14 Febrero.

Con el tiempo, esto de los “Días De” , del tipo emblemático “Día de los Enamorados”, se ha convertido en algo intrascendente, aunque sea de máximo interés para las marcas y para estimular el consumo. También es verdad que las edades y etapas vitales marcan su importancia, pero no es menos cierto que la exaltación de la felicidad de los unos incrementa el desasosiego de los otros. Esos otros son los que no están enamorados, o los que lo están y tienen el corazón roto, o no lo están, pero siguen teniendo el corazón roto porque quieren estarlo…

Así que , al final, lo del narcisismo puede tener un lado bueno. Sin llegar a ahogarnos por besar nuestro reflejo en el agua, como le ocurrió al propio Narciso,  el estar enamorado de uno mismo, tiene una lógica aplastante. Contigo naces, vives, envejeces y mueres. Tú, eres el único factor permanente e invariable.

Ahí estás siempre.

Así que , sin excluir al amor enamorado, cae por su propio peso que lo mejor es quererse mucho, ¿no?

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Pactofobia

Esta es una fobia muy seria. Es el miedo a pactar con otros.

Según la RAE, “pactar” es “Acordar algo entre dos o más personas o entidades, obligándose mutuamente a su observancia.” Y “acordar “ , también según la RAE, se define como : “Determinar o resolver algo de común acuerdo, o por mayoría de votos”

En los casos más sencillos de esta enfermedad, atendiendo a argumentos racionales, a reflexiones de pros y contras y a las evaluaciones exhaustivas de los temas que deben ser pactados, el “común acuerdo” suele imponerse. Pero lo que más preocupa,  es el grado más grave de esta fobia, en el que no se supera este temor e inhabilita a las personas que lo sufren ,  a pactar , aunque sea para algo favorable para ellos y/o para todos. Ni siquiera esperan a saber cuál será el objeto de posible acuerdo o no acuerdo. No les importa el contenido.

Simplemente, no pactan.

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Los expertos en política y fobias piden la inhabilitación para el servicio público -en el que se basa la política-, a todas aquellas personas que sufran pactofobia en su grado severo por considerarlos perjudiciales para el ciudadano y el común acuerdo. Como es habitual, sus peticiones no han sido escuchadas y ya hemos llegado tarde. La clase política ha sido invadida por pactofóbicos de grado 5.

Aunque hay una minúscula brizna de esperanza : hay quien dice que la pactofobia disminuirá en grado de severidad,  cuando haya pasado el periodo electoral.

Prehistórica.

Recuerdo perfectamente el día que trajeron esta planta a la casa de mis padres. Un amigo de la familia , que tenía segunda residencia en Costa Rica, les regaló unas Cycas para el jardín. Siempre creí que esa era su procedencia genuina , pero resulta que son originarias de Japón ( como las camelias). Eran pequeñitas e insignificantes y mi padre, sin saber que aquello era de crecimiento lento pero seguro, las plantó cerca de la valla.

La vida ha seguido su curso y las Cycas se han ido convirtiendo en lo que se llama “falsa palmera” ( y ya se ha visto que lo de la valla no fue buena idea). La planta era curiosa porque iba desplegando hojas y, en el centro, emergía como un semicírculo de algo aterciopelado de aspecto similar a un alga o una forma del fondo del mar. (*)

Esta semana me llama mi madre.

Tienes que ver lo que tienen las palmeras del Brusti.-Ese era el apodo del amigo de mi padre -. Una cosa muy rara. Como bolas de color naranja. Grandes. Hay muchas.

Cuando la veo, admito que mi madre no exagera. Nunca le habíamos visto esas…bolas. Parece alienígena. Busco en mi app PlantaNet y descubro que es una Cycas Revoluta femenina. Ha producido semillas que son esas pelotas que parecen comestibles, pero…no. Es una planta súper toxica : todo en ella, las hojas y sobre todo las semillas. El veneno (hepatotóxico, hemotóxico y neurotóxico)que produce puede llegar a matar al 75% de los animales que se alimentan de sus frutos.

