Doma.

Se me resisten.

La primera semana, está siendo difícil.

Siento las suelas rígidas y las costuras laterales se están haciendo presentes en la zona lateral de mi pie. Lo he buscado en la red y es en el músculo flexor largo del dedo gordo y el musculo oponente del dedo meñique. Es decir, los dos lados…

En unos días, notaré que la piel del calzado se ablanda y mis pies dejan de gritar de alegría cuando me saco las albarcas. Justamente, es lo contrario lo que busco. Que llevarlas, sea como andar descalza…

Y cuando empieza la doma de albarcas / abarcas, empieza para mí el verano…

NB : Ses avarques son originarias de Menorca. Son las mejores.

Verano 2017 ( en unas horas…)

Mañana día 21 de junio, a las 6h y 24m, el verano de 2017 dirá: ¡Hola! Ya estoy aquí, aunque parezca que ya está instalado hace muchos días…

Mirando la fecha de caducidad del verano 2017, he visto que tenemos 93 días y 15 horas para consumirlo. Terminará el 22 de septiembre .

No olvidéis que, una vez abierto, hay que mantenerlo en un lugar fresco.

¡Feliz Verano!

Fotos de Unsplash de Pineapple Supply , Maarten Van Den Heuvel y Jez Timms

El Trío del Verano.

Hawi vino a casa hace dos años. Al año siguiente, la acompañó Sumi.

Con sus mínimos diez centímetros, me alegraban cada mañana, al salir por la puerta, y verlos con sus movimientos de cintura: un, dos, un, dos… Llegó el invierno y siguieron funcionando. Menos tiempo, con menos energía, pero la meteorología de Barcelona ha sido benévola y este año, no han pasado mucho frío… Todo iba bien hasta el día del viento…

La ventolera los hizo caer al suelo y se descompusieron en tres piezas. Los volvía a recomponer y Hawi, recupero el movimiento, de una forma más suave y, a veces, más arrítmica, pero siguió funcionando. Sumi, no. El muchachote, el más grande y más fuerte, se quedó paralizado. Algo se truncó, fatalmente, en el cargador de energía solar…

El sábado estuve en la tienda de la que provienen y vi a otra Hawi en una zona de Outlet. La he traído a casa. Hawi 2 se mueve enérgicamente y Hawi 1 , a su lado, parece más frágil, más delicada. Es de otro color, más morena y no tiene la misma expresión en su rostro. Aunque todas sean piezas de un mismo molde, hay un no sé qué que las hace diferentes.Lo más curioso es que me gusta más, la que está modelada por el tiempo…

Total, que ahora tengo un trío peculiar. La elegante, el quieto y la enérgica, a la que voy a darle una oportunidad. Los veré cuando salga de casa y serán “El Trío del Verano 2017”.

NB : Quedan ocho días para que llegue el verano!!! Ya!!!

Réquiem por el cuadro que ya no existe…

Llámalo “Arte efímero” para quedar bien, pero, en realidad, es un cuadro que se ha ido descomponiendo con el tiempo. Lo “pinté” (por decir algo, porque me dio por pegar cosas…) en el 2011 y tras seis años de vida, la gran obra de arte ha perdido muchos de sus elementos originales. Le ha dado el sol, el color ha perdido fuerza, se han caído estrellas, bolas de mimbre…Total, ha acabado en mi zona de “reciclaje” que es un espacio en el trastero donde tengo bastidores que, algún día, pienso repintar… Ya tengo overbooking en esa zona…

He recordado como era en su juventud y que le dediqué un post y le hice fotos…

Descanse en paz en el trastero.

Luna escurridiza.

Menos mal que se ha dejado fotografiar, porque ya me estaba mosqueando con sus intentos de no dejarse ver correctamente. La fase lunar que más me gusta, es la creciente y suelo estar atenta para dedicarle unas sesiones de relaxing cup of moon al anochecer, pero, últimamente, la tía se me escapaba. O había nubes, o bruma o yo no tenía mi cámara…

Y el otro día, por la tarde, un momento en el que no suelo mirar al cielo en su busca, me la encuentro allí. Camuflándose entre las nubes, pero…la he visto y…tenía la cámara a mi vera.

Ha habido intentos de fastidiarme la foto con algún #photobomber que otro, pero al final, lo he conseguido.

El huerto y la infusión de ajo.

