De compras.

Hace muchos años, fui a una tienda de Sentidos. En ese momento, buscaba un sentido concreto y pasé de largo por secciones de sentidos que, o no estaban de oferta o no me interesaban en ese momento. 

Me acuerdo de la bolsa, de sencillo papel reciclado. Como si San Antonio me ayudará en la búsqueda, la he encontrado en el armario de reciclaje de bolsas. Siempre he sentido que no debía deshacerme de ella y bien que hice porque no me acuerdo donde estaba el establecimiento y seguro que encuentro la dirección en la bolsa. Y ahí está, en un lateral, tan desteñida que me cuesta leerla.

Foto de Dmitry Mashkin en Unsplash

Sentidos Shop es una tiendecita encantadora. Al abrir sus puertas de madera vieja y decapada, me ha parecido que entraba en otra dimensión (igual lo he hecho). Decenas de estanterías de roble, ocupaban toda la estancia y, alineados en perfecta simetría, unos encantadores tarros de cristal, como los de mermelada casera, con unas etiquetas manuscritas en papel reciclado. Un neón luminoso centelleaba: “Sírvase Ud. mismo”.

He cogido una cestita de mimbre y he empezado a recorrer la tienda. Los sentidos físicos estaban en la primera planta (gusto, tacto, etc.…). Los conceptuales, en la segunda y allí me he ido. He pasado de largo la sección de “El Sentido de la Vida” y también la de “El Sentido de nuestra Relación”. En el área de “El Sexto Sentido” he caminado más deprisa, por si acaso… Finalmente he llegado a la sección de “El Sentido Común”. Mi intención era comprar las máximas unidades posibles y repartirlas a diestro y siniestro.

Foto de Darío Méndez en Unsplash

Para mi sorpresa, casi no quedaban frascos y los que quedaban estaban rotos, con fisuras y taras.  Un chico con una camiseta en la que rezaba Staff se me ha acercado a preguntarme si necesitaba ayuda. Le he preguntado si podía buscarme algo de Sentido Común en el almacén o en la central (está tienda tiene filiales en otros países) pero ha negado con la cabeza.

  • Lo siento mucho. Es el único Sentido del que tenemos rotura de stock. No te puedo decir cuándo estará disponible de nuevo. Parece que no hay producción en los últimos tiempos. Por la sequía, el cambio climático, la guerra… Son muchas variables, ya sabes, pero de momento no se fabrica Sentido Común. Si quieres, te puedo apuntar en una lista de espera y te llamo si lo volvemos a vender.

Me he ido, con la esperanza de que pronto, recibiré la llamada de Sentidos Shop, diciéndome que tienen “El Sentido Común”disponible…

Ya os avisaré.

Su trigo, nuestro pan.

Al volver, me reconecto con el mundo. 

Leyendo la actualidad política, recuerdo mi estancia en el pueblo. Este año, conocí a gente joven que intenta desarrollar su proyecto vital en el entorno rural. Agricultores que intentan profesionalizar su trabajo en el campo: hablaban, con ilusión, de su afán por cosechar grano de máxima calidad, utilizando productos naturales y tecnología para optimizar resultados.

También, de cómo se enfrentan a problemas básicos de vida que suenan a los de los urbanitas, pero son más acusados y trascendentes en esos preciosos pueblos remotos. La mala comunicación de la red de transporte, la falta de conectividad, la falta de médicos, de colegios cercanos para los niños, el exceso de burocracia que les obliga a desplazarse aquí y allá…

Son el futuro. Son pocos y les cuesta hacerse oír, pero si se les escuchara, podríamos explorar todas las posibilidades que tiene esa España, mal llamada vaciada. Lo que está es abandonada. Se abandona el talento de esa juventud que se arriesga y apuesta por el campo y también se abandona la materia prima de un país de primera. Tenemos sol, campo, montañas, mar, y, hasta ahora, un buen clima…

Los resultados electorales dejaron fuera a los partidos que representaban esa España tan particular y, a la vez, tan importante. 

