El cabrito.

Advertencia: Relato escrito bajo la influencia de “La Asesina del Pollo”. A veces, me pasa…

cabrito

He invitado a comer a mi madre. Invitarla, por eso, es dejar que ella, gran cocinera, se ocupe de la cocina. El lugar de la invitación-  físicamente– es mi casa pero las viandas, siempre las pone ella… Es mejor no planificar y dejarla hacer. La llamo y ella ya se monta el menú…

Hoy , por eso, es distinto . El segundo plato está  bajo mi control…El primero y acompañamiento, es de ella: Que te bajo un Vichyssoise recién hecho, la escarola ya limpia y lista para aliñar. Un mortero lleno de all i oli (de ese casero, espeso, hecho a mano) y el flan de coco …

Yo me ocupo del cabrito. Está haciéndose, en el horno. La piel debe quedar crujiente y la carne tierna. De tanto en tanto, lo pincelo con aceite de oliva extra virgen… La verdad es que huele muy bien…

Suena el timbre de la puerta. Mi madre entra con sus bolsas y sus manjares. Ya tengo la mesa puesta. La he decorado con un precioso ramo de flores silvestres en el centro…No es para menos. Hoy estamos de celebración.

El cabrito ya está casi listo.

Se llamaba Antonio… Ahora, ya sólo quedan sus malditos deltoides en este mundo… Y se están dorando, lentamente…

Lo que más me costó es desmembrar el cuerpo y quedarme con lo más tierno y que me cupiera en el horno que no es muy grande, la verdad…Hace dos días, quemé el resto en la barbacoa…

Mi madre abre el horno y me mira a los ojos. Sonríe.

Al fin eres libre, me dice.

Sirvo el cava y brindamos.

El cabrito ya está listo…

 

 

Si os apetece escribir…

Si os apetece escribir…

Aquí tenéis dos ideas:

10.000 palabras

VI Concurso de Relatos de SttoryBox: Máximo 10.000 palabras. Se debe iniciar con una de las frases propuestas…

Captura

200 palabras

Colaboración con NarrArte, una propuesta de M.Floser. A partir de una foto, un relato de 200 palabras. Cada mes, se publican los relatos en el espacio NarrArte . Es muy interesante observar como el ser humano puede ser tan creativo y tan diferente, a partir del mismo estímulo…

La foto para este mes de Anarión Photo es esta.

Bur

Los dragones comen rosas…

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El mundo dice que estoy loco. Oigo como murmuran y como me llaman El  Profesor Chiflado. Se apartan del andén cuando yo me acerco y me observan con curiosidad. ..Como si fuera un bicho raro…¡Qué digan lo que quieran! Estoy eufórico.  Creo que he localizado el lugar exacto donde Jordi  mató al Dragón y creo que si inicio mis excavaciones  rápidamente, en pocos días puedo haber encontrado restos de la que iba a ser la última rosa del mundo…

Me licencié en Paleozoología y me especialicé en Dragones. Fui el primero de mi promoción, así que supongo que sorprende,  verme en esta estación, en el andén de esta parada de metro de la Línea Roja, haciendo un agujero en el suelo…

Llevo muchos meses, viniendo aquí, justo en estas coordenadas. Unas veces con pico o pala, otros con un martillo y un punzón… Tengo que darme prisa…Pronto avisarán a los de seguridad o la policía y volverán a tapar el hueco…

He descubierto que los Dragones eran vegetarianos. No comían seres humanos, sólo los carbonizaban. Su dieta se componía de plantas de todos los tipos. Es más, el alimento preferido de los Dragones eran… ¡Las rosas!

Jordi no cortó la rosa que nació de la sangre del Dragón. La historia, no fue así…La princesa le pidió que salvara la única rosa que quedaba en el Reino….Sólo había una. El Dragón se había zampado todas las flores de la zona….  El aguerrido guerrero, combatió con el Dragón, que se relamía de expectación, seguro de hincarle el diente a la rosa y…lo abatió. Es cierto, por eso, que la sangre del bicho roció la tierra que rodeaba a la flor y esta, con el rico abono orgánico, aún creció con más ímpetu. Y de ella, nacieron otras y otras y otras y otras… Hasta el día de hoy…

No puedo esperar más. Ahora, no hay mucha gente pero en un par de horas, esto se llenará . Esta vez, no puedo fallar… Vengo equipado con un martillo neumático que he robado de una obra abandonada . Debo encontrar el esqueleto del Dragón y un antiguo semillero fosilizado, en el que estarán esas últimas semillas que ,a la vez , fueron las primeras…

Sí, me propongo encontrar el lugar en el que Jordi, Jorge, Gorka  salvó la última rosa del Reino…

La Rue del Percebe (+ Up )

Las nubes han desaparecido y el cielo está de un azul que casi es mórbido. Dan ganas de darle un mordisco… Decido que es un buen día para sacar el polvo del sillón de mimbre, airear los cojines y sentarme a leer en mi minúscula porción de jardín.

Vivo en la casa de mi abuela. La heredé y la olvidé hasta… la crisis. Es curioso como mi crisis coincide con la crisis. Son tiempos, pues, de crisis total. La mía, se resume en un divorcio fulminante .Uno de esos en los que yo no me había enterado de que las cosas estaban en …crisis y cuando lo supe, ya era una petición de separación en toda regla, formal y con abogados de por medio. A mi incredulidad y estado de shock emocional, se le debía sumar que el nuevo amor del cabrón de mi ex, no era otra que mi amiga Lola. La buena de Lola, sí. Esa.

