Café y flores en Seúl.

Me han traído una tarjeta de un pequeño café en Seúl : Café Saru

 

La tarjetita es de un papel transparente en el que se adivinan unos pétalos de flores.

Si abres la solapa, el aroma es embriagador. Floral, pero con un toque de menta muy fresco.

Me dicen que debo plantar los pétalos para tener flores nuevas…

En el café, el techo está lleno de flores y cada bebida que sirven la acompañan con un precioso ramo …

 

Un lugar al que ir cuando visite la ciudad…

 

¿Un café?

Prehistórico.

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Esto es del 2006. Como quien no quiere la cosa (porque yo no quería, lo prometo), han pasado ocho años. En esa época tan lejana, hice una serie de cuadros que llame “For Coffee Lovers”. Como no sé dibujar ( y las flores marcianas dan fe de que , ocho años después,  sigo igual), me dediqué a pegar granos de café, previamente coloreados en un fondo ( y ahí estaba la gracia) en el que mezclé acrílico y café espresso ( 100% arábica).Y, después, experimentando un poco,  mezclé café molido con pintura acrílica y látex.

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Estos cuadros viven en Seattle, la ciudad americana “del café” por excelencia. Me consta que aún sobreviven al paso del tiempo. Sinceramente, tenía miedo que los granos de café se desengancharan  (por mucho pegamento de contacto que les hubiese puesto) o que el café molido se fuera desprendiendo del fondo…

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Al principio, hasta olían a café…

Os voy a amargar el café…

ComercioJusto

Cuando hablamos de “Comercio Justo” , inevitablemente hacemos una asociación emocional con la caridad, la compasión …. Si alguna vez estamos en disposición de comprar un producto en este canal, pensamos que estamos ayudando a un colectivo concreto ( cosa cierta) pero la realidad es que al realizar esa transacción comercial lo que estamos haciendo no es ser solidarios. No . Lo que hacemos es “ser justos”.

Parece algo tan sencillo y tan de “norma vital”, algo tan lógico ( ser justos en todos los aspectos de la vida, es una de nuestras metas ¿no?) que parece increíble que este comportamiento básico se viole y se incumpla ( siempre por interes económicos) y se cree una situación tan injusta que requiera de otra, llamada “Comercio Justo” para intentar equilibrar el abuso. Equilibrar y abuso, ya veís que son antónimos.

La existencia de algo llamado “Comercio Justo” debe provocar una profunda reflexión por nuestra parte , los consumidores finales.

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Deberíamos exigir que cualquiera de las cosas que consumimos, que compramos, provengan de un trato JUSTO con todas las partes. Y que no sean mucho más caras que las que provienen del mercado tradicional ( y abusivo).No somos ilusos y vivimos en el mundo real y sabemos que las empresas deben ganar dinero. Pero, lo que no podemos aceptar es que el lucro de multinacionales y grandes grupos poderosos sea a costa del hambre y la miseria de los primeros eslabones de la cadena : los pequeños productores. Lo que debemos exigir es solo lo justo. ¡Imagínate lo que estoy escribiendo!… Sólo lo justo…

Hablemos de café. ¿Os apetece un café?

Según la OIC (2012),  125 millones de personas viven actualmente del café, muchas de ellas empleadas en el servicio de preparación y distribución del producto, pero 25 millones son pequeños productores y productoras en países en desarrollo…

Casi me parece mentira que, mientras yo me tomo mi cappuccino matinal, niños de plantaciones etíopes (donde se cultiva uno de los mejores orígenes del mundo ) malviven desnutridos ya que lo que pagan esas grandes multinacionales, no les da para vivir ( ya ni dignamente, te diría).

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También me parece mentira que estas grandes corporaciones, intenten maquillar las realidades ( mientras ganan tanta pasta que casi es indecente) y callarnos la boca con cafés “sostenibles” (triples AAA ), programas de ayuda a productores y cifras no reales a fuerza de no ponderar las medias. Esas cosas forman parte de sus programas de Responsabilidad Social Corporativa y es fantástico que lo hagan pero eso no sustituye el pago JUSTO por la materia prima que compran. La justicia, es un derecho para todos los habitantes de este planeta…

El consumidor, debe poder escoger en su compra diaria , los productos de Comercio Justo certificados en los canales de distribución ordinarios ( y no solo via ONG’s y tiendas de CJ especializadas). Tristemente, sólo debríamos tener acceso a productos “justos” pero, ya que existen los “injustos” , me gustaría que tuvieran la misma opción . La misma visibilidad.Además, se debería realizar una labor de promoción e información sobre su calidad ( se asocia a baja calidad cuando hay productos excelentes ). Y el consumidor podría actuar, comprando lo que considere y penalizando a las  empresas aprovechadas, si lo considera.