Y aquí viene la pregunta ¿Por qué tanto veneno? La respuesta es la evolución. Resulta que la Cycas Revoluta es un fósil viviente. Ya vivía con dinosaurios y los más de 300 millones de años de evolución le han hecho desarrollar estrategias de supervivencia para disuadir a los depredadores que podían ponerla en peligro.

Ha llegado hasta este periodo de la vida en la tierra, tras 300 millones de años pululando por aquí. Sobreviviendo a las diferentes extinciones de especies y defendiéndose a base de sustancias tóxicas desde la prehistoria.

Sin dinosaurios al acecho, ahora, el ser humano la planta en jardines.

Y en macetas…

Foto de Anastasia Tretiak

(*) Mis “algas ” son los esporangióforos femeninos . Son hojas modificadas, de ahí su aspecto plumoso.

Mafalda, again ( y para siempre, creo.)

politicaSiempre hay una viñeta de Mafalda que sirve para describir nuestro mundo de hoy…

politica2Este post, lo vuelvo a publicar después de cinco años…

BuenosY es actual…

pactos

Si Mafalda fuera real, creo que le daría un colapso.

injusticiasY acabo con la misma pregunta que me hago siempre en este blog : ¿No sería bueno que fuera obligatorio leer la obra completa de Quino ( ya no sólo Mafalda) para ejercer cargos de representación de la humanidad?

mafmafalda1Ahí lo dejo.

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NB : Añado esta viñeta me gusta especialmente.

mafalda

La Ruta de la Camelia.

La camelia va cambiando.

Siguen cayendo las flores y las que van creciendo, con su peso, hacen que las ramas desciendan. Es un arbusto que sirve para cerramientos. ¡Qué bonita tiene que ser una valla de camelias!

Galicia es el lugar preferido de esta flor en España y allí se puede hacer “La Ruta de la Camelia”.

“Propone un recorrido por auténticos paraísos botánicos de As Rías Baixas que permiten descubrir a quienes lo emprenden imponentes castillos, hermosos pazos y parques naturales. Cuatro de estos recintos han sido declarados Jardín de Excelencia Internacional en Camelia por la Sociedad Internacional de la Camelia.”

Una de las paradas es el Castelo de Soutomaior, con más de medio millar de camelias.

Otra es el Pazo de Rubianes , con más de cien especies diferentes de camelias. Y hay más…

“La Ruta” ya está en mi agenda post-covid. Mientras tanto, me conformaré con mirar mi maceta.

NB : Más info de la Ruta de la Camelia, aquí.

Solidaridad con los tripanofóbicos.

Sí, solidaridad total con los que tienen fobia a las inyecciones . A mí nunca me ha pasado, pero he sido testigo del sufrimiento de una amiga que sufre tripanofobia. Se ha llegado a desmayar al ver una jeringuilla…

A mí no me gusta que me pinchen, pero no me produce temor, aunque admito, que estos días estoy empezando a sufrir cuando veo las noticias o cualquier programa informativo en televisión. Para hablar de la vacuna, cada cadena ha seleccionado unas imágenes que se suelen emitir en bucle, en una pantalla partida, mientras en la otra mitad, habla el experto correspondiente. En una, hay un busto parlante, en la otra solo ves brazos y agujas introduciéndose en esos brazos. También, de forma instintiva, reconoces cuando se pone de forma “fina”( vamos a llamarlo así) a una forma más abrupta.

Y aquello es un no parar. Brazos y agujas.

Entre este bucle infinito y que en casa hemos empezado a ver “30 monedas” por la noche (¡Qué buena!) , estoy abonando el campo a las pesadillas. De momento, en mis agitados sueños, ya me han vacunado de forma “abrupta” y he salido corriendo detrás de la persona que me inyectó, preguntando por la segunda dosis. Ya no me acuerdo de nada más.

Tripanofóbicos, para informaros, la radio.

