Literalmente.

 

Nunca pensé que una persona tan normal como yo, se convirtiera en un asesino.

La palabra “literalmente” es para mí, una maldición. Literalmente. Me he dado cuenta que hay muchas personas que la utilizan erróneamente. El otro día, en la televisión, escuché a un comentarista de un partido de fútbol, decir que un equipo se estaba comiendo al otro, literalmente….Si eso lo hubiese dicho yo…Miedo me da imaginármelo…Si eso lo hubiese dicho yo, los jugadores hubiesen practicado canibalismo en el campo. Así de literal.

Todo empezó hace unos meses, en la Fiesta Mayor de Litero, un pueblecito en medio de la montaña. Estaba pasando mis vacaciones en un apacible hotelito rural que mi mujer había localizado en una oferta-chollo en Internet. Entre las actividades propuestas, se encontraba la asistencia a las fiestas de un pueblo vecino… Mientras mi esposa bailaba acompañada por unas señoras que se empeñaban en no dejarla sola ni un momento, yo observaba el ambiente con un vaso de plástico lleno cerveza caliente en la mano. En una esquina de la plaza, había una atracción de una adivina . La adivina de Litero. Convencido que cualquier cosa era mejor que bailar con aquella horda de señoras exaltadas ( incluida mi mujer), me acerqué a la figura de negro que sentada tras una mesa plegable, observaba a los demás, como yo hacía un instante. En su recorrido visual, sus ojos velados por las cataratas, se quedaron fijos en los míos. Me estremecí. Ahora me doy cuenta que ese escalofrío que recorrió mi cuerpo desde los pies hasta la punta de mi flequillo, era una señal. Una advertencia a la que hice caso omiso.

Tras pagar cuatro euros, me senté frente a ella. Pude comprobar que era muy anciana y que aquellos ojos ,que me habían atemorizado, estaban ciegos. Me tomó de las manos e inmediatamente, antes de que pudiera sentir el contacto de sus dedos huesudos, las retiró como si hubiera sentido una descarga eléctrica. “No”– me susurró- “ No puedo leerte el futuro, hijo mío.” No pude evitar preguntarle el motivo a lo que ella me respondió : No insistas más. Estás maldito. ¿Maldito? ¿Cómo una señora con un aspecto siniestro, que se dice adivina, podía decirme que estaba maldito y quedarse tan tranquila? Aquello me irritó. “¿Cómo que “maldito”, señora?”– le pregunté alzando la voz.  “Déjame, desconocido. Hay algo en ti que no me gusta”. Lo normal es que me hubiese retirado del lugar y me hubiese dedicado a mirar a mi mujer que ahora, bailaba un pasodoble con una de aquellas señoras pero me levanté , airado y le grité a la anciana : “Oiga, le he pagado la tarifa. Me tiene que leer el futuro” frase que finalicé cogiéndole las manos, en el que gesto que ella había iniciado antes de echarme de aquella manera tan extraña.  Cuando contactaron nuestros dedos, sentí la fuerza de un rayo entrando en mi cerebro y oí a la anciana, jadeante: “Suéltame, monstruo.! Que la maldición de Litero caiga sobre ti!”.

Llegados a este punto, los cincuenta habitantes del pueblo, rodeaban el tenderete y mi mujer me cogía del brazo, separándome de la anciana adivina que me miraba , desde su ceguera, con furia contenida.

Volvimos a casa y el incidente se convirtió en una de las anécdotas del viaje, que explicábamos en las cenas con amigos . Nada más hasta que…empezaron a pasar… cosas …raras. Literalmente.

La primera vez que ocurrió me encontraba en el trabajo. Mantenía una discusión con un compañero, hasta que harto , le espeté : Vete a freír espárragos. Cual no sería mi sorpresa cuando veo que se va al comedor de la empresa, pide espárragos, una sartén, aceite de oliva y se pone a freírlos. Lo tomé como una bromita pero…algo en el vacío de su mirada me decía que las cosas no iban bien.

