Dedicándome a re-situar algunas cosas de la casa , me he reencontrado con el libro-tocho «Todo Mafalda».
Siempre que capta mi atención , me paro unos minutos y lo abro al azar…Es inevitable que pase el tiempo y me quede enganchada… Siempre me sorprende …Y tiene mérito, porque ese es un libro manoseado y leído y releído… Pero ahí está ella, la niña contestona y preguntona . Me encanta Mafalda.
Hace un tiempo le preguntaron a Quino, su creador, si creía que Mafalda aún estaba vigente : «La temática, lamentablemente, sigue de actualidad. Eso de que el mundo sea un desastre no cambia».
Este hombre podía haber estado haciendo tiras de Mafalda de forma infinita y en bucle, sin apenas alterar los esquemas básicos. Un producto sin fecha de caducidad. Por ejemplo:
El día que Mafalda esté obsoleta, ese día, tenemos que alzar nuestras copas y brindar. Pero eso no quita, que yo deje de ser adicta al espíritu Mafaldero y, de vez en cuando,me de unas dosis.
Como ahora.
N.B : Siempre he tenido curiosidad por saber cómo habría evolucionado el personaje de Mafalda. ¿Cómo sería de mayor?. Pocos se han atrevido a jugar con esta niña prodigiosa, pero he encontrado dos «versiones» de Mafalda : a los 18 y a los 30.
Tira del dibujante Caloi. Diario Clarín de Buenos Aires
Caricatura del dibujante Ombú . Semanario «El País Cultural» Uruguay.




































