Me dicen que lo pase a una maceta más grande y lo hago, pero no aprecio mejoría.
Es como un mal presagio : el árbol que representa la paz hecho un desastre. Con lo maravilloso que sería que prosperara , como un símbolo de que la concordia sobrevive a la falta de riego o al exceso de agua, a las hojas viejas, a las plagas de insectos …
Hoy, cuando me acerco al arbolito , veo algo que no estaba ahí hace unos días.
Frutos de tamaño diminuto. Las mini olivas se han convertido en un buen presagio.
Y el jueves, el ruido diabólico de las obras casi cesó…No hay silencio, pero puedo volver a oír al petirrojo, que había desparecido de mi panorama visual. Ha vuelto a las zonas donde lo veía pararse.
El petirrojo también huyó de las obras estruendosas. Los dos, hemos sufrido una sobredosis de contaminación acústica de la que nos estamos recuperando.
No sabía lo que me estaba afectando el ruido hasta que he llegado al silencio.
Me he ido, pero lo que hacía era huir.
De repente, mi cerebro se ha adaptado , a toda velocidad, al trino de los pájaros, al susurro del viento . Ha sustituido las radiales , las sierras y los martillos neumáticos por una melodía sinuosa y, aunque parezca una contradicción, silenciosa…
Algún día, acabarán las obras y reformas vecinales y con ellas, el ruido constante. Mientras tanto, tendré que ir haciendo terapia de huida…
El bastidor es de lino de color crudo de 40 X 40 cm.
He utilizado una tira de led de hilo fino. Y, por fin, he podido usar una trozo de velcro con adhesivo que he estado guardando años en un cajón , por si acaso. Lo he pegado por detrás del bastidor para el soporte de las pilas ( así se puede sacar y cambiarlas). Es un portento de tecnología.
También he dibujado unos puntitos blancos… Siempre caigo…
Es un cuadro cambiante : sin y con luz.
Sin.
Con.
Creo que este arranque de momento de manualidades, es un efecto de la vacuna…
Estoy leyendo un ensayo. No es uno de mis géneros preferidos, pero, en este caso, este ensayo se está convirtiendo en mi libro favorito de este año.
La autora , Irene Vallejo ha sido galardonada con el Premio Nacional de Ensayo por esta preciosidad : “El infinito en un junco”. Un libro sobre la historia de los libros. Es una aventura, un viaje , un homenaje respetuoso .
“Ante la catarata de predicciones apocalípticas sobre el futuro del libro, yo digo: un respeto. No subsisten tantos artefactos milenarios entre nosotros. Algo hay en su diseño básico y en su depurada sencillez que ya no admite mejoras radicales (…) “
Estoy encantada porque aún estoy en la mitad y me queda medio libro de disfrute. Imposible que me defraude.
A los que os gusta escribir y os motivan los Concursos Literarios: La Vanguardia en su sección “COMER” convoca el Premio Aigua Vilajuïga de Relato Gastronómico.
Gastronomía y Ficción, una combinación inspiradora y…apetitosa.
Relatos extensión mínima de 5.000 caracteres y máxima de 10.000. Hay tiempo hasta el 15 de junio.
Ya está aquí el petirrojo que nos visita cada año. Debe ser el hijo o el nieto de los anteriores.
En esta ocasión, conseguir la foto ha sido más difícil de lo habitual. Este petirrojo no es tan sociable como sus predecesores que se quedaban paraditos y en pose…
No ha colado que esa figura estática ( más o menos) , camuflada ( más o menos) con artefacto negro y silencioso ( he quitado el sonido del disparador ) en las manos, es parte del entorno natural.
Tampoco ha ayudado que llevaba los cascos puestos y, en algún momento, alguna estrofa habré malcantado, aunque fuera bajito…
Si quieres comprar un coche, a poder ser, sostenible, tienes que elegir entre un híbrido (que es “casi” sostenible pero no lo es ) y un eléctrico al que se le presupone sostenibilidad y máximo cuidado con el planeta en un momento crítico en la crisis climática. Se habla de transición tecnológica hacia lo renovable en la que nos debemos implicar todos y que, supuestamente, debería estar promovida y facilitada por todos los gobiernos. Pero, en el mundo real, esta transición con conciencia encarece el producto de tal forma que solo te permite ser ecológico si puedes, aunque quieras.
Veo un documental sobre el cobalto y El Congo. Es como lo de las baterías de los móviles y el coltán : para las baterías de los coches eléctricos, se necesita cobalto. Uno de los mayores productores es El Congo, un país muy pobre, pero a la vez, rico . Lo es en recursos propios, pero están controlados por gobiernos corruptos e intereses puramente económicos. Así que me estremece ver como las minas de las multinacionales extranjeras se van cargando su ecosistema y los empobrece aún más.
Condiciones de vida durísimas. Niños. Un futuro dramático.
Del Covid ya ni hablamos.
Rememoro las impactantes imágenes del documental mientras , aquí estoy, sentada en la mesa de mi cocina, conectada al WIFI, entrando en la web de vacunación para ver si ya me dan cita. Mi móvil con coltán, a mi lado .Anuncios en televisión de coches eléctricos…
Ese es el nombre del propietario de la luna hasta 1998.
El 25 de septiembre de 1954, ante el notario de Talca (Chile), César Jiménez Fuenzalida, Jenaro Gajardo pidió que se dejara constancia de su declaración como dueño de la Luna vía escritura. Y lo hizo. enaro era poeta y esta, fue una performance poética estupenda. Una “protesta interviniendo en la selección de los posibles habitantes del satélite” para crear un mundo sin violencia ni odio.
En 1967 se firmó el Tratado Del Espacio Exterior a nivel mundial que prohibió la compraventa de objetos en el espacio exterior.Más tarde, en 1984, entró en vigor un acuerdo internacional en el que se considera a la Luna como Patrimonio de la Humanidad y , como tal, nadie puede apropiarse de ella.
Supongo que este tratado también es aplicable a Marte. Es obvio que el interés por el planeta rojo está en su punto máximo y, como se ha visto con la «vacunación universal frustrada», lo que concierne al bien de la Humanidad, suele tener profundas raíces de interés económico.
Os sonará un poco marciano pero casi estoy segura que ya se están diviendo las parcelas…
Fotos de la NASA tomadas por el Rover Perseverance, en Marte, hace unos días.
Yo pensaba que se me había grillado mi pequeño arbolito. Falta de agua, de luz, de nutrientes…Adivina. Pero resulta que no.
Lo que yo pensaba que eran signos de que la cosa va mal, resulta que es su ciclo normal.
De estos racimitos a las flores y de las flores a las olivas…
Lo de las flores, lo compro.
Que el mini olivo me de olivas, ya lo veo utopía…
NB : La flor del olivo se llama también trama, y se dispone en racimos compuestos de 10 a 40 flores, este número oscila según la variedad del olivo. Las flores se abren en mayo y los racimos de flores blancas florecen por doquier. (deprado.eu)