La segunda fue más dramática. Estaba, también , en la oficina. Nuestra empresa estaba atravesando dificultades y ya se habían producido algunos despidos inesperados. Así que cuando requirieron la presencia de Martínez en el despacho de gerencia, todos pensamos que era el siguiente. Al salir de la reunión, nos explicó que , simplemente, le habían pedido unos informes . Respiraba aliviado. Yo le dije : ¿Se te habrán puesto los huevos por corbata, no? Lo que pasó después, es difícil de explicar. Tampoco querría dar muchos detalles pero , literalmente, se le incrustaron los testículos en la garganta. En el Hospital nadie se podía explicar cómo podían haber llegado hasta allí…

Hay que tener mucho cuidado con la “literalidad”. Literalmente significa “al pie de la letra” , “ que sucede exacta y realmente como se expresa”… Y eso, es malo. No puedo evitar pensar en lo que ha pasado en muchos lugares con la interpretación “literal” en términos religiosos… Pero, para mí, “literalmente” es una maldición. Hay frases, expresiones de nuestro lenguaje que , cuando yo las verbalizo, se hacen literales.

A mi hermano, le acusé de tirar la casa por la ventana. Actualmente, está internado en un centro psiquiátrico, después de haber tirado todos los muebles y objetos de decoración por la ventana. Lo pararon cuando estaba intentando demoler unos tabiques para tirarlos, también, por la ventana.

A una vecina , que viajaba conmigo en el ascensor, al ver que estaba muy resfriada, le comenté que la veía hecha una sopa y, al instante, su ropa cayó desmayada en un charco de sopa ( que por el aroma, podía ser un caldo de pollo).

Lo peor, por eso, ha sucedido esta noche… Sí, admito que mi amor por mi esposa, no estaba en sus mejores momentos. Es más, nuestra crisis avanzaba a pasos agigantados sin nada, ni nadie que pudiera pararla. Me irritaban todas sus frases. Sus gestos. Sus manías. Me ponía de los nervios…ella. Toda ella.

El día había sido especialmente difícil y , al llegar a casa, me la encontré dispuesta a entablar una discusión demoledora, con el único objetivo de complicarme la existencia. Había un momento estelar en esas batallas, en las que lloraba intermitente, mientras me miraba con unos ojos suplicantes y falsos.Hoy, cuando estaba en pleno apogeo del “momento ojos de carnero degollado” yo, la he odiado intensamente y ese ha sido el instante en el que he decidido ser…literal.

He sentido una perversa satisfacción en mi voz, cuando le he dicho : “No me mires con ojos de carnero degollado”.

En pocos segundos, su cabeza ha caído hacia atrás, dejando expuesto su cuello degollado y unas orejillas peludas que emergían del nacimiento de su cabello. Me he sentido exultante. Había acabado con ella y había sido muy fácil, pero entonces…Entonces, he cometido el error de mirar sus ojos y en ellos, he visto reflejado a un asesino. Literalmente.

Esa imagen me persigue y me perseguirá el resto de mis días y sé que no podré vivir así. Sólo soy un hombre normal…He decidido acabar con esto, antes de que sea demasiado tarde.

Con estas líneas, dejo constancia de lo que aquí sucedió. Sé que a Su Señoría, el Sr. Juez, le vendrá bien para entender, sobre todo, el aspecto de carnero degollado de mi esposa. Me gustaría añadir que la vecina del 3ºC, Hermenegilda López, no está desaparecida. Ella , se convirtió en sopa. También sospecho que el suicidio de Florencio García, que se tiró por una ventana, no fue tal y se debe a una desafortunada conversación que tuve con él, de esas en las que se dice “Si te dicen que te tires por la ventana, ¿Tú te tiras?” Su  respuesta me incitó a contestarle “ Pues, tírate”. Es evidente que se tiró.

Dicho esto, pongo fin a la maldición, literalmente.

“Tierra, trágame”

El cambio climático en mi calle.

¿Es invierno? , ¿no?????

La Buganvilla de mi calle, en invierno, es de color verde. Nada de tonos violetas y morados . Sólo verde. Si quedan flores, son de color café con leche. Suelen caer a finales de octubre junto con las las hojas de los plataneros. El viento las hace hacer remolinos y amontonarse en las entradas de las casas…

Ayer hice esta foto de la Buganvilla.

Luce igual de esplendorosa que en junio…

 

Manicomio Redondo .

Conflictos armados, hambre, tiranos, niños soldados, pobreza, radicalismos, terrorismo, corrupción, cambio climático,  …

 

mafalda_manicomio-redondo

Si no lo ha patentado, que corra.

