Perseverancia.

El término ‘perseverancia’ procede, etimológicamente, de la palabra latina perseverantia que significa constancia, tesón o firmeza. Se considera que alguien es perseverante cuando insiste con decisión en el cumplimiento de unos objetivos, muchas veces impuestos por uno mismo. “

Es un concepto profundo para aplicarlo a algo tan trivial como lo de la colchoneta, pero…

Por una vez, no hice caso a las previsiones meteorológicas. Confiar en su fiabilidad, me ha hecho planificar y replanificar muchas cosas durante estas vacaciones.

Así que, aún sabiendo que los días venían nubosos y con lluvia, al ver una colchoneta muy simple y con descuento de fin de temporada, me dije: última oportunidad.

Sin los problemas de diseño en V plegable y por su tamaño más reducido no costó inflarla. Eso sí, en una mañana gris. Apetecía poco usarla… Parecía que, por una vez, los pronósticos meteorológicos iban a ser acertados. Un Murphy en toda regla, vamos.

Pero, no.

Salió el sol.

Me pasé media hora, meciéndome suavemente, observando el cielo azul, las nubes y los pajaritos. Sin zozobra, ni zambullidas sorpresa.

Perseverancia. ; – )

Unión planetaria.

Como todos sabéis, estos días se ha celebrado el cincuenta aniversario de la llegada del hombre a la luna. He visto los documentales que se han estado emitiendo sobre el tema y lo que más me ha fascinado, es la unión planetaria que se produjo ante el acontecimiento. Más de 500 millones de personas, asistiendo en directo a la retransmisión televisiva del evento. Y las que no lo vieron en la tele, lo oyeron por la radio, o se lo contaron, pero, ese 20 de julio de hace 50 años, el planeta se convirtió en un lugar común, sin fronteras, en el que lo que unía, era nuestra condición única de seres humanos.

La gente miraba hacia la luna, sabiendo que allí había dos hombres y, con ellos,  toda la humanidad.

Nunca más se ha producido una experiencia positiva y global de tal magnitud.

Habrá que volver…

Nota : Fotografías del eclipse parcial que tuvo lugar el día 17 de julio.

El Asimétrico Supremo.

Viene de : Taller Virtual de Relato

A partir de una frase, continuar el relato.

«1. Durante el tiempo que viví junto a mi madre nunca se me ocurrió que acomodar mis genitales en su presencia pudiera tener una repercusión mayor».

Siempre me reprendía por aquel gesto que consideraba indecente, aunque ella era conocedora del motivo. Nací con una asimetría testicular que se fue haciendo más evidente con mi desarrollo físico. Los médicos que visité confirmaron que era un problema anatómico y que no presentaba ninguna patología, pero el volumen del testículo izquierdo fue aumentando a un ritmo exponencial y hubo un momento que, por su tamaño, requería del constante gesto de acomodo.

Cuando mi madre enviudó, también perdió su fe cristiana. El sacrificio había sido demasiado grande en relación con lo que su Dios le aportaba. Empezó a transitar por otras iglesias y otros credos. Probó con Evangelistas, Testigos de Jehová, Budistas y diversas sectas y, entonces, conoció a la congregación de Los Asimétricos.

Era un grupo que promulgaba la paz y el amor en busca de su líder, El Asimétrico Supremo. Sus miembros eran personas de todo tipo y condición, aunque abundaban los que presentaban alguna asimetría. Mi madre se sintió querida en aquel grupo de almas que le ofrecían compañía y profundizó en sus creencias. Cuando leyó El Libro Asimétrico en las jornadas de iniciación, descubrió que líder que esperaban, era un hombre con el testículo izquierdo muy desarrollado. Las ilustraciones que acompañaban el texto la convencieron de que esa persona era su propio hijo. Desde la muerte de mi padre, no la había visto así. Estaba tan feliz que no pude negarle asistir a aquel acto jubiloso en el que exhibí mis genitales entre aplausos y desmayos nerviosos. A ella la proclamaron La Madre y yo asumí mis funciones como líder.

Soy El Asimétrico Supremo.

 

 

 

 

Libertad.

Viene de : Taller Virtual de Relato

Uno de los ejercicios del taller, fue escribir un relato a partir de una imagen.

Los latidos de mi corazón retumban en mis oídos. Creo que se oyen desde fuera. Son muy fuertes y se van acelerando cada vez más.

Tengo miedo.

