El Bar más grande del mundo.

Es de unas dimensiones gigantescas. Allí, te puedes relacionar con gente de todos los países del mundo , de todas las ideologías, de todas la religiones, de todos los oficios y profesiones. Puedes intercambiar opiniones y, también conocimiento. Suena alucinante.

En el Bar más grande del mundo , están todos los periódicos y medios informativos que existen. Los más longevos y también todos los nuevos. Los que viran hacia un lado u otro, los que son serios y los que viven del clic , del titular superficial y de las fake news. Eres tú el que eliges qué leer : una parte, todo, filtrando o no la información. Cada uno se lee lo suyo, lo que quiera.

Además de los periódicos, hay mucha gente en la barra y en las mesas. Hay bullicio. Es un Bar animado. Hay gente a la que le ves el rostro, otros llevan una máscara o un disfraz y también hay hologramas. O sea, gente que no existe. Todo está permitido.

En cada rincón hay una conversación. De algunas, participan todos los clientes del Bar en modo masivo, hay otras conversaciones que pasan desapercibidas y las que tú buscas porque te interesan. Y, claro, depende de lo que te interese… Puede que te gusten las discusiones tranquilas, las de la opinión argumentada, las basadas en el conocimiento pero puede que te gusten las discusiones frívolas o las agresivas. En este Bar, dicen, hay libertad de expresión total así que , en teoría, puedes decir lo que tú quieras aunque hay algunas normas básicas de seres civilizados que siguen vigentes: los delitos de odio, las amenazas de muerte, etc. pero , si tú quieres, puedes mentir, criticar sin las mínimas normas de respeto e insultar. También puedes crear un holograma que lo haga por ti.

Con que grupo te vas a tomar algo en este Bar y lo que vas a aportar en la conversación , depende de ti. Puedes elegir los periódicos que tú quieras, los amigos que tú quieras, responder a lo qué quieras, opinar de lo que quieras. Ser educado o maleducado. Pacifico o agresivo. Constructivo o destructivo.

Porque en el Bar más grande del mundo, eres tú el que decides entrar, eres tú el que decides qué consumir y cómo participar.

Yo lo frecuento. Me gusta leer opiniones argumentadas, artículos interesantes, ver cómo está el mundo y saber casi al momento,  lo que pasa en él pero también sé que , en ese Bar, hay mucho pájaro desbocado con temas candentes,  frívolos y agresivos, falsos y perturbadores pero, ahí, a esa zona del Bar que apesta e insulta, ni me acerco.

Foto de Ilgmyzin en Unsplash

“Es importante para el futuro de la civilización tener un ágora digital común”. Como proyecto es loable pero no, @elonmusk , Twitter no es un ágora. Lo que has comprado , es el Bar más grande del mundo…

Lo del ágora, hay que trabajarlo mucho.

NB : Ágora (del griego ἀγορά,1asamblea, de ἀγείρω, ‘reunir’[cita requerida]) es un término por el que se designaba en la Antigua Grecia a la plaza de las ciudades-estado griegas (polis), donde se solían congregar los ciudadanos.Desde el punto de vista político , era el lugar de reunión de los ciudadanos para discutir sobre los problemas de la comunidad. Wikipedia ( que sí que es Non Profit y pretende ser fuente de conocimiento)

Futuras flores, espero.

Tengo un amigo, jardinero aficionado, que, cuando viene a casa , me trae una planta e inspecciona las que tengo.

Este año, ha llegado de visita pero sin la plantita de rigor. No solo eso, le he enseñado los incipientes capullos de la camelia y los ha mirado sin interés. “Total, no creo que lleguemos a verlas”. Acostumbrada a sus pésimas predicciones durante la pandemia, no le hago ni caso. Es un conspiracionista -pesimista pero en un nivel bajo. Lo puedes atrapar y desviarlo de sus teorías con facilidad.

Me preocupa que ya no demuestre esa pasión por los arbustos y las flores pero se ha instalado en un estado de absoluta certeza con dos opciones : Opción A) Guerra Nuclear y/o Opción B) Meteorito. Se le pasará , espero. No creo que pueda vivir sin regar sus plantas.

Cuando se va , aprovecho para leer la prensa del día : Estados Unidos recomienda a sus ciudadanos abandonar Rusia. Putin amenaza con armas nucleares. Empiezan las revueltas populares en la propia Rusia y en Irán. En el ámbito científico,  están intentando enviar un cohete a la luna, y con todo lo que ha mejorado la tecnología en cinco décadas, no hay manera de qué despegue. Hay interés por volver allí. Una misión de la NASA ha enviado una sonda-artefacto a impactar contra un meteorito para ver si pueden desviarlo en el caso, hipotético, que pudiera ocurrir en el futuro. Vale.

