Banksy, again.

Lo ha vuelto a hacer. Ha pintado un mural en Venecia pro-refugiados, ha montado un tenderete ilegal de sus cuadros en los que denuncia el turismo contaminante de los cruceros y se dice, que se ha fotografiado (de incógnito) in situ. Parece ser que es este señor que se oculta tras el periódico…

Recuerdo su mural sobre Steve Jobs. ‘El hijo de un inmigrante de Siria’. Como algo totalmente inusual, ese Banksy –que-nadie-sabe-quién-es emitió un comunicado oficial : “Apple es la compañía más rentable del mundo y paga 7,000 millones de dólares en impuestos y solo existe porque ellos permitieron entrar a un joven proveniente de Homs”.

Banksy me fascina…

Más de Banksy en este blog :

Banksy, no lo hagas.

Ese Banksy ( que-nadie-sabe-quién-es) en Calais.

¿Dónde estás, Banksy?

¿Es o no es un Banksy?

 

Marie Kondo Art

 

 

 

Esto es el resultado de una conjunción de tres factores:

1) Día de sol y tranquilidad. Perfecto para terapia antiestrés.

2) Lienzo para reciclar que ya había pintado con fondo de pintura de tiza de color blanco roto.

3) “Restos” del proceso Marie Kondo que llevé a cabo hace un mes.

Estos “restos” son cuentas de pulseras y collares, botones y cualquier cosa susceptible de ser pegada en un cuadro que fui recogiendo en una cajita cuando me dediqué a ordenar todos los cajones de mi casa en un episodio Kondo muy intenso.

 

 

 

Un color en peligro de extinción.

El verde.

 

 

 

 

 

 

 

 

Y mira que es bonito…

Resolución 57/249

Tras la adopción de la Declaración Universal de la UNESCO sobre la Diversidad Cultural en 2001, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 21 de mayo «Día Mundial de la Diversidad Cultural para el Diálogo y el Desarrollo» . Resolución 57/249

Diverso no debe ser contrario o excluyente. Simplemente, diferente. Somos muchos y todos diferentes. Y como dice Mafalda, sin esos «todos» …

 El dato : las tres cuartas partes de los conflictos que hay en el mundo, tienen una dimensión cultural.

 

Que llueva y yo tenga mi paraguas a mano.

Hoy, al abrir el maletero del coche para acomodar las bolsas de la compra, he visto mi súper-paraguas. Hoy , que hace un sol radiante , soy consciente de este paraguas. Cuando llueve a cántaros, como días atrás,  lo olvido completamente…

Es verdad que aquí, en Barcelona, llueve poco  y que si viviera en Londres, por poner un ejemplo, sabría – siempre-dónde está mi paraguas.

Justamente este que llevo en el coche, es uno de mis preferidos. Es de un color verde caqui muy sufrido. Es grande y se abre suavemente y, lo más importante,también se cierra con facilidad.

Pocas veces he tenido un paraguas que vaya tan bien como este. Siempre me ha fallado algo: el cierre ( duro para abrirlo), el cierre, de nuevo, que pellizca al cerrarlo. La varilla rebelde que se dobla y la que salta…Esos plegables que nunca caben en su funda. Los pequeños que casi mejor ir sin ellos…

Y, después, está el llevarlos…Poca práctica, claro. El encaje del paraguas entre dedos y bolsas, por ejemplo. Los cambios de mano, el apartarse cuando te encuentras con uno que no lleva o con otro que lleva uno más grande que el tuyo. Esa zona ciega en la zona lateral, o en la frontal si el viento arrecia y lo llevas en modo escudo protector...