Algo se retuerce en mis tripas y después, sube y baja, baja y sube, sin que yo pueda controlarlo. Mis manos sudan y yo nunca sudo. Eso me puede delatar…

No sé si podré. No podré. No podré. No…Froto mis manos en el delantal. Debo tenerlas secas… No podré. No podré…Entonces, llega él y se sitúa a mi lado, pero un paso adelantado. Huelo su aroma rancio y amargo y mi miedo se hace gigante.

No podré.

Mis latidos me están enloqueciendo y se ha añadido un extraño zumbido. Me estoy mareando. No. No puede ser. Tengo que hacerlo. Solo es un movimiento suave e insignificante pero, para mí, es un acto de valentía, un grito de libertad.

El fotógrafo se prepara para hacer las fotos que servirán de modelo para el pintor. Él ha querido un cuadro. Uno en el que estemos los dos…Vuelvo a oler ese perfume venenoso que emana de su piel y, entonces, siento que algo se activa en mí. El gigante se va empequeñeciendo. Puedo.

Puedo hacerlo.

Es el momento. Los dos están distraídos. Ahora sí que tengo el corazón desbocado y no sé si seré lo rápida que debo ser. Alzo las manos hacia mi severo peinado y desprendo un mechón de cabello.  Lo dejo caer a su libre albedrío, rompiendo las normas, liberándose de la tirantez obligatoria.

Me acaricia el cuello suavemente. Es un destello de lo que siento cuando puedo escapar y estar, a solas, en el prado.  Rememoro esos minutos, con el pelo suelto, meciéndose al viento, tapándome la cara, volando hacia el sol…

Lo he hecho.

Mis manos vuelven a estar recogidas en el regazo.  Deseo sonreír porque sonrío por dentro, pero debo posar con sobriedad para que el pintor pueda reflejar lo que somos. Sé que mi mirada parecerá perdida y en mi boca, el gesto será sobrio, como a él le gusta, pero ese mechón descontrolado estará, allí, reflejando lo que sí soy.

Ya no oigo mis latidos. Ni hay ningún zumbido. Se me ha aposentado el vaivén de mis tripas y la sensación de angustia. Me siento más viva que nunca, eufórica, feliz y, sin saber por qué, poderosa.

Tendrá su cuadro, pero yo no lo veré.

Decido, en ese instante, que ya me habré ido de aquí…

NB :American Gothic ​ es un cuadro de Grant Wood de 1930. El cuadro ilustra a un granjero sujetando una horca y a una mujer rubia, que unos interpretan como su esposa y otros como su hija, enfrente de una casa de estilo gótico rural.

Taller virtual de relato.

Photo by Dan Dimmock on Unsplash
 Después de una investigación de los cursos y talleres virtuales que hay en la red,  elegí la propuesta de Hotel Kafka.

 

“Hotel Kafka es un espacio inclasificable en el que día a día se dan cita todo tipo de creadores que comparten sus inquietudes artísticas. Es un lugar en el que nadie vuelve a ser el que era antes de cruzar su puerta y en el que todo es una excusa para que cada huésped saque el máximo partido a su talento.”

Lo de “inclasificable” me convenció y me apunté al “Taller virtual de relato” para utilizarlo como : 1) terapia anti-todo-lo-tóxico y 2) despertador de mi afición por el relato que estaba en modo “siesta larga “.

Como terapia, me funciona de distractor cerebral. Hace el papel de la meditación o de los paseos por la playa: me lleva a un lugar dónde mi cerebro juega y se divierte. Cuando Ángela me propone un ejercicio, mi mente revolotea por ahí en muchos momentos del día. Después, tengo que escribirlo, leerlo, releerlo, corregir, repensarlo y toda mi energía se concentra, en plan oasis…

No quiero que suene a excusa (sobre todo si mi profe me lee) pero preveía que iba a ser una buena época para dedicarme a esto del Relato Breve, pero por esos imprevistos que te va regalando la vida, son unas semanas en las que mi tiempo es escaso. Aun así, el taller ha conseguido engancharme y, sobre todo, ha reactivado mis ganas de aprender a escribir bien, que buena falta me hace. El material de estudio, los ejemplos y los comentarios a los textos de Ángela, me están haciendo revisar mi forma de escribir y… ¡me lo estoy pasando genial!

 

 

Quino ya lo iba diciendo…

Hace 50 años… Este hombre, lleva media vida repitiendo que esto no va bien…

Es estremecedor datar estas viñetas. De verdad.

