Doma.

Se me resisten.

La primera semana, está siendo difícil.

Siento las suelas rígidas y las costuras laterales se están haciendo presentes en la zona lateral de mi pie. Lo he buscado en la red y es en el músculo flexor largo del dedo gordo y el musculo oponente del dedo meñique. Es decir, los dos lados…

En unos días, notaré que la piel del calzado se ablanda y mis pies dejan de gritar de alegría cuando me saco las albarcas. Justamente, es lo contrario lo que busco. Que llevarlas, sea como andar descalza…

Y cuando empieza la doma de albarcas / abarcas, empieza para mí el verano…

NB : Ses avarques son originarias de Menorca. Son las mejores.

La naturaleza, protesta.

Y , como no podía ser de otra manera, lo hace con belleza.

Una de mis aficiones, cuando estoy en una playa, es recoger los cristales pulidos que arrastra el mar hasta la orilla. Con ellos, he hecho cuadros y he ido llenando un precioso jarrón…Los hay de muchos lugares y siempre he estado encantada con mis cristalitos…

Me llevas a esta playa llamada Glass Beach en Fort Bragg (California) y me da un colapso. Pocas veces, he encontrado muchos de golpe. Es un ir paseando, con la vista en la orilla y localizarlos, poco a poco.

Siempre he sido consciente de que eran piezas que el mar moldeaba pero que eran ajenas a él. La versión poética  es la que explica una historia en la que el mar recibe una botella, por ejemplo, el tiempo la hace añicos y el agua la pule y le da forma para que después el oleaje la deposite en la orilla y… un paseante la recoja.

La versión realista es la que dice que el ser humano, en su faceta de depredador ( marrano), tira botellas y desperdicios de cristal al mar. O sea, restos. Basura. La naturaleza que además de sabia y hermosa, resulta que es de un bonachón que no se acaba, en vez de provocar un gran maremoto que barra a ese virus contaminante que es el hombre, lo que hace es regalarnos precisos cristales pulidos y…que un paseante los recoja y que haga un cuadro, por ejemplo… ; – )

Lo que ha pasado para que la Glass Beach sea lo que veis en las fotos es lo siguiente :

Los residentes de la zona de Fort Bragg, convirtieron sus costas en su basurero particular durante 18 años, de 1949 a 1967, arrojando sus desperdicios sin ningún tipo de control al mar en la zona que llamada en tiempos The Dumps (Los vertederos).

En 1967, el comité de calidad del agua de la costa norte de Estados Unidos prohibió que se siguieran arrojando desperdicios al mar y cerraron el lugar. Estuvieron hasta el año 2002 limpiando la playa, desde entonces las olas y la marea han estado puliendo y devolviendo a tierra las miles de toneladas de vidrio que la gente tiró sin ningún pudor al mar, convertido en lo que vemos.

Ahora, más de 30 años más tarde, la “madre naturaleza” ha recuperado esta playa. Años de acción de las olas golpeando han depositado toneladas de vidrio pulido en la playa.

De concienciaeco.com

Esta playa que tanto me ha llamado la atención es ahora un Parque Estatal, protegido. No te puedes llevar los trocitos de vidrio ya que son una llamada de atención de la madre naturaleza. Una evidencia del abuso a la que la sometemos aunque sea  una evidencia hermosa.

Son restos de cosas de vidrio que deberían haberse  reciclado (con la energía que ahorra el reciclaje de una botella, se podría mantener encendida una bombilla de 100 vatios durante 4 horas) pero que jamás, deberían haber caído en nuestros océanos.

No dejaré de recoger cristales de colores (me encanta encontrar de color azul) pero me lo tomaré como un trabajo de acabado en la tarea de reciclaje de la naturaleza. Me los llevaré de la playa , donde nunca debieron que estar y se convertirán en un mensaje de concienciación ecológica para todo aquel que me pregunte por los cristales del jarrón o los que pegué en aquel lienzo…

Lo que no puedo prometer es que si me encuentro cerca de Fort Bragg, no vaya a la Glass Beach y salga con los bolsillos llenos… ; – )

Réquiem por el cuadro que ya no existe…

Llámalo “Arte efímero” para quedar bien, pero, en realidad, es un cuadro que se ha ido descomponiendo con el tiempo. Lo “pinté” (por decir algo, porque me dio por pegar cosas…) en el 2011 y tras seis años de vida, la gran obra de arte ha perdido muchos de sus elementos originales. Le ha dado el sol, el color ha perdido fuerza, se han caído estrellas, bolas de mimbre…Total, ha acabado en mi zona de “reciclaje” que es un espacio en el trastero donde tengo bastidores que, algún día, pienso repintar… Ya tengo overbooking en esa zona…

He recordado como era en su juventud y que le dediqué un post y le hice fotos…

Descanse en paz en el trastero.

