Con “ a fuego lento” me refiero a esos platos a los que tienes que dedicar tiempo y cariño. De los que requieren de una preparación, de una elaboración cuidada y sobre todo … esos que sólo te salen cuando tienes ganas de hacerlos.
Ya no me refiero al tiempo –que cada uno tiene su disponibilidad -sino a la predisposición de tu mente a realizar el plato, a ejercer todos los actos de la cocina. Uno a uno. Y , si puedes, disfrutando en el intento. Si no estás ahí, en la cocina en cuerpo y alma, es posible que lo que salga sea un churro. Más o menos comestible, pero un churro. La concentración, como en muchos deportes, es vital para que todos los ingredientes armonicen, se unan o diluyan, se equilibren y sepan a gloria .
Photo by Annie Spratt on Unsplash
Así que , como el día lo ha permitido, me he adentrado en el mundo del “ a fuego lento”.Como flotaba la inspiración en mi cocina, lo primero que he hecho es ponerme los cascos inalámbricos que me han regalado ( Wow!) y poner mi lista «Pils Vintage» con esas canciones que me han gustado siempre y antes. Después, ya acompañada por Kyle Eastwood & Diana King y su versión de Why can’t we live together,he empezado a preparar todos los ingredientes . Los he dispuesto en boles y he ubicado en el lugar adecuado, las especias y los básicos (aceite, sal, pimienta..). Cuando todo ha estado preparado, he iniciado el ritual de la receta: saltear, sofreír…. Cada cosa a su tiempo y en el lugar que yo creo que le corresponde. Entonces, el aroma ya ha empezado a esparcirse y algo me ha dicho que íbamos bien.
En estado de máxima concentración, he continuado todo el proceso hasta dejar mi reluciente olla en estado de “chup-chup”. A fuego lento… Sin querer, en el proceso, he ido hiriendo la sensibilidad musical de mi entorno, cantando emocionada…Puede ser que vociferando sin afinación, lo admito.
Photo by Jason Rosewell on Unsplash
En esta fase, ya me había aventurado a la prueba de la cuchara de palo , y-realmente- empezaba a sentir orgullo por lo que se cocía allí dentro.“Chup-chup”…
Mientras mi guiso seguía a lo suyo, he recogido todos los utensilios. He limpiado y ordenado y todo ha salido bien . Ágil. Coordinado.Hay veces, que haciendo el mismo plato, dejo la cocina totalmente arrasada a mi alrededor. Abro mil armarios, busco lo que me falta para seguir, y se me amontonan los cacharros a cada paso que doy. Esta fase de “recogida” es , en esos momentos, muy penosa. En cambio, en otras ocasiones, hasta eso se convierte en una tarea sencilla. Hoy, ha sido así. Mi cocina lucía primorosa y mi receta cobraba vida, lentamente.
Ahora, reposa. Es uno de esos platos que se merecen que el tiempo los perfeccione y lo dejaré, a fuego apagado, para que descanse con el calor que aún emana.
He acabado mi sesión cocinera-DJ, viniéndome arriba con One de Mary J Blige & U2
Cecilio Ceres había sido encontrado muerto en su despacho y reclamaban su presencia en el lugar del suceso.
El Profesor Cecilio Ceres era un reconocido musicólogo, famoso conferenciante internacional, e investigador de renombre. El hombre había muerto, tapándose las orejas, con un gesto de terror en el rostro. Lo habían encontrado arrodillado, delante de un diván freudiano… Nada hacía pensar que la muerte no fuera por causas naturales pero, la notoriedad del personaje y las extrañas circunstancias, habían activado el código rojo en la Brigada de Homicidios.
Seren examinó concienzudamente la escena del crimen. Su nombre completo, Serindipity García, describía a la perfección su habilidad. Era un experto en hallazgos afortunados que ayudaban a resolver los casos.Revisó todo papel que encontró, mientras su mente procesaba datos fortuitos .Fue entonces cuando un nombre se hizo evidente: Pola. Se repetía con asiduidad en las entradas de la agenda del profesor.
Oyó el click familiar en su cabeza, que le indicaba que tenía una pista y se concentró en Pola. Encontró un abultado expediente, con las transcripciones de entrevistas, fotografías de Pola, Cd’s de diferentes estilos musicales y un pequeño cuaderno en el que el profesor estaba escribiendo un ensayo : El poder de la música : aquellas canciones.
Apola Calíope ( alias Pola), 32 años. Mujer. Licenciada en Bellas Artes.
Acudió a la consulta, diciendo que había canciones que la dominaban y la obligaban a hacer cosas. El profesor, había subrayado la frase : «las canciones me poseen». Tras derivarla a un psiquiatra amigo, la paciente volvió a visitarlo con un diagnóstico de normalidad y una efusiva recomendación de su colega para que prestara atención al caso.