Lo peor, es que les pongo fecha de hoy y funcionan.

8 de Julio 2019

 

Este sabio, capaz de interpretar la realidad de un modo brillante, es uno de mis autores favoritos.

Una de las viñetas que más me gusta es, curiosamente, un texto.

¿Cómo no le han hecho más caso ?

 

#Fridaysforfuture

Da mucho miedo que Stephen Hawking, una mente brillante, dijera esto:

«Nuestro planeta es un viejo mundo, amenazado con una población cada vez mayor y con recursos finitos. Debemos anticipar esas amenazas y tener un plan B«.” Si la especie humana quiere sobrevivir más allá de los próximos 100 años, es imperativo que atraviese la negrura del espacio para colonizar nuevos mundos a través del cosmos».

La juventud del planeta se está alzando para decirnos que hagamos algo. Que no nos resignemos. Que hagamos que Stephen Hawking se equivoque…Que no seamos imbéciles…

Se lo juegan todo.

Todos nos jugamos todo.

“Estamos haciendo esto para que Ustedes, los adultos, despierten.” ( Greta Thunberg 2019 )

¿Qué habilidad querrías tener al despertar mañana?

Me hicieron una pregunta :  ¿Qué habilidad querrías tener al despertar mañana? O sea, te despiertas y sabes hacer algo que la noche anterior no sabías… La pregunta parte de una situación en contexto de “normalidad”.

Lo remarco porque hay situaciones excepcionales de la vida que nos dan la respuesta correcta. Hace poco vi un vídeo en el que preguntaban a personas que estaban separadas por un biombo.  ¿Qué te gustaría hacer mañana? A un lado del biombo había personas enfermas. En el otro, no. En un lado, las respuestas eran tipo: Sentir la brisa en la cara y en el otro: Viajar a Nueva York, así pues lo que yo os planteo, es trivial.

En este marco de trivialidad, la primera respuesta que me vino a la cabeza fue “Disfrutar haciendo ejercicio”. Por mucho tiempo y entrenamiento que lleve en mi elíptica (ya somos viejas conocidas), me da una pereza inmensa y sigo deseando que el relojito marque el fin de mi sesión. Los últimos diez minutos se elongan en el tiempo…Estoy casi segura de que son más largos…Me gustaría ser de esas personas que dice: ¡Qué ganas tengo de ir al gimnasio! ¡Qué bien ir a correr por la playa! Y no sólo lo dicen: disfrutan del “momento-ejercicio” e incluso lo necesitan.

Aunque después de pensarlo mejor, decidí cambiar mi respuesta.

Me gustaría despertarme mañana y ser completamente bilingüe español-inglés, pero…la respuesta de un amigo me hizo volver a cambiar de habilidad.

“Volar”, me dijo…

NB1 : Este post lo escribí hace unos años. Hubo respuestas con una lista de “habilidades” deseadas:

Ser invisible

Ser un escritor famoso

Poder teletransportarse

Dominar cuatro o cinco idiomas

Modificar /Cambiar el tiempo

Ser capaz de que no te afecten las gilipolleces

Tocar el piano, el chelo y el saxo.

Bailar de todo y de lujo

Hoy, años después, y pensando solo en trivialidades, me decido por el teletransporte… ; – )

NB 2 : La foto de la chica volando : by Edu Lauton on Unsplash

 

 

 

 

 

Banksy, again.

Lo ha vuelto a hacer. Ha pintado un mural en Venecia pro-refugiados, ha montado un tenderete ilegal de sus cuadros en los que denuncia el turismo contaminante de los cruceros y se dice, que se ha fotografiado (de incógnito) in situ. Parece ser que es este señor que se oculta tras el periódico…

Recuerdo su mural sobre Steve Jobs. ‘El hijo de un inmigrante de Siria’. Como algo totalmente inusual, ese Banksy –que-nadie-sabe-quién-es emitió un comunicado oficial : “Apple es la compañía más rentable del mundo y paga 7,000 millones de dólares en impuestos y solo existe porque ellos permitieron entrar a un joven proveniente de Homs”.

Banksy me fascina…

Más de Banksy en este blog :

Banksy, no lo hagas.

Ese Banksy ( que-nadie-sabe-quién-es) en Calais.

¿Dónde estás, Banksy?

¿Es o no es un Banksy?