#EnFase2 ( Ya no.)

En la desescalada, dejamos atrás cosas positivas de estos extraños meses en los que el #Covid19 nos ha hecho diferentes.

El silencio, al principio abrumador pero agradable cuando se nos hizo familiar. Ya se oyen los coches , las obras y a ese vecino que le han regalado una radial para que haga bricolaje. Los pájaros y sus trinos enmudecen.

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El cielo azul y limpio.

El mar azul y limpio.

El aire limpio.

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Toda esa pureza , empieza a cambiar al ritmo de nuestras emisiones tóxicas. Es más, ahora se añaden residuos a la naturaleza : mascarillas y guantes en el mar y en el bosque.

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Ya estamos en la calle. Con el otro virus…

#EnFase2 ( el dedo medio.)

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El gesto se lo dedicaría a los políticos crispados, insultantes y poco eficaces. También a los negacionistas y a todos esos expertos de nada con ínfulas de saber de todo. A los medios de comunicación sensacionalistas , con ese intenso deseo de profundizar en lo negativo, en lo morboso y, desgraciadamente, en las muertes.

Pero no lo voy a hacer porque este es el momento, justamente , de todo lo contrario:  son tiempos de reconstrucción y de cooperación.

Estamos a un dedo de ser mejores.

 

 

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#EnFase1 (lo de #twitter)

Hace ya tiempo que soy usuaria de Twitter. Leo (muchísimo) más que escribo o reenvío. Soy una Twittera pasiva… Me sirve para hacerme una idea global de cómo estamos y no sólo aquí, en el mundo , cosa que en sí misma, ya es alucinante, pero siempre con un filtro activado respecto a la información y a los TT. Es muy importante esa “discriminación” en lo que leo porque, en esa plaza común mundial en la que la gente se comunica, hay mucho de fake, invención y manipulación.

Los Trending Topics también deben ser analizados y filtrados. Aparecen tendencias escandalosas, previamente planeadas , en una acción de propaganda digital . Normalmente, son tendencias políticas , absolutamente polarizadas por ambos lados, que buscan que la gente entre al trapo para hacerse un hueco , en ese momento efímero, y estar en el top de los top ten… Y digo efímero porque un TT durará un suspiro. Es más, es fácilmente destronable por los TT sobre fútbol o prensa rosa.

La famosa frase de Walter Lippmann, dos veces premio Pulitzer,  «Las grandes exclusivas de hoy, envolverán el pescado de mañana» se refería a que existía un solo día de gloria para la prensa, pero, hoy en día, la gloria de esta nueva era de comunicación digital puede durar horas o minutos…

 

 

En el momento de escribir este post,  los TT son #anonymous, #Trump, #LaCasaBlanca y aunque parezca mentira #LeticiaSabater. Menos de lo de Leti, voy leyendo las noticias destacadas. En Estados Unidos aumentan las protestas #BlackLivesMatter por la muerte de George Floyd por violencia policial . (Es incomprensible que como «raza»humana, no podamos erradicar el racismo .)El movimiento #anonymous se ha unido a la protesta, amenazando a la policía, a Trump, etc. con publicar material sensible sobre corrupción que puede hacer cambiar la opinión pública global. No sé qué tendrá de verdad, pero se verá en muy poco tiempo ( por lo de envolver el pescado). Lo que sí me entristece profundamente es el motivo:  la muerte violenta de una persona,  pero ha actuado como la gota que colma el vaso para la mayoría de los ciudadanos americanos que no han dudado en salir a las calles , la mayoría pacíficamente.

Todo esto pasa, con el planeta sufriendo una pandemia y en una grave crisis económica y social.

Realmente, parece que estemos en un capítulo de #BlackMirror aunque en este episodio, podemos contribuir a crear el final.

#BlackLivesMatter

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#Encasa ( lo de los mundos paralelos.)

El panorama político en mi país, con un nivel bajísimo en todos los colores, da miedo. Ocurre, también,  en muchos otros países. En este caso, el mal de muchos no es consuelo de tontos.

Este mal de muchos no consuela y provoca pánico.

Esta gente-todos-viven en un mundo paralelo, en una sociedad que no tiene nada que ver con la nuestra.

Están en otra realidad.

Es terrorífico.

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#Encasa ( lo de la crispación.)

¿Por qué tanta crispación? En nuestras instituciones políticas, en los medios de comunicación, en la calle ¿Por qué? Quería escribir sobre este tema, pero he leído este tweet de @Borobialcala, pediatra neonatóloga :

Yo, pediatra de un hospital madrileño gravemente azotado por la Covid19, (suplico o exijo lo que prefieran) a todos los políticos del país y autonómicos que bajen urgentemente el nivel de crispación en las calles.

 Los sanitarios hemos hecho y estamos haciendo todavía nuestro trabajo, los sanitarios hemos estado y seguimos estando a la altura. Es el momento de trabajar todos a una. Motivos de queja hay muchos. Motivos para unirse muchos más: nuestra salud y nuestra economía.

