#Encasa ( lo de la #MareaBlanca. )

En esta octava semana de confinamiento, yo aplaudo con una cierta indignación y rabia y sé que está mal hacerlo porque debe ser algo emotivo, pero cuando oyes a los que están en primera línea , soy consciente de que les faltan muchas cosas que nuestros aplausos, por preciosos que sean, no les proveen.

Ayer, lanzaron su mensaje vía Twitter con las etiquetas : #MareaBlancaCoronavirus  #NiHeroesNiMartires con su manifiesto.

Necesitan seguridad laboral y profesional, más recursos, más personal. “Cosas” que pueden activar nuestras instituciones si son capaces de actuar sin ninguna consigna política. La #MareaBlancaCoronavirus, no tiene afiliación. Sólo vocación.

También necesitan nuestra responsabilidad. Esa es la gran “cosa” que piden a los ciudadanos. A todos. Y también entiendo que los aplausos les suenen desafinados cuando ven lo que pasa en las calles. Porque, aunque parezca imposible en esta situación de emergencia, hay gente que es irresponsable.

Hay que compartirlo. Debemos conseguir todas esas cosas…

NB : Mientras escribo esto, ya ha desaparecido de las Tendencias. La número 1 en España es #ConexionHonduras12

#Encasa ( lo de los cansinos.)

 

Photo by Andre Hunter on Unsplash

Incluyo en este grupo, recién inaugurado,  de cansinos a todos esos periodistas ( que lo dudo), analistas, opinólogos, sabelotodo, soberbios que critican duramente, no aportan soluciones y, lo peor, informan sin profesionalidad lo que contribuye a emponzoñar más el ambiente. Odio. ¡Venga! Estos listos no han leído bien a la sociedad : no han sabido ver que nos queremos.

En #Confinamiento desescalado, abogo por el apagón informativo. No los voy a escuchar, ni a ver. Sólo lo justo y seleccionado,  para saber que las cosas van mejor, que no hay más muertes (dolorosas para todos, aunque no nos conozcamos), que hemos resistido y que nos seguimos queriendo.

Y cuando esto pase, aún impregnados de esta conciencia colectiva y solidaria, apartemos de nuestra vida , a esos haters profesionales.

Con todo el amor lo digo… ; – )

Photo by John Bussell on Unsplash

#Encasa ( lo de la Sanidad)

Además de ese aplauso diario y la emoción que siento cada vez que veo a todos esos equipos de personal de la Sanidad, todos , dejándose la piel por nosotros, no me queda más que invocar al recuerdo permanente.

Ojalá existiera un conjuro, una pócima mágica que sirviera para no olvidar, nunca,  lo que hoy está pasando. He oído dos veces, en diferentes momentos de mi vida, la frase “Estamos haciendo medicina de guerrilla”. Una fue, durante la crisis anterior, cuando se aplicaron los recortes en sanidad por las políticas de austeridad. Mi padre ya estaba enfermo y visitaba a los médicos en el Hospital de Sant Pau, el lugar donde ejerció como cirujano pediátrico . Lo hacía como paciente y como colega. Mi padre adoraba su hospital y siempre salía de las visitas, incrédulo, ante lo que sus amigos le narraban.

La crisis se superó, pero la Sanidad , no. Se quedó congelada en el modo de “guerrilla”.

En estos últimos días, ocho años después, he vuelto a oír la frase. ““Estamos haciendo medicina de guerrilla”.

Y sé que el hombre, es ese animal tonto e inepto que va tropezando con la misma piedra, varias veces en su vida y  en la historia, pero, esta vez, el golpe ha sido tan fuerte que nos duele muchísimo el pie. Y casi, no podemos caminar.

Cuando aplaudo, lo hago también por el recuerdo permanente, para no olvidar que , cuando esto acabe, urge revisar como distribuimos los recursos para que nuestro sistema de salud sea sólido, que nuestros médicos y personal sanitario estén bien renumerados, que haya más, que nuestras Universidades ( de las más prestigiosas en este campo) puedan formar e integrar a los nuevos profesionales, que nuestras estructuras no sean deficitarias en tecnología y material.

