El cactus.

Una mañana fui de compras a un súper y en la entrada, había un expositor con muchos artículos para hacer tus DIY. Antes que la fruta y la verdura, cargué en el carrito: letras de madera, dos cajas, un cactus de cartón y pegamento. En casa tengo pintura de pizarra …

La figura del cactus siempre me ha gustado. Una planta de tipo suculenta, que almacena agua en sus tallos y necesita poca para sobrevivir. Es de climas extremos y poco amables. Se dice que los cactus tienen espinas para defenderse de los depredadores, pero no son solo un arma de protección. Su principal cometido es ayudar a la planta a soportar temperaturas extremas) de hasta 60 ºC). Son hojas modificadas para retener el agua.

Tiene mala fama. Yo la he utilizado en este blog como metáfora de las personalidades tóxicas. Todos habréis oído frases del tipo: “Amar a quien no te ama, es como abrazar un cactus” “Cuanto más lo abraces, más te dolerá” pero hemos sido injustos con los cactus.

Le atribuimos el mal abrazo cuando no deberíamos abrazarlo, ni sentarnos encima, ¿no? La lógica es abrumadora.  Y en cambio, olvidamos que simboliza la resistencia y que, aun estando en el desierto, florece y cuando lo hace sus flores son preciosas. 

Resistir y florecer, después. 

Eso es el cactus.

Recolectando estrellas.

En cajones, joyeros, cajas.

Estrellas que han formado parte de una pulsera, o de un adorno navideño, o de un colgante.

De tamaños y materiales diferentes : nácar, madera, cartón y plata.

Voy recolectando estrellas y seguiré haciéndolo porque necesito más. Las suficientes para crear mi propia constelación.

La llamaré Non Perfect.

Píldoras !

Arte Urbano

basura

 nemos

Publicidad

pelu

te

Decoración 

botella

rallador

Disney ( cruel…)

sirenita

bambi

Y, aquí, hay que prestar toda la atención.

Pintura Corporal

pinturacuerpo

rana

Y, para acabar un «Mucha gente»

gentetorpemuchagente2

muchagente1

Estos dos últimos del gran Quino.

Y este. ; – )

una_genialidad_de_quino

Botella, pintura de pizarra y flores escasas.

La botella de un brandy añejo, de cristal y un formato bonito. Lleva años acumulando polvo en el trastero, pero hoy, la he visto. Al lado, los restos de la pintura de pizarra rosa palo y verde pistacho que utilicé para un cuadro infantil. O tiro la botella o la pinto.

La pinto.

Ahora voy a por el contenido.

No hay demasiado color en mis plantas. 

Un rosal que está floreciendo. Muy pequeñito y de rosas también pequeñitas. No huelen. Echo de menos las rosas aromáticas…

Tres ramas de lavanda con su flor violeta. El resto del arbusto es verde plateado. Le aporta un rastro de aroma. 

También hay Eugenia. Arbusto de valla, pero con colores verdes y amarillos que me sirven para que el ramo coja cuerpo.

La menta está en la parte inferior. Dos ramitas diminutas pero que llenan de perfume el ramo. Lo mueves aquí y allá para ver dónde queda mejor, y dejas el rastro de esta menta dulce y fresca. Es lo más pequeño y menos vistoso, pero lo que le da el toque definitivo. Esencial.

Ramo mini para el final del verano.

Cuadro electoral y caluroso.

¡Qué calor!

El calor extremo es el protagonista de estos días. Me temo, que lo será los próximos veranos de nuestras vidas e incluso, tendremos calor en primavera. La ciencia lleva años y años advirtiendo de los efectos del cambio climático. Un cambio que conlleva una emergencia, una crisis global y planetaria.

¡Qué calor!

Para despistar y esquivar al calor, he estado pintando. Me ha salido un cuadro de tonos anaranjados calurosos, con una ventana redonda verde y azul que podría ser la esperanza y el agua. 

¡Qué calor! 

Entonces me he dado cuenta de que este calor infernal, es “el cambio climático”, en persona, con su propia campaña electoral y haciendo sudar a todos, incluidos aquellos que lo niegan. 

Le cedo mi cuadro para su campaña y , como no hay Planeta B, espero que gane las elecciones.

¡Qué calor!

Asombro, miedo y «acojonante».

A veces, las palabras parecen esquivas, y la mente se queda en silencio, incapaz de encontrar la chispa creativa necesaria para escribir un post. La pantalla en blanco se convierte en un desafío abrumador. La falta de ideas se cierne como una nube gris, frustrando nuestros intentos de plasmar pensamientos en papel.

Pero en esos momentos de bloqueo, debemos recordar que la inspiración puede surgir de las situaciones más inesperadas. Observar el mundo, sumergirse en diferentes experiencias y permitirse el tiempo para reflexionar, son puertas que pueden abrirse a nuevas ideas. La clave está en perseverar y confiar en que la musa volverá a encontrar su camino hacia nosotros.

