Inspirado en La Alhambra.

Este anillo viene de Granada.

Pertenece a una colección de joyas en plata de ley con baño de oro.

Está inspirado en las decoraciones geométricas de madera de la Sala de Dos Hermanas del Palacio de los Leones de la Alhambra.

Gran inspiración. ¿A qué es bonito?

50 palos. Ya llega.

Mañana sábado, a las 21:00, espero estar en el incomparable marco del Liceu de Barcelona, para disfrutar del concierto 50 Palos de Jarabe de Palo. Siempre que he podido asistir a un directo de esta gente, lo he hecho. Me gustan mucho. Las canciones, los músicos, Pau Donés…

Uno de los pocos “momentos-fan” de mi vida, lo he vivido con Pau Donés. Hace un año, iba en el ferry que te lleva de Ibiza a Formentera. Ya en mi asiento, ojeaba el libro que llevaba para mis días de playa cuando, de reojo, veo que alguien se ubicaba en el asiento que estaba delante del mío. Lo reconocí al instante.

Si me preguntan, hoy, cuál ha sido el mejor concierto al que he ido en mi vida, me quedo con la gira “Reciclando” de Jarabe de Palo en el Palau de la Música de Barcelona en el 2009. Desde ese día, Pau está en mi cuadro de honor de “Experiencias Musicales Excelentes”. No soy de hacer lo que hice, pero…lo hice.  Le toqué el hombro. Dije la típica idiotez ¿Eres Pau Donés, ¿no? Idiota la pregunta, básicamente, porque ambos sabíamos que lo era. Respondió muy cordialmente ante el “asalto-fan”.

Le deseé que todo fuera bien (se está tratando de un cáncer) y , después, le hice una pregunta. Tenía a Pau Donés ante mí y… ¿Qué le pregunté?

Lo sigo en Twitter y, justamente, había publicado una foto espectacular de unos huevos fritos con sobrasada de Formentera. Creo recordar que le daba las gracias a Ca La Juani. Pensé que era un restaurante de esos que sólo conocen los que viven allí … Eso fue lo que le pregunté. Dónde estaba Ca La Juani…Después de unos segundos de desconcierto (imaginad: hola soy tu fan, ¿Dónde te comiste esos magníficos huevos de la isla?), se rio y me respondió que era la casa de una amiga suya.

Le deseé lo mejor y nos sentamos de nuevo. Le hice una foto para dejar constancia del encuentro y poder enviársela a una amiga mía que también lo adora.

La foto de un brazo, sí, …pero es reconocible.; -)

Espero que, mañana, cambie mi ranking de “Experiencias Musicales Excelentes” y sea este bolo del Liceu, el que ocupe el primer puesto.

Y dentro de unos años, que sea el siguiente, el que arrebate el puesto al 50 Palos.

NB : En su web, el videoclip de “Humo”

ACTUALIZACIÓN : Fue genial!!!

 

Aspidrista, pilistra o la planta de claustro.

Se llama Aspidistra o Pilistra pero, en mi casa, siempre la hemos llamado “planta de claustro”. Proviene de Japón y se empezó a cultivar en España en el S.XIX.

Estas plantas pueden llegar a alcanzar más de 100 años. Su crecimiento es de unas 5/6 hojas año, así que cuando veáis una bien frondosa, estáis ante un espécimen que ya tiene una edad…

Es una planta agradecida, a la que mientras no le dé el sol directo, puede sobrevivir en circunstancias de poco riego. Se utiliza como planta ornamental de interior y es habitual en claustros, conventos ( he leído que también la llaman la planta de las monjas) y patios.

Recuerdo que le regalaron un par de ellas a mi padre. Él las puso en unos maceteros enormes y las Aspidistras, aclimatadas a su nuevo hogar, fueron creciendo y haciéndose magníficas. Cuando me independicé, mi padre me regalo una de esas plantas. Está conmigo desde hace dos décadas. La he utilizado como planta de los deseos e, incluso, como árbol de navidad.

Mi planta de claustro está preciosa y es preciosa .Sus “hojas con peciolos muy largos, anchas, coriáceas, de color verde oscuro brillante”  están impregnadas de algo muy emocional…Una maravilla…

 

 

 

 

Te llevé al huerto…

Hace ya cinco años que inauguré mi huerto urbano. Esta es una crónica de su creación.

El primer día de mi Huerto Urbano…

La experiencia ha sido más liviana de lo previsto. He montado el huerto urbano sin demasiados problemas gracias a una organización minuciosa de las “cosas” que forman parte del proceso.

