#Encasa ( lo de la Operación Bikini.)

Del confinamiento se puede salir de tres formas :

  • Todos más guapos.
  • Más o menos igual.
  • Como botijos.

¿Os acordáis de la “Operación Bikini/Bañador”. Un concepto que ahora parece lejano en la historia. Su importancia se ha desvanecido…Si todos estamos bien (sanos) , importará poco lo del bikini/bañador.

Y si lo piensas, para ir a la playa así… ; – )

#Encasa (lo de la playa.)

Hablamos de nuestras vacaciones veraniegas pre-pandemia , como concepto general. Todo impregnado de nuestro carácter social,  del sol y aquellas playas…libres.

Libres, porque ahí podía circular y ubicarse el que quisiera y cómo quisiera, aunque , debemos admitir que en los últimos años se nos estaba yendo de las manos . Las imágenes de la congestión de seres humanos en la arena y en las aguas y esos míticos personajes que se iban a las siete de la mañana, para plantar su sombrilla y tumbonas para tener el puesto asegurado, ya nos indicaban que íbamos desfasados.

Lo que viene, por imaginar porque nadie lo sabe, es un sistema de turnos y plazas asignadas, con marcas en la arena para que se respete el distanciamiento social y un orden reglado a la hora de irse a bañar. Los niños también tendrán sus parcelitas para que hagan castillos de arena y jueguen.  Todo ello, con personal especializado que controle que la coreografía se realiza correctamente.

Photo by Alex Perez on Unsplash

 

El bronceado, en exceso y sin protección, seguirá siendo dañino, pero quien lo practique, aunque moderadamente, podrá optar al moreno con mascarilla. Una marca incontestable de que hemos estado en la playa…

Ya que estamos imaginando, que prohíban las embarcaciones a motor que contaminan el agua. Si algo se conseguirá de este goteo controlado en las playas, es que el agua estará más trasparente y hasta se podrían ver pececillos cerca de la orilla. ¡Imaginaos! El cielo parecerá más azul y el aire será de lo más limpio que has respirado en muchos años.

Por imaginar…

NB : Parece ciencia ficción…

Personas.

Este post va de personas.

Personas que estaba en la playa…

Un paseante solitario.

Un hombre pensativo.

Dos amigas.

Una deportista.

Un pescador.

En todas las fotos hay alguien, menos en esta última en la que la única persona, está detrás de la cámara.

La guardé y me convertí en otra persona más, en la playa…

Los círculos efímeros.

Pude hacer la foto porque pasé por allí justo cuando el hombre de la máquina que limpia la arena salía de la playa.

Desde la distancia, lo podía ver, trazando círculos concéntricos, concentrado, intentando hacerlos muy, muy bien.

Al tomar el camino de vuelta, la obra de arte que había creado el hombre de la máquina que limpia la arena,  ya no estaba…

Cuando lo vuelva a ver, le diré que yo la vi…

Oxígeno, siempre…

Pasear es una de las mejores terapias de oxigenación mental que existen.  Puedes hacerlo por las calles de tu ciudad, no digo que no, pero si se puede optar por un trocito de naturaleza, la terapia es de máximo alcance. Bosque, valle, montaña…

También el mar…

Se combina la ciudad y la naturaleza, porque los paseos marítimos suelen estar asfaltados y hay coches cerca pero, ya que no tenemos acceso a una playa virgen, en esta simbiosis de  coches, humanos y edificios, la brisa, el sonido de las olas, la luz y sus reflejos compensan…

Cada día es diferente. El aire huele y sabe diferente. Sol o nubes. Día azul o día gris…

Siempre bonito.

Siempre oxigenante

La playa.

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Ya va llegando el verano… Hoy ya es junio!!!!!! La playa empieza a llenarse y va desnudándose de la calma y la serenidad con la que se viste en invierno…Mi condición de urbanita se ve acentuada cuando hablamos de huertos, de campos y de montañas. Me he ido acercando a ellos con la edad y por la convivencia y sigo aprendiendo  pero…no soy tan urbanita cuando hablamos del mar…

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Éramos urbanitas entre semana, pero el fin de semana y los largos, largos veranos (de junio a septiembre) , nos convertíamos en habitantes de un pueblo costero…

La playa y el mar han sido una constante en mi vida. Recuerdo los veranos de mi infancia, subidos en una barquita, bordeando las costas de Garraf, mientras los adultos se lanzaban a la caza del mejillón y el pulpo (con la redecilla anudada a la cintura y un machete) y los niños, jugábamos a tirarnos de la barca, a bucear con las gafas, a nadar entre las olas…Siempre, eso sí,  con mucho respeto por el mar (también nos encontramos con oleaje y barca volcada y servicio de emergencia al rescate)…

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Ir a la playa (menos en Agosto, irónicamente que es cuando más puedo) me reconforta. Me “limpia” y me ubica. Está llena de recuerdos felices, de costumbres, de aromas y sabores. Y…Es tan grande, tan magnífica que, cuando me planto en la orilla y miró el horizonte, con el mar también enorme delante de mí,  me recuerda lo que soy, lo pequeña que soy, lo insignificante que soy…Y en vez de empequeñecerme aún más, me descubro agradeciendo poder disfrutar de esa maravilla, de la playa, del mar…de toda su grandiosidad. Entonces…yo me hago grande.