En un plis-plas, me vi sin mi amor, sin mis amigos, sin mi vida y…sin mi casa. La crisis, esta vez no la mía, la del país) nos obligó a poner el piso en el que vivíamos a la venta a un precio que jamás habíamos imaginado por ridículo. Conseguimos pagar la hipoteca restante y punto. Ni un duro …Ah! Y encima, con la sensación de que la venta, había sido un milagro…

Sin nada más que una mochila cargada a mis espaldas , con una depresión de caballo, me trasladé a la casa de la abuela. Me fui de la ciudad, a un pueblo a unos 40 kilómetros que había sido urbanizado casi en su totalidad…menos la parcela de mi abuela. Se negó a vender su casita vieja , con sus 70 metros de jardín . Eran tiempos en los que las cifras que le ofrecían daban vértigo, pero ella , que no. En unos años, se vio rodeada de bloques de pisos. Eso sí, muy modernos y con piscina. Bonicos, decía la abuela.

Ahora, con la crisis, ningún promotor o constructor quiere esta parcela.

Aún no me he acostumbrado a vivir aquí. Ni a vivir sola. Es posible que me deba acostumbrar a vivir, en general pero…se me hace un mundo. Salgo lo justo , para ir al trabajo ( que aún conservo aunque haya estado de baja por depresión demasiado, demasiado tiempo) y después ,me encierro . En la casa de la abuela…

Hoy, estoy animada y tras las tormentas de esta última semana, ha amanecido uno de esos días radiantes , de luz clara y temperatura agradable. Seguro que ha habido otros días como éste, pero mi tristeza me ha incapacitado para detectarlos. Hoy, lo veo. Es un avance.

Salgo al jardín y me siento amenazada por los edificios que me rodean. En los laterales de mi parcela, se alzan dos paredes de hormigón gris. No veo ventanas, sólo cemento. Y en la parte frontal hay un bloque con sus terrazas encaradas hacia mi jardín que me hacen sentir observada. No veo a nadie pero tengo la sensación de que estoy expuesta.

La abuela, siempre actuaba como si allí no hubiese cambiado nada, y seguía regando sus rosales y cuidando su pequeño jardín…Decido fingir que estoy en un paraíso de aromas fragantes y tonos coloridos. Mientras hiervo el agua para mi té de canela, preparo el sillón de mimbre.

No diría que me siento feliz pero si un poco mejor que hace unos meses… Me acomodo y acaricio la portada del libro. Doy un sorbito a la infusión, mientras alzo la vista y me quedo como encantada, mirando el bloque de pisos, con sus terrazas…

En el 3º A vive una mujer de mediana edad. Yo también estoy en esa franja pero…soy más moderna. Su ropa es gris y sosa. Falditas a media rodilla y blusas de mercadillo, de estampados insulsos. La he visto un par de veces, en el mercado. Siempre me saluda educadamente. En estos momentos, la veo en su terraza, con los rulos puestos y una bata rosa holgada (apostaría que es guatiné) . Esta tendiendo la ropa en un tendedero plegable que , después, esconde en un armario…Desaparece y oigo el sonido amortiguado de la aspiradora… Pienso en que hoy, día festivo, de sol radiante, aquella pobre ama de casa está trajinando en sus labores domésticas, sin tiempo parar…Vuelve a salir y tiende otra tanda de ropa.

Intento concentrarme en la lectura pero, la actividad de la vecina del 3ºA y los ruiditos que eso implica me distraen. Ahora, me llega una voz atenuada. ¿Una conversación? Miro, de nuevo, hacia el edificio. La vecina del 3ºA ha desaparecido y a la que oigo es a otra mujer. Está en un piso muy alto, yo diría que el Ático. Su terraza, ocupa toda la extensión del bloque. Su piso equivale al A, B y C, juntos…Está apoyada en la baranda decorada con terracota y plantas tipo cactus, con su preciosa melena larga y escalada, de color rubio intenso, expuesta al sol y una camiseta de tirantes que marca una preciosa figura. También he coincidido un par de veces con ella en la tienda de licores y vinos. Voy allí cuando me invitan a alguna cena .Ahora, cada vez son menos. Los amigos toman partido y parece que, de momento, no me escogen a mí pero, a los pocos que si me invitan ,me gusta obsequiarles con un buen vino.El tendero me explicó que la chica despampanante, tiene una reserva mensual de una caja de Champagne. Del francés y del caro. Debe estar hablando con su novio. O con sus amigas, para salir por ahí. Siempre va muy arreglada y con una actitud de…resolución. Cuando la veo, me siento andrajosa…Un piso precioso, coche, pareja, amigos, vida social…Encima, es guapísima. Creo que se está riendo…No me extraña.

Se da cuenta que la miro-creo- y se mueve por la amplia terraza hasta que ya no la veo y sólo oigo el rumor de su voz. Veo a la señora del 3ºA que sale a la terraza. Toca las prendas (supongo que es la prueba de tacto para ver si están secas) y vuelve a entrar en su piso. Aún lleva los rulos.