Parecerá una obviedad pero, la mayoría de veces que he montado algo (léase mueble del IKEA y de tamaño pequeño/mediano), me ha podido el ímpetu-bricolajeril  que es el espíritu inicial, un tanto descontrolado, antes del montaje, lleno de ilusión que va menguando, a medida que los tornillitos no encajan en su sitio…Se refleja en un ir y venir buscando herramientas, colocar las piezas en lugares incómodos o de difícil acceso, pasar –un poco- del manual de instrucciones dando una ojeada rápida, no preparar las “cosas”que componen el mueble, etc…

Esta vez, todo controlado. Era un reto. Ha habido muchas risitas a mi costa con “mi” huerto. Por todos los flancos de la familia y los amigos. Me he tenido que oír que gracias a “mi” futura cosecha, podremos sobrevivir…Bueno, me voy a acoger a la Quinta Enmienda de la República Independiente de Mi Casa , que reza así : “Quién ríe el último, ríe mejor” y verás que pasa cuando me haga mi ensaladita, con mi lechuga fresca y mis tomatitos cherry o saboree mis jugosas y aromáticas fresas…Por no hablar de cada vez que vaya a cosechar perejil o albahaca…

El único contratiempo (unos minutos, pocos) fue descubrir que el destornillador tenía dos posiciones y estuve intentando roscar un tornillo en la posición de desenroscar. Descubierto el ingenioso mecanismo, me centré y conté las piezas, las separé e inicié el riguroso seguimiento del Manual de Instrucciones ( por cierto, perfectamente legible!).

Sin contratiempos, monté mi mesa de cultivo. Lo he ido diciendo todo el fin de semana, en tono triunfal a todo el que me ha querido escuchar…

La segunda etapa de esta fase, ya me gustaba más. La podríamos categorizar como “ocio”. Trabajar la tierra, plantar, regar…Texturas y aromas. Ilusión y expectativas.

Ahora, entro en la fase del regar y el vigilar. No sé que tendré al final del camino: ¿Una lechuga pocha? ¿Un tomatito? ¿Un par de fresas?… Sea una cosecha final abundante o más bien minimalista,  por lo menos sé que ,caminando, me lo pasaré bien.

Además…nunca hubiese pensado que , a mi edad, iba a poder llevarme a alguien al huerto…literalmente. Eso es lo que haré con cualquiera que me visite.

Todo ventajas, pues. ; – )

Así empezó todo… ; – )

Asistencia Social.

En estos últimos tiempos, me he movido en escenarios que me han trastocado el corazón. Con unas cuantas palabras, en seguida os pondréis en situación: persona muy querida, tercera edad, deterioro físico y cognitivo, soledad, situación insostenible, residencia…

Durante el proceso, un sentimiento formado, a su vez, por dos sentimientos: la tristeza más profunda y un alivio de espíritu al poder proporcionar los cuidados necesarios. La tristeza y el alivio parecen confrontarse aunque en realidad intentan compensarse…

En ese camino, estás acompañado. Asistentes y Trabajadores Sociales, te guían, te asesoran, se desesperan contigo ante esa burocracia que nos bloquea, te consuelan y se implican. Y todo esto, en su papel de funcionarios poco valorados en lo social, literalmente, aunque su mundo  sea, precisamente,  lo social.

Lo que he visto y he vivido en estos últimos tiempos, me dice que somos afortunados de tener equipos excelentes de profesionales de servicios sociales. Lo que no es afortunado es que sean pocos, que no tengan recursos, que no estén bien pagados y que tengan que salir adelante, con el único motor de su vocación.

Sinceramente, que les den a todos los políticos que no se afanan en solucionar los problemas de las personas con carencias o problemas, sean los que sean. Esos gobernantes que no se dedican a ampliar los recursos para nuestros mayores, para el maltrato, para la infancia desprotegida,… Les deseo insomnio de por vida. Tienen suerte de tener esa masa de Asistentes y Trabajadores Sociales que, con su esfuerzo, profesionalidad y empatía, enmascaran su ineficaz gestión.

A esa masa maravillosa, gracias.

NB : Es tarde ya.  Es la hora de cenar e intentar procesar el día. Ha sido largo y muy duro. Oigo que he recibido un mensaje. La Asistente Social. “Ànims”.

 

 

Lector Constante Satisfecho .

«Te he preparado unas cuantas cosas, Lector Constante; las expongo ante ti a la luz de la luna. Pero, antes de que contemples los pequeños tesoros artesanales que tengo en venta, hablemos un poco de ellos, si no te importa. No nos llevará mucho tiempo. Ven, siéntate a mi lado. Y acércate un poco más. No muerdo.
Aunque… nos conocemos desde hace ya mucho tiempo, y sospecho que sabes que eso no es del todo cierto.
¿No es así?»

