Homenaje a la querida y vieja camiseta .

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Usada y suave. Machacada después de tantos lavados. Flexible, adaptable y cómoda. El algodón tiene una textura única conseguida a base de mucho uso.

Es difícil que otra camiseta pueda reemplazar esa vieja amiga que conoce nuestras costuras más íntimas. Habrá otras, favoritas y especiales: por los lugares, por las manos que las dan, por lo que significan, por el color o esa medida exacta de ancho y de largo…pero hay una, sólo una, que tiene el papel de querida-y-vieja-camiseta .

Siempre está en nuestro armario, en nuestras noches, en nuestro descanso. Cuando es políticamente incorrecto, cuando estamos cómodos, en familia, recién duchados, como pijama, ….

Hacía días que no tenía noticias de ella. Se había escondido entre las prendas dobladas para poder tener un espacio de intimidad en esa vida incasable de cuerpo a lavadora. Pero la he visto y se le ha acabado la intimidad. La he desplegado y he podido sentir un tenue olor a suavizante, a ropa limpia. Me la he puesto con un deje de satsifacción.Las mangas me van largas y me gusta cogerlas con las manos , estirándolas aún más. Ha sido un gran reencuentro.

Mientras escribo, con mi camiseta de testigo, pienso en que voy a ser incapaz de tirarla nunca. Acumula una historia que me pertenece y de la que no quiero desprenderme.

Por eso, cuando sea el momento, pienso hacer un cuadro con ella .

He visto en IKEA ( sección marcos) un bastidor cuadrado, que permite «enmarcar» tela, consiguiendo cuadros muy efectivos. Cuando mi camiseta sea una reliquia casi transparente, cuando ya de tanto usarla se nos acabe el amor, entonces y sólo entonces, la clavaré en uno de esos marcos y la convertiré en una obra de arte … Juro solemnemente que no haré trapos con ella.

Y es que yo la adoro. Qué se le va a hacer.

 

NB : En Decosfera, explican cómo .

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He visto…

Cosas que he visto :

Un tejado muy vigilado.

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Macetas diversas en la calle.

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Flores amarillas con visitante.

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Arte Urbano en un pueblo del Alt Empordà.

Al verlo he pensado “Esto es lo que hay”.

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Nidos de golondrinas.

Arquitectura de alto nivel : con la forma exacta para que quepan las crías pero que sólo exista un acceso para un individuo de entrada y salida como protección del nido. Y teniendo en cuenta que esa bolsa de barro y paja está llena de golondrinitas, ¿cómo consiguen engancharla a la superficie y que no ceda? Leo que trabajan el barro con una vibración del pico para eliminar burbujas y crear una excepcional masa consistente y de máxima adherencia (como hacemos nosotros con el cemento).

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Con esos medios, reto a cualquier ser humano a hacer un nido de golondrina que no se caiga. ; – )

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NB : Y esta noche toca luna…

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Si yo tuviera una escoba…

El mundo de la escoba ha evolucionado mucho… Por lo menos, en lo que se refiere a su diseño exterior y ornamental porque en lo de la funcionalidad, sigue siendo lo mismo : un palo y un haz de esparto, de plástico o de partículas electromagnéticas X27.

Dicen que la primera estaba hecha de un tronco y ramas y que un iluminado, descubrió que con un movimiento de vaivén, conseguía arrastrar hojarasca y otras cosas…

Aunque me he dejado tentar por la eléctrica, con aspirador incorporado, siempre he tenido una escoba de las de siempre en mi armario de la limpieza. Esta de la que os hablo, es una escoba nueva. Tras una de esas tormentas que convierte en un barrizal la terraza de mi casa, dejé mi escoba típica ya para el arrastre… Era necesario reponerla, así que en un acto de compra impulsiva adquirí una moderna escoba con estampado “print” de leopardo.

La escoba era, cuanto menos, divertida…La dejé en el armario, colgada en la pared, hasta ese día en el que el carpintero vino a reparar unas molduritas y se fue, dejándome las molduritas preciosas y un montón de serrín en el suelo…Decidí barrer lo gordo, en vez de aspirar y así, como quien no quiere la cosa, me puse a la labor con mi escoba de leopardo.

