Cosas Horrorosas (X)

Llegamos al número 10! El décimo post de «Cosas Horrorosas» del Blog Imperfecto…

Como siempre, la gente muy sensible a la belleza està advertida. Si siguen leyendo, será bajo su responsabilidad.

Admito que , esta vez, son menos horrorosas que en otras ocasiones – no puedo sacarme de la cabeza el «Jersey Pavo» ( Cosas Horrorosas VII) …pavo0

 

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… pero tienen la porción de horrorosidad necesaria para que formen parte de este apartado.

Para esta décima edición os presento al Muñeco de peluche Van Gogh. Aparentemente, es el pintor…

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…pero la oreja lleva un velcro para que la puedas sacar ( y te aconsejan, regalárla… ¿?).

 

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Tapones para los oídos de diseño. Ya que te los pones, venga , que tengan forma de perro salchicha…

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Un reposa-muñecas para la gente que  pasa muchas horas delante del teclado.

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Además, dicen que te hace compañía…Puestos a elegir, me quedo con Van Gogh…

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Y, por último, las uñas peludas. Atención : última tendencia. Más fashion no puede ser. ; – )

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Fin de la dosis ( diez, ya!) de Cosas Horrorosas.

 

El Listado de Cosas Horrorosas

Estampados…

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Ayer, miré el cielo un poco antes de lo que es habitual…No pensaba hacer “la” foto de la luna llena (descanso lunático) pero se ve que lo intuyó y, claro, está acostumbrada a posar y que le haga las fotos…

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Es coqueta y un poco diva…, y va y se me presenta con estampados…

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Muy fashion

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La he visto con cinco modelitos diferentes…

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Fecha de caducidad.

Tendrán que pasar 5.000 millones de años (eso prevén los científicos) para que el Sol, en su fase final de vida, se convierta en una estrella gigante roja. Será la fricción de nuestro satélite con la atmósfera más externa del gigantesco sol rojo, dentro de la que se encontrará inmersa la Luna, la que hará que se vaya acercando.

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Irá creciendo de tamaño hasta que la fuerza gravitatoria terrestre la fragmentará. Pam! Ya no habrá luna… Ni habrá fases lunares, ni luna llena como la que se podrá ver hoy…

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Eso sí, si dentro de 5.000 millones de años queda alguien por aquí, podrán observar un anillo compuesto por millones de fragmentos brillantes de lo que fue nuestro satélite …

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Esta noche, habrá luna llena. Aprovechad y echarle un vistazo. En 5.000 millones de años , ya no quedarán más que trocitos….

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La Rue del Percebe (+ Up )

Las nubes han desaparecido y el cielo está de un azul que casi es mórbido. Dan ganas de darle un mordisco… Decido que es un buen día para sacar el polvo del sillón de mimbre, airear los cojines y sentarme a leer en mi minúscula porción de jardín.

Vivo en la casa de mi abuela. La heredé y la olvidé hasta… la crisis. Es curioso como mi crisis coincide con la crisis. Son tiempos, pues, de crisis total. La mía, se resume en un divorcio fulminante .Uno de esos en los que yo no me había enterado de que las cosas estaban en …crisis y cuando lo supe, ya era una petición de separación en toda regla, formal y con abogados de por medio. A mi incredulidad y estado de shock emocional, se le debía sumar que el nuevo amor del cabrón de mi ex, no era otra que mi amiga Lola. La buena de Lola, sí. Esa.

En un plis-plas, me vi sin mi amor, sin mis amigos, sin mi vida y…sin mi casa. La crisis, esta vez no la mía, la del país) nos obligó a poner el piso en el que vivíamos a la venta a un precio que jamás habíamos imaginado por ridículo. Conseguimos pagar la hipoteca restante y punto. Ni un duro …Ah! Y encima, con la sensación de que la venta, había sido un milagro…

Sin nada más que una mochila cargada a mis espaldas , con una depresión de caballo, me trasladé a la casa de la abuela. Me fui de la ciudad, a un pueblo a unos 40 kilómetros que había sido urbanizado casi en su totalidad…menos la parcela de mi abuela. Se negó a vender su casita vieja , con sus 70 metros de jardín . Eran tiempos en los que las cifras que le ofrecían daban vértigo, pero ella , que no. En unos años, se vio rodeada de bloques de pisos. Eso sí, muy modernos y con piscina. Bonicos, decía la abuela.