El primer día de sesión ,Pola le explicó al profesor que si escuchaba Love is in the air, se enamoraba de quien ella eligiera , en sentido bidireccional. Lo hacía “conectándose” con la canción. ¿Love is in the air? A Seren le impactó aquella mujer y su extraña locura e, incluso, sintió compasión por la muchacha de ojos castaños y tristes pero… la investigación de Celestino Ceres y sus primeras conclusiones le dejaron estupefacto: el profesor explicaba detalladamente los factores neurológicos que podían favorecer esa extraña transmisión de energía y describía varias pruebas empíricas en las que Pola, con Love is in the air, consiguió actuar de Cupido de forma dirigida. La comprobación de más de 25 enamoramientos intencionados, confirmaron que Pola era especial.
El problema, según consignaba el erudito, residía en que Pola no sabía que canciones la poseían, cuales activaban sus poderes especiales y, tampoco, en qué consistían esos poderes. Love is in the air, había sido un hallazgo fortuito y sólo se había producido otra posesión con You are the sunshine of my life , canción que hacía que Pola brillara y repartiera luz. El profesor describía profusamente el “estado de paz” que se sentía si se estaba cerca de Pola cuando irradiaba la luz… En este punto de la lectura, Seren ya empezaba a sospechar que el eminente Profesor Celestino Ceres estaba tan loco como la tal Pola. ¿Qué una canción te posee ¿ ¿Qué tontería era esa? ¿Amor?, ¿Luz?, ¿Paz?…
Estuvo a punto de abandonar el expediente pero la curiosidad pudo con él y se llevó toda la documentación a su casa para continuar con la investigación.El profesor , con una fe absoluta hacia Pola, ideó un sistema para identificar las canciones que funcionaban y las que no. Durante meses, escucharon canciones.Miles, millones de canciones.
No hicieron grandes avances y sólo consiguieron identificar que con Think de Aretha Franklin, Pola podía desparecer si conectaba justo en el momento en el que la canción atacaba el estribillo del Freedom. ¿Desaparecer? Locura musical. Muy locos los dos, paciente y terapeuta…
Se hizo de día y se preparó para asistir a la reunión de la Brigada, cuando sintió el click serendípico : “Rolling Stones”. En la última entrada del ensayo del profesor describía una sesión con canciones del grupo para la siguiente sesión con Pola. No había fecha consignada y no sabía si se había producido, pero pensó en comprobar unos detalles…Pasó por la consulta del profesor y pidió la cinta de vídeo de seguridad del edificio. Después, entró en la sala donde se hacían las sesiones y miró el anticuado reproductor de CD’s. La funda que había sobre el aparato, era de uno de los trabajos de los Rolling : Let it Bleed. La pista en la que se había parado era la número 7, por lo que supuso que era la número 6 la última canción que habían escuchado entera. Miró la carátula del CD y apuntó el título: Midnight Rambler.
Ya en su despacho, visionó la cinta y vio la figura de Pola adentrándose en el ascensor. La hora de entrada de la mujer y la supuesta hora de la muerte del profesor parecían coincidir. Tecleó en su ordenador el título de la canción de los Rolling y descubrió que explicaba la historia de un asesino, el estrangulador de Boston…Y entonces… casi pudo ver a Pola, estirándose en el diván y colocándose los auriculares. Al profesor pasando las canciones, con el mando a distancia, mientras ella negaba con la cabeza y, finalmente, el cambio en la rigidez de su cuerpo cuando Midnight Rambler empezó a sonar, la mirada brillante y febril, aquella extraña sonrisa en la cara de Pola… El profesor Cecilio Ceres, muriéndose mientras la canción le iba taladrando el cerebro y a Pola la poseía la canción y la conectaba con la muerte.
La culpable era ella. Se lo decía el click.
La detención fue rápida y limpia. Interrogó a Pola para saber cómo había asesinado al profesor, pero la chica se limitó a decirle que las canciones la poseían y que ella no sabía ni qué canción lo haría ni que es lo que pasaría si encontraban una con la que conectara. Lloró por el profesor y confesó que había sido ella la culpable de su muerte. Le pidió que la ayudara, le rogó que buscara a alguien que pudiera solucionar su problema pero Seren, tras obtener la confesión le dijo que intentaría interceder para que la internaran en un centro psiquiátrico. Fue ese el momento en que Pola pareció rehacerse . Dejó de llorar y su mirada se endureció y le preguntó, directamente, si Seren la creía. Y , él, incapaz de mentir ante el escrutinio de esos ojos , le dijo la verdad : Pola, creo que no estás bien. Las canciones no pueden poseerte. Necesitas ayuda.
Fue la última vez que vio a Pola.