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Me dio por canturrear mientras estaba a lo mío, cuando noté una extraña vibración en las manos. Dejé de cantar y de barrer y sostuve la escoba con atención… El palo vibraba…La solté, por si las moscas, y la dejé hacer en el suelo, donde se desplomó con su estampado print, tiesa y quietecita… Al recogerla de nuevo, la examiné con atención, buscando algún compartimento para pilas o una batería, no fuera a ser que funcionara por vibración para favorecer el movimiento de…escobar. El palo parecía hermético y nada alteraba aquella superficie pulida. No había compartimientos, ni ranuras, ni pestañas, …nada.

El serrín seguía amontonadito en el suelo así que seguí barriendo pero…aquella escoba de leopardo, inició de nuevo su vibración… No la solté. Todo lo contrario, la apreté con fuerza entre mis manos y entonces, sentí que las ondas llegaban al haz de esparto y empezaba a ondularse. En unos segundos, la escoba cobró vida.

La energía ondulante se transmitió por mis manos hacía todo mi cuerpo y me invadió una extraña excitación. Sin saber por qué, me pareció de lo más indicado, abrir las piernas y colocarme la escoba entre ellas. En ese momento, las vibraciones aumentaron a la vez que mi sonrojo…Confieso que lo primero que pensé ( si mi estado exaltado me permitía pensar algo) es que me había comprado una escoba-consolador y que el concepto “barrer” iba a adquirir otro significado. Me hubiese gustado que aquel artefacto se hubiese convertido en un gran juguete sexual. No hubiese estado nada mal pero…no. La naturaleza de aquel acto era otra.

Cuando me aposenté , a horcajadas, un algo invisible se amoldó a mi cuerpo . De no se sabe dónde, una estructura incorpórea tomó la forma de un sillín de motocicleta. Me encontraba cómodamente sentada , a la vez que la vibración se había convertido en un débil ronroneo…¿O un rugido?.

En ese momento, la decepción ante mi experiencia sexual frustrada con la escoba, fue sustituida por la expectación. Mi cuerpo se inclinó hacia el palo , atraído por una fuerza magnética invisible y me vi en posición Harry Potter. Lo único que me hacía diferente es que en vez de volar, mis pies estaban firmemente plantados a ambos lados de la escoba. – ¿Y qué?, pensé- ¿Qué debe pasar ahora?… Nadie me veía, estaba sola en una habitación vacía, recién pintada y con sus molduras restauradas…¿Por qué no intentar levantar los pies, a ver si me sostenía…en el aire?

Nadie vio como levantaba un pie, después el otro y después…aterrizaba con mi trasero en aquel suelo lleno de serrín.

La escoba no volaba.

Me levanté, sacudí mis pantalones negros del polvillo y me centré en recuperar la cordura, olvidar mi momento idiota y acabar con mis tareas de limpieza…Llevaba unos minutos barriendo cuando, la escoba volvió a vibrar. Y yo… me volví a montar en ella. Había algo, que no identificaba, que me atraía hacia el artilugio. De forma irremediable…

Volvió a materializarse aquel sillín ergonómico y allí estaba de nuevo : montada en la escoba leopardo , que rugía…

Moviéndome torpemente, sin levantar los pies del suelo, llegué hasta la puerta de casa y salí a la calle.

Vivo en una zona alejada de la ciudad y la avenida estaba desierta.

La escoba me obligó a encararme hacia la carretera. Acaricié el palo y aquello pareció acelerarse. De repente, mis extremidades inferiores dejaron de obedecerme y se convirtieron en parte de aquella estructura incorpórea. Empecé a correr, con la escoba entre las piernas, dando unas zancadas felinas, cada vez más amplias, cada vez más rápidas…

En unos minutos, había recorrido más de cincuenta kilómetros, llegando al pueblo vecino… Parada en la Calle Mayor, con la escoba y mi expresión de estupefacción, los vecinos me miraban con extrañeza. Me di cuenta que tenía el rostro lleno de insectos que se habían estrellado en mi cara, en mi carrera veloz con la escoba. Para que nadie viera mi “vuelta a casa”, me puse la escoba en el hombro y me dirigí a la entrada del pueblo. Una vez allí, volví a sentarme en la escoba , acaricié con más fuerza el palo y en menos de un par de minutos, estaba en delante de mi puerta .

