#Encasa ( lo de pintar 5.)

Entre cuerdas.

Es otro bastidor reciclado .

 

Un cuadro cambiante : las cuerdas son extraíbles ( por si con el tiempo, apetece más una visión minimalista). Las he pegado por detrás con cinta de papel ( pensé en la cinta americana, pero podría dañar el lienzo al sacarla) y, después, para que no se vea la chapuza -no ha quedado muy estético, pero queda contra pared-lo he cubierto con papel de embalar.

El cuadro va acompañado de una bolsa con pinzas de madera y notas en blanco y es que este es un cuadro multiusos.

Puedes dejar mensajes, recordatorios, citas, etc.

 

#Encasa ( lo del aplauso 2.)

En el momento del aplauso, contacto con los vecinos del edificio de delante. Sobre todo, con los habitantes del primer piso. Son un matrimonio, de edad avanzada. Los conozco de vista, pero nunca había interaccionado con ellos.

Las persianas del piso están cerradas durante todo el día, hasta las ocho menos cinco, hora en la que empieza el movimiento.  Suelen ir un poco descompasados : primero sale ella y empieza a aplaudir y al cabo de unos segundos, aparece él, con un radio casette de los antiguos, que coloca encima de la barandilla. Le da al play ( a veces le cuesta varias veces que aquella reliquia funcione correctamente) pero, cada tarde consigue que suene el “Resistiré” en la calle.

Photo by Abderrahmane Meftah on Unsplash

Cuando ya están los dos, les saludamos en la distancia y ellos nos devuelven el saludo. Los acompañamos , aplaudiendo, durante toda la canción y, me hace mucha gracia porque cuando ya acaba, el hombre tarda un poco en darle al stop y se oye la voz de un locutor de radio. Me lo imagino grabando en una cinta, la canción que estaban poniendo en la radio, como en los viejos tiempos, pendiente del final para que no se colara la pista de voz…

Uno de los días, cambió la rutina : se abrieron las persianas y salió él con su radio, pero a ella, no la veíamos. Nos dio un vuelco el corazón , pensamos que le había pasado algo. Hubo un suspiro colectivo cuando la vimos salir, más tarde, pero en perfecto estado.

No sé sus nombres, no sé quién son, pero ya forman parte de mi confinamiento con el tamiz emocional.

Los conoceré.

Queda un día menos.

#Encasa ( lo de unsplash.)

Magníficas fotos bajo la etiqueta #Covid19, del portal de fotos libres de derechos  Unsplash .

Photo by Edwin Hooper on Unsplash

Photo by Daniel Tafjord on Unsplash

Photo by m on Unsplash

Photo by Jon Tyson on Unsplash

Photo by Crawford Jolly on Unsplash

#Encasa (lo de la playa.)

Hablamos de nuestras vacaciones veraniegas pre-pandemia , como concepto general. Todo impregnado de nuestro carácter social,  del sol y aquellas playas…libres.

Libres, porque ahí podía circular y ubicarse el que quisiera y cómo quisiera, aunque , debemos admitir que en los últimos años se nos estaba yendo de las manos . Las imágenes de la congestión de seres humanos en la arena y en las aguas y esos míticos personajes que se iban a las siete de la mañana, para plantar su sombrilla y tumbonas para tener el puesto asegurado, ya nos indicaban que íbamos desfasados.

Lo que viene, por imaginar porque nadie lo sabe, es un sistema de turnos y plazas asignadas, con marcas en la arena para que se respete el distanciamiento social y un orden reglado a la hora de irse a bañar. Los niños también tendrán sus parcelitas para que hagan castillos de arena y jueguen.  Todo ello, con personal especializado que controle que la coreografía se realiza correctamente.

Photo by Alex Perez on Unsplash

 

El bronceado, en exceso y sin protección, seguirá siendo dañino, pero quien lo practique, aunque moderadamente, podrá optar al moreno con mascarilla. Una marca incontestable de que hemos estado en la playa…

Ya que estamos imaginando, que prohíban las embarcaciones a motor que contaminan el agua. Si algo se conseguirá de este goteo controlado en las playas, es que el agua estará más trasparente y hasta se podrían ver pececillos cerca de la orilla. ¡Imaginaos! El cielo parecerá más azul y el aire será de lo más limpio que has respirado en muchos años.

Por imaginar…

NB : Parece ciencia ficción…

#Encasa ( lo de la lejía.)

Siempre hemos utilizado lejía para limpiar, pero , ahora, este producto desinfectante está más presente que nunca en nuestros hogares. Lejía concentrada, con detergente , en spray, etc.

Photo by Clay Banks on Unsplash

Yo también he aumentado exponencialmente la frecuencia de uso y esto, ha tenido consecuencias. De las prendas que habitualmente llevo para “estar por casa” ( el concepto homewear), un 90% se han visto perjudicadas por la lejía. Salpicaduras y roces que han dejado mi ropa , estampada al estilo caótico…

Total, que he creado un apartado en el armario -ahora que lo tengo todo tan ordenado y todo tiene su clasificación- de “Ropa manchada de Lejía” .

