Me voy.

Un relato , inspirado en el #GastroRamo de la semana.

Te envío una foto, ¡Ya verás que bien huele!

Es un mensaje de mi amiga Alicia. Se ha ido a vivir allí donde dicen que ya está llegando el fin del mundo. Ella prefirió mudarse a ese lugar que a los búnkeres anti -todo (contaminación, agentes tóxicos y bacteriológicos, radiación, ondas electromagnéticas, etc., etc., etc.…)  en los que vivimos ahora los que tememos por nuestra seguridad.

La imagen se descarga en mi dispositivo. Una vez escaneada por los sistemas de defensa del sistema, se me permite abrirla. Hace mucho tiempo que no percibo aromas… Cuando Alicia me envía esas imágenes sensoriales, siento que estoy ante un tesoro. Tenemos tecnología que nos permite que las imágenes transmitan aromas y sensaciones, pero no sabemos cómo salir de aquí…

Pasa el tiempo y seguimos en los búnkeres… De vez en cuando, Alicia contacta conmigo… Aún hay vida, allí, en el fin del mundo. Estoy planteándome abandonar la seguridad de este refugio e irme con ella…

Abro la foto e, inmediatamente, percibo el aroma del romero y la menta. Parece que hay un trazo de orégano, pero es más tenue. Inspiro profundamente. ¡Qué delicia! ¡Y qué preciosas son las flores!

Vuelvo a inspirar. El efecto de aroma en la imagen dura apenas un minuto. Aún no se ha descubierto como hacerlo perdurar…Siento una frágil brisa. Debía haber un poco de viento cuando se tomó la foto…

Cuando ya se ha pasado el efecto sensorial y la imagen es sólo una imagen, he tomado una decisión.

Firmo el alta voluntaria de abandono del búnker.

Me voy, allí, dónde dicen que llega el fin del mundo, pero aún tienen romero, menta y brisa…

Prometen…

Será por este famoso calor veraniego que arrasa todo el país, será porque los estoy regando más frecuentemente, será porque están cómodos, será porque les vuelvo a prestar atención y, de vez en cuando, cuando sé que el vecino de al lado no me puede oír, les hablo con cariño…

Sea por lo que sea, este año, los tomates prometen…

Doma.

Se me resisten.

La primera semana, está siendo difícil.

Siento las suelas rígidas y las costuras laterales se están haciendo presentes en la zona lateral de mi pie. Lo he buscado en la red y es en el músculo flexor largo del dedo gordo y el musculo oponente del dedo meñique. Es decir, los dos lados…

En unos días, notaré que la piel del calzado se ablanda y mis pies dejan de gritar de alegría cuando me saco las albarcas. Justamente, es lo contrario lo que busco. Que llevarlas, sea como andar descalza…

Y cuando empieza la doma de albarcas / abarcas, empieza para mí el verano…

NB : Ses avarques son originarias de Menorca. Son las mejores.

Verano 2017 ( en unas horas…)

Mañana día 21 de junio, a las 6h y 24m, el verano de 2017 dirá: ¡Hola! Ya estoy aquí, aunque parezca que ya está instalado hace muchos días…

Mirando la fecha de caducidad del verano 2017, he visto que tenemos 93 días y 15 horas para consumirlo. Terminará el 22 de septiembre .

No olvidéis que, una vez abierto, hay que mantenerlo en un lugar fresco.

¡Feliz Verano!

Fotos de Unsplash de Pineapple Supply , Maarten Van Den Heuvel y Jez Timms

El arte de las sombras.

Cuando veo una de estas obras de arte , me emociono. Mi absoluta incapacidad para hacer algo así ( ni tan siquiera me salen las sombras chinas típicas que se hacen con las manos), convierte a estos montajes artísticos en propuestas mágicas.

Un ser humano ha creado una imagen ( en algunos casos de una belleza increíble) teniendo en cuenta las sombras que proyectan piezas, objetos …cosas… Es un juego con la luz que me fascina.

Obras de Kumi Yamashita

Hay una doble propuesta de arte : la que crean los objetos , específicamente dispuestos para ser proyectados  y otra, más efímera, que es la de la sombra que recrean…

Ahora, imaginad por un momento que en vez de utilizar formas geométricas, letras , números de aluminio, madera y otros materiales «nobles», alguién hace lo mismo con «basura».

Donde unos ven una montaña de desperdicios, otros lo que ven es lo que da de sí una sombra. Es lo que han hecho los artistas británicos Tim Noble & Sue Webster: Han visto y han recreado para nuestros ojos, lo que se puede hacer con «cosas» y «luz»… Y esas «cosas», las han obtenido reciclando basura, pilas, madera, etc…

¿Es o no magia?

El Trío del Verano.

Hawi vino a casa hace dos años. Al año siguiente, la acompañó Sumi.