Quiero leer , de verdad, pero cuando ya he dado el último sorbito a mi té y me dispongo a abrir por la página que he marcado, veo a otro de los vecinos del bloque. ¡Eh! Es el hombre guapo… Creo que vive en el 2ª B con su mujer y dos niños. Es un hombre guapísimo y, a todas luces, encantador. Lo veo, con el coche, cuando lleva a sus hijos al colegio ( los niños también son una monada) . Alquilé una plaza de párquing en el edificio. Su mujer, también es…perfecta. Los ves ,a los cuatro, y sientes envidia de eso de “la familia ideal”. Si me lo cruzo, me quedo tan alterada por su belleza que bajo la vista y no saludo por no tartamudear. Está fumando, en la terraza…Su torso está desnudo y le adivino la tableta de chocolate. Wow! Me mira. O eso creo desde esta distancia. ¡Qué vergüenza! Pensará que soy una cotilla…

Empiezo a leer, esta vez de verdad y me enajeno. Me olvido de los vecinos. Me olvido de mi vida. Me olvido de la pinta que debo tener, en este rectángulo de césped, rodeada por edificios por los cuatro costados, en este viejo sillón de mimbre…Me he puesto la pamela:  me resguarda y me da la privacidad que necesito…

(…)

2ºB

No debería fumar-piensa Mario, mientras se apoya en la baranda de la terraza pero…Es una de esas ocasiones…Los niños se han ido a pasar la Semana Santa con los abuelos y, por fin, María y él se han podido quedar a solas, de verdad. Han hablado. Mucho. Desde el nacimiento de Pol, ahora ya hace tres años, han dejado prácticamente de ser amantes. Son una familia. Se quieren. Son amigos pero…no hacen el amor…

María siempre está cansada. Pendiente de los niños, siempre. La terapeuta le ha dicho que debe repartir sus afectos, que la sobreprotección es mala para los niños y que ha dejado a su pareja, en un segundo plano. Y, hoy, tras un desayuno romántico, Mario le ha hecho el amor con desesperación. Se siente satisfecho. Es el primer paso.

Las cosas se arreglarán-piensa esperanzado mientras da la última calada. Observa a la mujer que vive en la casa de enfrente. Se ha quedado aislada, entre los edificios de nueva construcción. Mario piensa que es una persona extraña y prepotente. Nunca lo saluda. Se encuentran en el párquing y ella, pasa por su lado, altiva, sin dedicarle ni un educado “Buenos Días”…

María se está duchando. Ya ha cumplido y ve que Mario está contento. No puede dejar de pensar si su suegra le habrá dado la medicación homeopática a Pol o si Mario Jr, estará bien…Estas últimas semanas, ha vuelto a mojar la cama…

Ático

Silvia se pasea por la terraza con un ataque de ansiedad. La llamada no ha sido la esperada. Ni la prevista…Vive en un ático precioso, tiene un coche precioso, un pelo precioso y un amor imposible que ni es precioso ni es nada… Ha caído en el estereotipo : es la “otra”. La amante de un hombre casado. El sexo del poderoso. O eso es lo que creen los demás, lo sabe. Ella está enamorada , profundamente, de un hombre que está comprometido con otra mujer, que es padre de familia y …su jefe. Por él ha renunciado a la maternidad. A sus amigos. A su familia. Tiene cosas, muchas cosas. Incluso ha comprado nuevas amistades pero…no lo tiene a él. Le dice que ya no quiere a su mujer, que algún día se lo dirá.

Silvia sabe toda la verdad. Es rubia de bote y no es tonta. Es consciente que las excusas de los hijos y , ahora, de la enfermedad de su mujer son eso, excusas. Él nunca va a elegirla a ella. Y aun sabiendo que es así, no puede evitar sentirse enamorada y dejarse engañar. No va a venir. Es Semana Santa y tiene que estar con sus hijos. Ella le ha respondido que no pasa nada, que lo entiende y se ha reído de sus gracias aunque el corazón se le hacía añicos y lo único que deseaba era tirar el iPhone por la terraza de su ático y verlo estrellarse contra el suelo…

Por un momento, se recrea en la mujer que está leyendo en la casa de enfrente. Se la ha encontrado en la Bodega, donde ella encarga el champagne que él toma, sólo esa marca y bien frío, casi frappé…

Nunca ha entendido porqué esa gente, no ha vendido la parcela…Para vivir, así, entre cemento, mejor le hubiera ido con un piso con una macro-terraza pero…Se la ve a gusto con esa pamela horrible y su tacita de té. Da la sensación que está en paz consigo misma, en ese sillón antiguo, leyendo tranquilamente.  Es afortunada, no tiene que luchar por el amor, no compite con otra mujer y pierde…Silvia entra en su ático de diseño y se sirve una copa de champagne. Es muy pronto, lo sabe. Sabe que no debería beber tanto pero… está muy frío, casi frappé…

3ºA

Lucía está nerviosa. Pero son de esos nervios buenos. De los de la expectativa, de los del mariposeo en el estómago… Se ha despertado bien tempranito para poner la casa a tono. La casa y a ella, en toda su magnitud. Hoy….Hoy ha invitado a Pepe a comer. En su casa…y eso significa muchas cosas…

A sus cincuenta años y tras varias relaciones fracasadas, la solterona Lucía, se ha enamorado perdidamente. Hasta las trancas. Como una niña. Y lo mejor de todo esto es que es correspondida. Total e inequívocamente correspondida…Es más, Pepe le ha dicho que la quiere. Y es verdad.