Elige una…

Dos puntos de vista

Opción 1

No sabía cuál elegir…El té, calentito, la estaba hipnotizando con el suave aroma que desprendía pero, claro, el cappuccino , con un poco de cacao espolvoreado por encima de la leche cremosa…Mmm…Casi podía paladearlo…¿Y la taza con nata montada? Esa era la otra… Tres posibilidades: una , equilibrada. Las otras dos, reconfortantes. Él, le había dejado las tres tazas encima de la mesa: “Elige una”.

Era todo un detalle. Un detalle delicado. ”Aún no conozco tus gustos”, le había susurrado mientras la conducía a un precioso porche en el exterior…Estaba nevando y el paisaje se vestía de blanco…

Un té, un cappuccino, un café con nata …

Escogí el té y deje que la infusión, caliente, se deslizara por mi garganta.

Después, me besó.

 

Opción 2

No sabía cuál elegir… Tres posibilidades: una , equilibrada. Las otras dos, reconfortantes. Él, le había dejado las tres tazas encima de la mesa: “Elige una”. Era una orden y no podía desacatarla. Si no, tendría problemas…

Eso de jugar a la “Ruleta Rusa de las Tazas” no le había parecido buena idea pero él, la había obligado… Nunca hubiese pensado que aquella cita a ciegas, acabaría de aquella forma…Él era cirujano plástico y parecía un tipo interesante, La casa era preciosa y se habían sentado en el porche exterior a charlar y tomar…Una taza…

Ahora, estaba atada de pies y manos. Al principio, pensó que era otro de esos hombres que se creen que a todas las mujeres del mundo, les gusta que las  traten a lo Christian Grey pero …no. No era sexo sumiso lo que quería de ella…La miraba con ojos desorbitados mientras repetía, “Elige una” a la vez que hundía la punta de un afilado cuchillo en el hueco de su garganta.

Una. Una que no contuviera toxina botulínica…No quería morir retorciéndose de dolor…

-“El té. Elijo el té”…

NB 1 : Se estima que el  1% de la población tiene tendencias psicópatas.

NB 2 : La Toxina botulínica (ingerida) es el veneno más potente que se conoce. Hace fallar el sistema nervioso y provoca una muerte dolorosa.De esta toxina , se crean las famosas inyecciones de bótox, solo que en dosis pequeñísimas….

15.000 + 1

Y sé que son 15.000 + muchos miles, millones más de personas que firmaríamos el documento en el que, literalmente, más de 15.000 científicos de 184 países avisan que la humanidad se está cargando el planeta.

Básicamente, el hombre está poniendo en peligro su propio bienestar al degradar el sistema hasta tal punto que es posible que sea de forma irreversible.

En 1992, se publicó un documento, firmado por 1.700 científicos con el título: “Advertencia de los Científicos del Mundo a la Humanidad”, en el que ya alertaban de la dramática situación a la que nos estamos acercando en aras del desarrollo descontrolado. 25 años después, se ha publicado este “Segundo Aviso” ( web de BioScience).

¿A la tercera, la vencida?

Humanidad: Somos idiotas…

Salvete.

Que, en latín, viene a decir: ¡Hola a todos!

Salvete es el nombre que he propuesto para el 2014 MU69. Es un “objeto espacial” que reconoció la sonda New Horizons en su viaje hacia Plutón y sus lunas. Este objeto, que se estima que tiene entre 30 -40 km de diámetro, está en el cinturón de Kuiper y puede ser la cosa espacial más lejana que,  un aparato creado por el hombre, haya podido alcanzar. Se encuentra  6650 millones de kilómetros de la Tierra y 6500 millones de kilómetros del Sol.

Credits ( sin el Salvete): NASA/JHUAPL/SwRI/Carlos Hernandez

Se le supone piedra helada, con valiosa información de cómo se formó nuestro sistema solar… Y, parece ser,  que allí no hay nadie pero… ¿Y si sí?

Habiendo llegado tan lejos, pero a la vez, siendo humildes y conscientes de nuestra insignificancia en el universo, ¿No estaría bien que el nombre fuera un saludo de bienvenida de la humanidad?

La NASA y el  SETI Institute of Mountain View (California), han convocado un concurso para ponerle nombre al 2014 MU 69. Hay tiempo hasta el 1 de Diciembre. Yo he presentado ,hoy mismo , el “Salvete”.

Si os animáis, aquí Frontier Worlds.

