Limonero sabio.

He dudado entre dos variades de limones: el Interdonato y el Amalfitano sfusato. Finalmente, creo que es el que proviene de la costa de Amalfi por su tamaño y sus características.  

La corteza es gruesa y protege su interior por lo que es muy rico en aceites esenciales. Con este tipo de limón se elabora el típico licor de la zona, el limoncello.

Muy diferentes pero bonitos y aromáticos. Viven todos juntos, en el mismo árbol y sin ningún problema.

Un alegato a la diversidad . Hay que aprender del limonero…

¡Plof!

Leo las normas del juego. Creo que es la tercera vez que lo hago sin enterarme bien de lo que pone pero es que ya con la primera frase , me he quedado bloqueado.

Algunas de las sillas, son trampas mortales. Si te sientas ahí, si apoyas tu culo en esa superficie:¡Plof! , mueres. Esta es la parte en la que se anula mi comprensión lectora y dejo de entender el resto. ¿Mueres?  ¿Otra vez?¿Y cómo?

Presto más atención y me concentro…Bueno. Esto ya me tranquiliza más. Tampoco es que tengas un final sangriento o de lenta agonía. No. Si ya has pasado por eso una vez, sería de mal gusto repetirlo. No. Es rápido. Podía decirse que te desintegras en segundos. Desapareces de un plumazo aunque en este caso,  sea más propio decir » de un sillazo».

¡Plof! Me desconcierta ese ruidito tan tenue. Ya lo he oído un par de veces desde que estoy aquí. Las personas que comparten conmigo la sala de espera, me informan que el ¡Plof! es malo. Lo bueno, es el silencio.

¡Plof! es sinónimo de fin.

Lo vuelvo a oír. Me gustaría poder decir , estando donde estoy, que oigo una onomatopeya más digna pero es un claro ¡Plof ¡ Pienso en la chica rubia que acaba de entrar en la sala de las sillas. ¿Será ella la que ha hecho ¡Plof!?

Hay mucha gente…Cientos, miles  de personas, esperando para jugar a la silla. Las reglas son muy básicas: si eliges bien tu silla ,te toca “cielo”. Si no lo haces, despareces. Te borran del universo, vamos. Y lo hacen, con ese ¡Plof!

Parecerá que es malo pero así, te ahorras la posibilidad de “ infierno”. O todo o nada. Efectos de la crisis que, por lo que se ve, es literalmente sobrenatural y ha llegado también hasta aquí.

Ya casi es mi turno…¿Quién iba a imaginar esto?…

Lo del overbooking del infierno, eso, ya lo sabíamos todos pero…¿Numerus Clausus en el Cielo?…

Oigo mi nombre.

 

 

Sal de albahaca.

La albahaca sibarita ha llegado a los 15 cm aproximadamente. Es el momento de realizar una poda de hojas… Si no se poda, la planta se hace más alta, florece más rápido y pierde más capacidad de regenerarse. En realidad, es su ciclo natural: crecer, florecer, producir semillas y reproducirse pero, en este caso, con intervención humana y tijeras de podar en ristre, quiero que la planta se ensanche, no florezca y produzca más hojas.

Para mis sofritos de tomate para la pasta, la cojo fresca… ¿Qué hacer con la albahaca que he podado? Lo más habitual es lavar y secar bien las hojas cosechadas y congelarlas. También se puede aromatizar aceite, pero, esta vez, me he decidido por la sal. 

Sal de albahaca. Se mezclan las hojas (siempre limpias y secas) con sal gorda y se tritura todo. Lo extendemos encima de una lámina de papel de horno y la dejamos secar a 150º durante 5 minutos. Pasado este tiempo, la removemos y le damos otro toque, misma temperatura, mismo tiempo. Después se deja enfriar y tenemos el condimento preparado.

Lo hemos probado en un tomate abierto con una pizca de sal de albahaca y aceite.

La cata ha sido todo un éxito…

Un oasis.

