La fresa se expande.

El huerto se está poniendo en modo otoño. Abonado y con nuevas plantas de rúcula y unas lechugas.

La albahaca, el perejil y la fresa son los antiguos inquilinos que, este año, han aguantado el tipo…

He decidido que la fresa campe a sus anchas. Ha desarrollado esos tallos que parten de la planta madre y que se llaman “estolones”.

Ese tallo es como un detector del lugar en el que va a crecer la nueva planta de fresas. Buscará el lugar adecuado a la distancia adecuada y, ahí, tendré una nueva planta de fresas para la temporada que viene. Mi planta, ya lo ha hecho.

Esos sí, algunos de esos estolones, han tomado orientación “salto al vacío” y están yendo de cabeza al suelo empedrado.  Igual encuentran la pequeña franja de tierra que hay unos metros más allá. Los voy a observar: o son estolones tontos o estolones exploradores…Ya veremos…

Tormenta o casi…

Este fin de semana he sucumbido a mi credulidad en las predicciones meteorológicas que ya creía superada, la verdad. Ante la casi-segura-tormenta que iba a caer en la zona dónde yo vivo, modifiqué los planes previstos.No sólo yo adapté mis actividades a una casi-segura-acción-imposible-en-el-exterior, sino que lo comuniqué a todo mi entorno: va a llover mucho. Tormenta, segura.

El sábado por la mañana, me despierto con un día radiante. Un sol precioso y una temperatura agradable. Ni rastro de nubes en un cielo de un azul denso y brillante…Pero ¿no iba a llover tantísimo desde primeras horas de la mañana? Esto me lo preguntan a mí, que soy la que ha pregonado el parte meteorológico por doquier, aquí y allá…

Así que cuando, a las siete de la tarde, oigo los primeros truenos, me alegro. Cuando se empiezan a hacer más fuertes, más alegría. Después, veo los rayos, en una espectacular tormenta eléctrica que me hace pensar en lo bestial de esa fuerza de la naturaleza. El viento empuja.  Salgo con la cámara para intentar captar alguno de esos rayos. Imposible. Nunca estoy preparada cuando aparece esa línea dentada de luz.

Llueve. Primero, unos diez minutos con intensidad. Después, sólo se oye el goteo débil del agua que aún no se ha depositado en el suelo…. Y ya está…

Una casi-tormenta

No es culpa suya, son predicciones… La culpa es mía que voy y me las creo…

NB :  Predecir : Anunciar por revelación, conocimiento fundado, intuición o conjetura algo que ha de suceder.

La luz…

La luz me orienta. Sé, gracias a ella, dónde está mi arriba y mi abajo.

Mi Norte y mi Sur. Me dice hacia dónde debo dirigirme y si es de día o de noche.

Es muy importante para sobrevivir en un mundo de depredadores… Pero, esta vez, la luz era una trampa…

Estoy inmóvil, creo que en una pared blanca.

De cara a la pared…

Siento que son mis últimos instantes… Un animal, monstruoso y enorme, se acerca. Ese ser repugnante es el responsable de que la luz estuviera dónde no debiera estar y que la luz, no fuera la que debía ser.

Me ha quemado. Me ha cegado.

El depredador se acerca…

 

NB : Mañana, «El depredador.»

Mi preferida es la Patisson…

Completamente desconocedora del amplio mundo de la calabaza, pensaba que las calabazas blancas , que tanto me gustan para la decoración de Halloween, era algo así como una calabaza albina. Con algún gen defectuoso que no le permitía colorearse…Con algún tomate me ha pasado…

Pues resulta que no, que es un tipo de calabaza con nombre propio: Patisson. También se la conoce como Peter Pan.

Y, encima, una exquisitez: de carne muy fina y con un sabor que recuerda a la castaña, muy apreciada por los gourmets. Bravo por la Patisson!

Feliz Castañoween 2017!

Luna Booo!

Mientras fotografiaba esta luna, mis vecinos estaban celebrado una fiesta de Halloween.  Veía el titilar de las velas y oía las risas y grititos (se estaban dando sustos) de los invitados. El tiempo, suave y cálido de Barcelona, permitía que estuvieran al aire libre. Muertos de risa.

 

Confieso que, a eso de las ocho de la noche, al salir a sacar la basura, me ha impresionado ver a una persona disfrazada de Frankenstein (o intentándolo) y, después, ver bajar del coche a uno que conozco que se ha colocado una sábana blanca por encima de la cabeza, agujerada en los ojos. Me ha saludado y he comprobado que no sabía por dónde sacar los brazos…La anfitriona, que siempre va de punta en blanco, ha aparecido con ropa rota, despeinada y maquillada tipo zombie… Ha guiado al fantasma que, ya no tenía bien colocada la zona de visión, e iba dando tumbos.