NB : New Horizons no contactará con Salvete ; – ) hasta enero de 2019. Los datos nos llegarán en el 2020…

Píldoras para un martes…

Arte : Imaginativo y sostenible. El artista chino Wang Zhi Yuan ha creado esculturas casi infinitas con las botellas y recipientes de plástico que tiramos mal o reciclamos bien…

 

Decoración : Ideas muy, muy simples.

Una pizarra para dejar mensajitos románticos, peticiones tipo : Sábado, sabadete  o ruegos -mantra: ¡Por favor, esta noche no ronques! … ; – )

Tengo alas para volar es lo que dice el original…

El revistero. Atención porque esta idea parte de la re-utilización de un elemento tan desagradable como la percha de alambre. Es la que te dan el algunas tintorerías ( con esas grapas en el ticket que cuestan tanto de sacar)…

Estantería clasificadora : Para los libros leídos y los que están por leer… Cuando la zona «Will» está llena, es un gustazo.

Y , para finalizar, un poco de humor.

Refleja ,muy bien, el tipo de liderazgo que tenemos… Va de unos alienígenas…¿O no???

 

 

Una historia de amor en cuatro fotos.

 

Dos nubes, un poco de viento y cuatro fotos…

No hace falta mucho más , para ser espectador privilegiado de una historia de amor…en el cielo.

Muy fan de San Cucufato.

 

Preparando la maleta y vaciando el bolso de cosas no imprescindibles para el viaje que iba a realizar, decidí dejar en casa mi agenda. Es una pequeña agenda “física”, no muy grande pero abultada. Tiene sus anillitas, sus apartados anuales, mensuales y notas. En esa agenda están señaladas las fechas importantes que debo tener en cuenta, las contraseñas y passwords de las cosas que no utilizo habitualmente pero que, a veces necesito, notas y recordatorios… ¿Qué por qué no me lo paso todo al teléfono? Pues no lo sé. Creo que soy de la vieja escuela analógica y aún debo escribir (a mano) para recordar.

El tema es que no es una agenda cualquiera. Es: “La Agenda”. Decidí no dejarla a la vista y, en un acto de máxima estupidez, elegí un lugar no habitual. Es más, pensé: “Aquí nadie la podrá encontrar”. Y digo de máxima estupidez, porque siempre que he hecho esto a solas, no ha funcionado.  Si hay alguien en casa, le notifico el lugar en el que he depositado el objeto en cuestión y así, si yo lo olvido, tengo quien me lo recuerda, pero…esta vez, estaba sola. Y lo hice.

¿Por qué siempre el mismo error, si sé que hay posibilidades de que no me acuerde? No tengo la respuesta… ; – )

A la vuelta del viaje, busco la Agenda y…no encuentro la Agenda. Casi (el casi es definitorio en esta situación) estoy segura del gesto que hice y dónde la dejé, pero… No está. Desordeno y vuelvo a ordenar. Vacío bolsos y cajones. Doy dos pasos hacia atrás y me concentro en San Antonio, pero, pasan las semanas y mi “La Agenda” no aparece.

Ayer por la tarde, me llega el Recambio 2018 que he comprado online. El fajo de hojitas que me sitúan en el año próximo, hace evidente que yo no tengo La Agenda. Y, vuelvo a empezar. Abrir, cerrar, palpar, apartar…Recuerdo el post que escribí sobre este tema hace un tiempo y pienso en que mis neuronas no se están conectando para recordar el dónde, pero me hace rememorar a San Cucufato y la oración sádica para encontrar objetos perdidos así que me encomiendo a San Cucufato.

De repente, me voy de la estancia en la que estaba “casi” segura que había dejado La Agenda. Voy diciendo lo de San Cucufato (pobrecillo). Reviso unas estanterías de libros, muevo algunos marcos de fotos, pero San Cucufato me dice que me gire y mire en el interior de la cesta de mimbre que hay en una mesa auxiliar.

Y, sí, ahí está. Abultadita y preciosa. Con las hojas viejas y manuscritas con mis anotaciones. La Agenda…

Así que, he cambiado de bando y ya no soy de San Antonio. Ahora, soy muy fan de San Cucufato…

 

Dos píldoras.

Ilustraciones con papel texturado del ilustrador Eiko Ojala ( Estonia)

Insectos creados con flores , hojas…

De la colección Nature Insects.Del artista Raku Inoue ( Montreal).