En este momento, empiezo a escribir yo, en plan humano, tecleando, porque el texto que acabáis de leer , lo ha generado ChapGPT y la imagen, DreamStudio. Lo que aparece en este momento en mi mente imperfecta es la palabra «acojonante» que según la Inteligencia Artificial es : «Decimos «acojonante» para expresar asombro o admiración ante algo impactante o sorprendente. Aunque su origen es relacionado con el miedo, en el uso coloquial adquiere un tono informal y enfático. Es una forma de resaltar algo extraordinario o impresionante, superando las expectativas.» También me advierte que tenga cuidadín con la palabra : «Es importante mencionar que se trata de una expresión informal y puede ser considerada vulgar en ciertos contextos o por algunas personas. Por ello, es recomendable utilizarla con precaución y tener en cuenta el tono y el público al que nos dirigimos al emplear esta palabra en una conversación o en un texto.»

Yo lo utilizo en sus dos sentidos : asombro y miedo.

Esta última imagen también es humana : hay una foto base que hice de un marco que pinté de negro pizarra . Le he dado el efecto, la he convertido en B/N y le he puesto el texto. Un generador de imágenes por IA , esto lo hace en segundos. Pues eso…

Las «fotonomatopeyas».

Palabra de nueva creación : la fotonomatopeya. O sea, foto y onomatopeya.

Me la invento mientras oigo el suave tic-tac del reloj y el plic, plic de la lluvia en la ventana…

A cada foto , su onomatopeya.

gluglu

Según la Real Academia Española de La Lengua, la onomatopeya es la imitación o recreación del sonido de algo en el vocablo que se forma para significarlo o vocablo que imita o recrea el sonido de la cosa o la acción nombrada.

Ejemplos típicos de onomatopeyas son «bum», «pam», «bing»,«clic»,«clá» o «crac».


zzz

ñam

El idioma japonés es posiblemente la lengua más rica en onomatopeyas ( son los «giseigo»), ya que éstas se encuentran incorporadas en el habla cotidiana y son utilizadas tanto para describir sonidos como figuras o para enriquecer acciones. Un ejemplo : hay diecisiete onomatopeyas para describir el acto de caminar, permitiendo discernir entre pequeños pasos de bebé, un paso acelerado o un caminar arrastrando los pies.

Reflejan sensaciones auditivas .

pisadas

campo

NB : Listado de Onomatopeyas (Autor : P.J Rodríguez Román )

NB 2 :Los «giseigo»(擬声語)son onomatopeyas, esto es, palabras que imitan voces, ruidos y, en definitiva, todo tipo de sonidos que, como tales, sólo son susceptibles de ser captados a través del sentido del oído.  Listado de Giseigo japonés (Autor : Paco Barberán).

Símbolo.

Fin de la emergencia mundial por pandemia de COVID según la OMS.

Ordenando mis armarios, encontré la sección “Virus”: mascarillas, gel hidroalcohólico y un par de test que, afortunadamente, ya no hemos tenido que utilizar en los últimos tiempos. 

Las mascarillas están clasificadas en tres tipos: las higiénicas y las FFP2 que aún me pongo en los centros médicos, hospitalarios y farmacias. También tengo de tela: flores, estrellas y con logos de empresas. Fueron las protagonistas en un momento en que no había mascarillas. Me doy cuenta de lo rápido que olvidamos y, también, de la facilidad con la que nos adaptamos a los cambios que iba generando la pandemia en nuestras vidas. Con esas mascarillas de tela, había una “proto-mascarilla”. Esa sí que me ha avivado recuerdos y sensaciones.

Fue en esos primeros días, en los que ya había la certeza que el virus era particularmente agresivo con las personas mayores. Además, ya se apuntaba al contagio por el aire, pero no había nada seguro. Mi madre, enseguida se encerró en casa. Yo iba a comprar y a la farmacia y le llevaba lo que necesitaba. Recuerdo que cuando abría la puerta de su casa, se ponía a dos metros de distancia… No había mascarillas, pero ya intuíamos que era importante cubrirse boca y nariz. Las primeras veces que fui a verla, me tapaba con un foulard. Descubrí que los antifaces que te dan en los vuelos transoceánicos podían funcionar y, me los ponía debajo del pañuelo. 

Después, me dediqué a buscar en casa con qué hacer algo similar a una mascarilla, cosa ya difícil si se tiene en cuenta mi poca habilidad en costura. Pero encontré unos calcetines de los que llaman patucos y en catalán, peücs. También tenía un trozo de goma elástica (qué no sé porque ni cómo llegó a la caja de costura que casi nunca abro) así que confeccioné mi primera “proto-mascarilla” que quedó como un churro, pero cumplió su función, por lo menos como placebo para mí. Era la mascarilla de la incertidumbre, la del temor. Teníamos miedo, un miedo ya olvidado.

Es fea, lo sé, pero me la he guardado como símbolo de resistencia y esperanza. 

Nota : Además, puse el calcetín al revés… : – (

Lo de los calcetines abducidos.

