El huerto huertocéntrico.

Hace tiempo que no escribo sobre mi “huerto”. Hoy, ha presentado una queja formal . Ha sido salir a plantar un par de matitas de rúcula (que se me había secado), cuando se ha manifestado. Primero, me ha enviado una horda de mosquitos invisibles que me han dejado los pies, tobillos y brazos perfectamente aguijoneados. Casi han sido picotazos simétricos. Después, cuando iba a regar, ha provocado un requiebro en la manguera y un chorro de agua ha impactado contra mi rostro. Cuando me tenía totalmente a su merced, me ha transmitido su mensaje.

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No puede ser que durante un tiempo fuera el centro del universo de este blog y , ahora, esté relegado. Solo. Sin nadie que se interese por esas guindillas rojas y pequeñas que no son guindillas…

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En este fase me rehecho un poco ¿Cómo que no son guindillas?

Tiene razón. Esto no son las guindillas verdes ( piparras) con las que después hago las conservas en vinagre ( y que tras tres ediciones, ya me salen bien!).

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Estas son más pequeñas y se ponen rojas … Investigo un poco. Es una variedad de Capsicum annuum pero no sé si Tabasco o Pimienta de Cayena.

Me queda claro que las tengo que dejar secar y después, molerlas… Lo siguiente, será buscar un valiente que se atreva a probarlo…

tabasco

Al huerto, le miento. Le digo que este año, quería probar la Pimienta de Cayena . Intuyo que no se lo cree pero no puede hacer nada…Se deja regar y cuando acabo, me pide que lo saque bien en las fotos.

Es un huerto huertocéntrico, que se le va a hacer…

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La piedra que ríe.

Estas son piedras de río… Tras la piedra ostionera del mar, este es el botín de “Montaña”.

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Tenía en casa un trozo de madera, que he pintado con pintura de pizarra “Ocre Antiguo”. Las piedras de río están barnizadas. Estaba en eso, pintando las piedras, cuando me he dado cuenta que la que escogí por sus dos orificios casi simétricos, me estaba sonriendo.

¿O se estaba riendo?

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Si hago un ejercicio de empatía con la piedra, no es para menos…No les debe parecer muy normal a las piedras, que un ser humano las pinté, las pegué a un trozo de madera y las cuelgue en una pared de su casa…

Entiendo que se ría y mucho…

Píldoras de la luna.

Inspiración lunar.

pulpo

trabajolunar

Street Art (lunar)

streetart

Una lámpara.

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Luna – Operación Bikini

yoyo

Luna de papel

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Mi foto de la luna de ayer…

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Se me ha caído el cielo encima.

 

Large clouds of gas glowing deep in space

 

-¿Está triste?No debería llamar a los Bomberos por eso. Ya sabe, hay otros servicios que…

-No, no, oiga , por favor, se-me-ha-caído-el-cielo encima, literalmente.

-¿Está de broma, entonces?

-Le digo que tengo el cielo, montado en mis hombros,  deslomándome la espalda, hundiéndome en la tierra.

-Si le pasa todo eso, ¿cómo es posible que esté llamando a los Bomberos por teléfono?

-Es que se me ha caído, justo cuando pasaba por delante del teléfono y ha quedado aquí, sepultado bajo el cielo, conmigo.

-Vale. El cielo. ¿Y qué quiere que hagamos por Ud?

-Necesito ayuda. Necesito que me saquen el cielo de encima.

-¿No querrá decir el techo, no? Si lo que se ha caído es el techo…

-No es el techo, le digo que es el cielo. Noto las nubes, que me susurran detrás de las orejas, todas esas estrellas fugaces que me hacen cosquillas mientras se pasean por mi espalda. La Luna, esa sí que pesa. Se me ha quedado en equilibrio, encima de la cabeza. Temo que si me muevo, se va a caer y se va a romper en mil pedazos.

-Un poeta…Vale. Oiga, deje la línea desocupada para las verdaderas emergencias. Buenas noches.