Miro mi camelia. Ya empieza el ciclo que anuncia esas preciosas flores que aparecen en invierno. Por primera vez, me pregunto si las veré. Si estarán. Pero la incertidumbre se me pasa rápido. Desgraciadamente,  hay factores incontrolables para un simple humano como yo. No puedo hacer nada para evitar que un loco la líe con bombas nucleares y si viene el meteorito, ya me dirás. Combustionaremos juntas, la camelia y yo.

Así que me voy a regarla y a cuidarla. Y le haré fotos que enviaré a mi amigo jardinero pesimista.

Tengo confianza en estos capullos…

Normalidad que ya no es.

Paisaje, descanso, sol, flores,… La Semana Santa, la primavera y las vacaciones. He hecho lo mismo que todos esos seres humanos que he estado viendo en la televisión en la sección de actualidad nacional. Unos días de desconexión placentera que se parece mucho a lo de antes del virus…

Pero nada es como antes. En las noticias de actualidad internacional, también he estado viendo a los que ya no tienen hogar, ni ciudad. A los que han muerto, a los que han herido, a los que siguen allí y a los que se han tenido que refugiar en otro país. Bombardeos, mísiles, destrucción y crimen. Pasan los días y no se intuye una solución.

Esta normalidad aparente pretendía enmascarar nuestra tristeza e impotencia porque ya nada es normal en estos tiempos que vivimos.

Y, aquí seguimos, esperando el milagro …de la civilización…

Banksy

El sol y las guerras.

Tantos días con la luna escondida tras las nubes que hoy mi cámara ha preferido el sol. 

Es mejor momento porque aún hay luz, no como en la oscuridad de la noche en la que nunca descarto una visita de algún alienígena, interesado en saber más de nosotros.

Para mi sorpresa, es en esta fantástica puesta de sol cuando pasa. Aparece ante mí, un ser diminuto que dice venir de una galaxia de la que no entiendo el nombre. También se postula como una raza de inteligencia superior que nos pueden ayudar a mejorar. Solo debo contestarle a una pregunta:

¿Cuántas guerras hay en este planeta?

Me viene a la cabeza el conflicto de la pobre Ucrania, entre Rusia y EEUU y se lo digo. Pero pienso en Siria, Libia… Le pido que espere un momento y se lo pregunto a Siri.

Guerras en Yemen, Siria, Libia, Etiopía, Mozambique, República Democrática del Congo y Haití. Golpes de estado que pueden desembocar en guerra en Chad, Guinea-Conakry, Mali, Níger, Sudán y Myanmar. Conflictos serios como el de Palestina e Israel, el del Sahara, Marruecos y Argelia. También en Colombia y Nicaragua, entre otros.

Además, hay 32 países que representan un 28% de la población mundial que viven bajo una dictadura o régimen totalitario.

El pequeño ser me observa consternado. La siguiente pregunta era sobre los umbrales de pobreza, pero, ante la avalancha de guerras y conflictos armados, desiste de su misión.

Desaparece en su mini nave.

No he podido decirle que una de cada diez personas en este planeta vive por debajo del umbral de pobreza.

Un mundo tan bello y, a la vez, tan feo.

Ciao, mini alienígena. Haces bien.

Feliz Navidad.

Ya entramos ,de pleno,  en las Fiestas Navideñas. Deseo que cada uno las celebre de la forma que mejor y más feliz le haga. Las modalidades de celebración son infinitas…

Este año, de nuevo , el virus modifica algunos de estos esquemas de celebración, pero,  si es así, hay que afrontarlo desde la versión más optimista : esta va a ser la última Navidad “rara”.

Pues eso : Feliz última Navidad rara.

¡Cuidaos!

Fotos de :  Karsten Winegeart on Unsplash

Música por el planeta.

El próximo miércoles 15 de diciembre, en el canal de Youtube de Playing for Change, se celebrará un evento global que reunirá a músicos de todo el mundo para apoyar a las organizaciones que trabajan por la protección del medio ambiente.

«No importa quién seas o de dónde vengas, todos estamos unidos a través de la música.»

NB : La más mítica : Stand by me con Grandpa Elliot. Joya.

La Pruden.

Aunque a estas alturas, todos sabemos lo que hay y lo que no hay que hacer , para protegernos y proteger contra el COVID, no está de más invocar a la Tía Pruden para que nos acompañe estos días de puente festivo en toda España.

El año pasado no había vacunas y estábamos peor. Vale la pena recordarlo : 1) para disfrutar que todo va mejor y 2) para no desviar esta tendencia positiva respecto al 2020.

La Tía Pruden – que te la puedes imaginar como quieras- es esa voz responsable que te recordará las normas conocidas : mascarilla, distancia social, higiene de manos, cuidado que aquí hay mucha gente , ventilación,…

Photo by RepentAnd SeekChristJesus on Unsplash

(He encontrado esta foto en Unsplash que podría ser «mi Tía Pruden» )

Se puede hacer bien y pasarlo bien, no es excluyente.

