Banderas blancas.

Hace 14 años , publiqué un post en este Blog que titulé “Un mundo Non Perfect”. Ese 6 de enero del 2009, en la portada de La Vanguardia, aparecía la foto de un Rey Mago sonriente con una niña preciosa en brazos y un segundo titular, de otra noticia de actualidad : «Lucha cuerpo a cuerpo en Gaza» .

Finalizando 2023, las guerras continuan. Nuevas , eternas y las que se repiten. Muchas.

Este es el mundo imperfecto que hemos creado después de tantos siglos de ensayo y error y en el que nos ha tocado vivir . La violencia entre seres humanos, genéticamente hermanos, todos de la misma raza -la de la humanidad-, todos habitando el mismo planeta, despertándonos bajo el mismo cielo, viendo la misma luna…¿ Cómo puede ser? ¿Como nos negamos el deber de utilizar el don más mágico que tenemos ?

Los seres humanos nos podemos comunicar de manera inteligente. Nos podemos dedicar a procesar la información que nos da el otro, compararla con la nuestra , podemos negociar y tomar decisiones en aras del bien común. Es nuestra única salida : entendernos todos.

Es muy difícil acabar con la violencia. Es como uno de esos virus, de alta resistencia, que se niega a abandonar su huesped. Pero debe haber algún camino y hay que descubrirlo . Somos muchos más , en ese conjunto llamado humanidad , que quiere la concordia y no aceptamos la violencia como argumento. No hay que olvidar esa superioridad numérica, para tener esperanza. Aunque sea pequeñita.

Una estrofa de la canción de Sopa de Cabra “Si et quedes amb mi” dice :

Despinta les banderes
I fes-ne un gran llençol
Per sobre les fronteres
Podràs sentir-me a prop

Despinta las banderas /Y haz una gran sábana /Por encima de las fronteras/Podrás sentirme cerca.

Toca despintar banderas y que todas sean blancas.

Foto de samantha woodford en Unsplash

Tengo una luna.

Parecía imposible eso de “Te voy a regalar la luna” pero si le cambias el artículo por un indefinido, resulta que funciona.

“Te voy a regalar una luna”

Me han regalado una luna y me encanta.

Baby Yoda, triunfando.

Unsplash es una plataforma donde podéis encontrar fotos increíbles. La mayoría de ellas son de uso libre.

Yo me adhería en el 2016 y voy subiendo fotos a mi perfil. En este tiempo, 871.665 seres humanos las han visualizado y 6388 se han atrevido a descargarlas.

En estos últimos meses, las fotos más visualizadas son las de Baby Yoda (Din Grogu).

Sí . No se entiende. Es feo, pero, a la vez, es monísimo…

Mal asunto.

Chapuzones, barbacoa, bebidas refrescantes y comida en el porche.

Los mosquitos dando la turra, el cielo azul, el sol resplandeciente.

Un fin de semana fantástico que tiene dos lecturas. La bonita. La del placer de disfrutar de un ambiente veraniego y la vida en el exterior. 

La otra lectura, es la alarmante.  La real. Ya estamos en octubre. 

Hay algún post en este blog que habla de octubre. Del jersey de lana que tejía mi abuela para estrenar el día 12, día de mi santo. Del fresquito. Del cambio de color de las hojas de los árboles. Pasados los años, nos hemos sorprendido con la buganvilla en flor, los plataneros verdes y vigorosos, la manga corta, la temperatura primaveral en otoño.

Ayer, una maravillosa ducha al aire libre que ya no toca.   

Es octubre, cuando lo del jersey de lana de mi infancia…

Mal asunto.

Sublime.

Sublime Rain Experience, lo llaman. Estoy en uno de los pocos lugares en el mundo en los aún llueve, de vez en cuando, pero llueve. Es un lugar secreto al que solo puedes acceder si alguien te ha recomendado y después de cumplimentar un sinfín de cuestionarios y superar entrevistas personales. En el resto del planeta, predomina el clima desértico y, si llueve por un milagro inexplicable, lo hace mal y furioso, inundando y arrasando ciudades y campos así que la Sublime Rain Experience es un tesoro de valor incalculable.

La tecnología no ha podido ayudarnos a frenar el cambio climático, pero sí que puede predecir con exactitud, cuando lloverá en esta parcela de tierra. Me llamaron hace una semana y aquí estoy, esperando la lluvia. 

“Siéntese en la mecedora junto la ventana y espere.”

A los pocos minutos, lo oigo. Ese chasquido suave de las gotas, un suave viento que refresca el ambiente, el aroma de la tierra húmeda, la hierba mojada, los árboles alegres… Cierro los ojos. Escucho el sonido, inspiro el perfume. Es maravilloso.

Me acerco a la ventana y miro. 

Lloro, es mi lluvia. Ya me avisaron que podía pasar.

Ha durado diez minutos y ha salido el sol.  Ahora el paisaje es verde intenso y fragante.

Sublime. 

In art we trust.

No he encontrado quién/qué fue el primero en utilizar el lema “In art we trust”. Se utiliza mucho en el mundo del arte en general.

Es una adaptación «artística» del lema de la nación americana: In God we trust. “En 1864, durante la Guerra Civil americana, el Congreso de los Estados Unidos aprobó la inclusión de la leyenda In God We Trust en las monedas de dólar. En 1956 el Congreso convirtió ese texto en el lema de la nación americana.”

Lo vi, en una puerta de esas que yo veo bonitas, en la Nit De L’Art, en Palma, Mallorca. 