Yo, en caso de vivir en zona lluviosa ( ahora, en Seattle) me compraría este :

Y es que el paraguas , tiene su qué. Si lo dejas caer dos veces, quiere decir que tienes a bien, establecer relaciones con la persona que tienes delante. Os lo aviso, por si alguién no lo sabía. Aunque fuera una costumbre del S. XVIII, no se sabe nunca… Ya en la antigua China, en Egipto y en Asia en general, se utilizaba el parasol o sombrilla. Les protegía del sol, básicamente. Es ya en el S. XVII cuando se introduce en Europa y cambia de funcionalidad, para pasar a parar las aguas… He leído que los primeros paraguas pesaban casi 5 kilos. Yo estaría destinada a mojarme, siempre : ¡5 Kg!

paraguas1

Tiene asociada la superstición de que si lo abres en el interior de una casa , atrae la mala suerte. Hay dos explicaciones de diferentes signos . El histórico : al proteger del «Sol» , símbolo divino en muchas culturas, se consideraba sacrilegio abrirlo en un lugar sombreado. Incluso, por su forma circular, representativa del astro rey.

La visión más pragmática es la que dice que cuando se inició la producción de paraguas desplegables, los mecanismos de apertura eran tan burdos y malos que podían abrirse, disparando las varillas.Nadie sabía lo que podía pasar y qué se podía romper al abrir un paraguas en casa. Era peligroso…

 

No sé si esta semana habrá lluvia… La previsión es de cielos nublados, sin chubascos pero ,ahora, tengo al paraguas en mi mente. Venga , que llueva,  que esta vez estoy preparada.

paraguas

 

 

 

 

Ojalá sea ficción…

Nos avisaban de los riesgos. Eran voces poco audibles en un mundo tan contaminado de ruido.

Nos informaban que el límite de no retorno era de 30 años. En tres décadas, el planeta estaría en riesgo de destrucción inminente.

Nos decían que contaminábamos los mares, el cielo, el aire.

Nos advertían del consumo masivo, de la construcción masiva, del desastre masivo.

Nos hablaban del cambio climático, del calentamiento global.

 

 

Era el año 2019 cuando escribí “Ensucio el cielo” y no creí que viviría para ver esto,  pero aquí estoy …En estos tiempos que corren, sobrepasados los 30 años de gracia, estamos como nos dijeron que estaríamos: al borde de la extinción…

El mundo tuvo que cambiar por obligación. De políticas negacionistas de lo que se avecinaba, pasamos a políticas disuasorias en las que se podía contaminar pero pagando: ¿Conduces con combustible fósil? Impuesto y tasas. ¿Quieres bolsas de plástico que destrozan nuestros oceános? Pues las pagas, que ensucias el mar con ellas. Si quieres un coche eléctrico o proveerte de energía solar o eólica, también pagas.

Nosotros, por eso, íbamos a lo nuestro: consumíamos sin parar. ¿Ropa? Era tan barata que teníamos cientos de prendas. ¿Sabías que un tejano requiere de 7.000 litros de agua y tinte contaminante para su confección? ¿Comida? Los frutos más exóticos, los productos de agricultura intensiva, cultivados a miles de kilómetros, viajando por tierra, mar y aire junto con la ropa, llegando a nuestros hogares…

 

 

Los que predecían el fin de nuestro modo de vida, eran  tildados de agoreros. Exagerados… ¿Cómo se iban a dar por finiquitados los  modelos productivos? ¿Qué harían las personas que trabajaban para el sistema industrial, inmerso en la globalización? Se perderían millones de puestos de trabajo en todo el planeta, se resquebrajaría el sistema. Por mucho que cada individuo, intentará aportar su granito de arena para la gran solución, era un desierto demasiado grande e incontrolable: política, intereses económicos y sociales…Pero llegó ese instante de irreversibilidad que nos condenó a todos.

Deshielo descontrolado, sequía, temperaturas extremas y niveles de contaminación nunca antes alcanzados en la tierra.

Nos vimos obligados a volver hacia atrás para mirar hacia adelante.

En el 2050, ya no viajamos como si el mundo fuera pequeño. Cada habitante del planeta tiene un número limitado de transporte por aire o mar. Para el transporte terrestre, hay coches eléctricos , pero solo para los que se los pueden permitir, pero aún no existen aviones y barcos que no dependan de la combustión fósil. En nuestro entorno, además de los transportes públicos sostenibles, utilizamos bicicletas, coches de caballos y, lo más básico, nuestras piernas.  Sin darnos cuenta, ha salido algo bueno de todo esto y es que empezamos a estar más sanos…

Nuestra alimentación se basa en los productos de Km 0 y en el autocultivo. Cada vez somos más los que tenemos huertos, gallinas y panales de abejas.