Ahora, con la crisis, ningún promotor o constructor quiere esta parcela.

Aún no me he acostumbrado a vivir aquí. Ni a vivir sola. Es posible que me deba acostumbrar a vivir, en general pero…se me hace un mundo. Salgo lo justo , para ir al trabajo ( que aún conservo aunque haya estado de baja por depresión demasiado, demasiado tiempo) y después ,me encierro . En la casa de la abuela…

Hoy, estoy animada y tras las tormentas de esta última semana, ha amanecido uno de esos días radiantes , de luz clara y temperatura agradable. Seguro que ha habido otros días como éste, pero mi tristeza me ha incapacitado para detectarlos. Hoy, lo veo. Es un avance.

Salgo al jardín y me siento amenazada por los edificios que me rodean. En los laterales de mi parcela, se alzan dos paredes de hormigón gris. No veo ventanas, sólo cemento. Y en la parte frontal hay un bloque con sus terrazas encaradas hacia mi jardín que me hacen sentir observada. No veo a nadie pero tengo la sensación de que estoy expuesta.

La abuela, siempre actuaba como si allí no hubiese cambiado nada, y seguía regando sus rosales y cuidando su pequeño jardín…Decido fingir que estoy en un paraíso de aromas fragantes y tonos coloridos. Mientras hiervo el agua para mi té de canela, preparo el sillón de mimbre.

No diría que me siento feliz pero si un poco mejor que hace unos meses… Me acomodo y acaricio la portada del libro. Doy un sorbito a la infusión, mientras alzo la vista y me quedo como encantada, mirando el bloque de pisos, con sus terrazas…

En el 3º A vive una mujer de mediana edad. Yo también estoy en esa franja pero…soy más moderna. Su ropa es gris y sosa. Falditas a media rodilla y blusas de mercadillo, de estampados insulsos. La he visto un par de veces, en el mercado. Siempre me saluda educadamente. En estos momentos, la veo en su terraza, con los rulos puestos y una bata rosa holgada (apostaría que es guatiné) . Esta tendiendo la ropa en un tendedero plegable que , después, esconde en un armario…Desaparece y oigo el sonido amortiguado de la aspiradora… Pienso en que hoy, día festivo, de sol radiante, aquella pobre ama de casa está trajinando en sus labores domésticas, sin tiempo parar…Vuelve a salir y tiende otra tanda de ropa.

Intento concentrarme en la lectura pero, la actividad de la vecina del 3ºA y los ruiditos que eso implica me distraen. Ahora, me llega una voz atenuada. ¿Una conversación? Miro, de nuevo, hacia el edificio. La vecina del 3ºA ha desaparecido y a la que oigo es a otra mujer. Está en un piso muy alto, yo diría que el Ático. Su terraza, ocupa toda la extensión del bloque. Su piso equivale al A, B y C, juntos…Está apoyada en la baranda decorada con terracota y plantas tipo cactus, con su preciosa melena larga y escalada, de color rubio intenso, expuesta al sol y una camiseta de tirantes que marca una preciosa figura. También he coincidido un par de veces con ella en la tienda de licores y vinos. Voy allí cuando me invitan a alguna cena .Ahora, cada vez son menos. Los amigos toman partido y parece que, de momento, no me escogen a mí pero, a los pocos que si me invitan ,me gusta obsequiarles con un buen vino.El tendero me explicó que la chica despampanante, tiene una reserva mensual de una caja de Champagne. Del francés y del caro. Debe estar hablando con su novio. O con sus amigas, para salir por ahí. Siempre va muy arreglada y con una actitud de…resolución. Cuando la veo, me siento andrajosa…Un piso precioso, coche, pareja, amigos, vida social…Encima, es guapísima. Creo que se está riendo…No me extraña.