Es penoso este post…

Y más penoso os parecerá después de ver el trailer del documental “Black Gold” ( www.blackgoldmovie.com).

Por desgracia vivimos en un mundo enfermo.

Si no lo estuviera, las transacciones comerciales deberían ser justas, por defecto…

Mejor tomarse el café antes de ver esto. Después, ya no apetece.

 

NB1 : Gran artículo sobre Comercio Justo de “Ayuda en Acción”.

NB2 : El Sello Fairtrade garantiza precios mínimos fijados y relaciones comerciales a largo plazo con condiciones justas permanentes a las cooperativas de pequeños productores en los países productores, como por ejemplo México, Perú, Colombia, Bolivia, Guatemala, Tanzania y Etiopía. Además los estándares dan la posibilidad de prefinanciación y garantizan suplementos para el café con certificación orgánica.

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El mal café de los restaurantes españoles…

cafeVas a comer a un lugar especial. Te das un homenaje gastronómico, cuidando los vinos, los platos, los postres…

Te sientes satisfecho por la calidad y el disfrute de ese momento de manjares hasta que , llegando al final, te plantan en los morros, un café asqueroso. Y llámame tiquismiquis o refinada, pero si el café es una mierda, a  mí me fastidian la experiencia global…

Desgraciadamente, es algo que me pasa tan frecuentemente que lo que me sorprende es ir a un buen restaurante y acabar con un espresso correcto o un delicioso cortadito. Es raro encontrar buen café en la restauración española…

No vamos a entrar en la “forma” de presentación/elaboración del producto: un café solo más largo de lo que es un espresso normal o el cortado en taza ( tamaño balde) con la leche hirviendo en el cutre-vasito de cristal con el que se suele servir este tipo de bebida. Si el café es bueno, estos incovenientes pueden ser salvados con una cierta dignidad.

La calidad de la mezcla , el punto de molido, la performance de la máquina de café, la mano del que lo hace y , atención, el grado de frescura del café, marcan las diferencias entre un taza correcta y una taza repulsiva-revienta-fin-de-fiesta. En el momento que el barista ( o el consumidor, en su hogar) abren un paquete o una lata, el café, en contacto ya con “nuestra atmósfera”, empieza a perder cualidades. Si este café ( ya abierto)no está perfectamente conservado, la pérdida de la frescura es imparable. Se oxidan componentes, se secan los aceites naturales… El café se pasa. Los granos que llenan la tolva del molino, deben ser molidos y consumidos rapidamente, para evitar que el resultado final sea esa típica infusión negra, sin crema y con ese sabor a café pasado asqueroso.Ocurre que si no tenemos un consumo potente y el café se queda en la tolva unos días , sin rotar, sin sustituirse por un café fresco , lo que llega a la mesa del comensal es un producto devaluado que, parece menos importante que el besugo salvaje con el que has alucinado pero , por ser uno de los últimos pasos del homenaje gastronómico, tiene su protagonismo en la valoración final .

En España no hay una gran cultura de café. Sí lo bebemos pero no lo conocemos. Y , parece que ni el torrefactor ni el barista, están por la labor de cuidar esta área de la restauración. La marca de café suele ser la responsable del mantenimiento de la máquina, de hacer los tests de funcionamiento y de regular el molido . Acuden cada determinado tiempo a vender café y a chequear equipos y producto. Supongo que cuando ven esos cafés negros, apretados y sin una gota de cremita, no se dan por aludidos y no dedican un espacio de tiempo real a la formación y al asesoramiento del que ofrece el café. Éste, el restaurador, se preocupa muchísimo si el solomillo está duro pero no de sí el café es agua sucia concentrada…. Excepciones , siempre hay y también me he encontrado con restauradores que dan importancia a este tema y cambian de café, de molido y de lo que sea para que el resultado final sea de calidad. Pero son los menos.

Esta semana he tomado café en 5 lugares diferentes. Todos de suspenso.Ayer, dejé intacto el que me sirvieron después de una buena comida. El jefe de sala me preguntó por mi ensalada de frutos secos ( encontré mandarina -que la odio- y dejé unos restos en un aparte), se preocupó por que el vino estaba un poco caliente pero ni se inmuto ante mi vaso de cristal, negro , frío y lleno que relucía en el centro de la mesa.