Seguro que estamos gastando en cosas innecesarias, en burocracia y en ineficacia.

No hay que olvidar cuando esto acabe.

 

 

#Encasa (ver la tele en tiempos de confinamiento)

Ver la tele en tiempos de confinamiento.

Photo by Josh Kahen on Unsplash

Reporteros en la calle.

Ya hace tiempo que comentábamos en casa, esas imágenes penosas de los reporteros en inundaciones, nevadas y desastres naturales. Al verlos, aferrados a sus micrófonos, intentando resguardarse de la lluvia o de un vendaval , nos hacían pensar ¿De verdad que hace falta que esas personas estén ahí? Ahora, en estado de alarma, seguimos preguntándonos lo mismo.  ¿Qué hacen esas personas en una Gran Vía Madrileña vacía, retrasmitiendo en directo que está vacía? ¿O en las Ramblas de Barcelona? ¿O en la puerta de un Hospital, de una Residencia?  ¿En la Moncloa, cerrada a cal y canto a sus espaldas, a las nueve de la noche para informar de lo que dice el Gobierno? ¿De verdad es siempre necesario que estén en la calle? Eso sí, llevan guantes y fundas de plástico en el micro…

Opinólogos.

Siguen los platós con sus tertulianos. Ya no deberían estar ahí, solo por dar ejemplo. Se puede hacer lo mismo , sin un entorno presencial. Después están los opinólogos (salud, economía, política, etc.) . De todo y de nada, sacrificándose por nosotros, para que tengamos toda la información, la más apocalíptica que se pueda. Nos iría muy bien que se quedaran en casa, confinados. Y, a poder ser, callados. También es verdad que son “productos” visibles en un escaparate y que podemos o no consumir. Si nos intoxican, es porque nos dejamos. Yendo de canal en canal, puedes elegir qué tipo de información quieres que te sirvan hoy : alarmista, catastrófica, sesgada, con colores, partidos y banderas o directamente desvirtuada. Muy pocos se salvan…

Dicho esto, es mejor solo recibir un par de dosis de información al día ( como mucho), filtrarla y dejar que nuestro cerebro descanse de recibir impactos alarmistas. Si es vía televisión:  programas de entretenimiento, películas, series, música…

Aquellos tiempos.

Otra cosa que me pasa al ver la televisión es la sensación de traslación a tiempos remotos. Aquellos en los que podíamos estar a un beso de distancia. Veo anuncios, películas, documentales, series y, en todas ellas, se me representan las cosas que ahora no podemos hacer . Una celebración familiar , una cena con amigos , un concierto, un paseo por un parque lleno de gente, un mercado… Ayer leía que, a la mayoría, si nos preguntan, no deseamos un viaje a Hawái si no simplemente, ir a casa de nuestros padres, o tomar un aperitivo en una terraza soleada.  Cuando lo hagamos, que lo haremos, va a ser una experiencia mística. Ahí está la belleza : éxtasis en lo más simple , en lo que siempre ha estado al alcance de nuestras manos.

Mi siguiente #Encasa  : Mi madre ha descubierto la videollamada y los grupos de WhatsApp.

Podemos hacerlo.

Las fotos de la luna de la pasada semana hoy tienen un matiz especial.

Es curioso cómo, fotografiando siempre lo mismo, en cada ocasión es diferente. Eso sí, en todas las lunas que hay en este blog, la fotógrafa siempre se ha sentido pequeña, al percibir su magnificencia y , a la vez,  nuestra insignificancia.

Esta vez, inmersos en una crisis pandémica que nos tiene a todos instalados en una situación de irrealidad, pero, a la vez, de máxima responsabilidad, la luna me ha mostrado mi casa, mi barrio, mi ciudad, mi país, mi continente, mi planeta. Todas esas cosas que conforman una sola cosa : la humanidad.

Image Credit: NASA/JSC /Historical Date: July 20, 1969

Y, mirad, todos estamos ahí, en esa pequeña esfera, azul y preciosa,  que se ve desde la luna…Y, sí, es verdad, somos muy pequeños, pero todos juntos formamos ese hogar común que es muy grande.