Tras acabar el informe y el papeleo, Seren se dirigía hacia los calabozos para hablar con ella antes de ser llevada ante el juez , cuando oyó a uno de los Agentes comentar que “había dejado que la chica de los ojos marrones se quedará el iPod”. Click.
¿Pola con acceso a las canciones?
Corrió hacia la celda.
El iPod estaba en el suelo y allí no había nadie.
Nadie.
Tembló al recoger el reproductor de mp3 y se estremeció al ponerse los auriculares: la potente voz de Aretha Franklin cantando Think, reverberó en sus oídos.
Se cultiva hace más de 2.500 años. Ya era conocida por persas, griegos y romanos, pero…en mi huerto urbano, no tenemos éxito con esta verdura milenaria. En experiencias pasadas, o se han espigado, o han florecido o se han quedado pachuchas y marchitas…
Con esta tenía esperanzas. Desde que la plantas al momento de cosecha, pasan de 20 a 65 días… La mía, ya ha superado con creces ese límite y, la verdad, no se ve una lechuga cosechable. Verde, bonita, pero, cosechable no…
El eje espacio -tiempo es diferente en el huerto. Habrá alguna anomalía cuántica en ese pequeño cajón de tierra porque pasan los días y la lechuga no se espiga, no florece, no se marchita y tampoco madura…
Le voy a dar quince días más, bajo estricta vigilancia y después, esté como esté, se va a convertir en una verde y bonita mini-ensalada…
Lo descubrí por casualidad en el Rastro de Madrid. Lo que no se encuentra allí, no se encuentra en ningún sitio. Incluso lo mágico…
Me pareció un calendario sofisticado y muy original hasta que me di cuenta que destruía los días pasados. Cuando pasaban por el triturador de papel, desaparecían del espacio-tiempo…Todo lo que había hecho ese día, las decisiones que había tomado, el trabajo realizado…Todo, todo, desaparecía sin más.
Cada día era nuevo. Totalmente.
Y entonces se me ocurrió aquella idea.
Bendita idea.
Nos casamos un 7 de febrero. De 1975…Fabriqué una hoja a la medida del calendario y escribí aquella fecha…
Este sujeta-llaves me robó el corazón cuando lo vi en Pinterest . Lo compré, online, en una famosa tienda de objetos de decoración de Estocolmo. En estos momentos, está adherido mi pecho y no tengo forma de desprenderme de él. La desmagnetización no funciona y mis dipolos magnéticos están demasiado ordenados …
Siempre había pensado que esto de tener un corazón de hierro, era una buena cosa. Inmune a la tristeza, a las desgracias y al desamor… Lo que no sabía es que era literal…
La belleza de estas fotos reside en el mar, pero, sobre todo, en el espacio amplio que aparece casi solitario… Es un casi, porque hay una sola foto en la que no existe presencia humana. Hay una soledad absoluta y, es curioso, porque es el lugar dónde unos seres humanos han ideado un espacio para el uso y disfrute de otros seres humanos…
Una pista de vóley playa vacía. Nadie en tierra firme.
En cambio, en esta otra foto, en el mar, está la tripulación del velero y las barquitas que se le cruzan…Nadie en tierra firme (menos la gaviota que se adivina a la derecha) pero…algunos en el mar.
Y, al final, avisto a dos personas paseando tranquilamente, en este espacio amplio, solitario y bello…
Había una zona de mi armario, que no osaba «tocar”. Un compartimento lleno de Cintas VHS, disquetes, CD’s y cintas de cassette …
Ya hay gente en el planeta que no sabe que son estos artilugios, que, sin ser analógicos, ya no forman parte de este mundo digitalizado… Lo que tengo ahí, no está en la nube…Está en ese armario…
Tras los primeros instantes de desconcierto, al ser consciente del paso del tiempo que traslucen esos objetos, me he puesto manos a la obra. Muchas cosas se han ido de casa, pero, hay otras, a las que me ha sido imposible decir adiós, incluso sin tener soporte donde oírlas o visualizarlas. Solo los CD se salvan. Ya no tengo disqueteras, ni vídeo VHS, ni un aparato para cintas de cassette…
No sé que haré con todos estos objetos del pasado, pero he descubierto que hay muchos DIY en la red así que…Me los guardo…
No sea que un día me dé por hacer una lampara con las cintas de cassette…
– Sí, Señor. Todo está listo. Sólo esperamos su orden, Señor.
–No me acostumbro a que te dirijas a mí como “Señor” …
–Perdón, Señor. Ehh. Perdón… ¿Arquero jefe?
-Mmmm… Arquero jefe. Sí, me gusta. A ver, ¿Cuál es la situación de los objetivos?
– Los objetivos están localizados, Señor. ¡Uy! Otra vez lo de Señor. Perdón. Los objetivos están localizados, Arquero jefe. El contacto visual ha sido satisfactorio y nuestra unidad de Comunicación No Verbal está monitorizando todos los gestos. Estamos preparados para tirar, Arquero jefe.