Paren de comportarse como niños maleducados y pónganse a trabajar todos a una. Si los sanitarios decidimos salir a protestar ¿qué les parecería ustedes? Una vergüenza ¿verdad? Pues eso es lo que nos da, vergüenza ajena de ver alentar el conflicto callejero. Pidan respeto y paciencia a sus votantes rojos, azules o blancos. #Covid19sigueaquí #respeto #pónganseatrabajar #COVID19 #bastayadetirarselostrastos #EstadoDeAlarma #sanitariosagotados

RT por favor para que la petición de disminuir la crispación en las calles se extienda. Gracias.

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No hay nada más que añadir. Yo ya he hecho RT.

 

#Encasa (lo de la vergüenza ajena.)

Estos días, estamos viendo en televisión, imágenes de aglomeraciones. Primero, los espacios de paseo y deporte, con un exceso de personas. Después, terrazas llenas, jóvenes indomables de botellón y, finalmente, la manifestación/cacerolada/oloquesea en un barrio de Madrid , que también se quiere convocar en otras ciudades españolas .

Todos estos episodios me han hecho alucinar en colores, pero , esto último ha sido la gota que colma el vaso. En otra situación,  y no la de emergencia sanitaria que estamos viviendo, que cada uno se manifieste como quiera, pero, en este mes de mayo del 2020 hay que ser muy lerdo, muy ignorante e irresponsable para incumplir las normas básicas que detienen el contagio del virus que está jodiendo a todo el planeta : distancia social que quiere decir “física”- por si esta gente no lo ha entendido bien- y nada de aglomeraciones.

United Nations COVID-19 Response

Lo que les falta es creatividad : que hagan piruetas en sus balcones, que cuelguen pancartas, que hagan una sinfonía con las cacerolas o una coreografía desde las terrazas con la canción que más les guste, que se pongan todos las banderas ( las que sean) como capa y estén ondeándolas durante una hora, que lo hagan todo por redes sociales, como quieran pero sin apelotonarse en la calle y , por favor, que no sea a las ocho de la tarde .

A las ocho, aplaudimos a los profesionales de la sanidad . A ese colectivo sobrepasado por la situación que, en caso de que estos irresponsables se contagien y contagien y vayan contagiando a los demás, son los que velaran por su salud.

Es mi país , formo parte de esos 47 millones de personas que lo conformamos y me da vergüenza ajena.

 

#Encasa ( lo de la #MareaBlanca. )

En esta octava semana de confinamiento, yo aplaudo con una cierta indignación y rabia y sé que está mal hacerlo porque debe ser algo emotivo, pero cuando oyes a los que están en primera línea , soy consciente de que les faltan muchas cosas que nuestros aplausos, por preciosos que sean, no les proveen.

Ayer, lanzaron su mensaje vía Twitter con las etiquetas : #MareaBlancaCoronavirus  #NiHeroesNiMartires con su manifiesto.

Necesitan seguridad laboral y profesional, más recursos, más personal. “Cosas” que pueden activar nuestras instituciones si son capaces de actuar sin ninguna consigna política. La #MareaBlancaCoronavirus, no tiene afiliación. Sólo vocación.

También necesitan nuestra responsabilidad. Esa es la gran “cosa” que piden a los ciudadanos. A todos. Y también entiendo que los aplausos les suenen desafinados cuando ven lo que pasa en las calles. Porque, aunque parezca imposible en esta situación de emergencia, hay gente que es irresponsable.

Hay que compartirlo. Debemos conseguir todas esas cosas

NB : Mientras escribo esto, ya ha desaparecido de las Tendencias. La número 1 en España es #ConexionHonduras12

#Encasa ( lo de los cansinos.)

 

Photo by Andre Hunter on Unsplash

Incluyo en este grupo, recién inaugurado,  de cansinos a todos esos periodistas ( que lo dudo), analistas, opinólogos, sabelotodo, soberbios que critican duramente, no aportan soluciones y, lo peor, informan sin profesionalidad lo que contribuye a emponzoñar más el ambiente. Odio. ¡Venga! Estos listos no han leído bien a la sociedad : no han sabido ver que nos queremos.

En #Confinamiento desescalado, abogo por el apagón informativo. No los voy a escuchar, ni a ver. Sólo lo justo y seleccionado,  para saber que las cosas van mejor, que no hay más muertes (dolorosas para todos, aunque no nos conozcamos), que hemos resistido y que nos seguimos queriendo.

Y cuando esto pase, aún impregnados de esta conciencia colectiva y solidaria, apartemos de nuestra vida , a esos haters profesionales.