Hemos de pensar globalmente y actuar localmente.

Individualmente.

Todos juntos.

Cuesta mucho hacer una fotografía real de lo que está pasando en nuestro país, en otros países, en el planeta entero. La información es dinámica. La evolución es casi, por horas.

Es muy difícil enfrentarse a una situación única y sin precedentes en nuestra historia moderna. No nos sirven los modelos de otras crisis sanitarias del pasado porque el mundo ha cambiado y somos una entidad colectiva , globalizada y conectada.

No es momento de críticas, ni de estrategias políticas. Intento ponerme en la piel de los que están gestionando esta crisis y, creo, que nadie , a ningún nivel y en ningún lugar , estaba preparado para dar respuesta a una amenaza como esta.

Pero el tiempo, inexorable, nos va dando nuevas cifras, nuevos escenarios , nueva información y como ahora sabemos mucho más, podemos hacer algo para contener el desastre que se avecina si no hacemos nada.

Vamos a contribuir a solucionar. A ayudar a frenar la curva de contagios. A ser responsables. A no colapsar nuestro sistema sanitario. Vamos a colaborar y a seguir instrucciones. A no hacer más dificil el trabajo de nuestro magnífico equipo de profesionales de la salud. Vamos a hacerlo todo y bien.

La buena noticia es que podemos hacer algo.

Si nos ponemos a ello, para la próxima luna llena, todo habrá mejorado. Hay que confiar en nuestros poderes ocultos como humanidad. Los tenemos!

Cuidaos.

 

 

 

 

Tierra 3

Tierra 1

¡Emocionante! No hay otra palabra para describir lo que aquí está sucediendo. Los elegidos, de este fin de semana, entran en el Estadio y toman posiciones. El espectáculo está a punto de empezar.

Atención al niño del flotador amarillo. Se introduce en el agua. ¡Observen como chapotea! Es fantástico ver esta escena en, esta, la última playa del planeta…

Estadio

Tierra 2

Quedan pocos allí abajo. Millones de seres humanos ya hemos sido trasladados a ese otro planeta, que descubrieron los del Proyecto Carmenes, allí en Almería…

Surf

Aquí, en la Tierra 2,  nada es como lo que los más viejos recordamos…

Bosque

Playa

Aunque hay quien dice, que estamos haciendo lo mismo que hicimos…

Tierra2

Y que hay que buscar una Tierra 3, por si acaso…

NB : Estos montajes fotográficos-alucinantes-son del diseñador indonesio Jati Putra Patrama. En Instagram : @jatiputra

Una de cosas horrorosas.

Grandes aciertos en decoración.

La escalera de pelo.

El lavabo ¿floreado?

En los coches, también se pueden poner estampados florales. Es una opción.

También se puede optar por algo más minimalista y natural.

Un gesto a lo eco.

En moda, hay unos diseñadores que han decidido que esto es cómodo y estético. Aunque, admito, que no es de lo peor que he visto.

Y acabo con un jersey que se llama «No me molestes», para ayudarnos a una mejor introspección , sin que nadie interfiera. Un éxito de ventas, seguro.

 

187.400 Kg

Por si vais a la luna, que ya estamos en 2020 y vete tú a saber , que sepáis que desde 1959, los humanos hemos dejado 187.400 kg de “residuos” en la luna. Sondas robóticas , instrumentos de medición, generadores,  módulos de ascenso, rovers, reflectores, etc.

Además de la basura tecnológica, allí está la famosa bandera de EEUU y no os sorprendáis si os encontráis con unas bolas de golf de un astronauta del Apolo 14 que jugó a este deporte en la luna.

Y sólo han estado allí, 12 seres humanos…

NB1 : Esta es mi primera foto de la luna en el 2020.