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NB 1 : Arte en la playa de Andrés Amador ( San Francisco)

NB2 : Este mediodía he estado en la playa. He visto latas de refrescos y algunos plásticos. Gente ( mucha, por cierto) fumando y apagando las colillas en la arena… Habría que recordarles que son muy, muy pequeños. Insignificantes y que no tienen derecho a ensuciar algo tan…enorme. Espero que Neptuno, les mande a un grupito de medusas, especialmente irritantes…

Mundocomenosidiotas

Cosas horrorosas, horrorosas.

Este post va de cosas horribles. Horrorosas. Por lo menos, según mi escala “estética”.

Me gustaría conocer el proceso mental para llegar a la conclusión que esto, tiene algún sentido. Me ha recordado a la sensación que tengo en Formentera con los italianos y sus atuendos para ir a la playa. Que nadie se me ofenda pero es que , alucino cada vez que los veo a ellos , casi modelos Armani total, con foulard anudado al cuello . Siempre el foulard. Aunque te estés friendo a pleno sol…Ellas van perfectamente arregladas, manicuradas, peinadas, conjuntadas. De punta en blanco aunque hundan sus tacones en la arena.  Y , oye, que cada uno vaya como quiera a la playa ( faltaría más) pero hay un gran contraste con el estilo mediterráneo autóctono que es como más fresco…

Bien, para esas mujeres que no pueden bajarse de los tacones ni para…bucear, aquí está la primera cosa horrorosa.

Después está lo de este peluquero… Un iluminado que dijo: “Mira, con los postizos puedo hacer esculturas”. La frase “llevo un cerdo/a ( o lo que sea eso) en la cabeza” sólo se entiende si miras esto. Es la segunda cosa horrorosa.

Y la chica es mona… Imaginaos , esto, en un ser humano normal… También tengo la del perrito. Espero que esteís preparados :

La tercera ( o cuarta, si contamos al perro-pelo)cosa horrible, se le ocurrió a un diseñador de ropa deportiva, que no sé si es un orgulloso patriota o un guiri-amante-de-los-estereotipos ( y al pensar en España…) pero la cuestión es que si veís a alguién corriendo con esto, podéis brindarle un “Olé” bien grande.

 

Ya para ir acabando, una muestra del estilo de los que diseñan alta costura. Yo creo, que este tipo ( por mucho Marc Jacobs que sea) aún se está partiendo el pecho…Porque para ir así, debes tener un gran, gran sentido del humor.

…Y para asistir a una gala en el MET de Nueva York… Horroroso.

El último atentado estético, no lo es tanto. Si os centráis en su funcionalidad, el invento está muy bien. Una almohada-gorro que se mantiene fija si estás en un coche, o en el avión…Lo que pasa es que ves la foto del producto y dices : Sí, es horroroso.

Siento las molestias visuales que este post os haya podido ocasionar.

La buena noticia es que , con esto, lo bello aún es más bello…

En tierra firme…

La belleza de estas fotos reside en el mar, pero, sobre todo, en el espacio amplio que aparece casi solitario… Es un casi, porque hay una sola foto en la que no existe presencia humana. Hay una soledad absoluta y, es curioso, porque es el lugar dónde unos seres humanos han ideado un espacio para el uso y disfrute de otros seres humanos…

Una pista de vóley playa vacía. Nadie en tierra firme.

En cambio, en esta otra foto, en el mar, está la tripulación del velero y las barquitas que se le cruzan…Nadie en tierra firme (menos la gaviota que se adivina a la derecha) pero…algunos en el mar.

Y, al final, avisto a dos personas paseando tranquilamente, en este espacio amplio, solitario y bello…

Por fin, alguien en tierra firme…

Paseos saludables y la cámara de fotos.

En la combinación de los paseos saludables y la fotografía, se requiere una cierta capacidad de sincronización con los seres humanos que te acompañan.

Cada foto, pues, supone una parada en el camino y una rotura del ritmo del paseo. Así que, tras disparar la cámara, debes realizar un breve y elegante sprint para volverte a sincronizar con el resto de paseantes que ya han avanzado unos metros más que tú.

Como esta breve carrerita es un buen ejercicio cardiovascular, resulta que hacer las fotos es una rutina de lo más saludable…