Thriller floriográfico.

Flora observó aquel extraño ramo que acababan de entregarle en mano: suaves adelfas blancas y el azul intenso del acónito.

La composición era muy bella pero, a simple vista, no sabía descifrar el mensaje de tan precioso regalo. Esta vez, él se había superado. El ramo iba acompañado de una caja dorada en la que descubrió unas apetitosas galletas “Hechas con los pétalos de estas flores. ”decía la nota.

aconitum

Al principio, le hizo mucha gracia eso de la floriografía. Un medio de comunicación, un lenguaje secreto …con flores. Flora se quedaba embelesada con las disertaciones sobre flores . A él, lo conoció en una presentación de la reedición del libro de 1819 de Charlotte de la Tour “El lenguaje de las flores” , un libro que recogía el código de significados de la época victoriana. En esos tiempos, se utilizaban las composiciones florales para expresar sentimientos .

Después de aquella tarde en la que se descubrieron el uno al otro, fueron muchos los ramos y muchas, las flores recibidas y descifradas:

Amarilis: «Espléndida belleza»

Clavel Rojo: «Mi pobre corazón»

Rosa Arrepollada:»Vengo como Embajador del Amor»

Rosa Blanca: «Soy digno de vos»

Rosa Amarilla: «Estoy celoso

Violeta Azul: «Seré fiel»

Y… Si! Rosas Rojas : “Amor apasionado”

Los mensajes se sucedían y Flora sentía que su amor por el floríografo, florecía cada día…

Se había quedado prendada de aquel último ramo, pero también de las galletas. ¡Qué delicia! No podía evitar comer, una tras otra, deleitándose en cada mordisco.

Sintió que su corazón se aceleraba. ¡Ay!¡El amor! Se aceleró más y un poco más, más y más y más y… se paró.

adelfa

El Inspector Florencio Floríndez observó la escena del crimen.

Encontraron a Flora, desvanecida en la cocina. Fue demasiado tarde. A su alrededor, se arremolinaban unas flores rosas y azules, como si Flora las hubiese querido coger en el último momento, arrastrándolas consigo, hacia el suelo.

En su mano, una caja de galletas. Ya vacía, claro.

El inspector Florencio Floríndez suspiró, derrotado.  Abrió la bolsa de pruebas y recogió las muestras de las flores venenosas…

El Asesino de las Flores había actuado de nuevo.

NB : Adelfa y Acónito. Las hojas ,ricas en sustancias digitálicas,  provocan arritmias y taquicardias. Información de las 10 flores más venenosas, aquí.

¿Preparados para dar otra vuelta al sol? 

Foto de Selvan B en Unsplash

Este año, completaremos la ruta en 366 días por lo que tenemos año bisiesto. Me alegro por todos los que cumplen años el 29 de febrero, como mi amiga Mercè, que, además, calcula su edad de cuatro en cuatro años. Es joven de forma totalmente objetiva y eso, no se le puede negar. Las cosas como son.

Foto de Drew Tilk en Unsplash

Además, y si todo va bien, veremos doce veces la luna llena. Y cuatro, serán superlunas. Este año , que está a punto de llegar, quiero hacer una foto de cada luna llena y espero, poder escribir que las cosas, por aquí abajo, están mucho mejor. 

Ese es el deseo para el 2024:  que nos vaya mucho mejor. A todos y en todos los cielos desde los que se ve la luna.

¡A por esa nueva vuelta al sol!

Foto de Behnam Norouzi en Unsplash

Mantén la calma y sigue adelante.

Esta es una reproducción de un poster motivacional que diseñó pero, finalmente, no publicó el Ministerio de Información Británico en el año 1939, al inicio de la II Guerra Mundial.

Redescubierto en el 2000 y habiendo pasado los perceptivos 50 años que liberan a la «obra» de los derechos de reproducción, ha sido utilizado en ropa, decoración, etc. En esta web, de original nombre keepcalmandcarryon, podeís ver la máxima gama de customización del slogan que los británicos crearon para que la población civil, ante la amenaza de guerra, mantuviera la calma…

Foto de Marc Pell en Unsplash

Hoy, día de los Santos Inocentes, busco la inocentada en la prensa. Nunca la encuentro pero siempre la busco… Y, además, desde que vivimos en la era de las Fake News ( que son como inocentadas continuas ), es muy complicado detectarlas.