NB 2 : Esta es una imagen de la NASA. Creo que las pelotas de golf, están por el Mar de la Tranquilidad…

Suena como un susurro…

Me parece mentira que ya hayan pasado tres décadas desde que me quedara prendada de la música de Tracy Chapman y, en especial, de su primer álbum de nombre “Tracy Champan” . ; – )

Tras este trabajo, la cantautora de Ohio, ha creado mucha de esa música suave , aderezada con su peculiar voz negra y carnosa que habla de la fraternidad universal, de la libertad, de la justicia…

Tracy ( después de tantos años, ya la puedo tutear) fue una de esos niños prodigio , favorecido por un sistema que premia estas habilidades. Con 11 años, ya escribía sus propias canciones y de la calidad sello Chapman. Becas y Universidad. En el 2004 la invistieron Doctor Honoris Causa por la Tuft University de Medford , Massachussets. Ahí es nada.

Una de las canciones clásicas de Tracy Chapman se titula Talking about a revolution y es un canto oficial contra el hartazgo del ser humano hacia el sistema, la política, las guerras,etc… o sea, un hartazgo general…

La canción es ya un clásico pero, como pasa con las viñetas de Mafalda, su letra , su intención , su mensaje no sólo no ha perdido vigencia. Se ha convertido en actual . Es tan de ahora que asusta.

Hoy, es obligatorio, escuchar a Tracy Chapman.

Suena como un susurro …

Con la traducción de la letra :

Che casino!

(*) “Seis hindúes sabios, inclinados al estudio, quisieron saber qué era un elefante. Como eran ciegos, decidieron hacerlo mediante el tacto. El primero en llegar junto al elefante, chocó contra su ancho y duro lomo y dijo: «Ya veo, es como una pared». El segundo, palpando el colmillo, gritó: «Esto es tan agudo, redondo y liso que el elefante es como una lanza». El tercero tocó la trompa retorcida y gritó: «¡Dios me libre! El elefante es como una serpiente». El cuarto extendió su mano hasta la rodilla, palpó en torno y dijo: «Está claro, el elefante, es como un árbol». El quinto, que casualmente tocó una oreja, exclamó: «Aún el más ciego de los hombres se daría cuenta de que el elefante es como un abanico». El sexto, quien tocó la oscilante cola acotó: «El elefante es muy parecido a una soga». Y así, los sabios discutían largo y tendido, cada uno excesivamente terco y violento en su propia opinión y, aunque parcialmente en lo cierto, estaban todos equivocados.”

“Parábola de los Seis Sabios Ciegos y el Elefante”.
Atribuida a Rumi, sufí persa del s. XIII.

 

He estado unos días en Italia. Desde allí, me he ido informando de lo que sucedía en Barcelona, en Cataluña, en España, de una forma diferente a lo que es habitual. Prácticamente, he leído casi todos los periódicos nacionales, he visto informativos de todas las cadenas, he escuchado las radios y me he conectado a Twitter. También, poseo la información de los míos, los que están in situ…

Con todo ese volumen de información, e intentando clasificarla lo más pragmáticamente que puedo, la conclusión es que nadie, de los que deben gestionar y son responsables de este casino, ve el elefante entero. Unos creen que el elefante es una de las patas, otros que son la trompa, hay quien cree que el elefante sólo son unas grandes orejas, o ese lomo gris y áspero…

Los ciudadanos que reciben la información de esa multitud de medios de comunicación consiguen, paradójicamente, estar totalmente desinformados. Los que vivimos aquí, la mayoría, los de a pie,  estamos perplejos y confusos porque todo se ha mezclado: ideas básicas en las que todos estamos de acuerdo, ideas partidistas, ideas emocionales, ideas radicales… Muchas interpretaciones creando un gran elefante mutante que nos sobrevuela a todos. Le han crecido más patas y tiene doble trompa…

Es urgente buscar a los más capacitados para ver elefantes enteros. Y aunque esta palabra no guste a muchos (y no entiendo el motivo, porque la palabra es bonita), suelen ser los más equidistantes. Objetivos, pragmáticos, neutrales y con el único propósito de solucionar.Me niego a creer que no existen en ningún partido , institución, asociación, entidad, foro, universidad, etc.

Nos lo deben. El elefante es un animal maravilloso…

 

NB : En el aeropuerto, me preguntaron mi destino. Cuando respondí “Barcelona”, me dijeron: “Città magnifica ma che casino!”. Pues sí, desgraciada y tristemente, vaya lío.

(*) La teoría del elefante es recurrente en este blog.