La aceleración había sido infernal pero la adrenalina y la sensación de velocidad “mágica” me tenían en un estado de excitación total. Examiné mi cara en el espejo y me la lavé .¡Cuantos mosquitos!. La ropa que llevaba, se había desgarrado y los flecos de mi camisa y mis pantalones me daban un aspecto ridículo pero…¡Tenía una escoba que me permitía recorrer distancias kilométricas en segundos!…

Investigué en Internet y descubrí que había otros en mi misma situación. No todas las escobas del fabricante tenían esta característica pero, algunas, sí. Los elegidos habían formado un grupo de Escobards en el que se proveía de información a los novatos. Siguiendo sus instrucciones ,me compré un mono de motorista y un casco con print de leopardo y estudié las posibilidades de mi escoba.

escobardsAhora soy la propietaria de la empresa de Transporte Exprés “Pirula”. La más rápida del sector… Las cosas me van muy bien y, además, viajo muchísimo ( tengo la intención de no dejarme ningún lugar del planeta por conocer).

En estos últimos tiempos, he trabado una relación amistosa-pero-más con un Escobard print jirafa . Se puede desplazar, en vertical, a la altura que quiera y está trabajando , recopilando datos, en importantes investigaciones de fenómenos meteorológicos. Gracias a él, he mantenido más contacto con la Comunidad de Escobards ( cuando nos cruzamos por esos mundos, nos hacemos el saludo de la V,s) .

Los últimos mensajes del Grupo de Facebook alertan sobre un nuevo modelo de Escoba que los fabricantes pretenden sacar al mercado en los próximos meses. No sabemos qué propiedades poseerá pero…

Nos hemos propuesto alertar de esta circunstancia y a mí me ha tocado la misión de difusión .

Ahí va:

Atención : a partir del mes que viene, se van a comercializar escobas con estampado de vaca. Si las de leopardo son veloces y las de jirafa, van como cohetes…¿Cómo serán las propiedades mágicas del print vaca?…

Meditad vuestra decisión de compra. Ante la incertidumbre y hasta que no tengamos más datos, recomendamos no adquirirlas.

 Pasadlo a los que estén en riesgo de comprar una escoba el próximo mes.

 Más info : escobards@yahoo.com

Caretas

Caretas o cómo reciclar los envases.

No sólo por la filosofía de dar nueva vida a lo que vamos a tirar. En este caso, además se convierte en un juguete.

Genial packaging de galletas.

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Una cuchara.

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Mi madre siempre me decía que, nunca, jamás, utilizara otra cosa que la cuchara de madera para remover los guisos. A ella, se lo había dicho mi abuela y a mi abuela, su tatarabuela y así, hacia atrás, toda la cadena de mujeres de mi familia habían recibido ese consejo que, con el tiempo, se había convertido en una regla casi sagrada.

Nosotras, las mujeres Sazón, tenemos una característica diferencial que nos hace especiales: cocinamos muy bien.Tan magistralmente que, a lo largo de la historia, hemos conseguido embaucar a amantes, hacer claudicar a enemigos, hemos provocado guerras y , también , tratados de paz…

Nos dota de poder.

Por lo menos, eso nos han dicho siempre. Si eres una Sazón, desde la más tierna infancia has escuchado todas esas historias mientras en el horno, se iba tostando un pollo de corral al punto justito. Ese en el que la piel esta doradita y crujiente y la carne blanquita, sedosa, melosa…Nosotras oímos “Juliana” y no pensamos en una mujer…Pensamos en el corte de las verduritas en tiras de 3 a 5 centímetros de largo por 1 a 3 milímetros de grueso…

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Todas recibimos un gran regalo en nuestro catorceavo cumpleaños: una fantástica cuchara de madera de boj con nuestro nombre grabado en su mango de una longitud extra-large . Además de ser más larga de lo habitual, la cuchara es más plana que cóncava. Casi que la podríamos llamar pala, pero tampoco…Es la cuchara de las Sazón.

No es una herramienta mágica. Nunca he conseguido nada especial con mi cuchara .Es simple madera de boj y años de aprendizaje y consolidación de conocimientos gastronómicos de generación en generación. Hasta ahora, ninguna de nosotras ha fallado: cocinamos muy bien y cada una, tiene su cuchara. Bueno, vamos a decir que en tiempo presente, esto no es del todo cierto…. Hay una de las Sazón que no tiene su cuchara.Y, claro, si alguien de la familia estaba predestinada a perder la cuchara , esa era yo.