Hoy, todo lo hace silbando y cantando. Pasa el aspirador y comprueba que el salón esté perfecto. Ya ha preparado la mesa, con vistas a la piscina. Se ha duchado y ha aprovechado para depilarse. Lo ha hecho con mimo y cuidado. Su piel , ahora, esta suave y huele a perfume. Se ha embadurnado con crema hidratante , de esas que llaman Body Lotion, de la marca de su perfume favorito y está encantada con el leve rastro de fragancia que provoca al caminar. Se ha puesto unos rulos para que el pelo le quede con un poco de volumen y está preparando el sofrito de una paellita para chuparse los dedos. Lleva su bata rosa que ya ha visto mejores tiempos pero es perfecta para cocinar . Se cambiará de ropa en el último momento.

Ha hecho una lavadora con toda su ropa interior decente. La de algodón, blanca y  sencilla, la ha dejado en el cajón. Todas esas puntillas y encajes, llevan años sin usarse y Lucía , que aún no ha decidido que juego de bragas y sujetador se va a poner, ha decidido lavarlo todo. Para que se impregnen del olor de suavizante… Cree que le dará tiempo a que se sequen todas las piezas, hoy hace un día radiante y el sol calienta lo suyo… Ve que la mujer de la casa de enfrente ha salido a leer, a su jardincito. Le emociona pensar que es una rebelde que no ha querido dejarse comprar por las constructoras…Le gusta el jardincito y le envidia las rosas. Está pensando en plantar unos rosales en macetas, en la terraza…Se la ha encontrado en el mercado y se han saludado amablemente. La oyó hablar con la frutera de las tartas de manzana que hacía su abuela y se quedó con las ganas de pedirle la receta. Hacer repostería y pasteles, es su perdición. Cuando Pepe cate el pastel de tres chocolates que le ha preparado, está segura que caerá a sus pies. Bueno, ya ha caído…Hoy, lo van a rematar.

Siente las mariposas, que ya son miles, en danza por la tripa y bajando hacia zonas menos nobles. Comprueba que a las bragas de encaje aún les queda un poquito y se adentra en su piso. Cambia las sábanas de su cama y se dirige a la cocina. El sofrito huele de maravilla…

NB : Up es una película de Disney/Pixar. De mis favoritas. ; – )

 

 

 

Hoy, duermes en el sofá.

NB : La gripe me convierte en un ser cruel…. ; -)

 

–       Hoy, vas a dormir en el sofá.

–       ¡Mujer! ¡Mira que eres exagerada! Por unas copas de más con los amigos, me montas un pollo. No lo entiendo, llevábamos juntos quince años y ya sabes como soy.

–       Hueles a perfume. Y no es el mío.

–       Ya te he dicho que en el Bar,  estaba Manoli, la ex de Pepe . Admito que ha sido muy efusiva pero ya sabes, besos y abrazos…Nada…Me ha dado recuerdos para ti.

–       Ya, ya. ¿Tú te crees que yo soy tonta? ¡Qué Manoli ni que niño muerto! Esta noche, duermes en el sofá, capullo.

–       ¿Qué me has llamado? ¿Capullo? ¿C-a-p-u-ll-o?

–       Me has oído perfectamente. Estoy harta. Tú lo has dicho: ¡Quince años! Y, sí, te he llamado c-a-p-u-ll-o.

Lo siguiente que veo son las sábanas, una manta y las almohadas que impactan violentamente en mi cara. ¡Encima, me tengo que hacer la cama! Este sofá amarillo es muy incómodo. Nunca he conseguido echarme una siesta en él: la piel cruje y es resbaladiza .Y me va pequeño…Mañana, me voy a levantar con el cuello rígido y esa migraña que lo acompaña. No debería permitirle a esta arpía que me trate así. Vale, estoy un poco contentillo y vale… he sobado a la Manoli pero tampoco es para tanto…¡Joder!, No hay forma de acertar con la postura.

(…)

No podré dormir mientras el capullo está en el sofá. Estoy nerviosa y no quiero ser consciente de nada.

Tomar esta decisión ha sido muy duro. Y drástico, lo sé,  pero es que no puedo más… Y con Jeremy, con él todo es fácil. Me he enamorado locamente y no puedo soportar al energúmeno que duerme en el sofá amarillo. Todo en él me irrita: los calcetines de rayas, el vello de la espalda, el pijama que se le descuelga en la raja del trasero, su forma de llamarme “nena”, las palmaditas que se da en la barriga cuando acabamos de hacer el amor… Me repugna. Jeremy es joven y es…perfecto.

Pronto, todo habrá acabado. Voy a tomarme unos somníferos para no oír nada y no saber nada. Dejo el teléfono de última generación que Jeremy me ha regalado, en la mesilla de noche. Ya, da igual. Mañana, empieza mi nueva vida…

 (…)

¡Lo que faltaba!…Ahora la oigo roncar. Seguro que se ha comido un par de pastillas y está durmiendo como un lirón en nuestra cama king size…No puedo moverme sin que las sábanas resbalen…Ya me empieza a doler la espalda…Si me meto en la cama, ni se entera. Seguro. Podría levantarme antes de “su hora” y volver al sofá…Pero ¿Por qué narices tengo que estar yo en el sofá? Ella cree que me chupo el dedo pero sé que se está viendo con otro. En pocos días, tendré las pruebas y entonces, veremos quien es el capullo aquí. Me he tenido que morder la lengua cuando ha sacado el tema de la Manoli pero… Es mejor, hacerlo tarde y bien. Bruja…Creo que no me meteré en la cama con ella. No podría soportarlo pero… ¿Y si la paso al sofá? No se va a enterar de nada. Cuando toma esas pastillas, se queda inconsciente. ¡Si lo sabré yo!