Pienso en esos jóvenes agricultores y en la importancia de tener pueblos habitables y no solo ciudades habitables. Que la elección de ciudad o de pueblo, para desarrollar un proyecto vital, sea en igualdad de condiciones porque tal y como vienen las cosas, en esta llamada Crisis de Civilización, un semiconductor puede quedar inservible pero el trigo, está ahí desde hace más de 14.000 años. 

Y su trigo es nuestro pan.

Mientras tanto, solo hay que leer el periódico del día para ver cuáles son las noticias de cabecera. Es desconcertante observar cómo, en el plano nacional, se obvian temas muy básicos y se hace una política de paja.

No pesa casi nada y sirve para dar de comer al ganado.

NB : Por cierto, el pan del pueblo, un tesoro de valor incalculable…

Cuadro electoral y caluroso.

¡Qué calor!

El calor extremo es el protagonista de estos días. Me temo, que lo será los próximos veranos de nuestras vidas e incluso, tendremos calor en primavera. La ciencia lleva años y años advirtiendo de los efectos del cambio climático. Un cambio que conlleva una emergencia, una crisis global y planetaria.

¡Qué calor!

Para despistar y esquivar al calor, he estado pintando. Me ha salido un cuadro de tonos anaranjados calurosos, con una ventana redonda verde y azul que podría ser la esperanza y el agua. 

¡Qué calor! 

Entonces me he dado cuenta de que este calor infernal, es “el cambio climático”, en persona, con su propia campaña electoral y haciendo sudar a todos, incluidos aquellos que lo niegan. 

Le cedo mi cuadro para su campaña y , como no hay Planeta B, espero que gane las elecciones.

¡Qué calor!

Dialogad, dialogad, malditos…

Ilustración de Saul Steinberg

Han pasado cinco años de este post y lo puedo publicar sin cambiar ni una coma. Lo único que puedo añadir es : que triste…

Leer la prensa con tranquilidad y más exhaustivamente era un placer.Y digo que «era» porque, a medida que voy leyendo sobre los acontecimientos nacionales e internacionales y como los gestionan los seres humanos nacionales e internacionales, van convirtiendo la lectura en un displacer. Añadid, la televisión y Twitter…

Si algo queda claro , a una mente básica como la mía, es que esos seres humanos en todo el mundo, que dirigen el cotarro,  han perdido o no han tenido nunca una característica básica del ser humano  : la dialogicidad.

«El diálogo no impone, no manipula, no domestica, no esloganiza.»

hablen

La dialogicidad es la postura epistemológica en donde reconocemos que el diálogo se encuentra en la base de todos los procesos del conocimiento.

«En el anti diálogo se quiebra aquella relación de simpatía entre sus polos, que caracteriza al diálogo. Por todo eso, el anti diálogo no comunica. Hace comunicados.»

Dada la importancia de esta habilidad básica para la resolución de problemas , ¿Se podría medir esta característica/habilidad de alguna manera para elegir a quien nos representa?

Apuntando más alto : ¿Podría ser una condición sine qua non para cada uno de los líderes de cada uno de los partidos políticos , que se presentan a unas elecciones?

¿Cómo lo hacemos?

 

dialogo

 

NB  : Dialogicidad. Término acuñado por el pedagogo brasileño Paulo Freire,  que basaba su metodología de aprendizaje en el diálogo. Las citas, también son de Paulo Freire.

 

 

 

Sobramos.

El mundo se pelea y mientras lo hace, sigue saliendo la luna cada noche. Y mañana, de nuevo, el sol. Y la vida seguirá, inamovible, en su ciclo perfecto.

Por mucho que la humanidad se vaya complicando la existencia, sin saber que lo importante no es lo que creemos importante, los pájaros nocturnos de junio seguirán con su melodioso jolgorio, las mariposas aparecerán con la luz, el lagarto aprovechará el sol y las flores estarán preciosas, dándolo todo a las escasas abejas que aparecerán por allí.

