Eau de Tapa.

Una de las delicias gastronómicas que ofrece nuestro país es el ritual del tapeo.

Rito, porque seguro que para cada uno de vosotros , tiene una serie de pautas imprescindibles ( que se repiten invariablemente bajo unas normas estrictas -Wikipedia dixit) . Por ejemplo, aperitivo del domingo, con solecito tibio, prensa en mano y el día por delante. Ubicación en barra, cervecita fría y calamares a la romana ( por ejemplo) . Normalmente, conocemos los lugares a los que ir, el momento idóneo, las tapas típicas ( esas que en ese lugar concreto, las bordan) del lugar en el que vivimos. Debo decir, por eso, que el lugar donde yo más he disfrutado de las tapas (sin lugar a dudas) fue en San Sebastián aunque…el itinerario sevillano tampoco lo puedo olvidar… ¡Qué delicia… todo!.

Con los años, me he vuelto más tapaísta y me gusta más una buena ruta de buenas tapas que una de esas comidas de mantel ( entaular-se, que decimos por aquí). Me diréis : es diferente. Sí, lo sé, pero si me das a elegir ( porque voy a una isla desierta en la que sólo habrá un lugar dónde comer a elegir entre tapeo o comida formal ( 2 platos y postre)) me quedo con las tapas o la versión del pica-pica…

Todo en la vida, por eso, tiene una cara amarga. La B. ¿Quieres tapas? Pues toma tapas , huele a tapas y no te olvides de las tapas nunca más… Hablo del Eau de Tapa. Ese olor corpóreo, con efluvios de fritanga que se te pega ( literalmente) a la ropa, a la piel , al cabello…Que te acompaña a donde vayas, con persistencia.

Si hay terraza, no hay problema. Si la cocina tiene un buen sistema de extracción, no hay problema pero…¿Qué hay de esos locales que , pintorescos, son los reyes en lo de la tapa pero no en lo de los humos?…

A mí me ha hecho desarrollar un extraño tipo de conducta :  si sé el lugar al que voy a tapear, elijo una ropa concreta: la de las tapas. Prendas que no me importe contaminar ( estrenos, ni pensarlo) y que van directas al cesto de la ropa sucia, nada más entrar por la puerta de casa. Otra cosa ya, es arreglar lo de la piel y el pelo : puedes entrar en uno de estos locales con una melena brillante y frondosa ( y fresca) y salir con un pelo grasiento, chafadito y aromatizado a una de bravas…

Se entiende que hay negocios a los que le va mal una inversión en estos menesteres , otros anclados en una forma de hacer las cosas más primitiva ( les da igual lo de la fritanga), otros que ni la notan, otros que creen que cambiando los detalles, se pueden cargar lo que tiene el local de tradicional y característico… Sea por las razones que sea , ultimamente me estoy sobresaturando de la dichosa Eau de Tapa.

No sé si los excelentes choricitos a la sidra o las anchoítas a la vinagreta de módena, podrán hacerme olvidar lo de este mediodía. Las tapas, divinas. El Eau de Tapa, potente como sólo el mejor de los perfumes puede serlo…

Tota la tarde presente. En todos.

Ha sido necesaria ducha de descontaminación. ; – )

 

 

 

Eau de Tapa.

Una de las delicias gastronómicas que ofrece nuestro país es el ritual del tapeo.

Rito, porque seguro que para cada uno de vosotros , tiene una serie de pautas imprescindibles ( que se repiten invariablemente bajo unas normas estrictas -Wikipedia dixit) . Por ejemplo, aperitivo del domingo, con solecito tibio, prensa en mano y el día por delante. Ubicación en barra, cervecita fría y calamares a la romana ( por ejemplo) . Normalmente, conocemos los lugares a los que ir, el momento idóneo, las tapas típicas ( esas que en ese lugar concreto, las bordan) del lugar en el que vivimos. Debo decir, por eso, que el lugar donde yo más he disfrutado de las tapas (sin lugar a dudas) fue en San Sebastián aunque…el itinerario sevillano tampoco lo puedo olvidar… ¡Qué delicia… todo!.

Con los años, me he vuelto más tapaísta y me gusta más una buena ruta de buenas tapas que una de esas comidas de mantel ( entaular-se, que decimos por aquí). Me diréis : es diferente. Sí, lo sé, pero si me das a elegir ( porque voy a una isla desierta en la que sólo habrá un lugar dónde comer a elegir entre tapeo o comida formal ( 2 platos y postre)) me quedo con las tapas o la versión del pica-pica…

Todo en la vida, por eso, tiene una cara amarga. La B. ¿Quieres tapas? Pues toma tapas , huele a tapas y no te olvides de las tapas nunca más… Hablo del Eau de Tapa. Ese olor corpóreo, con efluvios de fritanga que se te pega ( literalmente) a la ropa, a la piel , al cabello…Que te acompaña a donde vayas, con persistencia.

Si hay terraza, no hay problema. Si la cocina tiene un buen sistema de extracción, no hay problema pero…¿Qué hay de esos locales que , pintorescos, son los reyes en lo de la tapa pero no en lo de los humos?…

A mí me ha hecho desarrollar un extraño tipo de conducta :  si sé el lugar al que voy a tapear, elijo una ropa concreta: la de las tapas. Prendas que no me importe contaminar ( estrenos, ni pensarlo) y que van directas al cesto de la ropa sucia, nada más entrar por la puerta de casa. Otra cosa ya, es arreglar lo de la piel y el pelo : puedes entrar en uno de estos locales con una melena brillante y frondosa ( y fresca) y salir con un pelo grasiento, chafadito y aromatizado a una de bravas…

Se entiende que hay negocios a los que le va mal una inversión en estos menesteres , otros anclados en una forma de hacer las cosas más primitiva ( les da igual lo de la fritanga), otros que ni la notan, otros que creen que cambiando los detalles, se pueden cargar lo que tiene el local de tradicional y característico… Sea por las razones que sea , ultimamente me estoy sobresaturando de la dichosa Eau de Tapa.

No sé si los excelentes choricitos a la sidra o las anchoítas a la vinagreta de módena, podrán hacerme olvidar lo de este mediodía. Las tapas, divinas. El Eau de Tapa, potente como sólo el mejor de los perfumes puede serlo…

Tota la tarde presente.

En todos.

Ha sido necesaria ducha de descontaminación. ; – )