Borrando el lunes…

…como concepto.

Espero vivirlo , con todas sus horas y todas las cosas …de un domingo.

Este viernes me enteré que este lunes era festivo.  Lo mejor de este inesperado lunes festivo es el regalo que me suposo no saberlo. En algún momento oí comentarios pero no los fijé en mi mente. Tuve una semana con muchas cosas… así que, de repente, cuando nos despedimos hasta el martes! y tomé conciencia del mensaje , tuve un subidón de adrenalina que aún me dura…

Según que domingos , en base a lo que me espera para los siguientes cinco días, siento esa extraña ansiedad – leve pero ansiosa- o se me agudiza el sentimiento de pérdida al acabar los dos días de «ocio» ( entendiendo ocio como lo que queráis pero eliminando las responsabilidades laborales).

Este domingo, no. Es cómo un sábado.

Y eso me ha llevado a pensar en el pobre lunes. En mi intención de borrarlo… Él no tiene la culpa. Es una simple cuestión de ajuste del calendario laboral ( habrá para quien el lunes, sea su festivo) pero lo que si determina el lunes y el resto de días de la semana del resto de nuestra vida, es la actitud.

Lo que tú eres en el día. El «cómo estás» dentro de ese día.

Será necesario que el lunes que viene, me lea este post. Por si estoy puteada porque es lunes…Y es que ahora estoy bajo el influjo del festivo recién descubierto…

Y no vale.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Viñetas de Borra la pizarra

Otro #GastroRamo…

Tras mi experiencia con el #GastroRamo, estos días me han sorprendido con uno, de regalo, utilizando las plantas que había por aquí. Me ha gustado mucho…

 

Este #GastroRamo está formado por : romero, flor de perejil, buganvilla, pilistra y bambú.

Teniendo en cuenta que los tres últimos ingredientes no se comen, he dudado en clasificarlo como #GastroRamo o #RamoDeLoQueHeEncontradoPorAhí , pero como esta segunda etiqueta era muy larga , lo he ubicado en la cocina y así, ya le he conferido la cualidad de Gastro…

El cuadro se titula “Sal , Ajo y Aceite”.

De mi colección privada. ; – )

The Captain

The Captain me acompaña hace más de quince años. Es un oso de peluche simpático, vestido de aviador, que ganaron unos amigos en una tómbola de verano, en uno de esos puestos móviles, con escopetas de balines,  que se instalan en las Fiestas Mayores de los pueblos ( o se instalaban, que la cosa se va modernizando). Desde ese momento, es un acompañante fijo en mi coche.

El pobre Capitán, ya ha pasado por varios vehículos. Siempre insertado en una de las guanteras laterales, al lado de la puerta del copiloto, vigilando y cuidándome. Ha pasado calor, se ha tostado al sol, se ha visto cubierto de polvo y los años, como a mí, le han pasado factura.  Se le ha caído la cabeza, se le ha abierto la gorra, se le sale el relleno y las gafas se están desintegrando, pero… ahí está.

The Captain ya no sólo es un objeto emocional, que representa una vida, un camino de amistad y cariño, también es mi amuleto. Sin él, la carretera no es lo mismo…

Así que, aunque a partir de ahora vayamos a desplazarnos en otro coche , lo vamos a hacer juntos. Lo he restaurado bajo mínimos pero ya está en acción, en la guantera de la puerta del copiloto , esperándome…

 

 

50 palos. Ya llega.

Mañana sábado, a las 21:00, espero estar en el incomparable marco del Liceu de Barcelona, para disfrutar del concierto 50 Palos de Jarabe de Palo. Siempre que he podido asistir a un directo de esta gente, lo he hecho. Me gustan mucho. Las canciones, los músicos, Pau Donés…

Uno de los pocos “momentos-fan” de mi vida, lo he vivido con Pau Donés. Hace un año, iba en el ferry que te lleva de Ibiza a Formentera. Ya en mi asiento, ojeaba el libro que llevaba para mis días de playa cuando, de reojo, veo que alguien se ubicaba en el asiento que estaba delante del mío. Lo reconocí al instante.