Mi solidaridad.

Estoy bien.

Yo estaba inmersa en mi reto interno de saber cuanto tiempo aguantaba la flor ocre de la camelia, la más seca y estropeada, en caer de la planta. Me sorprendía su aguante, mientras las otras flores, rosas y bonitas, iban perdiendo su lugar…Incluso la había tocado y comprobado que aún seguía bien afianzada a su rama.

Y, entonces, aparece Terminator en modo madre. Le estoy explicando que las flores caen enteras, cuando en un movimiento veloz y muy ágil para su edad, mi querida progenitora, elimina la flor ocre de la camelia.

-“Esta la tienes que sacar que está muy fea”.

Zasca. Fin de la flor símbolo de la resistencia.

Le pido que no la tire ( casi la lanza al contenedor de orgánico en otro alarde de velocidad extrema).

Le digo que quiero hacer una foto a la flor ocre de la camelia.

Y sé que me va a preguntar -“Nena , ¿Tú estás bien?”

Mama, estoy bien. ; – )

Luna y navajas.

En las fotos, no se aprecia el paso de las nubes por la superficie lunar que se ve desde mi perspectiva y con el zoom de la cámara. Estoy más tiempo del normal porque me cuesta pillar a la luna, pero tengo más tiempo para pensar en un entorno “higiénico”: la noche, el exterior y el silencio.

Pienso en navajas.

Tengo la navaja de Ockam : “Si para explicar un fenómeno determinado tenemos dos o más hipótesis, lo más razonable es aceptar la más simple, es decir, la que presenta menos supuestos no probados.”

Intento buscar las explicaciones “sencillas” para entender cosas como :

convocar unas elecciones en pleno pico de pandemia ( movilización de 5 , 5 millones de personas; incluidos grupos de riesgo y contagiados); que no se tuvieran en cuenta los tipos de jeringuillas a utilizar para amortizar al máximo las vacunas, bien súper escaso (“mi tesooooro”) ;que a estas alturas las mascarillas -todas-no tengan el IVA reducido y el precio reducido ( y más si ahora ya están lanzando la campaña promocional de las FFP2) ; que no se puedan gestionar los presupuestos para eliminar gastos “no necesarios“ en tiempo de pandemia y se puedan invertir en paliar los efectos en economía ( pequeños negocios , restauración , hostelería);  que no hagan ni puto caso a médicos, profesionales sanitarios y científicos especializados que gritan sin que nadie les oiga ( nos dicen : esto va a peor. Hay que hacer algo urgentemente)…

No sé si hay explicaciones sencillas para todo esto. Tal vez, Ockam no nos sirve de mucho.

Al final, si he de elegir una navaja, me decanto por la Navaja de Hanlon.

“Nunca hay que atribuir a la malicia lo que pueda ser adecuadamente explicado por la estupidez”.

Aclara un poco.

 Las nubes no molestan tanto y consigo la foto.

Guardo la cámara y las navajas.

La ocre.

Tercera flor.

La camelia está cambiando. Además del rosa predominante, ahora aparece el ocre en una mezcla cromática preciosa.

De las camelias aprendí su procedencia de Japón, la ausencia de aroma , su floración en invierno y una característica que me llamó la atención : la flor cae de golpe y entera. Así que me propuse ir fotografiando las flores, una a una, tal y como iban cayendo. Así ocurrió con dos de ellas: eran de color rosa, estaban enteras pero cada una era de un tamaño. La primera mucho más pequeña por lo que supe que el volumen de la flor no tenía nada ver en la caída.

La tercera “caída”, que es la de hoy, es una bonita flor en todo su esplendor . Ha aterrizado en la maceta, ni siquiera ha tocado el suelo. Lo curioso es que, en lo alto de la camelia,  está su compañera, la ocre, afianzada en su rama, haciendo más bonita la planta en su diversidad. Envejece, se oxida, pero…no se cae.

En el mundo que se desarrolla en mi planta de camelias, es mi ídolo