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Lo que es cocinar, se me da fenomenal. Mis amigos me llaman Manos de Ángel pero en lo que al orden y concierto se refiere, soy un desastre total. Cuando acabo mis suculentos platos, mi cocina parece arrasada por un huracán. Tardo más en recoger lo que ha dado de sí mi proceso creativo en la cocina que en ejecutar las recetas…Es por eso que acabo molida cuando en la mesa hay más de diez personas : si algo tenemos las Sazón es que no nos vamos a dormir si la cocina ( y la correspondiente cuchara de boj) no reluce como los chorros del oro.

Mi desgracia ocurrió en la mudanza. Después de muchos meses de espera, me habían entregado mi pisito , con cocina hecha a media, en un pueblo a unos kilómetros de la ciudad. Los nuevos inquilinos de alquiler que dejaba, me habían pedido avanzar la fecha de entrada en el piso. ¿Por qué no? –pensé. Me instalaría antes en mi nueva casa… Yupi!

Maldita la hora. De repente, tuve que empaquetar toda “mi vida” (incluida la cuchara de boj de las Sazón) en unas pocas horas y con menos cajas de las que hubiese necesitado y si yo ya tengo un problema organizativo de base, sólo me falto la urgencia y el escaso material de apoyo, para que mi mudanza y mis paquetes fueran un verdadero caos. La montaña de bolsas de basura, con los objetos frágiles envueltos en papel de periódico en su interior y cerradas con cinta aislante, era un claro reflejo de mi sentido de la organización.

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Sólo recuerdo que envolví la cuchara en un paño de cocina de los de rizo ( para que estuviera bien protegida) y la metí en una de esas bolsas negras . Sé que la marqué con una cruz, con la cinta aislante roja pero…nunca más volví a ver la bolsa ni su contenido.

La noticia fue recibida con gran consternación por parte de mi madre, mi abuela, mi tía y mis dos primas. El boj era seleccionado por un ebanista del pueblo y lo hacía en la noche del día de nuestro nacimiento. El carpintero, evidentemente, no guardaba restos de reserva de aquellas maderas: según la tradición sólo se podía crear una única cuchara…

Mi madre, a la que el apellido Sazón le pesó menos que el amor maternal, siguió queriéndome igual pero el resto de las mujeres de la familia me retiraron la palabra. Desesperada, me dediqué a buscar la cuchara de boj que más se asemejara a la nuestra, ya no por las Sazón si no por mí misma. Mis platos no eran lo mismo si no los removía y achuchaba con mi cuchara de madera…

Pero, ahora, algo ha cambiado. Tengo una nueva cuchara de boj!

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Hace un mes, paseando por un mercadillo de frutas y verduras, me topé con una parada llena de objetos de madera para la cocina: tenedores, cucharas, boles, morteros, ollas, platos…Un hombre anciano, estaba sentado en medio del tenderete, mientras sus manos trabajaban la madera en lo que parecía: ¡Una cuchara! Iba a empezar a tallar la madera de la cazoleta cuando lo interrumpí y le pregunté si podía hacer la cuchara un poquito más plana. El hombre sonrió y me hizo un signo de afirmación con la cabeza. Mientras continuaba su trabajo me preguntó: ¿Estás casada? Y yo le contesté, para darle conversación y agradecerle su dedicación exclusiva, que no había tenido mucha suerte y que el amor se me escapaba de las manos cada dos por tres.

La segunda pregunta se refería a mi trabajo. Le expliqué la verdad: aunque siempre había querido ser cocinera, no había pasado de ayudante rasa en restaurantes de gran prestigio. Casi había acabado cuando me planteó la tercera cuestión que se refería a la forma de la cuchara. Le expliqué la historia de mi familia y lo dolida que estaba con su comportamiento por mi extravío involuntario. Me habían apartado de su vida social de forma fulminante…

Al cabo de un rato, me entregó una cuchara que casi, casi, podía haber pasado por la mía original. Lo único que faltaba era grabar mi nombre en la madera. Alentada por la buena disposición del anciano, se lo pedí con amabilidad. Me respondió que sí, que lo haría pero que al grabar mi nombre, se activaría su magia. Al oír su cháchara sobre sus poderes mágicos, me arrepentí de habérselo pedido pero, no pude ni quise pararlo cuando las letras empezaron a aparecer en la madera.

