me lo aprendo), he sido impulsiva. He probado unos tonos de color, aplicando colorante a la pintura anti-moho (que es blanca) y he considerado que me había aproximado casi al 100% al color de la ducha. No he probado en una esquinita, no… He aplicado un brochazo con decisión y…ops! , demasiado claro. Ya no había manchas, lo que veía eran unas franjas mal aplicadas de una pintura que ni se aproximaba a mi color ocre. He pensado: “Falta pasarle la esponja”. Tampoco…Y ahí ha empezado el bucle: he ido añadiendo colorante para uniformar y, al final, en vez de unas manchitas de nada , me he visto pintando y pasando la esponja por toda la superficie pintada…

Al final, me ha quedado bastante bien . Cansada y llena de pintura ocre, me he sentido satisfecha con el resultado de mi gesta… Y mientras tanto, mi encéfalo me ha permitido escapar…

Eso sí, la próxima vez, o cojo los rotuladores o me pongo al ordenar los armarios.

NB : Fotos de duchas de microcemento.

 

Te llevé al huerto…

Hace ya cinco años que inauguré mi huerto urbano. Esta es una crónica de su creación.

El primer día de mi Huerto Urbano…

La experiencia ha sido más liviana de lo previsto. He montado el huerto urbano sin demasiados problemas gracias a una organización minuciosa de las “cosas” que forman parte del proceso.

Parecerá una obviedad pero, la mayoría de veces que he montado algo (léase mueble del IKEA y de tamaño pequeño/mediano), me ha podido el ímpetu-bricolajeril  que es el espíritu inicial, un tanto descontrolado, antes del montaje, lleno de ilusión que va menguando, a medida que los tornillitos no encajan en su sitio…Se refleja en un ir y venir buscando herramientas, colocar las piezas en lugares incómodos o de difícil acceso, pasar –un poco- del manual de instrucciones dando una ojeada rápida, no preparar las “cosas”que componen el mueble, etc…

Esta vez, todo controlado. Era un reto. Ha habido muchas risitas a mi costa con “mi” huerto. Por todos los flancos de la familia y los amigos. Me he tenido que oír que gracias a “mi” futura cosecha, podremos sobrevivir…Bueno, me voy a acoger a la Quinta Enmienda de la República Independiente de Mi Casa , que reza así : “Quién ríe el último, ríe mejor” y verás que pasa cuando me haga mi ensaladita, con mi lechuga fresca y mis tomatitos cherry o saboree mis jugosas y aromáticas fresas…Por no hablar de cada vez que vaya a cosechar perejil o albahaca…

El único contratiempo (unos minutos, pocos) fue descubrir que el destornillador tenía dos posiciones y estuve intentando roscar un tornillo en la posición de desenroscar. Descubierto el ingenioso mecanismo, me centré y conté las piezas, las separé e inicié el riguroso seguimiento del Manual de Instrucciones ( por cierto, perfectamente legible!).

Sin contratiempos, monté mi mesa de cultivo. Lo he ido diciendo todo el fin de semana, en tono triunfal a todo el que me ha querido escuchar…

La segunda etapa de esta fase, ya me gustaba más. La podríamos categorizar como “ocio”. Trabajar la tierra, plantar, regar…Texturas y aromas. Ilusión y expectativas.

Ahora, entro en la fase del regar y el vigilar. No sé que tendré al final del camino: ¿Una lechuga pocha? ¿Un tomatito? ¿Un par de fresas?… Sea una cosecha final abundante o más bien minimalista,  por lo menos sé que ,caminando, me lo pasaré bien.

Además…nunca hubiese pensado que , a mi edad, iba a poder llevarme a alguien al huerto…literalmente. Eso es lo que haré con cualquiera que me visite.

Todo ventajas, pues. ; – )

Así empezó todo… ; – )

Tiene teca…

La primavera ya acecha por la esquina y, en las zonas mediterráneas, ya estamos empezando asomar el hocico a esos días de solete cálido y vamos viendo el lento despertar de los jardines y las macetas de los balcones.

Quien tiene muebles de teca ( o una madera tropical similar) , empieza a mirar ese color gris desvaído  y ya está planificando “la puesta a punto” para recuperar su tono . Para eso, hay que limpiar y aceitar.

