¿Se verán las banderas?

Parecen las fotos de siempre. Esas de la luna que voy haciendo cada mes…Pero esta vez, en los días de octubre en las que las he hecho, estábamos en un período de banderas : cada día de colores diferentes, únicos o mezclados e incluso, un día de banderas sin color, las blancas… .

Y me he preguntado: ¿Se verán las banderas desde ahí arriba?

Un dibujo.

Primero conocí la plataforma Cartoon Movement. Un increíble portal de ilustradores profesionales, que, a través de sus dibujos, dan una lectura de la realidad increíblemente certera.

Y, allí, descubrí a la ilustradora francesa, afincada en España desde el 2009, Anne Derenne y …esta viñeta.

Lo titula: «Catalonia : time for dialogue and peace»

Más de Adène ( Anne Derenne) en su blog.

 

Ya estamos en Otoño…

Ya estamos en otoño. ¡Hola!

El huerto va a pasar por una fase de letargo para después, enriquecerse, renovarse y darme más frutos en la próxima primavera.

A la vuelta de mi viaje , me encuentro a las tomateras, dispuestas a darme los tres últimos tomates del año. ¡Bien por ellas! Han sido constantes, aunque con una producción limitada pero la calidad de los doce tomates que me habré comido ha sido excepcional.

La albahaca y el perejil, han crecido mucho y la fresa, sin querer, ha vuelto a emerger. Va desplegando sus zarcillos hacia el perejil e, incluso, intenta escaparse del huerto urbano. Voy a dejarla, hasta el final, a ver hasta dónde llega…

Y es que en ese pequeño cajón hay vida y unos líos que no veas… Como en  la vida…

Rose 31

 

De Dubái me traigo un aroma. Rose 31.

Era la fragancia de las amenities del hotel y nos capturó a todos desde el primer momento.

Todos olíamos a Rose 31.

Esta fragancia ha sido creada por la compañía neoyorkina: Le Labo Fragances. Fundada en el 2006, renunció al artificio que envuelve el mundo del perfume para centrarse en la producción artesana. Su packaging es toda una declaración de intenciones…

 

Dubái.

Lo que más me impactó de Dubái es pensar en cómo era en 1960 :  una zona de pescadores y recolectores de perlas , que a partir del descubrimiento de yacimientos petrolíferos se convierte en lo que yo he visto ahora.

En medio del desierto, en el cuello del Golfo Pérsico, aparece una ciudad calurosa, plagada de edificios y avenidas con el “Más” grabado en oro en su personalidad: el edificio más alto del mundo, el centro comercial más grande, el ascensor más veloz, el anillo de oro más pesado, la fuente de agua más grande, la pista de esquí de nieve artificial (en el desierto) más extensa, el hotel con más estrellas del mundo… Más…Y más…Hay una confabulación para proporcionar la máxima facilidad al que lo visita. Refrigeración del ambiente por doquier para soportar esos 45ºC del desierto que te hacen comprender que significa estar a 45ºC. Amabilidad de sus gentes, tanto los que son de la India, Paquistán, Vietnam, Laos, Filipinas o Somalia como de los locales, apenas un 10% de la población.Impactante el contraste entre lo occidental y oriental. Aun sabiendo de la predominancia de la cultura islámica, es extraño, al principio, ver a esas mujeres vestidas de negro con la abaya , algunas enseñando el rostro, otras sólo la mirada, mezcladas con las mujeres de otros países que, sinceramente, van vestidas como quieren.No viviría allí y es posible, que sólo me perdiera -turísticamente hablando- en una escala hacia la India, por ejemplo. No me ha seducido el “más” pero sí que he vuelto encantada de la gente y la hospitalidad.

Y nunca olvidaré esos 45ºC…

 

 

 

Estoy en Dubái…

 

Photo by Christoph Schulz on Unsplash

Estoy en Dubái o por lo menos, eso debería estar pasando al escribir estas líneas programadas con antelación. Como lo que me trae aquí es un tema de trabajo, tendré poco tiempo para turismo (lo de la excursión al desierto está completamente descartado) y no sé qué captará mi pobre cámara fotográfica o qué impacto tendré con esta cultura y esta ciudad.