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Cuando me iba, el hombre se levantó de la silla y puso su mano en mi hombro. Acercó su rostro arrugado y me susurró: la magia está en las tres preguntas.

De vuelta a casa, coloqué la cuchara en el bote que le tocaba, cerca de los fogones, preparada para actuar. Intenté recordar qué me había preguntado el anciano : Si estaba casada, en qué trabajaba y por qué quería una cuchara con aquella forma…Pensé en las preguntas y las respuestas y después, miré la cuchara. La observé detenidamente. La volví a mirar. ¿Qué magia ni qué ocho cuartos? Era una cuchara bonita, con mi nombre…y casi, casi, como la de las Sazón.

La primera pregunta tuvo su respuesta mágica, unos días después. Tengo un amigo que es muy, muy amigo. Tanto, tanto, tanto, que no me he atrevido nunca a decirle que estoy locamente enamorada de él. Prefiero optar a su amistad que a no tenerlo en mi vida. Disimulo cuando me explica sus últimas aventuras amorosas y aparento normalidad aunque me muero por dentro. Lo invité a cenar para probar mi cuchara nuevo cómo había hecho cientos de veces, pero ese día, tras degustar una deliciosa crema de coco con filamentos de miel crujiente y nieve de cacao puro, me clavó su mirada profunda y me confesó su amor, inmenso, acumulado a lo largo de los años…Estamos planeando nuestra boda que, deberemos aplazar unos meses porque…¡He conseguido trabajo como Chef en el afamado “Maison Le Ciciricot”! Sí, ya sé que estáis pensando. Era la segunda pregunta.

Debía acudir a la entrevista de selección con una de mis mejores recetas. Así que con mi cuchara nueva, preparé una lasaña natural de calabaza y verduritas con una suave compota de manzana gratinada que me llevó directa al puesto de finalista y , tras la recreación del postre sublime del día en el que él me declaró su amor, conseguí el puesto de trabajo. ¡Aún no me lo creo!

Con estos dos hechos prodigiosos, se me dan las respuestas mágicas a las preguntas que me formuló el señor de las cucharas pero estoy algo desconcertada con la tercera. Sólo recuerdo que le expliqué lo molesta que estaba, sobre todo con mis primas por el vacío familiar al que me estaban sometiendo ya que sólo por afinidad generacional me debían haber comprendido… Su actitud me ha revelado su verdadera personalidad: son unas brujas. Se han enterado de mi nuevo trabajo en el prestigioso “Maison Le Ciciricot” y me han llamado para cotillear. He disfrutado tanto, pasándoles mi condición de Chef profesional por delante de las narices, que creo que bien pueda ser la respuesta mágica a la tercera pregunta. Están muertas de envidia: todas las mujeres Sazón queremos ser cocineras y lo mío, es…un éxito sin precedentes. Toma ya!

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Las he invitado a cenar… Para hablar y para limar asperezas…

He encontrado una receta sorprendente: una ensalada de tréboles, endivia y canónigos, con cebolla caramelizada y semillas de beleño. No sé cómo conozco los efectos del beleño pero sé que la ingestión de más de 150 semillas por adulto puede ocasionar la muerte. Y que produce dolor de cabeza, embriaguez, retención de orina y espasmos de los músculos de la mandíbula.

Mi ensalada no lleva más de 150 semillas , me he ocupado de medir la dosis con exactitud para que no haya peligro de alergias o…algún riesgo vital. Aunque tenga efectos secundarios, el plato es delicioso. Qué buena pinta tiene! Yo no la probaré porque no me gusta el beleño…

¿Qué como lo sé? Ni idea.  Tengo la certeza absoluta aunque no lo haya catado nunca. Es un poco raro, sí. Lo admito pero ¿qué más dará que coma o no de ese plato?… Me debo concentrar. Mi ensalada debe quedar perfecta. A ver, las semillitas. Pongo 200 … ¿O las he puesto ya? … Mira, no lo sé. …

Soy tan despistada y tan, tan desorganizada que hasta perdí la cuchara de las Sazón, en una simple mudanza.- Mientras,  colmo la ensalada de semillas de  beleño…

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NB: Cuadro (colgado ya en mi cocina ) con cuchara de boj artesana. #DIY

Píldoras .