Nunca se sabe. Puede llegar a ser tendencia…

NB : En esta webs ( trucosdulces, y theworldkats )explican cómo decorar las camisetas con lejía de forma consciente y voluntaria ; – )

 

 

 

 

 

#Encasa ( lo de las mascarillas 2.)

Ya se intuye que no debe ser “recomendada” . La palabra para las mascarilla es “obligatoria” pero…como no hay bastantes mejor no crear la histeria de la mascarilla.

Hay una actitud de condescendencia hacia la ciudadanía. Los argumentos y discursos parecen estar pensados para una población infravalorada en cuanto a su capacidad de comprensión y resistencia : si nos dicen que aún no hay para todos (como los test),  nos pondremos nerviosos. Creen que nos dará un ataque de pánico colectivo pero, no, somos resilientes y resistentes. A la vista está. Esperaremos las mascarillas…

Photo by Javardh on Unsplash

 

Mientras llegan esas importaciones de material para toda la población, hazte una mascarilla casera , tápate la boca y la nariz con un pañuelo, una bufanda, un cuello térmico o con lo que sea . Protege y protégete cuando salgas a la calle. No es perfecto, pero es mejor que no llevar nada.

Y siempre, siguiendo las indicaciones de correcto uso y lavado, en caso de que sean piezas reutilizables.

Una idea :  yo me he puesto  el antifaz de dormir que dan en los aviones como mascarilla…

#Encasa (lo del tinte.)

Tinte para el pelo. Tinte para tapar las canas. Ese tinte.

En un post anterior, os comenté como mi madre se ha iniciado en el arte de la videollamada, pero…no estaba preparada para verse en un primer plano, sin maquillar y con las canas cubriendo el tono de color que cuidaba, yendo una vez al mes a la peluquería en tiempos pre-pandemia.

Por mi parte, he decido dejar mi pelo con libertad de expresión durante el confinamiento.

Esta semana, ya tocaba visita a la Farmacia y mi madre, me pidió un tinte bueno…Para ella, significa que el color tenga los tonos castaños con matices dorados que le pone su peluquera…

En la Farmacia : no hay nadie y puedo mirar la carta de colores con tranquilidad . La farmacéutica, que también es amiga, me recomienda el 6,0.  Yo le digo que es para mi madre y hasta a mí me parece la típica excusa de “Tengo una amiga/o que necesita” . Finalmente, me decido por el 7,7. “Tienes suerte, no sé qué ha pasado esta semana que han volado todos los tintes. Agotados. Es como el nuevo papel higiénico. ”

Y dicho esto, me he dado vuelta y también he cogido la última caja del 6,0.

Mi madre, ya luce un color de pelo bastante acertado , el 7,7 parece gustarle.

Mis canas son libres y están creciendo a un ritmo exponencial que me tiene sorprendida. Y, según como, hasta me gustan. Iré viendo la evolución.

Pero…ahí está guardada mi caja del 6.0…

#Encasa ( lo de pintar 3. )

Este cuadro se titula : Sin Corona y forma parte de la serie de #ArteConfinado.

Igual ha sido algo subliminal, porque soy de ese tanto por ciento de la población que votaría a favor de eliminar la Monarquía, por su papel simbólico (que creo perfectamente prescindible) y por ser totalmente anacrónica, pero… esta corona se refiere a la del virus.

NB : Y es que tenía esta pieza circular de nácar tan bonita …

#Encasa ( lo del futuro.)

Ya he decidido que no voy a hacer planes.

Ni uno sólo.

Me voy a dejar llevar por la ruta incierta de la pandemia y el confinamiento,  sin pensar en plazos.

Si algo ha quedado claro (para todos, incluida la OMS en la que una servidora siempre ha confiado ingenuamente) es que nadie sabe nada. Aún no ha habido tiempo de analizar los datos verídicos . La información de la que se dispone se basa en cálculos no homogéneos e incluso falseados/omitidos por temas geopolíticos de calado profundo.

Por otro lado, La Ciencia, la única religión en la que yo creo, necesita tiempo. Tiempo físico, de ese que vale oro y que es imposible comprar por mucho oro que tengas. La Ciencia y el tiempo, son los únicos factores que voy a tener en cuenta para planificar.

Así que, por ahora, estoy desplanificada.

Las fotos son de Maddi Bazzocco on Unsplash

#Encasa (lo de los pájaros)

 

El otro día, veía a Buenafuente iniciar su programe #LateMotiv escuchando pájaros. Iba moviéndose por una zona exterior, repitiendo “Pájaros”. Y me sentí plenamente identificada porque…¿No oís más a los pájaros? ¿Son más? ¿Es primavera y trinan más por pura biología?

¿Hay menos ruido y ya no los encubrimos con nuestra estruendosa cotidianidad?¿O es que están felices, sin humano pesado a la vista , que lo único que hace es entorpecer sus vidas?

Esto es lo que destapa el confinamiento. La crisis sanitaria hace emerger la realidad. Y lo normal, en la naturaleza, es que los pájaros canten…