Es una buena lección: que se despierte, mañana, en el puto sofá amarillo. Me gusta la idea. Me encanta.

Lo voy a hacer.

Bruja.

(…)

¡Ya está! ¡Qué sorpresa se va a llevar, cuando abra los ojos! ¿Qué se había creído esta mujer? Seguro que esta noche, voy a dormir como un tronco…

(…)

A las 6 a.m., un extraño silbido se ha introducido en mis sueños. No lo he reconocido y he intentado seguir durmiendo pero a las 6:03 a.m., la misma melodía ha interrumpido mi duerme vela. No sabía la procedencia de aquel sonido, hasta que un nuevo aviso, ha movido algo en la mesilla. Un iPhone, último modelo, brillaba en la oscuridad.

Un mensaje de Jere. La bruja tiene un teléfono para comunicarse con su amante… ¡Será…!  Me ha invadido la rabia y he querido ir a despertar a mi mujer, la que me está poniendo los cuernos, para preguntarle quién es Jere pero antes, he leído el mensaje:

“Ya está hecho.”

¿Hecho? ¿El qué?

Con el iPhone en la mano, he salido de la habitación y  me he acercado al sofá. El primer impacto me ha dejado anonadado: rojo. Todo era rojo.

El bulto sin forma, oculto bajo las sábanas, debe ser ella. La sangre ha empapado la gruesa manta…Las gotas se deslizan hacia el suelo, resbalando por la piel del sofá amarillo.

La ventana está abierta.

El iPhone suena en mi mano. Otro mensaje. Lo miro horrorizado.

“Tendrás que tirar el sofá amarillo. ; – )”

Lo suelto como si ardiera.

Tengo que llamar a la policía.

Sala de Personajes No Publicados.

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¡Joder! ¡Qué golpe!

Me levanté de la silla y me masajeé los riñones. También me dolía el culo. El coxis, para ser más exactos… ¿Qué había pasado?: estaba tranquilamente en mi casa, escribiendo, cuando una fuerza desconocida (y mucho me temo que sobrenatural) me succionó. Sentí que volaba a través de un túnel de luz y aterrizaba , violentamente, en el suelo de una sala…extraña.

Al recordar el “Túnel de luz”? pensé : “ El f-a-m-o-s-o túnel.” ¡Estaba muerto!

Pero no. No lo estaba…

Observé la sala en la que había aparecido como por arte de magia…Sillones confortables, mesas y sillas como si de una cafetería se tratase. Al fondo, una barra que me atraía como un imán. A medida que me iba acercando veía la fruta fresca, chocolate, bombones, croissants y galletas que olían como si estuvieran recién horneadas. Cogí una y, efectivamente, aún estaba caliente…Localicé una cafetera automática que me hizo un cappuccino delicioso en menos de 30 segundos… Aún estaba paladeándolo cuando entró una chica muy sonriente.

-. ¡Hola! ¿Eres nuevo, ¿no? Nunca te había visto por aquí. Soy Feli. ¿y tú?

Me sorprendió el tono cantarín de su voz y me atraganté al intentar contestar.

Err…Me llamo James, James Müller.

-. ¿Acabas de llegar?

-. Sí y…No sé dónde estoy…

Tranquilo, es normal. Nos ha pasado a todos.

¿A …todos? ¿Quiénes sois?

-. Somos los personajes no publicados. Aquí es donde nos envían, mientras el autor piensa que hacer con nosotros.

– ¿Me estás diciendo que yo soy un personaje de… ¿de qué?

-Mira, lo pone en tu ficha. Léelo aquí. – Me señaló una pulsera que colgaba de mi muñeca. No me había dado cuenta que la llevaba. – ¿Qué pone?

Protagonista principal. Novela “La increíble historia de un escritor sin historias” de Bypils. Inicio Noviembre del 2015. Inconclusa. En estos momentos en estado Inactivo.- Lo leí como sin creérmelo. Es más, aún hoy me cuesta creérmelo…

Uf! “Inactivo”. Eso significa que, de momento, te vas a quedar aquí por un tiempo. Yo de ti, me pondría cómodo. Igual te sacan un día, o dos, pero volverás…

Ya han pasado quince días desde que tuve esta conversación con Feli. Ella es la protagonista de un relato corto que se ha quedado en un cajón sin terminar. Es una mujer absolutamente feliz . Tan perfectamente feliz que el gobierno la ha secuestrado para analizar qué es lo que la hace diferente del resto de seres humanos adultos. Me comenta que en los últimos párrafos que había escrito el autor, estaban a punto de hacerle una biopsia de cerebro así que estaba encantada de estar en la Sala de los Personajes no Publicados. Es un placer estar con ella. Envidio su permanente estado de felicidad…

También me he hecho amigo del protagonista de una novela romántica que se vio confinado aquí el día al que la autora la abandonó su pareja. Es un hombre guapísimo y muy educado, pero con un punto salvaje, según su ficha . Feli dice que es el típico “chico-malo” que no lo es. Se llama Fabio y pudo ser el famoso Grey. Una pena que se le adelantaran…

Pero no todo es tan fantástico por aquí. También hay un tipo muy grande, de nariz torcida que es un personaje secundario de una novela de terror. El problema es que el autor murió antes de acabarla y nunca se llegó a publicar y el tal Teodoro Meat, se pasea por aquí, alardeando de que es capaz de descuartizar un cuerpo humano a cuartos, en menos de una hora. Va ataviado con un horrible delantal de cuero, manchado de sangre…Es un personaje – estereotipo, pero de los malos…

Feli me dice que, en esta Sala, los personajes no están activos así que Teodoro no puede hacerme nada, pero, aún así, me asusta.