Esta es una de las tareas que a mí, me marcan el inicio de muchas cosas. Va llegando el buen tiempo…

Los primeros años  ( o mejor, la primera vez) que hice esta labor de restauración, me pareció un plan fascinante. Me gusta estar en el exterior, me gusta pintar, me gusta currármelo y disfrutar con el resultado final… Compré todas las cosas que se deben comprar para la operación “voy a dar aceite de teca a los muebles” y esperé a que pasaran las lluvias y se iniciaran los días de sol a todo meter…Es importante que se seque bien.

El día que lo haces ( repito, por primera vez) te ubicas, encantado de la vida, en el exterior con tu mesa, tus cuatro ( o seis ) sillas de láminas ( atención : tiras y tiras de láminas) y dos tumbonas, por ejemplo. Ligerito de ropa e impregnado de protección solar. Gafas de sol y música. Dispones todo el material : aceite, pinceles, disolvente, trapos.  Se supone que, antes, ya has dejado los muebles limpios ( imprescindible y…penoso ; – )).

En esta fase, se puede producir  el “momento lata”. Siempre supone un retraso temporal…Vas a abrir la latita de aceite de teca y la cosa no es tan fácil. Debes buscar la herramienta correcta para hacer palanca. La buscas por ahí y cuando finalmente, abres la lata, ya está todo preparado, de verdad. En este tramo, se inicia la mejor parte. Conectas la música, remueves el aceite que ya desprende su olor característico y empiezas a aceitar. Se suele empezar con la mesa, que es lo que parece más fácil…

Y allí estás, encantado, con tu pincel, dejando que la madera se nutra y dejando la mesa cada pasada, más preciosa…Lalalari…Cuando llevas un ratito, te das cuenta que la mesa ,además de sus cuatro patas, tiene sus recovecos. Y, como no, esa parte interna que no se ve pero que, claro, también merece alimento. Lo que parecía una cosita de nada, empieza a complicarse. Cuando por fin has acabado, estás ya cansado de la brocha y el aceite. Gotea, te ensucia, es enganchoso pero…la mesa ha quedado tan bien que tienes suficiente ilusión para atacar una silla… Venga!. Música y , mientras la mesa se seca al sol, vamos a por la sillita…

Y ahí si que los recovecos y las lamas , y sus bordes , etc, etc…te empiezan a fastidiar. Al final de la primera silla, ya estás un poco irritado. Suele ser el momento , si es posible, de pedir ayuda al entorno… Quedan tres sillas más y las tumbonas, que se dejan –normalmente- para una segunda vuelta. Importantísimo no dejarse llevar por la impaciencia. Impaciencia = grumos, gotas que se solidifican con el sol…

Es posible que al principio, te esperes a que se seque y , pasados unos días, le des una segunda capa pero, cuando más experiencia tienes en “voy a dar aceite de teca a los muebles”, más importancia pierde la segunda mano. Se reduce a la nada y sólo se da una. Y punto y teca. Si llueve ( los que están afectados por la Ley de Murphy , aceitan y al día siguiente llueve) …pues que llueva. Tú , la capa, ya se la has dado…

Una vez has hecho todo eso, temporada tras temporada, te interesas por los sprays y cualquier método alternativo a la brocha pero, al final, siempre se vuelve a la lata y el pincel… Es curioso como, sabiendo lo que hay y que tiene su cuota de “deslomamiento”, hay una parte de ese sufrimiento que se olvida y, cada año, sales con más o menos ímpetu a aceitar los muebles.

Será por el sol…O será por lo que significa…

NB: Esta fotografía es de una plantación de árboles de teca. La teca (tectona grandis) es un árbol frondoso de la familia de las Verbenáceas que alcanza hasta 30m de altura. Se introdujo en Indonesia (Java) hace cientos de años y las más antiguas plantaciones de teca en Sri Lanka se han documentado a fines del siglo XVII.

NB2 : y mientras escribo esto, me entero que está nevando en Madrid…;-)Loca Primavera!! 