Hay que poner un poco de humor para crear un oasis…

Ojalá esto se haga realidad. Tendríamos menos problemas.

También son parte de este oasis, estos carteles muy, muy simples pero que consiguen una sonrisa.

Respuesta de unos vecinos a los que se les han estrellado varios coches en su casa. Más efectivo que una señal de 30 Km /h…

Las apariencias engañan…

Y, finalmente, dos de ese tipo de chiste para reflexionar…

 

 

 

 

 

 

 

¿Te hubieses parado?

Joshua Bell, un virtuoso del violín. Una de las figuras de este tiempo en música clásica. No es un cualquiera en lo suyo este Joshua…En el Boston Symphony Hall agota las entradas a 100 euros la butaca. Dicen de él que sabe ejecutar con maestría las obras más complejas de Bach.

Un fuera de serie.

Joshua Bell participó en un experimento social ( Washington Post ) acerca de la percepción. ¿Percibimos la belleza? ¿ La reconocemos en un contexto inesperado? ¿Nos detenemos a apreciarla? Lo situaron en una estación de metro , en Washington, con jeans y una gorra de beisbol . También tenía su platito ( que era la funda de su Stradivarius de 1713) para recoger los donativos o limosnas.

Atacó la  Partita número 2 en Re menor de Johann Sebastian Bach (  es considerada la cima del repertorio para violín solo, dado que cubre todos los aspectos de la técnica violinística conocidos en la época de Bach, siendo una de las piezas más difíciles compuestas para ese instrumento. Se incluye habitualmente como pieza obligatoria en las competiciones de violín de todo el mundo.Wikipedia dixit ) y esperó reacciones. De cada 1000 pasajeros, se había previsto que unas 35 personas se pararían a escuchar al virtuoso, absortas por la belleza de la música. Un centenar, le darían dinero ( se estimaba unos 150 dólares).

Así que Joshua Bell interpretó , igual que lo haría en un concierto de alto nivel , lo más difícil de Bach. No sólo era música, en el metro se pretendía mostrar la máxima expresión del virtuosismo. Belleza total, aunque no te apasione la música clásica.

El resultado final fue : 6 personas se detuvieron a escucharlo y recaudó 32 dólares…Bell y Bach pasaron desapercibidos. Practicamente nadie,  percibió la belleza del momento.

La conclusión es más triste aún : no sólo no la descubrieron …Se la perdieron…¿Cuantas veces pasará eso al día? No hace falta un virtuoso. Hay belleza en casi todos los lugares del mundo pero…¿La vemos? ¿La percibimos?

¿Te hubieses parado?…

 

 

 

 

La Secta de los Lectores del Mundo.

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La Secta de Lectores del Mundo está constituida , oficialmente, por todos los seres humanos del mundo que leen como actividad lúdica.

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En su último comunicado, advierten del inicio de una activa estrategia de captación de miembros para su Organización.

Si quieres participar en sus planes mundiales de contagio masivo de lectura, regala un libro a una de esas personas de tu entorno que no leen nunca o casi nunca. Hay libertad de elección de autor y obra.

Fecha de la acción de guerrilla : 23 /04/2024( Día Internacional del Libro)

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NB1 : Las fotos son de una acción de las Bibliotecas Públicas de Bélgica en la Semana Internacional del libro de hace unos años. Este lector gigante apareció en Amberes y estuvo una semana leyendo sin parar. Provisto de wifi, durante ese tiempo, regaló 15 libros de descarga gratuita a todo el que se quiso pasar por allí y descargárselos….

 

 

La botella negra…

Me encontré la botella negra al ir a tirar la basura. La vi encima de una repisa de la valla de un edificio de apartamentos. Paso por allí delante, cada noche, de camino a los contenedores de reciclado.