Un par de llamadas, una de un vecino, asustado por las extrañas luces y destellos de la casa de al lado y otra que provenía de la misma dirección y que se clasificó como “falsa”, provocó el servicio de los Bomberos.

Nunca supieron explicar lo que allí había sucedido.

El hombre quedó incrustado en el suelo de su casa adosada de una planta. Exactamente, en la esquina izquierda del salón, justo al lado del teléfono…y con el cielo encima. Es una pena que no pudiera ver ese precioso manto oscuro que lo recubría. Enjambres de cuadrántidas, púppidas y líridas se paseaban por su espalda . No había un espectáculo más bello que esas chispeantes estrellas fugaces pero… lo que más llamaba la atención era la luna, redonda y brillante, que se mantenía en equilibrio sobre  su cabeza como si fuera un pedestal.

Ya no queda nada del hombre al que se le cayó el cielo encima.

El único rastro es esa luna encerrada en la casa adosada de una planta…

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Síndromes 2.0/5G/Geek

Los podríamos llamar Síndromes 2.0/5G/Geek/ y están vinculados a internet.

«Síndrome Google en blanco». Esto es lo que te pasa cuando, aburrido de navegar , ya no sabes que más buscar y te quedas mirando la pantalla inicial de Google, con la casillita de «Buscar» en blanco.

Este síndrome puede parecer malo ( el aburrimiento , lo es) pero creo que es peor el Síndrome de «Buscar en Google por buscar». En ese nivel, ya has superado el efecto hipnótico de la casilla en blanco y te lanzas a lo que sea. Tengo pruebas.

Otro síndrome ( con el que me siento muy identificada) es  el «Diógenes de Favoritos».

El siguiente, es muy común entre los twitteros y es el «Síndrome de Abstinencia de Twitter». Además de afectar a la capacidad narrativa ( las conversaciones se reducen a frases de 140 carácteres) , se cae en la rutina descriptiva de cualquier hecho intrascendente que acaece en nuestras vidas .

 

Respecto a los blogs (hay un porrón de Síndromes asociados !) : la Blogpatía o Enfermedad del Blog, fue uno de los primeros Síndromes de los que escribí. Es como una confesión ( «Enfermo de Blog»).

Los Síndromes 2.0/5G/Geek son variados y crecen al ritmo de las nuevas aplicaciones y tecnologías pero mientras haya WIFI o conexión, la población está salvo…

love

 

 

 

 

 

 

 

 

El hematoma creativo.

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Un hematoma (del griego haimato-, «sangre» + -ōma, «tumor») es la acumulación de sangre causada por una hemorragia interna (rotura de vasos capilares, sin que la sangre llegue a la superficie corporal) que aparece generalmente como respuesta corporal resultante de un golpe, una contusión o una magulladura.(Wikipedia , dixit)

Una vez has pasado el susto del golpe, aparece el hematoma. El hematoma es muy creativo y quiere hacer una entrada en escena triunfal: te tiene dolorido, acojonado y a su merced.

Una vez se instala en la zona de tu cuerpo seleccionada, decide hacer una performance. Según la zona, va cambiando de configuración y forma y , sobre todo, de color. Tiene una gama de pantone propia que va del violeta intenso a un color verdoso (muy feo) y que va mostrando, poco a poco, en un degradado sutil, en todo su esplendor.

Podréis decir lo que queráis de un hematoma, pero que no es creativo, NO.

Lo es. Doy fe.

NB : Mi hematoma creativo os saluda. La puerta del coche tiene la culpa… : – (

El yoísta y la personalidad cactus.

 

Nota: Esta es una de las entradas más leídas en este Blog durante los últimos cuatro años…

 

Yoísmo/ Egoísmo: (…)Etimológicamente viene de ego [yo] e ismo [práctica], por lo tanto significa la práctica de ser yo (…) Wikipedia, dixit.

Yo ( ja!) añadiría :  «la práctica de ser yo, sobre todas las personas, situaciones y cosas».

El yoísta , suele ser egoísta , egocéntrico y narcisista. Son características bastante comunes en esta patología pero la que se impone es la «ausencia-total-de-empatía».No es capaz de ponerse en el lugar del otro , simplemente lo usurpa y lo convierte en :

Yo, más.