Al llegar a casa, conecté mi cafetera espresso ( que no es made in China ) y me preparé un café ,buenísimo, napolitano ( que no son las cápsulas Nespresso de posible café) y disfruté de ese final de fiesta, en tiempo diferido pero glorioso… Veo que el que me haya hecho adicta al buen café italiano ( el de verdad) me va a dar problemas de socialización. Al haber acostumbrado mi paladar a un café de máxima calidad , desde muy joven y por herencia familiar, se me hace difícil eso de “vamos a tomar un café” o aquello otro de “la tertulia alrededor de un café” cuando has acabado de comer. Lo pido más por cuestiones de atrezzo que por que vaya a disfrutar con la taza…

Mi problema es evidente : no quiero charla y lo que deseo es irme a casa a tomarme el mío. Mi café … Así que, ultimamente, para que no se me tache de bicho raro, propongo el café-copa en mi casa… Con la cremita, la temperatura adecuada y ese sabor exquisito en el paladar. Así, ya puedo hablar de lo que queráis…

Una pena que en uno de los países de mayor riqueza gastronómica, nos quedemos a la cola en ese detalle del café.

Yo, de momento, estoy empezando a no pedir café en Restaurantes. O es malo o es Nespresso…

Prefiero la abstención (hasta que llego a casa, claro ;-).)

Os voy a amargar el café…

SN-button-DVD-NowCuando hablamos de “Comercio Justo” , inevitablemente hacemos una asociación emocional con la caridad, la compasión …. Si alguna vez estamos en disposición de comprar un producto en este canal, pensamos que estamos ayudando a un colectivo concreto ( cosa cierta) pero la realidad es que al realizar esa transacción comercial lo que estamos haciendo no es ser solidarios. No . Lo que hacemos es “ser justos”. Parece algo tan sencillo y tan de “norma vital”, algo tan lógico ( ser justos en todos los aspectos de la vida, es una de nuestras metas ¿no?) que parece increíble que este comportamiento básico se viole y se incumpla ( siempre por interes económicos) y se cree una situación tan injusta que requiere una profunda reflexión por parte de nosotros, los consumidores finales.

Deberíamos exigir que cualquiera de las cosas que consumimos, que compramos, provengan de un trato JUSTO con todas las partes. No somos ilusos y vivimos en el mundo real y sabemos que las empresas deben ganar dinero. Pero, lo que no podemos aceptar es que el lucro de multinacionales y grandes grupos poderosos sea a costa del hambre y la miseria de los primeros eslabones de la cadena : los productores. Lo que debemos exigir es solo lo justo. ¡Imagínate lo que estoy escribiendo!… Casi me parece mentira que mientras yo me tomo mi cappuccino matinal, niños de plantaciones etíopes (donde se cultiva uno de los mejores orígenes del mundo ) malviven desnutridos ya que lo que pagan esos grandes como Nestlé, Starbucks, etc,etc, no les da para vivir ( ya ni dignamente, te diría).

También me parece mentira que estas grandes corporaciones, intenten maquillar las realidades ( mientras ganan tanta pasta que casi es indecente) y callarnos la boca con cafés “sostenibles” (triples AAA ), programas de ayuda a productores y cifras no reales a fuerza de no ponderar las medias. Esas cosas forman parte de sus programas de Responsabilidad Social Corporativa y es fantástico que lo hagan pero eso no sustituye el pago JUSTO por la materia prima que compran. La justícia, es un derecho para todos los habitantes de este planeta…

Este post viene a mí cuando leo en La Vanguardia del día 29 de mayo que en el Ayuntamiento de Barcelona los ediles disfrutan de cafeteras Nespresso en sus reuniones. Y dices : vale ¿y qué?. Continua la notícia : ” la irrupción de estos aparatos de café en capsulas no tendría más relevancia de no ser por qué hace siete años el pleno del Ayuntamiento de la ciudad acordó por unanimidad que, en adelante, se iba a consumir productos, como por ejemplo el café, procedentes de comercio justo, es decir, distribuidos por organizaciones que garantizan que en su producción….(etc)”. Bueno, se han pasado el Comercio Justo por el forro y se han hecho de la pandilla de George Clooney… Han dejado las máquinas expendedoras de café de Comercio Justo para uso de los ciudadanos (35 céntimos) para sentirse menos culpables…El título de la notícia lo dice todo : Café aparte en la Casa Gran. Solo hay una palabra : penoso.

Y más penoso os parecerá después de ver el trailer del documental “Black Gold” ( www.blackgoldmovie.com).