 

Si alguien se pregunta por qué Halloween triunfa mucho más que “Todos los Santos”, la respuesta la tiene en la fiesta y las risas…

Espero que el fantasma, haya llegado bien a casa… ; – )

 

Cosas tontas maravillosas.

El ser humano es tan simple, en su complejidad, que es necesario alejarlo de su zona de confort para que aprecie las simplezas que configuran su mundo.

Esa distancia, que franquea la comodidad, se convierte en un poderoso altavoz de lo fantásticas que son esas rutinas, a las que no se da importancia porque están ahí siempre y creemos que siempre estarán ahí.

Y hablo de las cosas más tontas…

 

El café con leche, por la mañana, hecho como a ti te gusta.

La lectura del periódico mientras lo paladeas y las neuronas se van encendiendo.

Tu cama.

Tus sábanas.

Tu almohada.

¡Qué maravilla!

Luna italiana.

No hay quien se libre de ella. Levantar la vista y ver el inicio de la luna creciente … Siempre igual, esté donde esté.

Siempre preciosa, esté donde esté.

Esta, es italiana…

Un lugar especial.

¿Te imaginas un lugar en el que , durante cuatro meses , siempre es de noche? . Sin la luz del sol, ni debilucha, ni nada de nada. No hay luz.

Con todo lo que sabemos sobre la incidencia de la luz solar en nuestro estado de ánimo, podríamos imaginar que, en ese lugar, la caída de serotonina y dopamina, los deja «out» y tristes todo el invierno. Pero, no hay que preocuparse, ya que después , de marzo a octubre, el sol no se pone nunca y aunque no sea excesivamente cálido, está todo el día en posción «on».

El lugar es Longyearbyen y es una isla de un archipiélago que está entre la costa norte de Noruega y el Polo Norte. Allí, se ve el Sol de Medianoche y la Aurora Boreal ( cuando toca cada cosa) Es un lugar especial …

No sólo por su loca relación con el astro rey… De momento, si decides que vas a vivir en Longyerabyen, ya te anuncio que no te puedes morir ahí. Está prohibido -por ley-morirse. Hace más de 7o que no entierran a nadie en el cementerio porque se descubrió que los cadáveres no se descomponen por la capa de hielo (permafrost) . Así que si te mueres , allí no te entierran.

Otra de las cosas que te pasaría si te fueras a vivir a Longyearbyen, es que , nada más llegar, te darían un rifle. Por si acaso. Y es que es la tierra de los osos polares y estos, pueden ser un peligro para la población. Es una especie protegida y sólo se les puede disparar en defensa propia, y en ese caso, se ha de informar a las autoridades locales. Saben que si el oso emite un chasquido con sus dientes, está preparado para atacar…  Es tal la aglomeración de osos polares en la zona, que en Longyearbean tienen su propia señal de tráfico al respecto.

Y yo creo que , es que estos días he pasado mucho calor para ser Octubre y la imagen de esta tierra helada, me ha refrescado un poco…Una de las cosas que tengo en mi «archivo de proyectos de vida» es ver y experimentar una Aurora Boreal. Y creo que Longyerabyen es un buen lugar.

Me lo apunto.

 

 

Esperando el otoño (de verdad).

Vale. Hace un clima que no dirías que es de mediados de octubre, pero, con el huerto, hay que seguir las normas. Él no tiene la culpa de lo del cambio climático, así que no lo voy a volver loco y voy a seguir la rutina. También sirve para que yo conserve una cierta cordura…Aunque el calor parezca de verano, yo ya lo he podado, limpiado y abonado.

Ahora, espero la lluvia, algún día gris y algo de frío, que también apetece…

Buenos presagios…

 

Estoy en una época en la que veo señales por doquier. Por lo menos, quiero verlas, las busco y, encima, espero que sean de buenos presagios. Creo que cualquier otro tipo de código que no sea “bueno, positivo, esperanzador”, es omitido voluntariamente por mi cerebro.

Así que mientras cortaba una manzana, me he encontrado con una estrella. O una flor. Una imagen bonita… Y he dejado mis tareas de cocinitas , me he lavado las manos y antes de poner los trozos de manzana en el interior de un pollo, junto con el limón y la cebolla que ya estaban allí, en la caverna, he hecho estas fotos.

Buen presagio, seguro.