 

Es un cajón de madera de nada, pero, de vez en cuando, requiere de mi atención. En ediciones pasadas, ante la novedad, mis crónicas sobre el huerto urbano, eran más frecuentes, pero, con el tiempo, me he ido acostumbrando a su presencia y no le hago tanto caso… Él lo nota y me da un toque: ¡Eoooo! ¡Estoy aquí! Esta vez, unas manchitas blancas en algunas de las hojas del perejil y en dos tomateras que no prosperaron, me alertaron de la presencia de pulgón, ácaros o cualquier bicho susceptible de ponerse tierno y darse el banquete del siglo con mi huerto.

Así que preparé la poción antiséptica-ecológica-preventiva que tan bien me ha funcionado en las dos últimas ocasiones de invasión: la infusión de ajo. Cinco cabezas, machadas en el mortero a conciencia. La “pasta de ajo” se coloca en un recipiente con un litro de agua. Tapado y en reposo durante 24h. Al día siguiente, lo calientas a fuego suave durante 20 minutos. Una vez la mezcla se ha enfriado, se cuela, se pasa al difusor y se rocía el huerto con la poción. Mejor, de tres a cinco días seguidos y al atardecer. Un experto me dijo que la solución se oxida y deja de ser eficiente si le da el sol…

El invento funciona, pero… estas fotos huelen a ajo que no veas…

¿Lo notáis?; -)

Otro #GastroRamo…

Tras mi experiencia con el #GastroRamo, estos días me han sorprendido con uno, de regalo, utilizando las plantas que había por aquí. Me ha gustado mucho…

 

Este #GastroRamo está formado por : romero, flor de perejil, buganvilla, pilistra y bambú.

Teniendo en cuenta que los tres últimos ingredientes no se comen, he dudado en clasificarlo como #GastroRamo o #RamoDeLoQueHeEncontradoPorAhí , pero como esta segunda etiqueta era muy larga , lo he ubicado en la cocina y así, ya le he conferido la cualidad de Gastro…

El cuadro se titula “Sal , Ajo y Aceite”.

De mi colección privada. ; – )

The Captain

The Captain me acompaña hace más de quince años. Es un oso de peluche simpático, vestido de aviador, que ganaron unos amigos en una tómbola de verano, en uno de esos puestos móviles, con escopetas de balines,  que se instalan en las Fiestas Mayores de los pueblos ( o se instalaban, que la cosa se va modernizando). Desde ese momento, es un acompañante fijo en mi coche.

El pobre Capitán, ya ha pasado por varios vehículos. Siempre insertado en una de las guanteras laterales, al lado de la puerta del copiloto, vigilando y cuidándome. Ha pasado calor, se ha tostado al sol, se ha visto cubierto de polvo y los años, como a mí, le han pasado factura.  Se le ha caído la cabeza, se le ha abierto la gorra, se le sale el relleno y las gafas se están desintegrando, pero… ahí está.

The Captain ya no sólo es un objeto emocional, que representa una vida, un camino de amistad y cariño, también es mi amuleto. Sin él, la carretera no es lo mismo…

Así que, aunque a partir de ahora vayamos a desplazarnos en otro coche , lo vamos a hacer juntos. Lo he restaurado bajo mínimos pero ya está en acción, en la guantera de la puerta del copiloto , esperándome…

 

 

Inspirado en La Alhambra.

Este anillo viene de Granada.

Pertenece a una colección de joyas en plata de ley con baño de oro.

Está inspirado en las decoraciones geométricas de madera de la Sala de Dos Hermanas del Palacio de los Leones de la Alhambra.

Gran inspiración. ¿A qué es bonito?

Aspidrista, pilistra o la planta de claustro.

Se llama Aspidistra o Pilistra pero, en mi casa, siempre la hemos llamado “planta de claustro”. Proviene de Japón y se empezó a cultivar en España en el S.XIX.

Estas plantas pueden llegar a alcanzar más de 100 años. Su crecimiento es de unas 5/6 hojas año, así que cuando veáis una bien frondosa, estáis ante un espécimen que ya tiene una edad…

Es una planta agradecida, a la que mientras no le dé el sol directo, puede sobrevivir en circunstancias de poco riego. Se utiliza como planta ornamental de interior y es habitual en claustros, conventos ( he leído que también la llaman la planta de las monjas) y patios.

Recuerdo que le regalaron un par de ellas a mi padre. Él las puso en unos maceteros enormes y las Aspidistras, aclimatadas a su nuevo hogar, fueron creciendo y haciéndose magníficas. Cuando me independicé, mi padre me regalo una de esas plantas. Está conmigo desde hace dos décadas. La he utilizado como planta de los deseos e, incluso, como árbol de navidad.

Mi planta de claustro está preciosa y es preciosa .Sus “hojas con peciolos muy largos, anchas, coriáceas, de color verde oscuro brillante”  están impregnadas de algo muy emocional…Una maravilla…