¡Qué la Tía Pruden os acompañe!

Feliz puente.

NB : Pruden, forma coloquial de #Prudencia.

En retrospectiva.

Hace más o menos un año (23/11/2020), en este blog , publicaba la fotografía de la luna en fase de cuarto creciente. En el texto que acompañaba las fotos, narraba que había confinamiento perimetral municipal y toque de queda a las 22:00 h. Se hablaban de las “prometedoras” vacunas que se estaban desarrollando.

“Retrospectiva” hace referencia a “observar hacia atrás”.

Hoy, doce meses después, he fotografiado la luna llena que ha tocado el día 19. No hay confinamientos generalizados, ni toques de queda y la campaña de vacunación ha sido un éxito.

Cuando nos quejamos de lo que supone seguir viviendo en un periodo pandémico, aunque más controlado, vale la pena lo de la “Retrospectiva” . Hay que recordar de dónde venimos, tanto para no repetir errores como para congratularnos del hoy.

En esta foto de la luna llena, todo es diferente.

Y es mejor.

Ida y vuelta.

Acabo de aterrizar, casi literalmente. Por motivos de trabajo, he ido y he vuelto. Barcelona – Milán.

Mi primer vuelo desde que el COVID irrumpió en nuestras vidas…Tras hacer acopio de los QR requeridos para viajar ( Certificado de vacunación, EU Digital Passenger Locator Form (dPLF) y el Spanish Travel Health ) , tengo ganas de que me lo pidan todo, pero en la ida, solo presentamos la tarjeta de embarque. Vale. Olé por la seguridad.

En Milán, si no lleváramos mascarilla en las reuniones , casi se parecería a la vida pre-pandemia. Ya no hay frecuencia en la higiene de manos, las distancias se han acortado caramente y el saludo del codo muchas veces se sustituye por apretón de manos y abrazos. Me encuentro con gente de muchos países y continentes diferentes.

Photo by Emeric Deroubaix on Unsplash

Hablamos del miedo inicial, de las imágenes de las ciudades en las que vivimos cada uno de nosotros , desiertas y con aspecto fantasmal. De los padres y abuelos. De los que faltan. De la vacuna ( Anotación : todos, sin excepción , estaban vacunados). Del futuro esperanzador, pero , a la vez , inquietante. De cómo fueron cambiando nuestras vidas, las de todos.

Aún con las particularidades de la gestión, ejecución y evolución de la pandemia en cada zona del planeta, los sentimientos son comunes. Todos nos reconocemos, estamos metidos en el mismo saco. Estamos igualados en las emociones pandémicas.

Agradecemos el poder volver a vernos. Hay incredulidad ¿Quién nos lo iba a decir hace un año? ¿Quién nos iba a decir , hace dos , que en algún momento lo consideraríamos impensable, incluso imposible?

A la vuelta ,en Italia,  mis deseos se cumplen y me lo piden todo. QR’s aquí y allá. Y en la terminal del Prat, también el Spanish Travel Health. Bien.

Aunque todo se me ha hecho raro, me ha gustado reencontrarme con el mundo.

Todos con la misma experiencia emocional.

Para reflexionar.

Espero que este post, sea una gran mentira.

Es posible que no sea nada. Es posible que mi mente , exagere. Es posible que haya visto demasiadas series sobre un futuro apocalíptico.

Es posible, sí , pero dentro del mundo de las posibilidades también tienen cabida esas extrañas sensaciones. Esas dosis de información puntual , en plan goteo, a veces inconexa, a veces relacionada.

Photo by Kelly Sikkema on Unsplash

De la naturaleza: los volcanes,  las riadas , las inundaciones, los terremotos , el deshielo , las temperaturas desequilibradas, las sequías,…

Del hombre : el acopio de recursos hasta quedarnos sin recursos , el cambio climático y la contaminación desaforada del mar y la tierra que provocamos, las políticas de confrontación, la desigualdad…

Lo curioso es que pensamos que no pasará de aquí. Que queda lejos. O peor, lo vemos pero nos sentimos impotentes.

Pero ya oímos la palabra “escasez” en los informativos : energética , de materias primas, de chips,… Hay fábricas que deben parar la producción. Nos dicen que compremos ya los juguetes de navidad. En UK, hasta el pavo .

Y, llega ese día que todo se conecta.

Ya está: el planeta no da para más.

Nosotros, tampoco.

Todas esas cosas dispersas que ocurrían y se deslizaban por aquí y por allá, se unirán y la triste realidad se parecerá a una de esas series de ficción…

Photo by Corey Young on Unsplash

Dejo enlace a un interesante artículo de Antonio Turiel y Juan Bordera en ctxt “El otoño de la civilización (y la ruptura de la cadena de suministros)”