Al acabar el periódico, me he dado cuenta que me gustaría que la mayoría de las noticias que he leído sean mentira. Que los conflictos , las guerras y las injusticias, la crispación, la incapacidad de dialogar, … que todas esas cosas fueran cosa de la inocentada. O una gran Fake New.

Pero, no. Es la realidad .

Así que necesito algo motivacional, aunque sea de 1939 y del Ministerio de Información Británico.

Mantendremos la calma y Seguiremos adelante .

Y añado un deseo :  Hacia un futuro mejor construido por todos.

El acebo es el rojo… #FelizNavidad

Cada año tengo que refrescar mis conocimientos navideños y asegurarme que el muérdago es el de los frutos blancos y el acebo, el de los frutos rojos.

acebo

El muérdago es el que se lleva el premio a la antigüedad ya que lo incorpora la tradición celta y, también, es el adorno “romántico” por excelencia. El Dios Balder es el responsable de lo del beso, cuando estás debajo …

muerdago-131119_L

En cambio, el acebo es el responsable de la tendencia decorativa de la Navidad desde la Edad Media.

acebo8

Precisamente para eliminar los rastros de los cultos “paganos”, cambiaron el muérdago, blanco (y celta), por el acebo, rojo…

n6

Y con esta acción, el rojo y el verde se convirtieron en los colores principales de esta época del año.

corona

El verdadero gurú de la decoración navideña es el tipo que, en el siglo V, se decidió por el acebo (rojo!)…

acebo8

Os deseo unas Felices Fiestas decoradas con los colores del acebo y muchos , muchos besos bajo el muérdago…

Observación.

El petirrojo que visita mi casa es antisocial. En temporadas anteriores, se dejaba ver, se acercaba peligrosamente al humano encandilado y, sobre todo, se dejaba hacer fotos.

Este año, juega conmigo. Lo veo desde la ventana de la cocina. Siempre está visible cuando no tengo la cámara cerca o mis manos no están operativas así que esta mañana, he montado un puesto de observación delante de la ventana. Un taburete, la cámara y paciencia. Lo he visto entre los árboles y volando muy deprisa y en diagonal, sin tiempo para el disparo.

Paciencia.

La mañana es especialmente silenciosa y, mientras espero al petirrojo, me invade una sensación serena. Percibo como debe ser la experiencia de los profesionales de la fotografía de aves. El otro día, vi un reportaje y el fotógrafo explicaba la sensación de calma mientras esperaba en uno de los observatorios naturales y, la satisfacción cuando conseguía las fotografías, bellísimas e impactantes. 

No tiene nada que ver mi cámara (esos teleobjetivos son increíbles), ni el lugar (la naturaleza en su caso, mi cocina en el mío) pero los dos tenemos un taburete y estamos esperando que el pájaro aparezca. Hay un punto de emoción cuando parece que lo puedes enfocar, pero cuando ya casi lo tienes, vuela. Es lo que tiene tener alas.

Paciencia.

Lo detecto entre los árboles. Ahí es dónde debe estar su casa. Una mancha rojiza lo delata, pero no se muestra para la foto. Finalmente, lo pillo. No como me gustaría, pero se aprecia su pecho rojo. 

No se me ha acabado la paciencia, pero si el tiempo de observación. Se me ha agotado la batería y tengo que hacer cosas y, como era previsible y muy al estilo Murphy, cuando paso por delante de la ventana, lo veo perfectamente, muy fotografiable, quieto en una rama, de frente, mirándome directamente. Le hago una foto mental. La única que puedo hacerle…

Pues eso, el petirrojo es antisocial y gamberro. Y lo sabe.

NB: En cambio, el mirlo, que no me interesaba, no ha parado de posar….

Pobre abeto.

Me regalan un mini abeto navideño. Al principio, creo que es de plástico porque está completamente recubierto de nieve artificial (esa que se hace con poliestireno, que es otro tipo de plástico) pero, al tocarlo, descubro que es un abeto natural. 

Se han pasado con el poliestireno y aquello parece una nube de algodón que tapa y asfixia al árbol. Me he pasado un buen rato desenganchando esa nieve de mentira que tan mal conjunta con esta Barcelona de temperaturas casi primaverales. Lo he hecho con cuidado porque me iba llevando pinaza y ramitas que, sorprendentemente, olían a pino. Aún ha quedado algún rastro del plástico persistente.