Si me preguntan, hoy, cuál ha sido el mejor concierto al que he ido en mi vida, me quedo con la gira “Reciclando” de Jarabe de Palo en el Palau de la Música de Barcelona en el 2009. Desde ese día, Pau está en mi cuadro de honor de “Experiencias Musicales Excelentes”. No soy de hacer lo que hice, pero…lo hice.  Le toqué el hombro. Dije la típica idiotez ¿Eres Pau Donés, ¿no? Idiota la pregunta, básicamente, porque ambos sabíamos que lo era. Respondió muy cordialmente ante el “asalto-fan”.

Le deseé que todo fuera bien (se está tratando de un cáncer) y , después, le hice una pregunta. Tenía a Pau Donés ante mí y… ¿Qué le pregunté?

Lo sigo en Twitter y, justamente, había publicado una foto espectacular de unos huevos fritos con sobrasada de Formentera. Creo recordar que le daba las gracias a Ca La Juani. Pensé que era un restaurante de esos que sólo conocen los que viven allí … Eso fue lo que le pregunté. Dónde estaba Ca La Juani…Después de unos segundos de desconcierto (imaginad: hola soy tu fan, ¿Dónde te comiste esos magníficos huevos de la isla?), se rio y me respondió que era la casa de una amiga suya.

Le deseé lo mejor y nos sentamos de nuevo. Le hice una foto para dejar constancia del encuentro y poder enviársela a una amiga mía que también lo adora.

La foto de un brazo, sí, …pero es reconocible.; -)

Espero que, mañana, cambie mi ranking de “Experiencias Musicales Excelentes” y sea este bolo del Liceu, el que ocupe el primer puesto.

Y dentro de unos años, que sea el siguiente, el que arrebate el puesto al 50 Palos.

NB : En su web, el videoclip de “Humo”

ACTUALIZACIÓN : Fue genial!!!

 

Te llevé al huerto…

Hace ya cinco años que inauguré mi huerto urbano. Esta es una crónica de su creación.

El primer día de mi Huerto Urbano…

La experiencia ha sido más liviana de lo previsto. He montado el huerto urbano sin demasiados problemas gracias a una organización minuciosa de las “cosas” que forman parte del proceso.

Parecerá una obviedad pero, la mayoría de veces que he montado algo (léase mueble del IKEA y de tamaño pequeño/mediano), me ha podido el ímpetu-bricolajeril  que es el espíritu inicial, un tanto descontrolado, antes del montaje, lleno de ilusión que va menguando, a medida que los tornillitos no encajan en su sitio…Se refleja en un ir y venir buscando herramientas, colocar las piezas en lugares incómodos o de difícil acceso, pasar –un poco- del manual de instrucciones dando una ojeada rápida, no preparar las “cosas”que componen el mueble, etc…

Esta vez, todo controlado. Era un reto. Ha habido muchas risitas a mi costa con “mi” huerto. Por todos los flancos de la familia y los amigos. Me he tenido que oír que gracias a “mi” futura cosecha, podremos sobrevivir…Bueno, me voy a acoger a la Quinta Enmienda de la República Independiente de Mi Casa , que reza así : “Quién ríe el último, ríe mejor” y verás que pasa cuando me haga mi ensaladita, con mi lechuga fresca y mis tomatitos cherry o saboree mis jugosas y aromáticas fresas…Por no hablar de cada vez que vaya a cosechar perejil o albahaca…

El único contratiempo (unos minutos, pocos) fue descubrir que el destornillador tenía dos posiciones y estuve intentando roscar un tornillo en la posición de desenroscar. Descubierto el ingenioso mecanismo, me centré y conté las piezas, las separé e inicié el riguroso seguimiento del Manual de Instrucciones ( por cierto, perfectamente legible!).

Sin contratiempos, monté mi mesa de cultivo. Lo he ido diciendo todo el fin de semana, en tono triunfal a todo el que me ha querido escuchar…

La segunda etapa de esta fase, ya me gustaba más. La podríamos categorizar como “ocio”. Trabajar la tierra, plantar, regar…Texturas y aromas. Ilusión y expectativas.

Ahora, entro en la fase del regar y el vigilar. No sé que tendré al final del camino: ¿Una lechuga pocha? ¿Un tomatito? ¿Un par de fresas?… Sea una cosecha final abundante o más bien minimalista,  por lo menos sé que ,caminando, me lo pasaré bien.

Además…nunca hubiese pensado que , a mi edad, iba a poder llevarme a alguien al huerto…literalmente. Eso es lo que haré con cualquiera que me visite.