Se me va la pinza…

pinzase34

Me gustan las velas y si pueden ser muchas, mejor. La agradable brisilla veraniega no me permite eso de “muchas, muchas velas encendidas” ( como en las revistas de decoración, vamos). Muchas, pongo. Que se mantengan encendidas, pocas.

Para este DIY sólo se necesitan latas y pinzas ( de tender la ropa).

Y, venga, a poner las pinzas. Sin más complicación.

El resultado es este ( y no se apagan!) :

Con pinzas, también puedes hacer un macetero:

Ya puestos a que se me vaya la pinza, hay otras cosas que se pueden hacer con estos objetos, casi en peligro de extinción por culpa de las secadoras…Para todas esas que os han sobrado:

Un espejo ( que además irve para poner notitas).

En blanco.

pinzase35

O, un juguete muy original ( de la diseñadora Estéfi Machado)

O unos novios…

pinzase33

¿Una lámpara?

pinzase36

O… Un collage de fotos… O de mensajes…O de notas…

pinzase67

Para finalizar, os dejo una ilustración de lo que ha ocurrido al escribir este post:

pinzase1

 

NB :  Según la RAE : Irse la pinza

“No hemos encontrado ninguna explicación relativa a una anécdota concreta para esta expresión, propia del español peninsular moderno y perteneciente al registro coloquial e informal. Puede entenderse como metafórica, en el sentido de que las pinzas sirven para hacer las conexiones necesarias para que algo funcione, de modo que al irse la pinza se pierde la conexión y el sujeto hace locuras o se comporta de forma anómala”.

Levitar : se puede hacer ( DIY)

Levitar :  se puede hacer…Y sin drogas.

ADVERTENCIA : Este post explica un truco. Es importante advertirlo a los que creen en la magia o en la capacidad de levitar de los yoguis de la India. Si perteneces a este grupo, es mejor no leer a partir del párrafo en el que se indica la palabra “SPOILER”.

 

flotante3

Una paseo, este verano , por la Marina Vieja de Ibiza y…me encuentro a este tío , literalmente flotando… La gente se arremolinaba alrededor, observando -con ojos de halcón- para encontrar el truco. Los niños se acercaban y pasaban la mano por el aire, buscando algún mecanismo o algo…Algo. Tampoco es que le dediques un tiempo excesivo a “razonar” cómo consigue ese tío mantenerse en esa posición : buscas los indicios , no los encuentras y te quedas con la intriga… Sabes que no es posible actuar contra la fuerza de la gravedad así que…Ahí “sí” que hay algo.

ramanaKML

Supongo que los pasajeros que transitaban por el aeropuerto de Manchester, también se tuvieron que quedar con la intriga, cuando vieron al ilusionista holandés Ramana, perfectamente sentado en el aire para anunciar las mejoras en la clase económica de la línea aérea KLM.

spoiler

 

Lo curioso es que es un truco muy, muy antiguo. De “tiempos inmemoriales” (S.II dC) . Lo utilizaban los yoguis de la India , para dejar asombrados a los habitantes de los pueblos, que quedaban inmediatamente convencidos de su carácter “ sagrado” .¿Una persona que flota?  Era mágico…Los yoguis han defendido que si se alcanza un alto nivel de meditación se puede llegar a levitar, es decir, a romper la ley de la gravedad. La literatura, la tradición e incluso las artes , mencionan este hecho como si se tratara de una realidad…

yogui

La globalización ha sido responsable de que el “truco” traspasara fronteras. Ahora, es  fácil encontrarte un levitador en la Rambla de Barcelona , en la Marina Vieja de Ibiza o en cualquier punto de la geografía española. Y, claro, estamos interconectados y con acceso (fácil) a la información y las palabras del yogui, no se las lleva el viento…

flotante2

Y , ahora,  viene el spoiler. Si quieres quedarte con la intriga , incluso si quieres quedarte con la magia, mejor que no veas el vídeo de la BBC , en la que se muestra como levita un yogui indio. A mí, la curiosidad me ha podido…

Se me ocurre que se podría hacer un tutorial DIY de cómo hacer ese artilugio ( no parece muy complicado ) y utilizarlo en la próxima fiesta, cena o evento con amigos .

Es para triunfar. Rotundamente. Llegas y dices : “ No, yo ya me siento en el aire”…

Trucocompleto