Se intuye que sobramos…

Atascados.

Estos días he estado ordenando libros de mi padre. Entre las joyas de la corona que me he guardado para relectura y futuras reflexiones, estaba uno de sus libros preferidos.

Es del humorista gráfico y escritor catalán Jaume Perich, conocido como El Perich. Fue un maestro en la crítica social y política en tiempos en los que hacerlo era más difícil que ahora (aunque algunos digan que no). El libro en cuestión es “Nacional II”.

Además de las viñetas, siempre aparece El Perich escritor-pensador con perlas como estas:

Nuestra sociedad.

En nuestra sociedad todo el mundo cree que la honestidad debe ser una cualidad ajena.

Maravillas de la Humanidad.

Las tres cosas más extraordinarias que ha inventado el hombre son: a) libertad, b) democracia, y c) la posibilidad de no utilizarlas para nada.

Releyendo este “Nacional II”, he sentido que se hacía una radiografía a nuestra sociedad actual, con algunos matices, pero muy cercana. El libro se publicó en 1972 y, salvo alguna excepción, parece que nos hemos quedado atascados, que la cosa no ha avanzado como era de esperar en 51 años. 51 : se escribe y se dice rápido pero eso son cinco décadas.

Así que espero que , en las próximas cinco décadas, nuestra evolución inteligente sea más veloz y «Nacional II» sea una obra desactualizada.

 

 

Acabo con uno de los consejos del maestro Perich:

Consejo

Carpintero a tus zapatos.

Una papelera para propaganda electoral.

La ciudad está llena de banderolas, vallas y carteles electorales. Propaganda política de todos los colores , en el sentido literal.

Además, sé que mi buzón ya estará sufriendo las consecuencias de ese SPAM en papel, legal y autorizado. Tendré programas electorales muy concisos, superficiales y publicitarios y papeletas preparadas para su uso.  En el 2021 los partidos políticos se gastaron 49 millones de euros en propaganda electoral..No sé qué parte será la del buzoneo o mailing electoral porque en estos importes hay banderolas y anuncios pero sería una idea magnífica, eliminar el papel que envían a nuestros domicilios. ¿Para qué ese derroche de papel y tinta? ¿Cómo encaja eso con la sostenibilidad,  el medio ambiente y bla, bla, bla? 

Lo más escalofriante es que no conozco a nadie que selos lea. Van directos a nuestra basura, la mayoría con el sobre sin abrir. Y es que tenemos a nuestra disposición medios de comunicación, digitales y tradicionales, redes sociales, Internet…Pero, tenemos ese montón de papel  en el buzón. Esa es la realidad.

Os propongo una papelera exclusiva para la propaganda electoral. Es un diseño sostenible de un cartón liviano que también es bolsa , pensado para reciclar papel fácilmente y lo propusieron , hace unos años,  un grupo de jóvenes diseñadores en la Design Week en Milán.

Se debería situar en el lugar donde están ubicados nuestro buzones, con un mensaje para que el cartero o repartidor, deposite la propaganda electoral directamente en la papelera…

Para acabar : antes de escribir el post , he buscado en Internet y la única formación política que he encontrado con renuncia al mailing electoral, ha sido Podemos en Jerez. Supongo, espero que habrá alguna más.  Y también que podemos excluirnos de este envío de información . En este artículo se explica el procedimiento. Eso sí, este año ya voy tarde pero estaré atenta para la próxima convocatoria.

Tierra y semillas.

Ante la imposibilidad económica de cursar “Licenciatura de la Felicidad”, decidí ser escritor.

Pasaron los años e, inexplicablemente, mi profesión me hizo feliz. Escribir me complacía y me permitía vivir decentemente. Formé una familia y fui feliz hasta que un día, los del Departamento de Intrusismo Profesional llamaron a mi puerta.