Acabo de leer “El Bazar de los malos sueños” de Stephen King. Es un libro de relatos, cosa que me ha venido muy bien, ya que es un autor que a mí me engancha especialmente y, en formato cuento, puedo administrarme dosis menos maratonianas…

Como siempre, me ha dejado maravillada su capacidad creativa y narrativa. Aunque siempre me encuentro a alguien que me dice que ahí no hay calidad literaria y que es una fábrica de best-sellers comerciales, yo soy lo que King denomina “Lector Constante”. Con “El Bazar de los malos sueños” ha hecho felices a los fans y abre una puerta a los que nunca lo han leído o lo han hecho poco. Lo recomiendo a todos: Los lectores constantes, los inconstantes y los que nunca se han dejado caer por sus páginas. Hay terror, ciencia-ficción, humor…

Me gustaría comentar, especialmente, dos cosas de este libro. La primera es la “introducción” a cada relato. Stephen King te explica cómo se le ocurrió lo del periodista de necrológicas, o en qué se inspiró para el Kindle más extraño que se conoce o cómo sus vivencias personales le han llevado a escribir un cuento determinado. Esa información previa, le ha dado una nueva dimensión a la lectura y la ha mejorado.

La segunda es mi queja formal por el destrozo de portada del libro. Su autor es Nicolas Obery, artista digital que tiene obras impresionantes, pero… ¿Quién lo rotuló? ¿A quién se le ocurrió poner esas letras rojas, cargándose la imagen? ¿Por qué tiene que parecer un libro de terror raruno?¿¡??

Pues eso, portada muy fea. Ya lo he dicho.

NB : En la cabecera de este post, la ilustración original.

No es mi cumpleaños!

 

Este fin de semana , he visto la adaptación de “Alicia en el País de las Maravillas” de Tim Burton. Sí, ya se que voy tarde pero no las tenía todas conmigo: ¿El tono siniestro de Burton y la dulce Alicia? ¿J.Deep de Sombrerero Loco? ¿No era un pirata?… Así que la experiencia, nacía con ese gesto de Fuuussshhhh! ( se acompaña de movimiento de mano y cara de resignación) y un “si no hay más remedio…”.

Me gustó mucho. Me fascinaron esos tonos sombríos y a la vez, coloristas. Me encantó ese Johnny Deep de grandes ojos verde-amarillos…. Mi única apreciación sería, que la pobre Alicia está ojerosa toda la peli pero, es muy guapa y lo acepto, como concesión al estilo Burton.

Mi toma de contacto con el mundo de Alicia, me ha hecho pensar en ese concepto  que es  El Feliz No Cumpleaños.

 

 

Ya de entrada os digo que hoy,  celebro el mío. No os voy a confesar cuantos cumplo. Para eso, debería  multiplicar 364 x el nº de años que tengo y saldría una cifra astronómica que prefiero no conocer. Me escudo en la timidez ( y coquetería femenina)…pero, el resto de variables que conforman este “concepto” me parecen brillantes :

1)      Pasamos de tener 1 día de celebración, a tener 364.

2)      De la misma forma, podríamos comernos 364 tartas de No Cumpleaños.

3)      Organizar 364 fiestas al año de No Cumpleaños.

4)      Recibir regalos, 364 días al año.

5)      Mimos ( atención! ), los 364 días del año…

Por otro lado, deberíamos revisar alguno de los “ritos” que acompañan nuestras celebraciones tradicionales del cumpleaños ( el normal, el de una vez):

6)      Lo de los “tirones de orejas” .Si se celebran los No Cumpleaños, con toda la parafernalia, podemos sufrir una elongación de los lóbulos de las orejas.

7)      Lo mismo con las velas. Nada de esa manía de poner las velas, una a una… Imposible. Pasan a ser de dos dígitos.

8)      Ya no habría “Fiestas Sorpresa de No Cumpleaños” porque al celebrarlo, cada día, ya se convertiría en una rutina.

9)      También sería interesante que hubiese un sistema de acumulación de tickets de regalos que vas a cambiar. Por Internet, con un código. Algo simple.

Uno puede plantearse que, así, esto del cumpleaños pierde la gracia pero… depende del enfoque. Hay a quién les das 364 días para “celebrar” y los aprovecha todos. O muchos… Y están los que no lo saben hacer…A veces, ni un día…

Entonces, más que celebrar un No Cumpleaños ( con todas esas tartas y regalos), lo interesante es el cambio de enfoque que pretende el Sombrerero Loco.

