El Depredador.

Viene de La Luz.

Primero la vi en la lámpara. Era una silueta con forma de pequeña mariposa que se apreciaba, translúcida, detrás del papel iluminado.  Allí estuvo un par de días hasta que la vi en la pared. Inmóvil. Blanca.

Busco información y descubro que está polilla blanca es un lucípeto ya que muestra una fototaxis positiva, o sea, se siente atraído por la luz. En realidad, tengo ante mí a uno de esos tantos prodigios de la evolución: va hacia la luz porque su guía es (o era) la luz de la luna y de las estrellas. Se movía por la noche, guiada por el rastro de luz lunar que, además, organizaba el sistema migratorio de su especie…

De repente, aparezco yo , un animal depredador con una lámpara del IKEA,  y le desconfiguro , completamente, su GPS interno.

Ella va hacia la luz, sólo que es la luz incorrecta.

Perdóname…

 

Luna Booo!

Mientras fotografiaba esta luna, mis vecinos estaban celebrado una fiesta de Halloween.  Veía el titilar de las velas y oía las risas y grititos (se estaban dando sustos) de los invitados. El tiempo, suave y cálido de Barcelona, permitía que estuvieran al aire libre. Muertos de risa.

 

Confieso que, a eso de las ocho de la noche, al salir a sacar la basura, me ha impresionado ver a una persona disfrazada de Frankenstein (o intentándolo) y, después, ver bajar del coche a uno que conozco que se ha colocado una sábana blanca por encima de la cabeza, agujerada en los ojos. Me ha saludado y he comprobado que no sabía por dónde sacar los brazos…La anfitriona, que siempre va de punta en blanco, ha aparecido con ropa rota, despeinada y maquillada tipo zombie… Ha guiado al fantasma que, ya no tenía bien colocada la zona de visión, e iba dando tumbos.

 

Si alguien se pregunta por qué Halloween triunfa mucho más que “Todos los Santos”, la respuesta la tiene en la fiesta y las risas…

Espero que el fantasma, haya llegado bien a casa… ; – )

 

Cosas tontas maravillosas.

El ser humano es tan simple, en su complejidad, que es necesario alejarlo de su zona de confort para que aprecie las simplezas que configuran su mundo.

Esa distancia, que franquea la comodidad, se convierte en un poderoso altavoz de lo fantásticas que son esas rutinas, a las que no se da importancia porque están ahí siempre y creemos que siempre estarán ahí.

Y hablo de las cosas más tontas…

 

El café con leche, por la mañana, hecho como a ti te gusta.

La lectura del periódico mientras lo paladeas y las neuronas se van encendiendo.

Tu cama.

Tus sábanas.

Tu almohada.

¡Qué maravilla!

Luna italiana.

No hay quien se libre de ella. Levantar la vista y ver el inicio de la luna creciente … Siempre igual, esté donde esté.

Siempre preciosa, esté donde esté.

Esta, es italiana…

Ya estamos en Otoño…

Ya estamos en otoño. ¡Hola!

El huerto va a pasar por una fase de letargo para después, enriquecerse, renovarse y darme más frutos en la próxima primavera.

A la vuelta de mi viaje , me encuentro a las tomateras, dispuestas a darme los tres últimos tomates del año. ¡Bien por ellas! Han sido constantes, aunque con una producción limitada pero la calidad de los doce tomates que me habré comido ha sido excepcional.

La albahaca y el perejil, han crecido mucho y la fresa, sin querer, ha vuelto a emerger. Va desplegando sus zarcillos hacia el perejil e, incluso, intenta escaparse del huerto urbano. Voy a dejarla, hasta el final, a ver hasta dónde llega…

Y es que en ese pequeño cajón hay vida y unos líos que no veas… Como en  la vida…

Rose 31

 

De Dubái me traigo un aroma. Rose 31.

Era la fragancia de las amenities del hotel y nos capturó a todos desde el primer momento.

Todos olíamos a Rose 31.

Esta fragancia ha sido creada por la compañía neoyorkina: Le Labo Fragances. Fundada en el 2006, renunció al artificio que envuelve el mundo del perfume para centrarse en la producción artesana. Su packaging es toda una declaración de intenciones…

 

Dubái.