Este martes pasado , se celebró el National Lost Sock Memorial Day, en honor a los millones de calcetines que desparecen misteriosamente . Hacía mucho tiempo que no me pasaba lo de los calcetines, pero, en esta última semana, me ha ocurrido tres o cuatro veces.

El cesto de mimbre en el que estoy poniendo los calcetines desparejados, ya empieza a llamar la atención. Mi lavadora, tras un tiempo a dieta de calcetines, ha decido tragárselos a pares, pero desparejados. Ironía de lavadora, imagino. Si no es la lavadora, hay un momento en la ruta «cesto ropa sucia-lavadora-secadora-colada limpia» en el que se produce algún fenómeno paranormal . ¿Calcetines abducidos?

Según un estudio de Samsung en Reino Unido, desaparecen 84 millones de calcetines al año. Hay quien  recicla los que se quedan solos y hace fundas para macetas o sacos anti-dolor, pero ya hay una tendencia, si quieres más lógica, que es ponerse los calcetines desparejados. Y punto.

En Instagram, hay un movimiento en este sentido con los hashtag #mismatchedsocks (calcetines sin combinar) y #oddsocks (calcetines impares).

Y vas más alla, Oddsocks ya vende, directamente, los calcetines sin emparejar.

Si algún día, descubro este misterio de los calcetines desaparecidos, lo publicaré.  Y ruego , encarecidamente , que si alguien ya sabe en qué dimensión espacio-tiempo están ubicados, me lo haga saber. Gracias!

Jordi, Jorge, George…

Jordi, Jorge, George ,era un hombre que vivió ( supuestamente) en los años 280-300. 

Imagen de Freepik.es

Un guerrero, que trabajaba como guardia personal del emperador romano Diocleciano .Se sabe que allá por el  303, el emperador emitió un edicto autorizando la persecución de los cristianos por todo el imperio. Jorge, que recibió órdenes de participar se negó y confesó que él también era cristiano. Diocleciano ordenó que le torturaran y se le ejecutara.

Tiene mérito que, dieciocho siglos después, sigamos  invocando su nombre el día en que fue torturado y degollado por negarse a masacrar cristianos (supuestamente, en Nicomedia el 23 de abril de 303).   

Fue tal la repercusión de este hecho,  que se fue transmitiendo, de boca en boca y pasando de Oriente a Occidente, con aquellos que iban y venían de Las Cruzadas .

Como ocurre en esa fantástica aventura de la transmisión oral, la historia se  fue transformando, modelando y cada voz fue haciendo suya la leyenda de un hombre–guerrero-héroe-mártir-santo…

El argumento, tenía todos los ingredientes para configurar una historia de éxito, un best seller. : primero,  un hombre valiente, sacrificado por su religión. Después, con los aderezos de la transmisión oral, aparece la chica, una princesa y el mal, personificado en un dragón, un monstruo universal.

Jorge y su hazaña, siguió en el ideario colectivo, en cada zona del mundo con sus características especiales hasta que se”escribió” : es uno de los relatos hagiográficos ( de Santos) de la compilación conocida como La Leyenda Dorada del dominico Santiago de la Vorágine, arzobispo de Génova. Esta prescripción mediática, supone el espaldarazo definitivo para la historia de Jorge..

El marketing de la Iglesia en plena Edad Media era brutal…

La Leyenda Dorada fue uno de los libros más copiados durante la Baja Edad Media y aún hoy existen más de un millar de ejemplares incunables. Con la invención de la imprenta, dos siglos más tarde, su reputación se había consolidado y antes del fin del siglo XV aparecieron numerosas ediciones impresas. A partir de ese momento, en el que se accede a la “distribución”,  el fenómeno “Jorge” es imparable.

Ilustración de Laia Pampols

Se apareció a Reyes como Pedro I de Aragón y Jaime El Conquistador ( que serían otros grandes prescriptores del personaje)…Se empezó a utilizar su símbolo en escudos y banderas. Se convirtió en alguien importante en muchos lugares de España,  pero también en Grecia, Georgia. Inglaterra), Alemania, Etiopía, etc, etc…

Súmale que va la UNESCO y elige el día  23 de abril para hacerlo , oficialmente, el Día Internacional del Libro ( más imagen de marca para Jorge!).

Como diría un experto en marketing : un producto redondo y con un ciclo de vida interminable. Ha conseguido estar de moda , durante 18 siglos…Ahí es nada…

En Cataluña lo celebramos con libros y rosas. El ambiente , en la calle, es precioso. Ver a la gente en los tenderetes de libros. Las calles llenas de paradas de rosas. Una maravilla de día, la verdad.

Si Jordi, Jorge, George, levantara la cabeza el próximo domingo, se quedaría impresionado. En los medios, en las redes, se hablará de él. Acaparará la atención mediática, tendrá su propio hashtag en Twitter (#SantJordi), los niños cantarán y recitarán la Leyenda, habrá fiestas en muchos lugares del planeta. Siglos y siglos después, Jordi, Jorge, George, siguen estando de moda.

Foto de Debby Hudson en Unsplash