Celebrar, cada día.

Y, por un día, le voy a hacer caso.

Felicidades a los que hoy celebráis el No Cumpleaños!!!!.

Podéis uniros a mi fiesta… ; – )

 

#GastroRamo

 

Me regalaron un hermoso manojo de perejil. Lo puse en plan ramo, en un bote de cristal. Más tarde, llegaron a mis manos esta rosa y la gerbera, así que las puse con el perejil.Finalmente, decidí agregarle unas ramas de romero de cosecha propia.

Hace un tiempo, hice uno con albahaca y guindillas y he pensado que a este tipo de bouquet- vegetal-floral, lo voy a llamar GastroRamo.

He buscado en la red y he encontrado estas preciosidades de… GastroRamos. Limones, coles, espárragos, zanahorias, pimientos, brócoli…

Y, este, con alcahofas,  que me parece genial…

Noticias desde el huerto (Mayo’17)

Este año, las fresas han ido bien. Las han ido recolectando, de media docena en media docena, (parece más que seis) y han ido directas al zumo matinal. Como no lo he hecho yo, no he llegado a tiempo de fotografiarlas y lo sé, porque me lo gritan desde la batidora, mientras desaparecen y se fusionan con el zumo de naranja y una rodaja de piña…

“Traidora, has dejado que otros nos cosechen y no nos has inmortalizado.»

Es por eso, que, en un acto de desagravio, me he apresurado a fotografiar dos hermosos ejemplares que, además, son gemelos. Desgraciadamente, a estas horas ya no existen…

Además, me han regalado cinco plantitas de tomatera que sobraban de una plantación de huerto de esos de verdad, y las he plantado en el huerto urbano (que es más de mentira).

Tengo curiosidad por ver cómo funciona el tomate este año y más, esta variedad de tomate grandote. Lo mío se limita a los cherry…

Iremos informando.

Besos y besos y besos.

Hablamos de besos “sociales”. Los de saludarse… Tuve un profesor de inglés de Texas que me explicó que allí, prácticamente no existe el saludo-beso. Tuvo un fuerte impacto al viajar a Los Ángeles y ver que allí, el beso sale fácil.

A mí, este tipo de saludo, en un ambiente informal, me sale de forma natural ( y no es que yo sea especialmente efusiva) y si te conozco y te saludo, te daré un par de besos en las mejillas. Es un acto mecánico. Es un tipo de beso descafeinado en el que casi no hay contacto labio-mejilla. El labio se lo lleva el aire y sólo se juntan los cachetes… Son besos-saludo de baja intensidad, de golpe de carrillos…

Es verdad, que la intensidad  del beso-social es directamente proporcional al grado de conocimiento del besado pero, en principio, viene a ser como el de esta foto.

La semana está siendo internacional y he saludado a unos italianos. En Italia, también se dan el par de besos, pero, empiezan por el lado contrario (ellos, por la izquierda), por lo que, al besarlos, se produjo ese momento confuso de derecha-izquierda, izquierda-derecha. No hay manera que me acuerde que es por la izquierda…

El siguiente país con el que me he besado ha sido Holanda. Del protocolo-del-saludo, me acordé a la perfección: tres besos y sin problemas de coordinación. Uno, dos y tres. Perfecto.

Y como la semana iba de besos, hablando de un futuro viaje a Dubái , me dicen que allí, nada de besos. Aunque se aceptan y asimilan costumbres foráneas, hace unos años Charlotte Lewis (una turista británica) y Ayman Najafi (un ejecutivo de una consultora internacional), pasaron un mes en la cárcel por saludarse con un beso en la mejilla. Vale. Bueno es saberlo…

Mañana, estaré con unos tailandeses y he buscado que relación tienen con el saludo-beso. Básicamente, no se saludan así: hacen el “wai”, saludo budista, con las manos en el pecho. Nada de contacto físico.

Es verdad, por eso, que el ser humano se adapta al hábitat con una facilidad pasmosa y cuando visitas otro país, tiendes a hacer lo que allí se hace. Así que creo que un tailandés no se molestará porque un holandés le de tres besos, mientras yo le doy los míos y le digo que aquí sólo son dos…Peor lo tendría en Nueva Zelanda. Los maorís, se saludan apretándose la frente y la nariz. Se llama “hongi” y tiene como idea de base, intercambiar el aliento para que se encuentren las almas…

¡Besos! ( no podía acabar de otra forma ; -) )