Con sus mínimos diez centímetros, me alegraban cada mañana, al salir por la puerta, y verlos con sus movimientos de cintura: un, dos, un, dos… Llegó el invierno y siguieron funcionando. Menos tiempo, con menos energía, pero la meteorología de Barcelona ha sido benévola y este año, no han pasado mucho frío… Todo iba bien hasta el día del viento…

La ventolera los hizo caer al suelo y se descompusieron en tres piezas. Los volvía a recomponer y Hawi, recupero el movimiento, de una forma más suave y, a veces, más arrítmica, pero siguió funcionando. Sumi, no. El muchachote, el más grande y más fuerte, se quedó paralizado. Algo se truncó, fatalmente, en el cargador de energía solar…

El sábado estuve en la tienda de la que provienen y vi a otra Hawi en una zona de Outlet. La he traído a casa. Hawi 2 se mueve enérgicamente y Hawi 1 , a su lado, parece más frágil, más delicada. Es de otro color, más morena y no tiene la misma expresión en su rostro. Aunque todas sean piezas de un mismo molde, hay un no sé qué que las hace diferentes.Lo más curioso es que me gusta más, la que está modelada por el tiempo…

Total, que ahora tengo un trío peculiar. La elegante, el quieto y la enérgica, a la que voy a darle una oportunidad. Los veré cuando salga de casa y serán “El Trío del Verano 2017”.

NB : Quedan ocho días para que llegue el verano!!! Ya!!!

Réquiem por el cuadro que ya no existe…

Llámalo “Arte efímero” para quedar bien, pero, en realidad, es un cuadro que se ha ido descomponiendo con el tiempo. Lo “pinté” (por decir algo, porque me dio por pegar cosas…) en el 2011 y tras seis años de vida, la gran obra de arte ha perdido muchos de sus elementos originales. Le ha dado el sol, el color ha perdido fuerza, se han caído estrellas, bolas de mimbre…Total, ha acabado en mi zona de “reciclaje” que es un espacio en el trastero donde tengo bastidores que, algún día, pienso repintar… Ya tengo overbooking en esa zona…

He recordado como era en su juventud y que le dediqué un post y le hice fotos…

Descanse en paz en el trastero.

Luna escurridiza.

Menos mal que se ha dejado fotografiar, porque ya me estaba mosqueando con sus intentos de no dejarse ver correctamente. La fase lunar que más me gusta, es la creciente y suelo estar atenta para dedicarle unas sesiones de relaxing cup of moon al anochecer, pero, últimamente, la tía se me escapaba. O había nubes, o bruma o yo no tenía mi cámara…

Y el otro día, por la tarde, un momento en el que no suelo mirar al cielo en su busca, me la encuentro allí. Camuflándose entre las nubes, pero…la he visto y…tenía la cámara a mi vera.

Ha habido intentos de fastidiarme la foto con algún #photobomber que otro, pero al final, lo he conseguido.

El huerto y la infusión de ajo.

 

Es un cajón de madera de nada, pero, de vez en cuando, requiere de mi atención. En ediciones pasadas, ante la novedad, mis crónicas sobre el huerto urbano, eran más frecuentes, pero, con el tiempo, me he ido acostumbrando a su presencia y no le hago tanto caso… Él lo nota y me da un toque: ¡Eoooo! ¡Estoy aquí! Esta vez, unas manchitas blancas en algunas de las hojas del perejil y en dos tomateras que no prosperaron, me alertaron de la presencia de pulgón, ácaros o cualquier bicho susceptible de ponerse tierno y darse el banquete del siglo con mi huerto.

Así que preparé la poción antiséptica-ecológica-preventiva que tan bien me ha funcionado en las dos últimas ocasiones de invasión: la infusión de ajo. Cinco cabezas, machadas en el mortero a conciencia. La “pasta de ajo” se coloca en un recipiente con un litro de agua. Tapado y en reposo durante 24h. Al día siguiente, lo calientas a fuego suave durante 20 minutos. Una vez la mezcla se ha enfriado, se cuela, se pasa al difusor y se rocía el huerto con la poción. Mejor, de tres a cinco días seguidos y al atardecer. Un experto me dijo que la solución se oxida y deja de ser eficiente si le da el sol…

El invento funciona, pero… estas fotos huelen a ajo que no veas…

¿Lo notáis?; -)

Borrando el lunes…

…como concepto.

Espero vivirlo , con todas sus horas y todas las cosas …de un domingo.

Este viernes me enteré que este lunes era festivo.  Lo mejor de este inesperado lunes festivo es el regalo que me suposo no saberlo. En algún momento oí comentarios pero no los fijé en mi mente. Tuve una semana con muchas cosas… así que, de repente, cuando nos despedimos hasta el martes! y tomé conciencia del mensaje , tuve un subidón de adrenalina que aún me dura…

Según que domingos , en base a lo que me espera para los siguientes cinco días, siento esa extraña ansiedad – leve pero ansiosa- o se me agudiza el sentimiento de pérdida al acabar los dos días de «ocio» ( entendiendo ocio como lo que queráis pero eliminando las responsabilidades laborales).

Este domingo, no. Es cómo un sábado.

Y eso me ha llevado a pensar en el pobre lunes. En mi intención de borrarlo… Él no tiene la culpa. Es una simple cuestión de ajuste del calendario laboral ( habrá para quien el lunes, sea su festivo) pero lo que si determina el lunes y el resto de días de la semana del resto de nuestra vida, es la actitud.

Lo que tú eres en el día. El «cómo estás» dentro de ese día.

Será necesario que el lunes que viene, me lea este post. Por si estoy puteada porque es lunes…Y es que ahora estoy bajo el influjo del festivo recién descubierto…

Y no vale.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Viñetas de Borra la pizarra