Ser feliz, sin la licenciatura correspondiente, se consideraba Intrusismo Profesional. Tuve que pagar una multa y dedicarme a escribir, camuflando lo mejor que podía, mi extraña felicidad intrusa.

Mientras la vida transcurría, la Licenciatura de Felicidad dejó de existir. Ya podía escribir y ser feliz sin esconderme pero el mundo, sin felicidad alguna, no me acompañaba.

Se declararon guerras entre países por acuerdos comerciales; entre civilizaciones, por creencias religiosas. Líderes estrambóticos empezaron a dominar nuestro destino. Lo peor, por eso, fue lo previsible. Lo anunciado pero no atendido.

Cuando yo era niño, se hablaba de la extinción de las abejas. Del incremento de la temperatura en la zona ártica, del descenso de krill en la Antártida , del peligro en el que se encontraban las cadenas tróficas tan bien diseñadas por la naturaleza para que el ecosistema subsistiera. Eran cosas pequeñas, que parecían insignificantes y no iban con nosotros. Pero ocurrió . La naturaleza se rebeló para intentar equilibrarse de nuevo: subió el nivel del mar, hubo terremotos, tsunamis, sequías, inundaciones, huracanes… La felicidad se secó, se ahogó, voló por los aires.

En mi vejez, veo a los jovenes buscando la felicidad. Una extraña felicidad. Su gran sueño es tener un pequeño campo dónde cultivar trigo o guisantes o cualquier planta comestible de las que se salvaron de la catástrofe climática en el planeta. No hay tiempo para leer o escribir. Hay que sobrevivir.

La felicidad , sí, se reduce a tener un trozo pequeño de tierra y unas cuantas semillas.

Y , por primera vez en mi vida, escribir esto no me hace feliz…

¿Con cuál te quedas?

 

2045.

Opción 1.

Gran elección Sr. 2037. Una buena añada para esta Bodega. Es de las pocas que quedan totalmente limpias. Si le parece, le pasamos el contador.

Gracias. Estoy seguro de que es un vino excelente y limpio, por supuesto, pero si me lo permite, utilizaré mi contador. No es que desconfíe pero sé que el mío está perfectamente calibrado.

No hay inconveniente .Si lo desea, también le puedo traer el rodaballo que ha elegido para su cena y mira los valores.

Perfecto.

Eusebio Florindez está en su restaurante preferido. Espera que el vino le borré el olor a desinfectante que se le ha adherido a la pituitaria, tras pasar la zona de descontaminación del local. En la sala previa, se ha quedado su mono de aislamiento y la máscara adicional que siempre lleva consigo.

Ha elegido rodaballo porque aunque le digan que esas terneras de seis patas y cinco ojos, están limpias de radioactividad, él nos la tiene todas consigo.

Cuando le traen la botella de vino y el pescado, saca su contador Geiger con parsimonia.

 

2045

Opción 2.

– Gran elección Sr. 2037. Una buena añada para esta Bodega. Utilizan abonos orgánicos y la producción mecánica se realiza con energías renovables.

Gracias. Estoy seguro de que es un vino excelente.

Perfecto para acompañar al rodaballo que ha elegido para su cena. Su sabor es insuperable. Desde que no hay vertidos de hidrocarburos en el mar, ni plásticos, ni mercurio, ni tóxicos, ni contaminación , hemos recuperado una calidad excelente en el pescado.

Estoy deseando saborearlo.

Eusebio Florindez está en su restaurante preferido. Está celebrando su pronta recuperación gracias a la nanotecnología médica y espera que el vino le haga olvidar los momentos de incertidumbre y angustia. Ha dejado su bicicleta en la puerta. Tiene previsto dar un largo paseo por la ciudad para disfrutar de sus avenidas verdes, el cielo azul sin monóxido de carbono en el ambiente y el canto de los pájaros… Es pronto para las flores pero ya se huele la primavera…

Cuando le traen la botella de vino y el pescado piensa en brindar por su salud pero, al final, decide que lo hará por la erradicación definitiva de la pobreza infantil. Es una buena noticia que celebrar. La más importante desde que cesaron las guerras en el planeta.