Se da cuenta que la miro-creo- y se mueve por la amplia terraza hasta que ya no la veo y sólo oigo el rumor de su voz. Veo a la señora del 3ºA que sale a la terraza. Toca las prendas (supongo que es la prueba de tacto para ver si están secas) y vuelve a entrar en su piso. Aún lleva los rulos.

Quiero leer , de verdad, pero cuando ya he dado el último sorbito a mi té y me dispongo a abrir por la página que he marcado, veo a otro de los vecinos del bloque. ¡Eh! Es el hombre guapo… Creo que vive en el 2ª B con su mujer y dos niños. Es un hombre guapísimo y, a todas luces, encantador. Lo veo, con el coche, cuando lleva a sus hijos al colegio ( los niños también son una monada) . Alquilé una plaza de párquing en el edificio. Su mujer, también es…perfecta. Los ves ,a los cuatro, y sientes envidia de eso de “la familia ideal”. Si me lo cruzo, me quedo tan alterada por su belleza que bajo la vista y no saludo por no tartamudear. Está fumando, en la terraza…Su torso está desnudo y le adivino la tableta de chocolate. Wow! Me mira. O eso creo desde esta distancia. ¡Qué vergüenza! Pensará que soy una cotilla…

Empiezo a leer, esta vez de verdad y me enajeno. Me olvido de los vecinos. Me olvido de mi vida. Me olvido de la pinta que debo tener, en este rectángulo de césped, rodeada por edificios por los cuatro costados, en este viejo sillón de mimbre…Me he puesto la pamela:  me resguarda y me da la privacidad que necesito…

(…)

2ºB

No debería fumar-piensa Mario, mientras se apoya en la baranda de la terraza pero…Es una de esas ocasiones…Los niños se han ido a pasar la Semana Santa con los abuelos y, por fin, María y él se han podido quedar a solas, de verdad. Han hablado. Mucho. Desde el nacimiento de Pol, ahora ya hace tres años, han dejado prácticamente de ser amantes. Son una familia. Se quieren. Son amigos pero…no hacen el amor…

María siempre está cansada. Pendiente de los niños, siempre. La terapeuta le ha dicho que debe repartir sus afectos, que la sobreprotección es mala para los niños y que ha dejado a su pareja, en un segundo plano. Y, hoy, tras un desayuno romántico, Mario le ha hecho el amor con desesperación. Se siente satisfecho. Es el primer paso.

Las cosas se arreglarán-piensa esperanzado mientras da la última calada. Observa a la mujer que vive en la casa de enfrente. Se ha quedado aislada, entre los edificios de nueva construcción. Mario piensa que es una persona extraña y prepotente. Nunca lo saluda. Se encuentran en el párquing y ella, pasa por su lado, altiva, sin dedicarle ni un educado “Buenos Días”…

María se está duchando. Ya ha cumplido y ve que Mario está contento. No puede dejar de pensar si su suegra le habrá dado la medicación homeopática a Pol o si Mario Jr, estará bien…Estas últimas semanas, ha vuelto a mojar la cama…

Ático

Silvia se pasea por la terraza con un ataque de ansiedad. La llamada no ha sido la esperada. Ni la prevista…Vive en un ático precioso, tiene un coche precioso, un pelo precioso y un amor imposible que ni es precioso ni es nada… Ha caído en el estereotipo : es la “otra”. La amante de un hombre casado. El sexo del poderoso. O eso es lo que creen los demás, lo sabe. Ella está enamorada , profundamente, de un hombre que está comprometido con otra mujer, que es padre de familia y …su jefe. Por él ha renunciado a la maternidad. A sus amigos. A su familia. Tiene cosas, muchas cosas. Incluso ha comprado nuevas amistades pero…no lo tiene a él. Le dice que ya no quiere a su mujer, que algún día se lo dirá.

