Ya estamos en Otoño…

Ya estamos en otoño. ¡Hola!

El huerto va a pasar por una fase de letargo para después, enriquecerse, renovarse y darme más frutos en la próxima primavera.

A la vuelta de mi viaje , me encuentro a las tomateras, dispuestas a darme los tres últimos tomates del año. ¡Bien por ellas! Han sido constantes, aunque con una producción limitada pero la calidad de los doce tomates que me habré comido ha sido excepcional.

La albahaca y el perejil, han crecido mucho y la fresa, sin querer, ha vuelto a emerger. Va desplegando sus zarcillos hacia el perejil e, incluso, intenta escaparse del huerto urbano. Voy a dejarla, hasta el final, a ver hasta dónde llega…

Y es que en ese pequeño cajón hay vida y unos líos que no veas… Como en  la vida…

Rose 31

 

De Dubái me traigo un aroma. Rose 31.

Era la fragancia de las amenities del hotel y nos capturó a todos desde el primer momento.

Todos olíamos a Rose 31.

Esta fragancia ha sido creada por la compañía neoyorkina: Le Labo Fragances. Fundada en el 2006, renunció al artificio que envuelve el mundo del perfume para centrarse en la producción artesana. Su packaging es toda una declaración de intenciones…

 

Escribir bicis, deconstruir flores…

Es un título de post surrealista pero…son píldoras . Cosas de esas que veo y recopilo y que conforman dosis de…surrealismo. ; – )

1) La primera píldora es práctica y muy mona. La voy a titular : Enchufar al cerdito ( con «cerdo» podía tener una lectura más dura, así que lo vamos a dejar en «cerdito» y añado «rosa» ; – )) A mí, este aparatito me vendría muy bien…Soy un desastre con los alargos y sub-alargos de alargos con ladrones de enchufes.

La segunda pildorita va a ser : Escribir bicis. Esta suena raro, pero es magnífica. Un diseñador francés, Juri Zaech, ha creado una bici personalizable con palabras. Por ejemplo, tu nombre. Mirad que bonitas.

Una «Bypils» me llama… ; – )

Deconstruir flores : La última pildora es relajante. Las fotografías te inducen a un estado zen aunque lo que haya hecho el artista es «destruir» para después, «construir». Irónico.Esta serie de desmantelamiento de flores es del fotógrafo de Singapur Fong Qui Wei.

Un crisantemo.

Una Gerbera

Y…una hortensia…

 

 

 

 

 

Poco a poco…

Un puf con la funda hecha polvo por el paso de los años. Ya no aguanta más detergente ni cepillazos… Está fea y grapada al pequeño puf y no parece intercambiable, pero… mi madre ya me está haciendo una funda nueva que dice que quedará bien…

Así que estaba el puf en una habitación, pasando el tiempo, esperando o su funda nueva o ser desterrado a un lugar con poca visibilidad.Y me encuentro con los rotuladores textiles y me digo: Total, ¿qué más da que pinte el puf? Y hago una prueba.Me gusta el amarillo, el naranja y el rojo. Cuando me atrevo con el azul, creo el fail de este puf. Un error. Azul. Menos mal que es un trozo pequeñito…Dejo los rotus allí, encima, y cada vez que paso por delante de la habitación, entro y pinto un espacio…Poco a poco. Y va cogiendo una extraña forma pop… Y dudo del puf y su estampado improvisado, pero…me gusta plantarme delante y pintar con los rotuladores.

Me va a saber mal poner la funda…

 

 

 

 

Cosas Horrorosas (XIII)

Sólo cinco , lo prometo.

Cinco objetos horrorosos…

Sólo quedan tres, ánimo.

 

I am sorry.

Persiguiendo a Las Perseidas…

He llegado a la conclusión que, las estrellas, ante mi obsesión por ellas, se han puesto de acuerdo para huir de mí… Deben enviarse mensajes estelares : “Cielo de Almería, Cielo del Pirineo de Huesca, Cielo de la Jacetánia, Cel de l’Alt Empordà :  cubriros de nubes que viene la pesada!!”

En todos mis tránsitos de ese verano, NO he podido ver el cielo estrellado en lugares en los que –habitualmente- es MUY estrellado…La noche de Las Perseidas, convencí a un amigo que tiene un telescopio, para que lo preparara. Lo hizo por compasión: creo que no veremos nada pero a ver si, más tarde, la cosa mejora. Me lo dijo, sabiendo que no había ninguna posibilidad… Sobre nuestras cabezas, toda la noche, nos cubrió un cielo lleno de nubes…Y en Twitter, mensajes del tipo ¡Qué bonito el cielo de esta noche! ¡Cuántas estrellas! ¡Aprovecha para pedir un deseo!

Eso sí, la luna no se me escapa. Supongo que por volumen y velocidad de traslación, no puede esconderse…

Un trozo de puerta…

No lo llames “arte”. Llámalo: “terapia con trozo de puerta” o “trozo de puerta emocional” …

Cuando los habitantes del pueblo me veían buscar un algo para poder hacer otro algo que me recordara a una de las que fue un top, en mi ranking de personas favoritas, no pensaban verme bajar la calle con este trozo de madera, que formó parte de una puerta y que estaba guardada porque yo, una vez, le pedí un trozo de madera para hacer un …algo.

Ese pedacito de puerta llevaba mi nombre escrito. O yo lo vi, allí, refulgiendo en mi trozo, apilado junto otras piezas de madera…

El tiempo que pasé limpiándolo, lijándolo y pensando que iba a hacer con él fue uno de esos espacios de tiempo de calidad que tanto cuesta conseguir. Fue hurgar en mi caja de “Cosas para pegar” y encontrar piezas de otro cuadro ya sin vida, la cuerda y esas estrellas de purpurina que se utilizan en las creaciones navideñas y empezar a trajinar con el pegamento… Más quality time…

 

Y ya da igual si queda bonito o feo, si hace más bella la pared en la que está colgado o la empeora. Eso no es importante. Lo remarcable es que la búsqueda del material y la ejecución de la obra, se convirtieron en un eje espacio-tiempo de máximo confort emocional.

Nunca pensé que un trozo de puerta, iba a darme tanto…

Reciclando neumáticos.

Tengo una amiga que hace maceteros con neumáticos viejos…

No hay que menospreciar al neumático viejo. ¿Quieres un revistero nuevo?

¿Un columpio?

También se pueden utilizar como parte del mobiliario urbano.

O, incluso, crear arte…

Un respeto para el neumático viejo.

Píldoras del pueblo.

Decorar con un esqueleto y que me guste…

Reciclar, siempre.

La Iglesia Católica, propietaria de un inmenso patrimonio que no cuida.

Iglesia Románica del S.XII, apuntalada con eficiencia…

La persiana verde del nº 4.

Ciclos.

De todo lo bonito que había para fotografiar, como este callejón, a mí me dio por el solar en ruinas, que, supongo, en breve se convertirá en un bloque de pisos…

Me gustó ese color azul celeste desvaído. Y el ocre, destacando entre la desolación…

Llámame rara pero, vi  belleza  en los signos del pasado tan evidentes en esas paredes… Supongo que si algún día vuelvo, veré un edificio (ya no sé si bonito o feo)  del que saldrá una madre atareada con sus niños, mientras en el piso del tercero, una mujer riega los espléndidos geranios de su terraza…

Ciclos.