Finalmente, lo he trasplantado a una maceta que decoré hace años y que estaba olvidada en el trastero. El título de esta maceta y de un cuadro que la acompañaba era “Flores Marcianas”. Le pega, la verdad, porque ese pobre abeto tenía una pinta un poco marciana…

Coronas navideñas con thriller.

lana

Cuando llegué a Wichita Falls , la que está en Texas y todo el mundo confunde con la Wichita de Arkansas, pensé que se iniciaba uno de los mejores períodos de mi vida. Una nueva ciudad y tranquilidad. No conocía a nadie y eso me confortaba.

Estaba allí, en Wichita Falls, huyendo de la gente…

Durante muchos meses, pude resistirme a la insistente y fraternal vida comunitaria que mis vecinos potenciaban, con un exceso de entusiasmo. Yo, el extraño y huraño nuevo habitante de Wichita Falls en el barrio de Seymour, decía “no” a las barbacoas vecinales, a las celebraciones de los “Días De » , incluidos el del Pancake y el del Cowboy True , pero ha llegado la Navidad y se han vuelto locos.

Foto de LuAnn Hunt en Unsplash

Primero, me recomendaron adornar mi casa con luces. Dije “No”.

Después, me invitaron a un ponche colectivo para informar a los vecinos de los actos navideños. Dije “No”. A partir de ese “No” las cosas empezaron a torcerse. Me miraban con desprecio, me señalaban y cuchicheaban…

El día del encendido oficial del árbol de Navidad de la calle Seymour, cerré puertas y ventanas y me atrincheré en casa. Ya habían empezado los ataques hostiles: un viejo cowboy me escupió en la cara, una mujer me dio una colleja cuando salía del Starbucks y en mi fachada ,  habían aparecido unas pintadas : “Traidor” y “Aquí vive el Grinch”…

Foto de Michal Pechardo en Unsplash

Pero el error definitivo, el que me ha puesto en esta situación, lo cometí hace un par de días, cuando el Comité de Festejos del Área de Seymour de Wichita Falls, vino a visitarme para comunicarme que en 48 horas, todos los vecinos iban a poner en sus puertas las coronas navideñas para el Concurso Anual de Coronas Navideñas de Seymour . Esperaban, por mi bien, que yo participara en tan tradicional evento. “Todas las puertas de la calle Seymour de Wichita Falls tienen su corona en Navidad. Nunca ha quedado una puerta vacía. Nunca jamás.”

Ni me planteé poner la corona. Dije “No”.

Mi puerta, vacía.

Foto de Jez Timms en Unsplash

Han pasado los dos días y las  puertas de toda la calle Seymour, ya están decoradas y preparadas para el Concurso que se celebra hoy. Por lo menos eso creía yo, pero acabo de asomarme a la ventana y he visto que todos los vecinos están fuera, apostados alrededor de mi puerta vacía y sin corona. Llevan antorchas y van vestidos de forma extraña: túnicas rojas y gorros que, si la vista no me engaña, tienen una borla blanca en su cima. Cantan, todos juntos, con  una voz grave y susurrada , un villancico que pone los pelos de punta. Creo que es “Noche de Paz”…

Se han callado. No se oye nada. Están inmóviles, delante de mi puerta…

Uno de ellos, se adelanta .Lleva algo en la mano. Veo como desliza un sobre por debajo de la puerta .Mira hacia la ventana desde donde lo espío y veo que sus ojos son rojos, también.

Sé que debo leer el mensaje . Sé que debo abrir ese sobre pero estoy aterrorizado.

Reacciono cuando comprendo que no se van a mover. Han empezado a cantar de nuevo. Cuando leo la nota, tengo la certeza que si no cuelgo una Corona de Navidad en la puerta, voy a morir.

Frenético, busco cosas con las que poder hacer mi corona. Un maldito DIY de esos….Alambre, me tiemblan las manos. Tengo que controlarme…¿Qué pongo? ¿Qué? Se me acaba el tiempo.

Están golpeando la puerta. Me quedan unos minutos.