Yo, peor.

Si le hablas de un mal momento ( p.e. : una enfermedad ), el yoísta no sólo no te dejará explicar tu vivencia( que es , muchas veces, vaciar, desahogarte, consolarte..)si no que te relatará ( con todo tipo de detalles) las suyas o de los suyos que, evidentemente, son peores , más dramáticas o más interesantes que las tuyas.

Nunca podrás decir que sufres. El yoísta sufre, más.

No se te ocurra quejarte de tu suerte . El yoísta siempre estará peor que tú.

Yo, también.

El yoísta del también no es más dramático o peor que «lo tuyo» ( aunque se dan casos mixtos en los que se mezcla, el «más» y el «peor» con el «también«) :por ejemplo , relatas un viaje reciente, acabas de llegar y estás expansivo. El yoísta te corta , el también ha visitado esa ciudad o, también se lo pasó genial en otra, que te recomienda fervientemente.Esto ocurre en cualquier tema de conversación que se produzca.

La mayoría de las veces, no se da cuenta de que lo es. Es posible que lo reconociese, objetivamente,  si lo grabáramos y después, le hiciéramos escuchar su propia voz , a la vez que contabilizamos las veces que dice «yo» o se refiere a sí mismo. Aún así, no lo probeís. Ser yoísta es un grave defecto de la personalidad que , pocas veces , es reconocido. Es más, el yoísta tiene tendencia a convertirse en mártir.

La falta de empatía y su inmersión en su ombligo, los convierten en personalidad cactus. Te acercas una vez y te pincha con su yoísmo pero piensas » es mi amigo», «es mi suegra»… Te acercas una segunda vez y el cactus te vuelve a pinchar. ¿No te estoy explicando que he ido a urgencias, con mi padre y un infarto? ¿Qué más me da que a tí te trataran fatal cuando fuíste, tú, a urgencias, hace cinco años, por áquel terrible dolor en la cadera que no te dejaba vivir y que te dolía más que a ningún ser humano de este planeta? .

Llega la tercera ocasión y el «yoísta» está preparado para pinchar de nuevo. No olvidéis que es un cactus. Es entonces cuando se activa nuestro modo «No pain», «No dolor» y decidimos que vamos a esquivar la espinita.  Te alejas del cactus y no te pinchas más.

Lo mejor es huír del yoísta y dejarlo con su yo.

Ya se las apañarán ellos dos…

Imagen : http://soyunyuyo.com/tag/cactus/

Confieso : juego al Candy Crush.

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Y al Frozen Free Fall ( sí, ese Frozen)…Nunca me han llamado la atención los juegos que no fueran tipo Trivial. Tengo una amiga que ya hace tiempo, se encandiló con el Candy Crush pero tampoco su entusiasta recomendación me hizo hacerle caso al juego. Suelo ser tardía en estos descubrimiento y llego cuando ya son clamor popular ( 190 millones de usuarios del Candy Crush).

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Tengo los dos , el Candy Crush y el Frozen Free Fall , para cuando mi iPad está en manos infantiles pero eran como invisibles…Hace unas semanas , me encontré en situación “ Sala de Espera + Soledad + Horas por delante” y tras revisar mails, blog, twitter y leer mis libros me saturé y abrí el Candy Crush.

En ese momento, mis neuronas hicieron catacrack. Me concentré en los caramelitos, los colores y la gelatina… Y venga, a por niveles.

Ese fue el inicio de todo…

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La culpa de mi enganche ( no hay manera de pasar del nivel 23!) la tiene un tal Zeigarnik. El Efecto Zeigarnik  ( 1927) define la tendencia a recordar tareas inacabadas o interrumpidas con mayor facilidad que las que han sido completadas. O sea, mis neuronas ( eclipsadas ante el despliegue de sonidos y colores) me recuerdan que no han pasado de nivel . Es una tarea inacabada y eso las pone…tensas. ; – )

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Sea por lo que sea ( llámalo Zeigarnik o Pérez ) tengo como objetivo a corto plazo pasar el nivel 23 del Candy Crush. Odio el nivel 23.