La verdad, prefiero volver a la novela. No sé si la autora esta, Bypils creo que se llama, se dignará a continuar con su historia, pero, me temo, que empieza a ser una cuestión de vida o muerte.

Diga lo que diga Feli, ese tal Teodoro Meat me mira muy intensamente…

 

NB : James Muller es el pobre escritor que protagoniza la novela que inicié con el NaWriMo2015…Muy pesado…

Se acerca tormenta…

Nota : Este post lo escribí hace más de dos años pero…Es que vuelve  a haber tormentas…

Será el otoño?

uno

Se acerca.

Tormenta.

De nuevo…

Esta vez, estaremos preparados. No nos sorprenderá como la primera vez…

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Ese día, el de la primera tormenta, me acordé de coger mi paraguas rojo. Mientras me tomaba el café matutino, oí el parte meteorológico, me asomé a la ventana de la cocina y observé unas nubes, lejanas, que avanzaban hacia mi posición.

Ese día, el de la primera tormenta, decidí ir caminando a trabajar. Las nubes, me sorprendieron esperando el autobús y yo, como todos los que estaban alrededor, me quedé extasiada, viendo los colores y las formas.

dos

Ese día, el de la primera tormenta, oímos un trueno, melódico y encantador. Después, unos finos hilos dorados empezaron a emerger de aquella amalgama de color y texturas y, a la vez, suaves copos dorados y azules y morados y rosas y verdes…Pero no colores cualquiera, no: azul celeste, añil y turquesa. Verde esmeralda y manzana. Rosa melocotón y pastel. Rojo intenso. Y muchos tonos de amarillo…

Ese día, el de la primera tormenta, casi todos abrimos nuestros paraguas, para resguardarnos de esa lluvia de color que aunque de efectos visuales maravillosos, se nos antojaba extraña. Casi todos…Todos  menos una chica joven que , extendió los brazos , se descalzó y alzó su rostro hacia el cielo.

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Copos y gotas de lluvia multicolor , la fueron empapando, mientras ella bailaba y reía y nos animaba a hacer lo mismo. La nube pasó y dejamos de observar a la mujer que seguía riendo, encantada, mirando el cielo ya despejado y luminoso.

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Al día siguiente, el rostro de aquella muchacha, apareció en todos los informativos de todos los canales de televisión. Inundó las redes sociales. Fue portada de los periódicos de mayor tirada del país. ¡Aquella mujer era absolutamente feliz! Todo un descubrimiento : Una Persona Feliz. Los científicos que analizaron este caso inédito, concluyeron que su exposición a aquella tormenta tan especial, la había empapado de felicidad, pura y dura.

Hoy, hay una alerta a la población mundial de riesgo de tormenta.

Se acerca.

De nuevo.

Nos piden que no cojamos nuestros paraguas. Que nos descalcemos, que nos despojemos de nuestra ropa y salgamos a la calle.

Que extendamos los brazos en cruz y que alcemos el rostro hacia la lluvia de color.

Bailar , es opcional…

tormenta

NB del making of Yo me lo guiso y yo me lo como: Estos tres cuadritos ( son muy pequeñitos) , son fruto de una terapia anti -stress y el conveniente regalo de unos rotuladores de punta fina ( muy chulos) y estos bastidores, pequeñitos y rectangulares que me costaron 1€ en el chino…(En los chinos hay bastidores, informo.) Al acabarlos y colgarlos en la pared ( en casa, me dejan colgar todos mis cuadros ; – ) ), me inspiraron el texto.

SuperTom

 

María de los Ángeles , enfermera psiquiátrica titulada , suspiró… No era un suspiro de alivio, era uno de esos que reflejan el cansancio de la jornada… Había aprovechado sus diez minutos de descanso para degustar una taza de té y aliviar la pesadez de sus piernas. Había pensado en sentarse en la mullida butaca de la Sala de Personal y tomarse la infusión calentita pero no lo había conseguido. Estaba de pie, frente a la ventana, admirando los fabulosos jardines del Hospital Psiquiátrico Marvel. Bellas extensiones de hierba recién cortada, parterres aquí y allá llenos de caléndulas, rosas , violetas y orquídeas. Arbolitos, bancos y mesas. Un estanque lleno de peces de colores y un pequeño cenador, perfecto para las sesiones de lectura…Un jardín hermoso …

María de los Ángeles, enfermera psiquiátrica titulada, hacía un año que trabajaba en el Hospital Psiquiátrico Marvel . Tras haber pasado por varias instituciones públicas, la plaza en aquel centro privado le había sonado a música celestial.  Y no se había equivocado.