 

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Una escultura en Bondi, Australia. Del artista David McCracken.

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Foto de William Patino

El concepto, más sencillo imposible: unas escaleras de aluminio …que te llevan al cielo.

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Sculpture by the Sea

Foto de Paul Davis

La idea del fotógrafo ErAn Croitoru es dar una vida distinta a objetos que nos rodean.

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Unas torres eléctricas, por fin en libertad.

Cameras on Vacation

O unas cámaras de fotos que se toman unas vacaciones…

Más en: Animated Photography

 

Una píldora de street art de nivel. La artista , Marina Zumi en Alemania.

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Un edificio gris, convertido en una colorista colmena. Muy metafórico…

Honeycomb for life

 

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Una de esas mentes brillantes que transforma objetos desechados en cosas bonitas.

De la artista checa Veronika Richterová .

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Preciosas plantas . Perdón, preciosas botellas de plástico que hemos tirado…

Fotos de  Michal Cihlář

 

Eau de Tapa.

Una de las delicias gastronómicas que ofrece nuestro país es el ritual del tapeo.

Rito, porque seguro que para cada uno de vosotros , tiene una serie de pautas imprescindibles ( que se repiten invariablemente bajo unas normas estrictas -Wikipedia dixit) . Por ejemplo, aperitivo del domingo, con solecito tibio, prensa en mano y el día por delante. Ubicación en barra, cervecita fría y calamares a la romana ( por ejemplo) . Normalmente, conocemos los lugares a los que ir, el momento idóneo, las tapas típicas ( esas que en ese lugar concreto, las bordan) del lugar en el que vivimos. Debo decir, por eso, que el lugar donde yo más he disfrutado de las tapas (sin lugar a dudas) fue en San Sebastián aunque…el itinerario sevillano tampoco lo puedo olvidar… ¡Qué delicia… todo!.

Con los años, me he vuelto más tapaísta y me gusta más una buena ruta de buenas tapas que una de esas comidas de mantel ( entaular-se, que decimos por aquí). Me diréis : es diferente. Sí, lo sé, pero si me das a elegir ( porque voy a una isla desierta en la que sólo habrá un lugar dónde comer a elegir entre tapeo o comida formal ( 2 platos y postre)) me quedo con las tapas o la versión del pica-pica…

Todo en la vida, por eso, tiene una cara amarga. La B. ¿Quieres tapas? Pues toma tapas , huele a tapas y no te olvides de las tapas nunca más… Hablo del Eau de Tapa. Ese olor corpóreo, con efluvios de fritanga que se te pega ( literalmente) a la ropa, a la piel , al cabello…Que te acompaña a donde vayas, con persistencia.

Si hay terraza, no hay problema. Si la cocina tiene un buen sistema de extracción, no hay problema pero…¿Qué hay de esos locales que , pintorescos, son los reyes en lo de la tapa pero no en lo de los humos?…

A mí me ha hecho desarrollar un extraño tipo de conducta :  si sé el lugar al que voy a tapear, elijo una ropa concreta: la de las tapas. Prendas que no me importe contaminar ( estrenos, ni pensarlo) y que van directas al cesto de la ropa sucia, nada más entrar por la puerta de casa. Otra cosa ya, es arreglar lo de la piel y el pelo : puedes entrar en uno de estos locales con una melena brillante y frondosa ( y fresca) y salir con un pelo grasiento, chafadito y aromatizado a una de bravas…

Se entiende que hay negocios a los que le va mal una inversión en estos menesteres , otros anclados en una forma de hacer las cosas más primitiva ( les da igual lo de la fritanga), otros que ni la notan, otros que creen que cambiando los detalles, se pueden cargar lo que tiene el local de tradicional y característico… Sea por las razones que sea , ultimamente me estoy sobresaturando de la dichosa Eau de Tapa.

No sé si los excelentes choricitos a la sidra o las anchoítas a la vinagreta de módena, podrán hacerme olvidar lo de este mediodía. Las tapas, divinas. El Eau de Tapa, potente como sólo el mejor de los perfumes puede serlo…

Tota la tarde presente. En todos.