Silvia sabe toda la verdad. Es rubia de bote y no es tonta. Es consciente que las excusas de los hijos y , ahora, de la enfermedad de su mujer son eso, excusas. Él nunca va a elegirla a ella. Y aun sabiendo que es así, no puede evitar sentirse enamorada y dejarse engañar. No va a venir. Es Semana Santa y tiene que estar con sus hijos. Ella le ha respondido que no pasa nada, que lo entiende y se ha reído de sus gracias aunque el corazón se le hacía añicos y lo único que deseaba era tirar el iPhone por la terraza de su ático y verlo estrellarse contra el suelo…

Por un momento, se recrea en la mujer que está leyendo en la casa de enfrente. Se la ha encontrado en la Bodega, donde ella encarga el champagne que él toma, sólo esa marca y bien frío, casi frappé…

Nunca ha entendido porqué esa gente, no ha vendido la parcela…Para vivir, así, entre cemento, mejor le hubiera ido con un piso con una macro-terraza pero…Se la ve a gusto con esa pamela horrible y su tacita de té. Da la sensación que está en paz consigo misma, en ese sillón antiguo, leyendo tranquilamente.  Es afortunada, no tiene que luchar por el amor, no compite con otra mujer y pierde…Silvia entra en su ático de diseño y se sirve una copa de champagne. Es muy pronto, lo sabe. Sabe que no debería beber tanto pero… está muy frío, casi frappé…

3ºA

Lucía está nerviosa. Pero son de esos nervios buenos. De los de la expectativa, de los del mariposeo en el estómago… Se ha despertado bien tempranito para poner la casa a tono. La casa y a ella, en toda su magnitud. Hoy….Hoy ha invitado a Pepe a comer. En su casa…y eso significa muchas cosas…

A sus cincuenta años y tras varias relaciones fracasadas, la solterona Lucía, se ha enamorado perdidamente. Hasta las trancas. Como una niña. Y lo mejor de todo esto es que es correspondida. Total e inequívocamente correspondida…Es más, Pepe le ha dicho que la quiere. Y es verdad.

Hoy, todo lo hace silbando y cantando. Pasa el aspirador y comprueba que el salón esté perfecto. Ya ha preparado la mesa, con vistas a la piscina. Se ha duchado y ha aprovechado para depilarse. Lo ha hecho con mimo y cuidado. Su piel , ahora, esta suave y huele a perfume. Se ha embadurnado con crema hidratante , de esas que llaman Body Lotion, de la marca de su perfume favorito y está encantada con el leve rastro de fragancia que provoca al caminar. Se ha puesto unos rulos para que el pelo le quede con un poco de volumen y está preparando el sofrito de una paellita para chuparse los dedos. Lleva su bata rosa que ya ha visto mejores tiempos pero es perfecta para cocinar . Se cambiará de ropa en el último momento.

Ha hecho una lavadora con toda su ropa interior decente. La de algodón, blanca y  sencilla, la ha dejado en el cajón. Todas esas puntillas y encajes, llevan años sin usarse y Lucía , que aún no ha decidido que juego de bragas y sujetador se va a poner, ha decidido lavarlo todo. Para que se impregnen del olor de suavizante… Cree que le dará tiempo a que se sequen todas las piezas, hoy hace un día radiante y el sol calienta lo suyo… Ve que la mujer de la casa de enfrente ha salido a leer, a su jardincito. Le emociona pensar que es una rebelde que no ha querido dejarse comprar por las constructoras…Le gusta el jardincito y le envidia las rosas. Está pensando en plantar unos rosales en macetas, en la terraza…Se la ha encontrado en el mercado y se han saludado amablemente. La oyó hablar con la frutera de las tartas de manzana que hacía su abuela y se quedó con las ganas de pedirle la receta. Hacer repostería y pasteles, es su perdición. Cuando Pepe cate el pastel de tres chocolates que le ha preparado, está segura que caerá a sus pies. Bueno, ya ha caído…Hoy, lo van a rematar.