-Esperad mi señal.
Voló hacia las cámaras de observación y se cercioró que de los objetivos estuvieran en posición. Él era el único que podía acceder al centro de monitorización. Era uno de los privilegios de ser el Arquero Jefe. Esta vez, se habían decidido por un ataque masivo: personas de todas las edades y sexos. Según indicaban los Informes del Servicio de Inteligencia, serían millones, si la misión tenía éxito…. El Informe, también decía que la necesidad del ataque iba creciendo de forma exponencial. Cada vez había menos amor, menos empatía, menos comprensión, … Los datos eran alarmantes, así que se había decidido actuar de inmediato y abatir a los objetivos en una operación de asalto sin precedentes. Preparaos, humanos. –pensó mientras daba la orden.
–Atención. Operación en marcha. A la de tres.
Los querubines alados, tensaron sus arcos.
-Cupidos, preparados. ¡Una, dos y…tres!
Millones de flechas rojas salieron disparadas , directas al corazón de la humanidad…
Ya se acerca San Valentín y he querido recuperar esta idea…
Si a mí me llega una carta a mi buzón con mi nombre y la dirección escrita a mano, este hecho por sí solo ya despierta mi atención. Hace años, colaborando con una Agencia de Publicidad , en un evento en el que se presentaba un chocolate “gourmet” , la responsable del proyecto nos hizo buscar una empresa que confeccionara invitaciones artesanas y, sobre todo, que preparara los sobres con la dirección manuscrita en una caligrafía exquisita…Íbamos a enviar 100 dossiers de prensa ( en cajas de bombones) y una invitación a una especie de “desfile de alta costura” de chocolates ( con degustación de las creaciones) y esas invitaciones tenían que transmitir una sensación de refinamiento, artesanía, exclusividad.
También es un factor de conexión emocional con el cliente de una shop On Line. Con el paquete, te llega una simple nota escrita a mano (tipo: Gracias por haber comprado nuestros productos. Disfrútalos. Equipo XX) y ya tiene otro toque. El toque humano.
Hoy, esto es raro. Nuestros buzones físicos se van quedando vacíos de nuestros temas personales y, en cambio, nuestros buzones virtuales se han llenado hasta los topes de nuestras palabras escritas en la nada. No es malo. Nos seguimos comunicando y de forma más efectiva pero sí que, en aras de la evolución, hemos perdido esa parte romántica y ritual de la relación epistolar. Si sois de los tiempos de la EGB, recordaréis que las cartas de amor tienen una textura única. Irrepetible vía digital.; – )
De ahí que, en los tiempos que vivimos, una carta manuscrita puede ser un gran obsequio afectivo con superpoderes.
¿Qué te parece olvidarte del mail, de los WhatsApp, de los SMS y escribir, en un papel, un mensaje para alguien que te importa ? Amigos, Familia, Amantes… Puedes hacer reír, llorar (de emoción) o declarar tu amor.
¿Qué te parece regalar una carta ?
Ejemplos de Carta de Amor para inspirarse:
Carta de Gustave Flaubert a Louise Colet
Agosto 15 de 1846
Te cubriré con amor la próxima vez que te vea, con caricias, con éxtasis. Deseo atiborrarte con todas las alegrías de la carne, de modo que te desmayes y mueras. Quiero que seas sorprendida por mí, y para que te confieses a ti misma que nunca siquiera habías soñado con tales transportes… Cuando seas vieja, quisiera recordaras estas pocas horas, yo quisiera que tus huesos secos temblaran con alegría cuando pienses en ellas.
Esto está escrito en 1846
Y esta otra de Pablo Neruda ( Octubre de 1959). ¡Qué carta, Dios!
A Matilde Urrutia, por Pablo Neruda
Señora mía muy amada, gran padecimiento tuve al escribirte estos mal llamados sonetos y harto me dolieron y costaron, pero la alegría de ofrecértelos es mayor que una pradera. Al proponérmelo bien sabía que al costado de cada uno, por afición electiva y elegancia, los poetas de todo tiempo dispusieron rimas que sonaron como platería, cristal o cañonazo. Yo, con mucha humildad hice estos sonetos de madera, les di el sonido de esta opaca y pura substancia y así deben llegar a tus oídos. Tú y yo caminando por bosques y arenales, por lagos perdidos, por cenicientas latitudes, recogimos fragmentos de palo puro, de maderos sometidos al vaivén del agua y la intemperie. De tales suavizadísimos vestigios construí con hacha, cuchillo, cortaplumas, estas madererías de amor y edifiqué pequeñas casas de catorce tablas para que en ellas vivan tus ojos que adoro y canto. Así establecidas mis razones de amor te entrego esta centuria: sonetos de madera que sólo se levantaron porque tú les diste la vida.