Y he leído que hay más de 400 …

NB : Tutorial para pasar los niveles 23, 29 y 30 . Son los problemáticos de la primera fase.

Kit de humor ( para el lunes)

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Primer lunes de verano.

Que vaya bien! ; – )

Tímidos.

Es tímido. ¡Qué se le va a hacer!

Intenta esconderse cuando me atisba abriendo la puerta. Se pone de un color rojo intenso cuando acerco mi mano para alcanzarlo. Si lo rodeo con mis dedos y me lo llevo a la boca, me parece escuchar un gemido… No sé si es de disgusto o de placer…

Es tan vergonzoso y me cuesta tanto pillarlo que nunca sé di debo cogerlo o no. Tampoco se lo quiero hacer pasar mal pero, claro, sirve para lo que sirve y si lo tengo que usar, lo uso. Punto. No me dejo dominar.

Cuando lo tengo en mis manos y lo acerco a mis labios siempre espero que me diga algo pero, no. No habla. Sólo se mueve, para alejarse de mi sed voraz.

Sólo lo utilizo cuando no tengo otro a mano. Es mi último recurso y parece que él lo sabe. Mis amigas, las que lo saben, me dicen que lo trato como a un objeto pero es que eso es lo que es, un simple objeto. Aunque… yo nunca lo tiraría.

Ese es un problema que tengo: me cuesta deshacerme de las cosas a las que tengo cariño… Y este, me lo pasó una amiga a la que adoro. Esta actitud amorosa hace que mis armarios estén llenos. De todos los colores y formas, de diferentes tamaños…

Hace unos días, lo encontré acompañado. Me ha alegrado que tuviera pareja. Ya me va bien que sean dos. A veces, necesito dos a la vez…Por ejemplo, esta noche que tengo una cena romántica que espero que prospere en algo menos romántico… ¿Os dije que tengo una sed voraz?

He abierto la puerta del armario y los he oído cuchichear. Inmediatamente, he percibido el sonido del frus-frus que hace la cerámica al deslizarse por la madera . Han encontrado un hueco detrás de las tazas de café de rayitas negras y blancas que les habrá parecido un buen escondite y allí se han quedado, esperando despistarme.

No lo han conseguido y haciendo caso omiso de sus protestas, los he puesto en la mesa junto con el resto de la vajilla y la cubertería. Estaban indignadísimos.

Mi amiga, la que me regaló el vaso de cristal rojo, me ha comentado que sería una buena idea que le explicara a mi psiquiatra que poseo dos vasos tímidos que huyen y se esconden de mí para que no beba en ellos. Que los veo deslizarse, estantería arriba, estantería abajo. Que se quejan cuando los uso, que mis vasos rojos… viven.

Lo hice. Fui a terapia y fui sincera con mi psiquiatra.

Ante su total incredulidad, le reté a venir a casa e intentar coger uno de los vasos. Era un tipo muy guapo y esa visita “terapéutica” se convirtió en una cita en toda regla.

Vino a cenar. Pobrecillo…

Yo ya tenía la mesa preparada a excepción de los dichosos vasos. Abrió el armario y los vasos empezaron a escabullirse. Se puso muy nervioso y cuando, por fin, alcanzó a uno de ellos, el vaso profirió un grito de furia.

Algo pasó. No sé qué exactamente pero, la mano de mi psiquiatra se volvió de un color rojo, cómo el del vaso, y le empezó a escocer… y a quemar. Se fue de mi piso, como alma que lleva el diablo (aunque más que el diablo fue un vaso) y tras recibir la llamada de anulación de todas mis citas de terapia, nunca más he sabido de él.

No he vuelto al psiquiatra. No estoy loca. Son los vasos los que lo están y no sé si hay psiquiatras de vasos así que prefiero dejar el tema como está.

No es nada grave. Lo que pasa es que son tan tímidos, que sólo dejan que sea yo la que los toque…

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NB : Y agradecida tengo que estar que hay vasos peores. ; – )

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