Siente las mariposas, que ya son miles, en danza por la tripa y bajando hacia zonas menos nobles. Comprueba que a las bragas de encaje aún les queda un poquito y se adentra en su piso. Cambia las sábanas de su cama y se dirige a la cocina. El sofrito huele de maravilla…

NB : Up es una película de Disney/Pixar. De mis favoritas. ; – )

 

 

 

Hoy, duermes en el sofá.

NB : La gripe me convierte en un ser cruel…. ; -)

 

–       Hoy, vas a dormir en el sofá.

–       ¡Mujer! ¡Mira que eres exagerada! Por unas copas de más con los amigos, me montas un pollo. No lo entiendo, llevábamos juntos quince años y ya sabes como soy.

–       Hueles a perfume. Y no es el mío.

–       Ya te he dicho que en el Bar,  estaba Manoli, la ex de Pepe . Admito que ha sido muy efusiva pero ya sabes, besos y abrazos…Nada…Me ha dado recuerdos para ti.

–       Ya, ya. ¿Tú te crees que yo soy tonta? ¡Qué Manoli ni que niño muerto! Esta noche, duermes en el sofá, capullo.

–       ¿Qué me has llamado? ¿Capullo? ¿C-a-p-u-ll-o?

–       Me has oído perfectamente. Estoy harta. Tú lo has dicho: ¡Quince años! Y, sí, te he llamado c-a-p-u-ll-o.

Lo siguiente que veo son las sábanas, una manta y las almohadas que impactan violentamente en mi cara. ¡Encima, me tengo que hacer la cama! Este sofá amarillo es muy incómodo. Nunca he conseguido echarme una siesta en él: la piel cruje y es resbaladiza .Y me va pequeño…Mañana, me voy a levantar con el cuello rígido y esa migraña que lo acompaña. No debería permitirle a esta arpía que me trate así. Vale, estoy un poco contentillo y vale… he sobado a la Manoli pero tampoco es para tanto…¡Joder!, No hay forma de acertar con la postura.

(…)

No podré dormir mientras el capullo está en el sofá. Estoy nerviosa y no quiero ser consciente de nada.

Tomar esta decisión ha sido muy duro. Y drástico, lo sé,  pero es que no puedo más… Y con Jeremy, con él todo es fácil. Me he enamorado locamente y no puedo soportar al energúmeno que duerme en el sofá amarillo. Todo en él me irrita: los calcetines de rayas, el vello de la espalda, el pijama que se le descuelga en la raja del trasero, su forma de llamarme “nena”, las palmaditas que se da en la barriga cuando acabamos de hacer el amor… Me repugna. Jeremy es joven y es…perfecto.

Pronto, todo habrá acabado. Voy a tomarme unos somníferos para no oír nada y no saber nada. Dejo el teléfono de última generación que Jeremy me ha regalado, en la mesilla de noche. Ya, da igual. Mañana, empieza mi nueva vida…

 (…)

¡Lo que faltaba!…Ahora la oigo roncar. Seguro que se ha comido un par de pastillas y está durmiendo como un lirón en nuestra cama king size…No puedo moverme sin que las sábanas resbalen…Ya me empieza a doler la espalda…Si me meto en la cama, ni se entera. Seguro. Podría levantarme antes de “su hora” y volver al sofá…Pero ¿Por qué narices tengo que estar yo en el sofá? Ella cree que me chupo el dedo pero sé que se está viendo con otro. En pocos días, tendré las pruebas y entonces, veremos quien es el capullo aquí. Me he tenido que morder la lengua cuando ha sacado el tema de la Manoli pero… Es mejor, hacerlo tarde y bien. Bruja…Creo que no me meteré en la cama con ella. No podría soportarlo pero… ¿Y si la paso al sofá? No se va a enterar de nada. Cuando toma esas pastillas, se queda inconsciente. ¡Si lo sabré yo!