Con todo el amor lo digo… ; – )

Photo by John Bussell on Unsplash

#Encasa ( lo de la Sanidad)

Además de ese aplauso diario y la emoción que siento cada vez que veo a todos esos equipos de personal de la Sanidad, todos , dejándose la piel por nosotros, no me queda más que invocar al recuerdo permanente.

Ojalá existiera un conjuro, una pócima mágica que sirviera para no olvidar, nunca,  lo que hoy está pasando. He oído dos veces, en diferentes momentos de mi vida, la frase “Estamos haciendo medicina de guerrilla”. Una fue, durante la crisis anterior, cuando se aplicaron los recortes en sanidad por las políticas de austeridad. Mi padre ya estaba enfermo y visitaba a los médicos en el Hospital de Sant Pau, el lugar donde ejerció como cirujano pediátrico . Lo hacía como paciente y como colega. Mi padre adoraba su hospital y siempre salía de las visitas, incrédulo, ante lo que sus amigos le narraban.

La crisis se superó, pero la Sanidad , no. Se quedó congelada en el modo de “guerrilla”.

En estos últimos días, ocho años después, he vuelto a oír la frase. ““Estamos haciendo medicina de guerrilla”.

Y sé que el hombre, es ese animal tonto e inepto que va tropezando con la misma piedra, varias veces en su vida y  en la historia, pero, esta vez, el golpe ha sido tan fuerte que nos duele muchísimo el pie. Y casi, no podemos caminar.

Cuando aplaudo, lo hago también por el recuerdo permanente, para no olvidar que , cuando esto acabe, urge revisar como distribuimos los recursos para que nuestro sistema de salud sea sólido, que nuestros médicos y personal sanitario estén bien renumerados, que haya más, que nuestras Universidades ( de las más prestigiosas en este campo) puedan formar e integrar a los nuevos profesionales, que nuestras estructuras no sean deficitarias en tecnología y material.

Seguro que estamos gastando en cosas innecesarias, en burocracia y en ineficacia.

No hay que olvidar cuando esto acabe.

 

 

#Encasa (ver la tele en tiempos de confinamiento)

Ver la tele en tiempos de confinamiento.

Photo by Josh Kahen on Unsplash

Reporteros en la calle.

Ya hace tiempo que comentábamos en casa, esas imágenes penosas de los reporteros en inundaciones, nevadas y desastres naturales. Al verlos, aferrados a sus micrófonos, intentando resguardarse de la lluvia o de un vendaval , nos hacían pensar ¿De verdad que hace falta que esas personas estén ahí? Ahora, en estado de alarma, seguimos preguntándonos lo mismo.  ¿Qué hacen esas personas en una Gran Vía Madrileña vacía, retrasmitiendo en directo que está vacía? ¿O en las Ramblas de Barcelona? ¿O en la puerta de un Hospital, de una Residencia?  ¿En la Moncloa, cerrada a cal y canto a sus espaldas, a las nueve de la noche para informar de lo que dice el Gobierno? ¿De verdad es siempre necesario que estén en la calle? Eso sí, llevan guantes y fundas de plástico en el micro…

Opinólogos.

Siguen los platós con sus tertulianos. Ya no deberían estar ahí, solo por dar ejemplo. Se puede hacer lo mismo , sin un entorno presencial. Después están los opinólogos (salud, economía, política, etc.) . De todo y de nada, sacrificándose por nosotros, para que tengamos toda la información, la más apocalíptica que se pueda. Nos iría muy bien que se quedaran en casa, confinados. Y, a poder ser, callados. También es verdad que son “productos” visibles en un escaparate y que podemos o no consumir. Si nos intoxican, es porque nos dejamos. Yendo de canal en canal, puedes elegir qué tipo de información quieres que te sirvan hoy : alarmista, catastrófica, sesgada, con colores, partidos y banderas o directamente desvirtuada. Muy pocos se salvan…

Dicho esto, es mejor solo recibir un par de dosis de información al día ( como mucho), filtrarla y dejar que nuestro cerebro descanse de recibir impactos alarmistas. Si es vía televisión:  programas de entretenimiento, películas, series, música…

Aquellos tiempos.

Otra cosa que me pasa al ver la televisión es la sensación de traslación a tiempos remotos. Aquellos en los que podíamos estar a un beso de distancia. Veo anuncios, películas, documentales, series y, en todas ellas, se me representan las cosas que ahora no podemos hacer . Una celebración familiar , una cena con amigos , un concierto, un paseo por un parque lleno de gente, un mercado… Ayer leía que, a la mayoría, si nos preguntan, no deseamos un viaje a Hawái si no simplemente, ir a casa de nuestros padres, o tomar un aperitivo en una terraza soleada.  Cuando lo hagamos, que lo haremos, va a ser una experiencia mística. Ahí está la belleza : éxtasis en lo más simple , en lo que siempre ha estado al alcance de nuestras manos.

Mi siguiente #Encasa  : Mi madre ha descubierto la videollamada y los grupos de WhatsApp.