Photo by Arham Awan on Unsplash

Me acerco a esta parte del mundo, a una ciudad que está en un desierto, con la curiosidad activada y la mente abierta. Dispuesta a disfrutar la experiencia…

Photo by Robert Bock on Unsplash

Así que, próximamente, Dubái en El Blog Imperfecto. Mientras tanto os dejo estas fotos de unsplash

 

Vivir es urgente. ( *)

Vivir es urgente. ( *)

(*) me copio la frase de Pau Donés ( @jarabeoficial )

Los primeros días de mis vacaciones, los dediqué a vaciar y pintar un luminoso piso en la Costa del Garraf para ponerlo a la venta. La persona que lo ocupaba, a la que adoro, ya no puede vivir en él. Transita ajeno a la vida o inmerso en otra vida que ya es ajena a ésta…

Estuve en todos los lugares en los que se registra una vida…Cada cajón, cada libro, cada foto, cada carta manuscrita, cada trofeo, cada carpeta, cada caja,…Me invadió una extraña conciencia de su juventud, de la que sólo tenía información matizada por mis experiencias de la infancia. Una sensación de que había sido como yo soy ahora. La certeza que yo, que todos, seguiremos el mismo camino hacia un final, el que sea…

Pensar en todas esas cosas, no me pone triste. Esa casa, llena de una vida, me está diciendo que la vida es, en sí misma, urgente.

Y lo veo en las viejas fotografías con su moto, con sus amigos y sus sonrisas, en las comidas y acontecimientos familiares, conmigo de muy pequeña,  con Induráin (su ídolo)…Voy  guardando todas esas cosas y la casa se va quedando vacía.

 

Al final, todo se resume un primoroso espacio, recién pintado de un blanco radiante.  Está vacío pero, no hay que equivocarse, aquí aconteció una vida y aquí, se instalará otra u otras.

Y generarán más huellas vitales…

Mientras cierro la última caja, deseo que sean tan bellas como éstas…

 

Persiguiendo a Las Perseidas…

He llegado a la conclusión que, las estrellas, ante mi obsesión por ellas, se han puesto de acuerdo para huir de mí… Deben enviarse mensajes estelares : “Cielo de Almería, Cielo del Pirineo de Huesca, Cielo de la Jacetánia, Cel de l’Alt Empordà :  cubriros de nubes que viene la pesada!!”

En todos mis tránsitos de ese verano, NO he podido ver el cielo estrellado en lugares en los que –habitualmente- es MUY estrellado…La noche de Las Perseidas, convencí a un amigo que tiene un telescopio, para que lo preparara. Lo hizo por compasión: creo que no veremos nada pero a ver si, más tarde, la cosa mejora. Me lo dijo, sabiendo que no había ninguna posibilidad… Sobre nuestras cabezas, toda la noche, nos cubrió un cielo lleno de nubes…Y en Twitter, mensajes del tipo ¡Qué bonito el cielo de esta noche! ¡Cuántas estrellas! ¡Aprovecha para pedir un deseo!

Eso sí, la luna no se me escapa. Supongo que por volumen y velocidad de traslación, no puede esconderse…

Un trozo de puerta…

No lo llames “arte”. Llámalo: “terapia con trozo de puerta” o “trozo de puerta emocional” …

Cuando los habitantes del pueblo me veían buscar un algo para poder hacer otro algo que me recordara a una de las que fue un top, en mi ranking de personas favoritas, no pensaban verme bajar la calle con este trozo de madera, que formó parte de una puerta y que estaba guardada porque yo, una vez, le pedí un trozo de madera para hacer un …algo.

Ese pedacito de puerta llevaba mi nombre escrito. O yo lo vi, allí, refulgiendo en mi trozo, apilado junto otras piezas de madera…

El tiempo que pasé limpiándolo, lijándolo y pensando que iba a hacer con él fue uno de esos espacios de tiempo de calidad que tanto cuesta conseguir. Fue hurgar en mi caja de “Cosas para pegar” y encontrar piezas de otro cuadro ya sin vida, la cuerda y esas estrellas de purpurina que se utilizan en las creaciones navideñas y empezar a trajinar con el pegamento… Más quality time…

 

Y ya da igual si queda bonito o feo, si hace más bella la pared en la que está colgado o la empeora. Eso no es importante. Lo remarcable es que la búsqueda del material y la ejecución de la obra, se convirtieron en un eje espacio-tiempo de máximo confort emocional.

Nunca pensé que un trozo de puerta, iba a darme tanto…