Es una buena lección: que se despierte, mañana, en el puto sofá amarillo. Me gusta la idea. Me encanta.

Lo voy a hacer.

Bruja.

(…)

¡Ya está! ¡Qué sorpresa se va a llevar, cuando abra los ojos! ¿Qué se había creído esta mujer? Seguro que esta noche, voy a dormir como un tronco…

(…)

A las 6 a.m., un extraño silbido se ha introducido en mis sueños. No lo he reconocido y he intentado seguir durmiendo pero a las 6:03 a.m., la misma melodía ha interrumpido mi duerme vela. No sabía la procedencia de aquel sonido, hasta que un nuevo aviso, ha movido algo en la mesilla. Un iPhone, último modelo, brillaba en la oscuridad.

Un mensaje de Jere. La bruja tiene un teléfono para comunicarse con su amante… ¡Será…!  Me ha invadido la rabia y he querido ir a despertar a mi mujer, la que me está poniendo los cuernos, para preguntarle quién es Jere pero antes, he leído el mensaje:

“Ya está hecho.”

¿Hecho? ¿El qué?

Con el iPhone en la mano, he salido de la habitación y  me he acercado al sofá. El primer impacto me ha dejado anonadado: rojo. Todo era rojo.

El bulto sin forma, oculto bajo las sábanas, debe ser ella. La sangre ha empapado la gruesa manta…Las gotas se deslizan hacia el suelo, resbalando por la piel del sofá amarillo.

La ventana está abierta.

El iPhone suena en mi mano. Otro mensaje. Lo miro horrorizado.

“Tendrás que tirar el sofá amarillo. ; – )”

Lo suelto como si ardiera.

Tengo que llamar a la policía.

Para el domingo (con amor).

Gracias por estar.

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Y no puedo evitar poner esto… ; – )

chistecupido

El protagonista es Goomer, un viajero galáctico , procedente de la Tierra que acaba en un planeta donde nada es lo que parece . Se casa con una alienígena, Elma. Es de la pareja de humoristas gráficos Ricardo & Nacho.

Si lo sé…

 

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Era una cosa de nada. Nada, nada… Un cambio de colchón, un cambio de “posición “de muebles… Nada.

La previsión que hace tu cerebro optimista es : vienen, me lo mueven, lo ponen y yo matizo. Pero, la realidad, cuando se van los amables operarios es un caos ( controlado, eso sí). Hay desplazamiento de los muebles habituales para poder hacer entrar lo nuevo aunque a lo que íbamos era , sólo, a esa habitación a la que había que cambiar el colchón pero…Se descontrolan muchas áreas habitables… Hay objetos cotidianos que te cuestionas ( ya que me lo han movido todo, ahora no sé si ponerlo), además, el desbarajuste te permite ordenar y reordenar y cambiar y aprovechar para limpiar a fondo. Total, que lo que era un nada de nada, se convierten en siete u ocho horas de deambular por la casa: ahora cambio este cesto de mimbre , ahora coloco aquí la lámpara, ahora … Añade a una que es perfeccionista y dónde pone el ojo debe estar “estéticamente” perfecto… El FitBit que me controla los pasos diarios ( 10.000) me los ha marcado sin sesión de elíptica…

Y , lo más triste, es que lo sé. Siempre lo sé. Pero, oye, omito que lo sé. Naturaleza humana…

Meg Ryan

Me pasa con muchas cosas : cuando voy a la pelu , con la foto del peinado de Meg Ryan y sé, porque lo sé, que mi pelo no se va a parecer ni en pintura al de la imagen. O cuando me pruebo el sujetador que lleva Elsa Pataky en el spot de Woman’secret. Uf! O cuando voy a IKEA y no cojo la bolsita amarilla porque NO voy a comprar nada. Sólo voy a buscar la mesita auxiliar para el módem: Juego de sábanas, unas luces led, unos cojines, una plantita…

ikea

Mi casa ya vuelve a estar ordenada tras el palizón y yo… sólo sé que no sé nada…

; – )

 

Ingeniería arquitectónica natural.