El consumidor, debe poder escoger en su compra diaria , los productos de Comercio Justo certificados en los canales de distribución ordinarios ( y no solo via ONG’s y tiendas de CJ especializadas). Además, se debe realizar una labor de promoción e información sobre su calidad ( se asocia a baja calidad cuando hay productos excelentes ). Y el consumidor puede actuar, penalizando a las  empresas aprovechadas.

Por desgracia vivimos en un mundo enfermo. Si no lo estuviera, por defecto, las transacciones comerciales deberían ser justas…

Mejor tomarse el café antes de ver esto. Después, ya no apetece.

Marketing Excelente vs Consumo Inteligente

cafe Cuando ocurre algo como el fenómeno Nespresso en el mercado de consumo, todos los profesionales del marketing del mundo deben levantarse y hacer la ola, ya que la genialidad del concepto  deja impactado a cualquiera que lo analice.

En primer lugar, Nestlé provee del café , envasado en un sistema cautivo ( es decir, propio y que solo puede utilizarse en las máquinas Nespresso).

Nestlé, licencia su sistema y  selecciona fabricantes de cafeteras . Las cafeteras las produce Krups ( por ejemplo) que , supongo, devengará un sustancioso rappel y otros honorarios en concepto de explotación de licencias a la multinacional Nestlé. Las máquinas de café están fabricadas en China y sus costes son bajos, por lo que pueden ofrecer al consumidor un precio competitivo y aprovechar un buen margen de actuación.

El consumidor recibe de Nespresso una elegante propuesta de pertenencia a un “Club” social selecto, la posibilidad de experimentar “sensaciones” de lujo cuando se compran las cápsulas, en un entorno que se asemeja más a una joyería que a una tienda de café. Los centros de compra están situados en locales preciosos en las mejores calles de todas las ciudades del mundo… Además, el magnífico George Clooney reafirma la marca y la situa en ese entorno chic, sexy y muy atractivo. Es un gustazo, presentar tu cajita de madera a los amigos, para que puedan elegir ( como si de un fino bombón se tratara) si café aromatizado de vainilla, origen Brasil o experiencia intensa.

El que hayan conseguido transmitir todo este universo de sensaciones y que eso sea más importante que cualquier otro aspecto del producto , eleva , a los equipos que hayan diseñado la estrategia de marketing, a un plano superior.

Pero, por otro lado, hay argumentos de peso que sugieren que la brillantez de esa publicidad cegadora, alejan de la realidad del concepto Nespresso:

1) Es un sistema cautivo. El consumidor no puede comprar el café donde quiere y cuando quiere. A pesar de las posiblidades ( Internet, Phone y Tiendas Nespresso) , si nos quedamos sin cápsulas un sábado noche, nos quedamos sin café. En Internet, se pueden encontar múltiples formas de “reutilizar” las cápsulas de consumidores desesperados. Con la Dolce Gusto han intentado cubrir ese hueco. Pero hablamos de Nescafé que es otro tipo de café (liofilizado). ¿ Te imaginas comprar un lavavajillas que solo funcione con una pastilla concreta de detergente?…Lo mismo.

2) Es caro. O es un lujo ( según como se mire). El precio de cada café es de o, 31 € frente a los o,20 de otro tipo de monodosis ( existen más métodos de envasado individual de café) o los 0,05€ de coste del café en grano o molido.

3) No es espresso. Los amantes del café te dirán que el café Nespresso es un buen café. Su calidad es buena pero no se asemeja ( en nada) a la de un café de “miscela” italiana. De entrada, se necesitan siete gramos de café molido para hacer un espresso. Las cápsulas tienen cinco gramos  (30% menos)y aún así pueden dar crema de consistencia (lo que hace pensar que esta crema se consiga con algún truco más que la original infusión del café). Por algún motivo, el país con menos introducción de la marca , ha sido Italia. ¡ El producto ( o sea el café) es incomparable!

4) No es “friendly” con el planeta, ya que las capsulas son de aluminio.

5) Las máquinas son estéticamente muy bonitas pero no dejan de ser máquinas de café de plástico hechas en China. ¡Qué si un día decidimos cambiar de café, ya podemos tirar a la basura! ( Perdón, reciclarlas en los contenedores o lugares adecuados para tal fin).

Un análisis objetivo nos dice que : nos metemos en un sistema cautivo ( somos esclavos de las cápsulas y de un “monopolio” en la distribución) y estamos comprando café suizo a un precio más elevado que un excelente café italiano…pero cuando compras una Nespresso, adquieres, unas dosis de ese estatus fantástico que te confiere el ser de la pandilla de George…

Lo dicho, estos de marketing de Nespresso son unos campeones.

N.B : Y , aún con todo, adoro a George Clooney…