Las instalaciones eran dignas de un hotel de lujo y los pacientes eran tratados como huéspedes especiales. Las personas que elegían el Marvel, lo hacían de forma voluntaria . El Hospital, sólo aceptaba casos de autointernamiento. No sabía lo que podían pagar aquellas personas por las estancias indefinidas para tratar sus trastornos mentales pero lo que María de los Ángeles sí sabía es que su sueldo era fenomenal.

La habían destinado al área llamada “Slow”. Tenía varios pacientes a su cargo, todos ellos afectados por patologías mentales diversas pero en ningún caso peligrosos o problemáticos. Básicamente, se encargaba de dosificar adecuadamente la medicación de cada uno, coordinar a los equipos de aseo e higiene ( aunque los pacientes eran autónomos) y programar las actividades de terapia y ocio.

Uno de los internos de su unidad era Tom. El fantástico y maravilloso Tom que en ese mismo instante estaba paseando por el jardín… Arquitecto, atractivo, atento. Era un triple A. Estaba imponente con aquella ropa deportiva que le indicaba que era la hora del deporte. Tom lo hacía por libre. Sabía trabajar sus músculos y era un gran corredor. Ahora, lo veía acelerar el paso para acabar iniciando una suave carrera al trote , en dirección a los rosales…

Tom se paró en seco. Miró en todas direcciones, cerciorándose de que nadie lo observaba. A unos pasos de la línea de rosas, había construido una pequeña cavidad, en la que escondía su tesoro. Abrió la trampilla disimulada por la hierba y cogió una bolsa.

Primero, sacó un slip de color rojo. Tom se colocó el calzoncillo ceñido, encima de sus mallas para correr.

Se rasgó la camiseta blanca que llevaba y quedó expuesto con una especie de body pegado a su piel, también de intenso color rojo. En el centro, rodeado con un círculo, se leía SuperTom.

Después, desplegó una capa que estaba confeccionada con una tela brillante de color verde, con el borde festoneado por un ribete de lentejuelas rojas y se la ajustó al cuello. La cogió con ambas manos y la movió, en un gesto parecido al de un torero, para colocársela correctamente.

Un antifaz y una extraña capucha que cubría su cabello oscuro, completaba el disfraz.

-SuperTom al rescate de la humanidad!

Los vigilantes que circundaban el jardín, lo vigilaban de cerca. Mientras estuviera en la zona de las flores, no había peligro .Ya se había escapado alguna vez y se había subido a la copa de un roble centenario y enorme, para tirarse desde el punto más alto. Estaba convencido que, como muchos superhéroes, podía volar.

¡Qué pena de hombre!- se dijo María de los Ángeles, mientras daba un sorbo a su taza de té. Oyó abrirse la puerta y saludó a María Antonia, una de sus compañeras.

María Antonia se sentó en la butaca con un café y el periódico del día.

-¿Te has enterado? Han aparecido casas nuevas en la zona de los terremotos y otras, completamente restauradas…En una noche. ¡Es increíble! ¿Me estás escuchando María de los Ángeles?

Perdona, estaba distraída. SuperTom está en su hora de delirio …  ¡Eso de las casas , parece un milagro! He oído en la radio que debe ser una brigada que sólo trabaja por la noche…¿Qué tal el día?

-Un poco movidito. Me han asignado un Síndrome de Stendhal y un París. Oye, ¿Qué tal una cena este fin de semana? He hablado con Mari Trini y está libre. ¿Te apuntas?

(…)

A medianoche, Tom se despertó. Desperezó su cuerpo atlético y se asomó a la ventana. No había luna llena y eso era bueno. Menos preocupaciones . Más fácil ocultarse. Salió de su habitación, completamente desnudo para ir a la zona de refrigerios. Siempre había una sala con diferentes alimentos a la disposición de los internos que él sólo frecuentaba por la noche. Nadie se atrevía a increparle, intimidados por su desnudez . Había tenido en cuenta que todo eran mujeres y que él , era un hombre muy atractivo.

En uno de los armarios de la Sala, Tom había fabricado un doble fondo en el que se escondía su ropa de trabajo. Abrió una compuerta secreta y apareció un pequeño ordenador que leyó su iris. Un zumbido electrónico le indicó que la identificación había sido correcta y el armario se abrió, iluminando la sala con la luz blanca de su interior.

Tom tecleó el código de desbloqueo y observó como unos brazos articulados exponían su traje de superhéroe. Era de una aleación de titanio y microtucesita y le permitía ser inmune a las balas, los golpes, el fuego y las descargas eléctricas. Además, con él, podía volar.

Se ajustó las muñequeras con los procesadores inteligentes integrados y marco la función de detección de la misión. Inmediatamente, aparecieron unas coordenadas geográficas.

Se ajustó la máscara y se colocó las gafas de ultra-visión-súper-fina.

Se encaramó a la ventana de la Sala de Refrigerios y con sus brazos y la fuerza potenciadora de la microtucesita, separó los barrotes de protección. No debía olvidar colocarlos en su posición original a la vuelta de la misión.

Saltó al vacío y a los pocos segundos, se activó el sistema de propulsión . Tom puso rumbo a la zona del desastre. Tenía unas horas para reconstruir las viviendas destruidas y volver al Hospital Psiquiátrico Marvel.

Su anterior vida, como arquitecto y superhéroe, casi lo destruye. Nadie podía saber que él era SuperTom y casi, casi, lo habían descubierto. Un día, le habían hablado del Marvel y una idea tomó forma en su mente.

Trastorno por estrés. Arquitecto desquiciado.