La ropa también está limitada por persona. Los jeans han desaparecido por completo. Toda nuestra vestimenta, se reutiliza, se parchea y se arregla antes de pedir nueva dotación.

 

 

Todos nuestros aparatos, funcionan con energía solar. El sol, cada vez más intenso y cruel, nos provee de energía limpia, casi infinita. La sociedad que se imaginó Elon Musk es casi real. Incluso, hay algunos valientes viajando hacia Marte…Eso sí, cayeron muchas personas y gobiernos hasta que se liberalizó el sol,  y la tecnología pasó a ser propiedad de los habitantes del planeta y no de corporaciones empresariales. Esto nos ha permitido seguir teniendo conexión con el mundo y, por primera vez, poder compartir experiencias, aprender de los otros, aportar nuestras ideas  y, lo más importante, sentirnos parte de un colectivo que ya no se dividía por países. Somos, todos, ciudadanos del planeta tierra.

Nuestro único objetivo es sobrevivir, salvando lo que queda… Que, por cierto, sigue siendo precioso…

 

Photo by Daniel Olah on Unsplash

 

Aguijón.

 

No son espinas, son aguijones. Que quede claro.

Tanto tiempo con el tema de las espinas (“ no hay rosa sin espinas”) y resulta que es un fail .

Según la botánica básica, la espina es parte del tallo y tiene sistema vascular. Es una adaptación de la hoja de la planta que la minimiza para economizar recursos , por ejemplo,  en terrenos áridos en los que hay poca agua. En otras zonas, la adaptación se produce para protegerse de animales herbívoros y que no se las coman.

Si arrancas una espina, te llevas parte del tallo. En cambio, la rosa NO tiene espinas. Son aguijones de protección pero están aislados del tallo y si los extraes, no lo daña.Es como una armadura. Los aguijones también deberían servir para los depredadores humanos pero con unos buenos guantes y tijeras de podar , toda protección de la rosa se queda en nada…

Sabiendo que hablamos de aguijones y no de espinas, se deberían cambiar  frases célebres . Por ejemplo:
  • No hay rosa sin aguijón ( Proverbio anónimo)
  • Las verdades, como las rosas, tienen aguijones; recíbelas por la parte de la flor y no te pincharás. (Salvador Polo de Medina)
  • No son mis aguijones los que me defienden, dice la rosa, es mi perfume.(Paul Claudel)

Aunque admito que espina me gusta más que aguijón

 

 

 

 

Ensucio el cielo.

Cielo limpio.

Cielo contaminado.

La combustión del queroseno de los aviones alcanzan en torno al 2% del total del CO2 que emitimos a la atmósfera. En los próximos años esta proporción irá a más, como lo hace el número de aviones y la frecuencia y número de  vuelos. Vamos a peor y volando!

Estoy leyendo sobre esto y me preocupo ( aviones, coches, camiones, buques, cruceros…) y entonces, recuerdo que hace muy poco, viajé en avión y ya tengo otro vuelo programado… Estoy contribuyendo a la cuota tóxica de gases de efecto invernadero. Ensucio el cielo.

Tengo/tenemos/tienen que reflexionar…

Urgentemente.

 

Algunas fotos.

Estas son algunas fotos que he rescatado tras hacer una limpieza de archivos de mi pobre portátil. Le he hecho un Marie Kondo…

Esta fue la primera fresa que recogí de mi primer intento de huerto urbano en una maceta…

Y este,  el primer tomate…

En esta, me impactó el juego de azules. La cámara no captó los matices…Había más azules...

El primer plano de un fragmento de un móvil de viento «ornamental». La luz y la tela de araña…

Y, para finalizar, el espíritu que se ríe del lunes… Es un antídoto.

 

Oportunidades.

 

cazaoportunidades

Quiso cazar unas oportunidades al vuelo.

Compró un caza-oportunidades y lo colgó.

Siempre estaba vacío…