Todo ventajas, pues. ; – )

Así empezó todo… ; – )

Asistencia Social.

En estos últimos tiempos, me he movido en escenarios que me han trastocado el corazón. Con unas cuantas palabras, en seguida os pondréis en situación: persona muy querida, tercera edad, deterioro físico y cognitivo, soledad, situación insostenible, residencia…

Durante el proceso, un sentimiento formado, a su vez, por dos sentimientos: la tristeza más profunda y un alivio de espíritu al poder proporcionar los cuidados necesarios. La tristeza y el alivio parecen confrontarse aunque en realidad intentan compensarse…

En ese camino, estás acompañado. Asistentes y Trabajadores Sociales, te guían, te asesoran, se desesperan contigo ante esa burocracia que nos bloquea, te consuelan y se implican. Y todo esto, en su papel de funcionarios poco valorados en lo social, literalmente, aunque su mundo  sea, precisamente,  lo social.

Lo que he visto y he vivido en estos últimos tiempos, me dice que somos afortunados de tener equipos excelentes de profesionales de servicios sociales. Lo que no es afortunado es que sean pocos, que no tengan recursos, que no estén bien pagados y que tengan que salir adelante, con el único motor de su vocación.

Sinceramente, que les den a todos los políticos que no se afanan en solucionar los problemas de las personas con carencias o problemas, sean los que sean. Esos gobernantes que no se dedican a ampliar los recursos para nuestros mayores, para el maltrato, para la infancia desprotegida,… Les deseo insomnio de por vida. Tienen suerte de tener esa masa de Asistentes y Trabajadores Sociales que, con su esfuerzo, profesionalidad y empatía, enmascaran su ineficaz gestión.

A esa masa maravillosa, gracias.

NB : Es tarde ya.  Es la hora de cenar e intentar procesar el día. Ha sido largo y muy duro. Oigo que he recibido un mensaje. La Asistente Social. “Ànims”.

 

 

Besos y besos y besos.

Hablamos de besos “sociales”. Los de saludarse… Tuve un profesor de inglés de Texas que me explicó que allí, prácticamente no existe el saludo-beso. Tuvo un fuerte impacto al viajar a Los Ángeles y ver que allí, el beso sale fácil.

A mí, este tipo de saludo, en un ambiente informal, me sale de forma natural ( y no es que yo sea especialmente efusiva) y si te conozco y te saludo, te daré un par de besos en las mejillas. Es un acto mecánico. Es un tipo de beso descafeinado en el que casi no hay contacto labio-mejilla. El labio se lo lleva el aire y sólo se juntan los cachetes… Son besos-saludo de baja intensidad, de golpe de carrillos…

Es verdad, que la intensidad  del beso-social es directamente proporcional al grado de conocimiento del besado pero, en principio, viene a ser como el de esta foto.

La semana está siendo internacional y he saludado a unos italianos. En Italia, también se dan el par de besos, pero, empiezan por el lado contrario (ellos, por la izquierda), por lo que, al besarlos, se produjo ese momento confuso de derecha-izquierda, izquierda-derecha. No hay manera que me acuerde que es por la izquierda…

El siguiente país con el que me he besado ha sido Holanda. Del protocolo-del-saludo, me acordé a la perfección: tres besos y sin problemas de coordinación. Uno, dos y tres. Perfecto.

Y como la semana iba de besos, hablando de un futuro viaje a Dubái , me dicen que allí, nada de besos. Aunque se aceptan y asimilan costumbres foráneas, hace unos años Charlotte Lewis (una turista británica) y Ayman Najafi (un ejecutivo de una consultora internacional), pasaron un mes en la cárcel por saludarse con un beso en la mejilla. Vale. Bueno es saberlo…

Mañana, estaré con unos tailandeses y he buscado que relación tienen con el saludo-beso. Básicamente, no se saludan así: hacen el “wai”, saludo budista, con las manos en el pecho. Nada de contacto físico.

Es verdad, por eso, que el ser humano se adapta al hábitat con una facilidad pasmosa y cuando visitas otro país, tiendes a hacer lo que allí se hace. Así que creo que un tailandés no se molestará porque un holandés le de tres besos, mientras yo le doy los míos y le digo que aquí sólo son dos…Peor lo tendría en Nueva Zelanda. Los maorís, se saludan apretándose la frente y la nariz. Se llama “hongi” y tiene como idea de base, intercambiar el aliento para que se encuentren las almas…

¡Besos! ( no podía acabar de otra forma ; -) )