La foto contiene la puerta, el lema, una intervención de arte callejero (a la izquierda, el astronauta de Memeco) y plantas que siempre aportan belleza. Lo que sí que podrían plantearse las autoridades competentes o empresas responsables de las instalaciones eléctricas de la ciudad, es arreglar ese laberinto de cables. Muy artístico, no es.

Por lo demás, como dice MoCo Museum (Barcelona/Amsterdam) :

Desata el poder del arte para despertar, reflexionar y crecer. 

In art we trust.

El momento oportuno.

¿Cuántas veces hemos buscado el momento oportuno?

En primer lugar, el “momento”: Porción de tiempo muy breve.

Y el adjetivo, su cualidad, “oportuno”: Que sucede o se realiza en unas circunstancias o un momento buenos para producir el efecto deseado.

O sea, en una porción de tiempo muy breve sucederá algo bueno que producirá un efecto X que ya hemos previsto y que queremos que sea ese. A nadie se le escapa que disponemos de un lapso temporal demasiado pequeño para tener el tiempo y espacio necesarios para decidir si es o no oportuno lo que sea que vamos a hacer o decir. Es por eso que los “momentos oportunos” escasean. Es más, corren por ahí muchos momentos que creemos oportunos y se convierten en momentos a secas porque no producen el efecto deseado o lo que es peor, producen el efecto contrario al deseado…

Lo que escasea, se encarece. Lo que escasea, se desea más.

Y así me encontraba yo, buscando de forma desesperada el momento oportuno.

momentos 1

Cuando abrí la puerta y me encontré con el anciano con una maleta, me sorprendí. Esperaba un vendedor de momentos oportunos más ejecutivo. No sé. Con traje y corbata…

El hombre me habló deprisa: Sólo tengo un momento para Ud. Ya sabe, el tiempo es muy caro. Le hice pasar al salón. Se sentó en el sofá y apoyó con mucha delicadeza la vieja maleta de madera en la mesita de centro. La abrió con cuidado y pude ver que contenía unos frascos de cristal repletos de algo líquido, de muchos colores diferentes.

Con una voz serena, me explicó que cada frasco contenía un momento oportuno y que eran los únicos que le quedaban. Los momentos oportunos tenían que reposar un mínimo dos años en bodega y sólo se podían recolectar en las noches de luna llena que coincidieran con el equinoccio de la estación… La complicación hacia que la serie de momentos disponibles tuviera unos precios elevados. Muy elevados.

Ahora mismo le puedo ofrecer el momento oportuno para pedir una hipoteca, para cambiar de trabajo, para un divorcio o separación, para formar una familia, para decir que sí, para decir que no y para morir.

momentos 2

En esa lista estaba el que yo quería. El que necesitaba. ¿Cuál sería? ¿El azul? ¿El rosa?

 -Sólo yo se lo puedo administrar en la dosis correcta. – Continuo el anciano– Una equivocación en el gramaje lo convertiría en un “momento letal”. Emitió una risita que se me antojo siniestra, pero…lo quería.  Quería mi momento oportuno para…

El hombre se desmayó.. Mis reflejos no fueron lo suficientemente rápidos y la cabeza del anciano impactó contra la maleta. Los frascos salieron disparados y se estrellaron contra el suelo, fragmentándose y dejando perder los momentos que contenían.

Me acerqué y lo toqué con un dedo. Con cuidado de no moverlo. Nada.

Le grité. Después, me atreví a zarandearlo. y finalmente, llamé a Emergencias.

Unos días más tarde, me llamaron del Hospital.

-. Este era el único teléfono que había en su móvil. No tiene familia y nadie ha reclamado sus cosas. Las trajeron de la habitación que había alquilado. Es una vieja maleta de madera con muestras de colorantes y llevan un post-it con su número.

Tengo todos los momentos oportunos en mis manos pero no sé como va esto.

¿Alguien sabe como identificar un momento oportuno?

Fotos con palabras.

Dudó.

No sabía si sentarse.

No se fiaba de los bancos…

¡No vayas a la fuente!

Decidió sentarse de espaldas al mundo.

Y se quedó parada en la calle.

Inamovible.

Dice que le enseñaron a no pisar las plantas.

Ninguna planta.

Píldoras !

Arte Urbano

basura

 nemos

Publicidad

pelu

te

Decoración 

botella

rallador

Disney ( cruel…)

sirenita

bambi

Y, aquí, hay que prestar toda la atención.

Pintura Corporal

pinturacuerpo

rana

Y, para acabar un «Mucha gente»

gentetorpemuchagente2

muchagente1

Estos dos últimos del gran Quino.

Y este. ; – )

una_genialidad_de_quino

Botella, pintura de pizarra y flores escasas.

La botella de un brandy añejo, de cristal y un formato bonito. Lleva años acumulando polvo en el trastero, pero hoy, la he visto. Al lado, los restos de la pintura de pizarra rosa palo y verde pistacho que utilicé para un cuadro infantil. O tiro la botella o la pinto.

La pinto.

Ahora voy a por el contenido.

No hay demasiado color en mis plantas. 

Un rosal que está floreciendo. Muy pequeñito y de rosas también pequeñitas. No huelen. Echo de menos las rosas aromáticas…

Tres ramas de lavanda con su flor violeta. El resto del arbusto es verde plateado. Le aporta un rastro de aroma. 

También hay Eugenia. Arbusto de valla, pero con colores verdes y amarillos que me sirven para que el ramo coja cuerpo.

La menta está en la parte inferior. Dos ramitas diminutas pero que llenan de perfume el ramo. Lo mueves aquí y allá para ver dónde queda mejor, y dejas el rastro de esta menta dulce y fresca. Es lo más pequeño y menos vistoso, pero lo que le da el toque definitivo. Esencial.

Ramo mini para el final del verano.