La pareidolia es un fenómeno psicológico en el cual el cerebro humano percibe formas o patrones reconocibles ,especialmente rostros o figuras , en objetos cotidianos, texturas, formas abstractas o elementos naturales donde en realidad no existe tal figura intencionalmente.
Troncos sonrientes.
Nubes que parecen peces…
Este fenómeno ocurre porque nuestro cerebro está programado evolutivamente para reconocer caras y patrones familiares, facilitando la comunicación social y la supervivencia.
Parecen irreales, como si viéramos capítulos de una serie de éxito, con grandes efectos especiales. Una de esas distópicas, repleta de tópicos recurrentes:
Ocurren cosas que, al principio, parecen insignificantes.
Los protagonistas se acostumbran a guerras y cadáveres, incluso de niños.
El planeta sigue consumiéndose sin que nadie logre detener su degradación.
Locos y payasos llegan al poder. La gente observa, pasiva, consciente de que debe actuar como sociedad, como humanidad, pero no lo hace. No sabe cómo. Solo mira. Incrédula.
Anuncian que un meteorito se acerca a la Tierra con cierta probabilidad de impacto.
La probabilidad aumenta.
Mientras siguen en sus guerras , carecen de tecnología para evitar la colisión, como hizo Bruce Willis, en Armageddon.
El meteorito impacta.
La humanidad se extingue.
El planeta renace. Surge otra humanidad, teóricamente más consciente y feliz.
Me viene a la cabeza el dicho: La realidad supera la ficción. Y así estamos. Los eventos reales pueden resultar más sorprendentes, inverosímiles o impactantes que cualquier historia imaginada.
De nuevo, recurro al querido Bruce . Necesitamos un giro de guion urgente y contundente, como en El sexto sentido, para que esta temporada de nuestra serie tenga un final verdaderamente bueno. Bueno para todos.
Al día siguiente, me descubro como el ser más tonto del planeta: estoy esperando a mi próximo paciente. Cupido. He dormido bien y me siento más serena, pero admito que algo no anda bien. Es posible que sí esté … Sigue leyendo →
Primero, pensé que estaba trabajando demasiado. El estrés puede provocar alucinaciones. También consideré la posibilidad de una relación de transferencia con ese paciente al que persiguen unos extraterrestres vaya donde vaya… Examiné mi café por si olía raro. ¿Alguna … Sigue leyendo →
Para el año 2025, el Instituto Pantone ha seleccionado como Color del Año el tono Mocha Mousse (Pantone 17-1230), un marrón cálido y rico que evoca la suavidad y profundidad del chocolate.
Este color busca transmitir “una sensación de indulgencia reflexiva y conexión armoniosa con los placeres cotidianos y la naturaleza” .
Este color busca transmitir “una sensación de indulgencia reflexiva y conexión armoniosa con los placeres cotidianos y la naturaleza” aunque yo lo resumiría en algo más básico : se podría expresar como el placer de comer chocolate…
Tal como está el planeta, es un buen momento para recordar “La Regla de Oro”.
Este principio ético universal propone tratar a los demás como queremos ser tratados.
Es fascinante que, sin importar la religión o la filosofía, todas las civilizaciones hayan llegado a la misma idea: el respeto y la empatía son esenciales para una sociedad armoniosa. Ha surgido en distintas culturas y credos. Confucio, Platón y Cicerón la expresaron en la antigüedad. También está presente en el cristianismo, el judaísmo, el islam, el budismo y el hinduismo.
Existe desde hace siglos, y todos la conocemos. Aun así, quienes podrían mejorar el mundo la ignoran. Ni siendo de oro…
Dicen en la radio que mañana hará frío. Hablan de “temperaturas invernales”. Lo escucho mientras ordeno un armario y decido qué hacer con los jerséis de lana que no uso desde hace tiempo.
Ocupan demasiado espacio y, con el clima actual, dudo que el invierno vuelva a Barcelona. Antes era un invierno suave, pero al menos ofrecía días para llevar lana, bufanda y abrigo. Ahora es un invierno que te invita a comer en la terraza de un restaurante, con el sol tibio que aún calienta y una temperatura de 19 ºC en pleno enero.
Abrigos y bufandas están ahí, olvidados. En una esquina del armario, la de invierno, en una ciudad donde el invierno apenas existe.
Algunas prendas se salvarán. Los viajes ocasionales al frío verdadero serán su salvoconducto. Pero la mayoría, por ahora, irá a unas cajas. Les pondré un rótulo para identificarlas: jerséis de lana en peligro de extinción.
Ya está aquí. El primer día de 2025. Es momento de desear felicidad para este nuevo año.
Hace un tiempo, recibí una felicitación de una agencia de publicidad. Era una tarjeta corporativa que decía: «Happy New You». Me gustó y la he usado mucho.
Sin embargo, al revisarla ahora, me pregunto: ¿Por qué un «nuevo tú»? Quizás el «tú» que ya eres también merece felicidad, ¿no? Por eso, lo he reducido a «Happy You».
En una segunda reflexión, he pensado que decir «¡Sé feliz!» es fácil, pero, a veces, no lo es tanto. Por eso, hice un segundo cambio: «Happy You. Just Try It».
En un mundo polarizado, lleno de agresividad, violencia, guerras y conflictos, estos días las palabras que más utilizaremos serán Paz, Amor, Esperanza, Prosperidad…
Desearemos “felicidad” a todo el que nos encontremos y nos dejaremos llevar por esos anuncios publicitarios llenos de lucecitas cálidas y personajes encantadores que reflejan lo mejor del ser humano.
Lo ideal sería que esta época de fiestas , que nos llevan hacia una conciliación emocional entre semejantes, se convierta en un estilo de vida.
Papá Noel sorteando el tráfico aéreo. El tráfico global de pasajeros previsto para 2024 es de 9.400 millones.
Los Reyes Magos tienen competencia. Y no hace falta esperar hasta el 6 de enero.
Adaptación al cambio climático.
Un respeto a Papá Noel. Hace unos años, si un niño escuchaba ruido cerca del abeto navideño, pensaba que era Papá Noel. Se hacía el dormido, se quedaba quieto y esperaba a la mañana para descubrir sus regalos. Ahora es posible que ocurra esto:
VILLANCICOS
Nota científica: El famoso villancico «Los peces en el río» parte de una premisa errónea. Los peces de agua dulce no beben activamente; absorben el agua a través de sus branquias. Como el villancico se popularizó en el siglo XVIII, es probable que el autor desconocido no lo supiera.
Otro dato de villancicos.
“La Marimorena” no es una persona.
La expresión antigua en España significa jaleo o algarabía. En el contexto del villancico, representa una gran fiesta popular llena de ruido, alegría y celebración.