Ha sido necesaria ducha de descontaminación. ; – )

 

 

 

Micros.

El mono de trabajo.

Hoy ha sido un día especialmente duro. Tengo ganas de llegar a casa y sacarme la ropa de trabajo. Cuando la cuelgo, en el perchero que hay en la entrada, siento que me libero de toda la tensión de la jornada…

El peor momento, sin duda, el de ese niño que iba a cruzar con el semáforo en rojo, mientras la madre despistada parloteaba con una vecina…Ha costado desviarlo. Menos mal que una mariposa azul ha venido a ayudarme…

Sutil.

Cuando me has dicho que eligiera la puerta correcta al llegar, con esa voz tan profunda y tan seria… No sé. Me ha parecido un juego apasionante, incluso erótico. Seguir tus instrucciones al pie de la letra, vestirme con ese vestido concreto,  ir a esa calle, entrar en ese edificio y buscar la puerta correcta…

Admito que me lo has puesto fácil.

El abrazo

Esa ola que te abraza y te gira, te desorienta, se mete por las orejas y los orificios de la nariz. Es la ola que te pilla debajo. Esa que no aciertas a torear, a la que te lanzas antes de tiempo o la que te sacude después.

Cierra la boca y aguanta la respiración. Esta ola te quiere abrazar…

Una pareja fogosa

He conocido a una pareja fogosa. Muy, muy picante…Los he visto en la cocina. Muy juntos…

Lo suyo, es un amor interracial, sin complejos. Que nadie opine de ese color tan diferente. ¿Y qué? A ellos, a los enamorados, les importa un par de pimientos…

Micro final : Adiós!

Un gran * .gif… ; – )

 

A 300 km.

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Tras Jardins de Menorca” un cuadro hecho con ramas que el mar fue depositando en una calita de Menorca, ahora llega “ A 300 Km”.

Jardins es para ella. A 300 km es para él. Cuadros con emoción…

De entre todas las piezas orgánicas que el Mediterráneo regaló a esta pareja de buscadores de tesoros, este trozo de madera curtida por el sol, la sal y el agua destacaba especialmente.

Cada año, recalan en esa tierra familiar de la que descienden. Saben dónde está el paraíso. Exactamente, a 300 km de su casa.

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A 300 km de Ciutadella, con el mar Mediterráneo de por medio…

He elegido un bastidor rectangular que he pintado con pintura de pizarra. Con un rotulador permanente, he consignado la distancia. Los 300 km. Claros y concisos. Después, he barnizado la pieza con un producto con base agua (viene del mar…) y la he pegado en el bastidor.

Una estrella de mar (natural) y…

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… tizas. Esta obra viene con una caja con tizas.

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La idea es que el bastidor pueda servir de pizarra.

Para anotar la fecha en la que uno se va hacia Ciutadella , una cita importante o…la lista de la compra ( por ser versátil).

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Con un paño húmedo, el cuadro vuelve a ser el “A 300 Km” original.

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Lo emocionante de estas propuestas, no es tanto el resultado pictórico final como la historia que encierran en sí mismas. Para que cobren vida, tienen que existir unos buscadores de tesoros y esos momentos en una calita de Menorca.

A 300 km de nada…

NB : Espero que te guste, Pere.

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Píldoras ( variadísimas)

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El escultor Tobbe Malm consigue transmitir sentimientos

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Impresiona la ternura que se puede conseguir de un tornillo.

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Una forma preciosa de darle la vuelta a uno de los objetos decorativos más horrendos que conozco ( ornamentas y/o cabezas de animal-jabalí,toro,etc.-). Del estudio italiano Elkebana.

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Un intervención con Lego de Jan Wormann. Puro Street Art.

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Una bolsa con posibilidades. Es de la tienda Springfield . La he encontrado en dos DIY . Puro reciclaje artístico.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA De Littlefew.

bolsa1De mummyandannie.

Se me ocurre que las bolsas de Natura, tienen muchas posibilidades.

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Hace un par de años, hicieron una con este lema en todos los idiomas. Creo que la tengo en algún cajón…

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Para acabar estas dosis de píldoras de hoy, Humor Tonto para Gente Inteligente de Humortonto.com

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Mi preferida :

tirita

Y mira que es tonto, tonto… ; – )