Lo que más me impactó de Dubái es pensar en cómo era en 1960 :  una zona de pescadores y recolectores de perlas , que a partir del descubrimiento de yacimientos petrolíferos se convierte en lo que yo he visto ahora.

En medio del desierto, en el cuello del Golfo Pérsico, aparece una ciudad calurosa, plagada de edificios y avenidas con el “Más” grabado en oro en su personalidad: el edificio más alto del mundo, el centro comercial más grande, el ascensor más veloz, el anillo de oro más pesado, la fuente de agua más grande, la pista de esquí de nieve artificial (en el desierto) más extensa, el hotel con más estrellas del mundo… Más…Y más…Hay una confabulación para proporcionar la máxima facilidad al que lo visita. Refrigeración del ambiente por doquier para soportar esos 45ºC del desierto que te hacen comprender que significa estar a 45ºC. Amabilidad de sus gentes, tanto los que son de la India, Paquistán, Vietnam, Laos, Filipinas o Somalia como de los locales, apenas un 10% de la población.Impactante el contraste entre lo occidental y oriental. Aun sabiendo de la predominancia de la cultura islámica, es extraño, al principio, ver a esas mujeres vestidas de negro con la abaya , algunas enseñando el rostro, otras sólo la mirada, mezcladas con las mujeres de otros países que, sinceramente, van vestidas como quieren.No viviría allí y es posible, que sólo me perdiera -turísticamente hablando- en una escala hacia la India, por ejemplo. No me ha seducido el “más” pero sí que he vuelto encantada de la gente y la hospitalidad.

Y nunca olvidaré esos 45ºC…

 

 

 

Estoy en Dubái…

 

Photo by Christoph Schulz on Unsplash

Estoy en Dubái o por lo menos, eso debería estar pasando al escribir estas líneas programadas con antelación. Como lo que me trae aquí es un tema de trabajo, tendré poco tiempo para turismo (lo de la excursión al desierto está completamente descartado) y no sé qué captará mi pobre cámara fotográfica o qué impacto tendré con esta cultura y esta ciudad.

Photo by Arham Awan on Unsplash

Me acerco a esta parte del mundo, a una ciudad que está en un desierto, con la curiosidad activada y la mente abierta. Dispuesta a disfrutar la experiencia…

Photo by Robert Bock on Unsplash

Así que, próximamente, Dubái en El Blog Imperfecto. Mientras tanto os dejo estas fotos de unsplash

 

Vivir es urgente. ( *)

Vivir es urgente. ( *)

(*) me copio la frase de Pau Donés ( @jarabeoficial )

Los primeros días de mis vacaciones, los dediqué a vaciar y pintar un luminoso piso en la Costa del Garraf para ponerlo a la venta. La persona que lo ocupaba, a la que adoro, ya no puede vivir en él. Transita ajeno a la vida o inmerso en otra vida que ya es ajena a ésta…

Estuve en todos los lugares en los que se registra una vida…Cada cajón, cada libro, cada foto, cada carta manuscrita, cada trofeo, cada carpeta, cada caja,…Me invadió una extraña conciencia de su juventud, de la que sólo tenía información matizada por mis experiencias de la infancia. Una sensación de que había sido como yo soy ahora. La certeza que yo, que todos, seguiremos el mismo camino hacia un final, el que sea…

Pensar en todas esas cosas, no me pone triste. Esa casa, llena de una vida, me está diciendo que la vida es, en sí misma, urgente.

Y lo veo en las viejas fotografías con su moto, con sus amigos y sus sonrisas, en las comidas y acontecimientos familiares, conmigo de muy pequeña,  con Induráin (su ídolo)…Voy  guardando todas esas cosas y la casa se va quedando vacía.

 

Al final, todo se resume un primoroso espacio, recién pintado de un blanco radiante.  Está vacío pero, no hay que equivocarse, aquí aconteció una vida y aquí, se instalará otra u otras.

Y generarán más huellas vitales…

Mientras cierro la última caja, deseo que sean tan bellas como éstas…