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La fotografía es una esas cosas que me relaja. Normalmente, llevo conmigo mi Canon compacta ( PowerShot SX270 HS que es mi preferida, aun teniendo a mi disposición cámaras mucho mejores) que es mi compañera de viaje, de verdad.

A veces, salgo con intención y ganas de foto, pero otras, no. Simplemente, veo algo y en mi cerebro salta la alarma y dice: ¡foto! …Y saco la cámara (con el iPhone no es lo mismo).

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Hace muchos años, tuve el placer de conocer al gran fotógrafo Oriol Maspons y nunca olvidaré una cosa que dijo: “La foto, la veus” e hizo un gesto cuadrado con las manos, situándoselas a la altura de los ojos… Desde mi modestia de foto casera, lo entiendo.

Así que iba con mi cámara y…he visto esto y me ha dado ese punto de: “la- foto-!”.

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De la naturaleza, siempre me llaman la atención las formas simétricas, sencillamente perfectas que el ser humano, si las quiere reproducir, tiene que crear moldes…

Estas estructuras, que envolvían el tallo me han parecido preciosas… Tan perfectas. Tan bien puestas… Mientras hacía las fotos, me he preguntado ¿Qué son?. ¿Y si eso que me parece tan bonito, es uno de esos hongos dañinos que devoran la planta y la secan? ¿Lo vería tan…bonito?

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Gracias al Dios Google y TinEye, he descubierto que lo que he fotografiado son “fortalezas de semillas”. Es de la especie Calistemo ( un viejo conocido de este blog ). Crea estas magníficas estructuras para almacenar las semillas ( son los filamentos marrones que hay en el interior) y protegerlas hasta que la estructura se abre y las esparce para la germinación.

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Pura ingeniería arquitectónica natural.

Y yo la he fotografiado…

NB : Esta foto muestra las semillas que hay en el interior.De infojardin.com

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El huerto se reivindica.

El huerto está que trina. Lo acostumbré a la fama mundial, publicando post sobre su evolución, que lo hicieron famoso en el difícil mundo de los huertos urbanos y , ahora, lo he dejado un poco abandonado. Lo riego, lo abono y lo cuido, pero ya no hago fotos de sus mínimos (que no me oiga) progresos huerteriles con tanta asiduidad como en el pasado. Su Facebook-especial-de-huertos está a rebosar de notificaciones, preguntando por su vida-de-huerto

rucula

La cosa es que la rúcula que planté, ya está lo suficiente hermosa para que día sí, día no, salga con mis tijeras a…molestarlo. Con el perejil ( siempre bonito) ya está acostumbrado pero… la rúcula… No sé qué le pasa con la rúcula ( por cierto, fresca está suculenta y la utilizo para las ensaladas y para la pasta) . Ayer, en mi incursión nocturna, el huerto se me puso chulito. O le hacía fotos y le escribía, o se acababa la rúcula…

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También me amenazó con no hacer prosperar mi apio. Sabe que tengo mis esperanzas depositadas en un par de apios y mi primera lechuga superviviente.

En este huerto, las lechugas siempre nos dejan, pero esta vez, parece que no. Qué habrá lechuga…

lechuga

Le prometí hacerlo y, también, le prometí dejar eternamente, la estrella que le colgué para Navidad.

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NB 1 : Espero que te guste, huerto.

NB 2 : Si alguna vez os lo encontráis en el universo-de-los-huertos-urbanos, no olvidéis pedirle un autógrafo. Me ayudaría en nuestra relación…

Fugaz.

Lo que fui, ya lo he olvidado…

Fulgurante, preciosa, brillante, esplendorosa…pero… caí…

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Creí que esa sería mi condena hasta que me capturaron.

Me agujerearon y, después, me colgaron.

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Dicen que fui una estrella fugaz que cayó en la tierra, pero, yo, ya lo he olvidado…