Entro en la cocina . Abro la nevera. Nada. Me voy a la despensa y veo los ajos. Tengo una oportunidad…

 ajos

  Final alternativo :

 Entro en la cocina . Abro la nevera y , ahí, en el cajón verdulero veo las guindillas…

 guindilla

NB : El anillo o corona de Navidad, tiene su origen en el norte de Europa. El círculo significa la eternidad y el curso ininterrumpido de las estaciones. El uso de ramas de árboles de hoja perenne, significa la persistencia de la vida en medio del duro invierno.

Poinsettia’s Killer.

Me he enterado que la Poinsettiaes de origen azteca y que su nombre , cuetlaxochitl, significa «la flor mortal que fallece y se marchita como todo lo que es puro».  Aunque sea un renegar de su origen, me alegro que se quede en «Flor de Pascua» porque es muy difícil pronunciar cuetlaxochitl.

Foto de Charlotte Cowell en Unsplash

El diplomático Joel Robert Poinsett, embajador de Estados Unidos en México de 1825 a 1829, conoció la también llamada Flor de Nochebuena cuando una Navidad,  visitó  la Iglesia de Santa Prisca, engalanada con las flores . Poinsett ayudó a difundir la planta, enviando ejemplares a varios de sus amigos horticultores y a muchos jardines botánicos de Estados Unidos y Europa.

Foto de Jessica Fadel en Unsplash

Lo que más me ha llamado la atención,  es que el significado de la palabra azteca: «flor que se marchita».

Foto de Charlotte Cowell en Unsplash

Nunca más me sentiré culpable cuando se me muera la Poinsettia.

Era su destino , pensaré. Y es que este año, voy a batir mi record de Poinsettia’s Killer. No llevan ni una semana, y ya se me están cayendo un montón de hojas y tienen pinta de desanimadas. En fin, como su nombre indica, simplemente siguen su camino…

Lejos.

Llega el puente de diciembre .

Apetece alejarse e huir hacia mundos agradables, en paz. Aunque sea mentalmente…Difícil. Lo sé.

Buscaba una imagen para ilustrarlo y me he encontrado con Ofelia.

Son viñetas de Julieta Arroquy, periodista e  ilustradora argentina y su personaje,  Ofelia que es un encanto.

Y esta es la «ilustración-definitiva » ; – )

¡Feliz «lejos»!

Packaging reflexivo.

He estado preparando unos regalos. 

Foto de Elena Mozhvilo en Unsplash

Me he dedicado a sacar todos los plásticos en los que están envueltos o protegidos: sobres, sobrecitos, bolsas, bolsitas y papel burbuja. La cantidad de plástico sobrante es abrumadora. Y digo “sobrante” porque hay más plástico conformando los propios regalos. Ese no lo puedo evitar. El que he apartado para reciclar, simplemente, sobra.

Foto de Katie Azi en Unsplash

En mi afán de crear un packaging sostenible, he envuelto los regalos con papel tipo kraft y los he cerrado cuando he podido, con cuerda y si no, con un poquito de celo. Tengo el tradicional pero ya hay cintas de celo ecológico… Sólo ha sido un poquito. Los lazos y las bolsas también son de papel. 

Foto de Element5 Digital en Unsplash

El plástico forma parte de nuestras vidas- ahora mismo escribo sobre un teclado de policarbonato que es un tipo de plástico- y en muchas de sus aplicaciones, nos ha hecho la vida más fácil, pero, en esa carrera eufórica y un tanto histérica de consumo, hemos ido avanzando hacia un uso desaforado. Así que, vivimos invadidos de plástico. Del que vemos y del que no vemos al que llaman “micro”. Los microplásticos están en los océanos, en nuestro organismo, en el medio ambiente y no deberían estar ahí. Es perjudicial en todos los ámbitos.

He acabado de engalanar los regalos. Dejo las tijeras con mango de plástico, en la caja de plástico donde guardo las cosas de envolver. 

Foto de Marissa Grootes en Unsplash

NB: Solo el 9 % de los desechos plásticos se recicla. El que se desecha como residuo, se suele incinerar, contribuyendo a la contaminación y al cambio climático. O directamente va a vertederos y de ahí…a vete tú a saber.

Se estima que entre 19 y 23 millones de toneladas de desechos plásticos terminan cada año en lagos, ríos y mares. Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. Informe “Ahogarse en plásticos. Basura marina”

Foto de Naja Bertolt Jensen en Unsplash