Si te digo que elijas el más plausible, ¿Con cuál te quedas?

Si te digo que elijas el que deseas , ¿Con cuál te quedas?

Desahogo .

La primera no es una queja, es una observación.

Lo demás son quejas. Dicen los estudios que nos quejamos unas 20 veces al día como promedio. Y que es malo. Es un pensamiento negativo. Vale, lo asumo pero voy a quejarme.

Cocina americana: La cocina americana o cocina abierta al salón es una forma de ganar espacio en una casa, aporta la visualidad de un entorno diáfano. Transparente, suelen decir en las revistas de decoración. Me encantan, pero ni la más potente de las campanas extractoras puede evitar que el aroma de la comida que cocinamos impregne el espacio diáfano tan chulo. Según la potencia del extractor, habrá más o menos estela perfumada, pero la hay. Y también depende del plato a cocinar: no es lo mismo coliflor al vapor que un sofritito… Ventilad, abrid ventanas y valorad, seriamente, poner una puerta corredera, transparente, que no lo evita del todo, pero ayuda mucho. Dicho queda.

Comprar online. Hay un producto de perfumería que sólo encuentro en un centro comercial específico. Está lejos de casa así que lo compro online. El pedido contiene cuatro artículos.  Me notifican el regalo de unas muestras. ¡Qué bien! El envío es gratuito y la web me marca el día de entrega en una franja de horario concreta. Puede combinármelo, pero, en ocasiones, el intervalo es tan amplio que me obliga a estar en casa sin poder salir, para recibir el pedido. Lo asumo. Lo que me fascina es que el día acordado llega un producto de los cuatro solicitados. Me llega un mail que me indica lo que está en camino y las fechas de entrega. Un único pedido se convierte en cuatro entregas diferentes y una quinta de regalo, en la que el transportista me entrega una caja de cartón minúscula, que no pesa casi nada. Cuando la abro, descubro las tres muestras diminutas de perfume. Me incomoda mucho pensar que he contribuido a la contaminación del planeta con cinco viajecitos de una furgoneta, por la “comodidad” de la entrega a domicilio que , a la vez ( y valga la incoherencia) no ha sido cómoda porque he tenido que estar atenta a fechas y horarios. Tengo que reflexionar sobre este tema…

Reclamaciones: Marque el 1 si es para esto, el 2 para lo otro y el 3 para lo de más allá. Ahora, introduzca su NIF o número de contrato, vuelva a marcar el 1, 2,3 4,5 (y hasta el infinito y más allá) según lo que sea que consulte o reclame. Tras un ratito con el tema, se puede cortar la llamada (pasa mucho) o bien notificarte que puedes realizar las gestiones en la web. Os aseguro que antes intento, siempre, hacerlo por estos mecanismos, pero esta vez, no puedo. Pues no pasa nada: “Marque 27327000 si quiere hablar con un operador”. Entonces, entras en lo de la musiquita. A veces, te informan de la posición en la que estás en la cola de espera y sigue la melodía. Hay que comentar que, en la mayoría de las ocasiones, son desafortunadas e irritantes. Deberían analizarlo por el bien del consumidor. Tras mucho rato en espera, te vuelven a pedir los datos. NIF, contrato, motivo de la llamada y el operador te indica que te esperes un momento. Más música. A veces, solucionas. A veces, el operador te da una información que no te soluciona. A veces, cuelgas desesperado ante la espera. Y es que el tiempo no se valora como debiera. Ya lo dice el refrán: Vale su peso en oro. Y mientras estás marcando numeritos y escuchas cancioncitas, el tiempo, tu valioso tiempo, va pasando. Se consume. Y no vuelve, eso seguro. Sólo queda sensación de insatisfacción y esa melodía que ya se ha quedado en tu cerebro, debido al exceso de exposición.

Ya me he desahogado…