El mejor escondite. La mejor tapadera del mundo.

-SuperTom al rescate de la humanidad!- gritó en la noche, disfrutando del vuelo, mientras su cuerpo se deslizaba veloz, entre las nubes…

(…)

María de los Ángeles, estaba mirando el cielo. Estaba acalorada. Aún no se había repuesto de la impresión : ¡Qué hombre!. Le habían dicho que Tom se levantaba desnudo a comer algo por la noche, pero no era lo mismo verlo que oírlo. ¡Cuando se lo explicara a María Antonia y Mari Trini!.

Y entonces, una estela brillante cruzó el firmamento…

-¡Una estrella fugaz!-exclamó María de los Ángeles, enfermera psiquiátrica titulada.

Tímidos.

Es tímido. ¡Qué se le va a hacer!

Intenta esconderse cuando me atisba abriendo la puerta. Se pone de un color rojo intenso cuando acerco mi mano para alcanzarlo. Si lo rodeo con mis dedos y me lo llevo a la boca, me parece escuchar un gemido… No sé si es de disgusto o de placer…

Es tan vergonzoso y me cuesta tanto pillarlo que nunca sé di debo cogerlo o no. Tampoco se lo quiero hacer pasar mal pero, claro, sirve para lo que sirve y si lo tengo que usar, lo uso. Punto. No me dejo dominar.

Cuando lo tengo en mis manos y lo acerco a mis labios siempre espero que me diga algo pero, no. No habla. Sólo se mueve, para alejarse de mi sed voraz.

Sólo lo utilizo cuando no tengo otro a mano. Es mi último recurso y parece que él lo sabe. Mis amigas, las que lo saben, me dicen que lo trato como a un objeto pero es que eso es lo que es, un simple objeto. Aunque… yo nunca lo tiraría.

Ese es un problema que tengo: me cuesta deshacerme de las cosas a las que tengo cariño… Y este, me lo pasó una amiga a la que adoro. Esta actitud amorosa hace que mis armarios estén llenos. De todos los colores y formas, de diferentes tamaños…

Hace unos días, lo encontré acompañado. Me ha alegrado que tuviera pareja. Ya me va bien que sean dos. A veces, necesito dos a la vez…Por ejemplo, esta noche que tengo una cena romántica que espero que prospere en algo menos romántico… ¿Os dije que tengo una sed voraz?

He abierto la puerta del armario y los he oído cuchichear. Inmediatamente, he percibido el sonido del frus-frus que hace la cerámica al deslizarse por la madera . Han encontrado un hueco detrás de las tazas de café de rayitas negras y blancas que les habrá parecido un buen escondite y allí se han quedado, esperando despistarme.

No lo han conseguido y haciendo caso omiso de sus protestas, los he puesto en la mesa junto con el resto de la vajilla y la cubertería. Estaban indignadísimos.

Mi amiga, la que me regaló el vaso de cristal rojo, me ha comentado que sería una buena idea que le explicara a mi psiquiatra que poseo dos vasos tímidos que huyen y se esconden de mí para que no beba en ellos. Que los veo deslizarse, estantería arriba, estantería abajo. Que se quejan cuando los uso, que mis vasos rojos… viven.

Lo hice. Fui a terapia y fui sincera con mi psiquiatra.

Ante su total incredulidad, le reté a venir a casa e intentar coger uno de los vasos. Era un tipo muy guapo y esa visita “terapéutica” se convirtió en una cita en toda regla.

Vino a cenar. Pobrecillo…

Yo ya tenía la mesa preparada a excepción de los dichosos vasos. Abrió el armario y los vasos empezaron a escabullirse. Se puso muy nervioso y cuando, por fin, alcanzó a uno de ellos, el vaso profirió un grito de furia.

Algo pasó. No sé qué exactamente pero, la mano de mi psiquiatra se volvió de un color rojo, cómo el del vaso, y le empezó a escocer… y a quemar. Se fue de mi piso, como alma que lleva el diablo (aunque más que el diablo fue un vaso) y tras recibir la llamada de anulación de todas mis citas de terapia, nunca más he sabido de él.

No he vuelto al psiquiatra. No estoy loca. Son los vasos los que lo están y no sé si hay psiquiatras de vasos así que prefiero dejar el tema como está.

No es nada grave. Lo que pasa es que son tan tímidos, que sólo dejan que sea yo la que los toque…

vaso copia

NB : Y agradecida tengo que estar que hay vasos peores. ; – )

vasoloco

 

Distopía ( no, que no existe…)

 

Distopía es lo contrario a Utopía. Cuando estamos distópicos, nos sumergimos en un mundo imaginario indeseable.

distopia

Y con las ganas que tenía yo de utilizar esta terminología, resulta que distopía y derivados, no existen en la lengua española. El insigne Diccionario de la Real Academia de la Lengua no contiene esta palabra.

Para la RAE, no existe la distopía. Sólo existen los-mundos-imaginarios-indeseables y el guion- sin-tilde…

Por eso, tras haber escrito un relato distópico, agradezco al Académico de la Real Academia de la Lengua, José María Merino , que haya solicitado su inclusión en el insigne diccionario que recoge todas las palabras que utilizamos.

La define así : «(…) representación imaginaria de una sociedad futura con características negativas que son las causantes de alienación moral».

DosDe Dylan Glynn

Hasta que llegue ese día, en español la distopía no existe.