Me paré para cogerla y meterla en la bolsa correspondiente, según fuera de vidrio, plástico o aluminio…El tacto, por eso, me despistó…Parecía terciopelo o piel…Suave, muy suave. Tuve la impresión de que alguien la había olvidado allí y la dejé en su lugar. La noche siguiente, continuaba estando en el mismo sitio, así que me aventuré a examinarla debajo de una farola. El material me intrigaba…

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Me la llevé. Es verdad que caminé un poco más deprisa de lo que es habitual y que miré a un lado y otro de la calle para confirmar que no había ningún testigo del…robo de la botella negra.

Ya en casa, la observé con atención. No había nada especial en ella, más que aquel extraño tacto suave y cálido…

 

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Que era un artefacto diabólico, lo supe más tarde. Por casualidad. De verdad que siento lo de Loli … La botella negra es capaz de absorber a todo aquel que posea una personalidad conflictiva: tiquismiquis, tocacojones, yoístas, tóxicos, pesimistas contagiosos, etc,etc… Sólo hay que abrir la botella en su presencia y sólo ellos desaparecen… La forma en la que se introducen en su interior, no deja de tener su encanto. Es en plan un torbellino que se va haciendo minúsculo girando sobre sí mismo y después, ¡puf!, una pequeña porción de gas de nada y para adentro…

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Con lo de Loli me di cuenta de lo que pasaba. Diabólico, ya lo he dicho antes. ¿Y qué hice? ¿Destruir la botella por su peligro potencial?

Pues no.

Después de absorber a diez personas, la primera botella negra dejó de surtir efecto pero al salir esa noche a tirar mi basura, me encontré otra. Cuando se llenó la segunda, apareció una tercera…

Ahora las decoro. Y las voy llenando.

Mi vecindario está ahora lleno de gente amable y maravillosa. Igual que en mi familia. Y en la oficina. Y en el gimnasio. Y….

 

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NB : DIY – Reciclaje de Botella de Ratafía pintada con pintura de pizarra para vidrio. Decorada con rotulador blanco permanente.

Albahaca sibarita.

Tenía una maceta libre y unas semillas de albahaca.

En unos días, ha surgido una planta preciosa.

Requiere de agua, que la tierra este húmeda y no se encharque. En otros tiempos, la hubiese regado con el agua del grifo, pero ahora, con la sequía, hay pequeños hábitos que han cambiado para intentar consumir el mínimo posible.

Cada noche, dejo un vaso de agua en la mesilla de noche, por si acaso. Mi preferida es con gas y es @vichycatalan.

 La mayoría de los días, el vaso está lleno por la mañana. Antes, tiraba el agua. Ahora, la utilizo para regar.

Y, viendo el resultado, creo que a la albahaca le gusta el Vichy…

Ese Bar de la Esquina.

Ese entrañable lugar donde sirven el croissant y el cappuccino como a ti te gusta. O ese mini bocadillito de jamón y el zumo de naranja.

Ese Bar de la Esquina que puede no estar en una esquina..

Foto de Leohoho en Unsplash

Nada más entrar por la puerta, Jota buscaba con la mirada mi periódico  para que acompañara mi desayuno. Si tú hablabas, él hablaba. Pero si el día era de esos  perros, él te dejaba vivir en tu silencio.

Y siempre sonando música…

Muchos de nosotros tenemos Bares de la Esquina. Los barrios dónde hemos vivido o trabajado, nos han llevado a intimar a la hora del desayuno con unos seres humanos que, desde detrás de una barra,  nos ayudan afrontar el día con dignidad.

A cada traslado, y si tienes suerte  aparece un Bar de la Esquina. Un lugar agradable. Y si la suerte nos sigue sonriendo, es muy posible que los que allí habitan también sean agradables. Aunque vayamos cambiando de lugar,  siempre hay uno de esos establecimientos que pueden ser “Ese Bar de la Esquina”. Sea porque lo viviste en un espacio muy prolongado, o sea porque la experiencia fue corta pero intensa, hay una barra de un Bar de la Esquina a la que te encantaría volver.

Hace unos días, por casualidad, estuve por la zona y volví.

Mi Bar de La Esquina preferido ha cambiado para mejor. Hay más luz y otros cuadros. La historia del local ha ido creciendo y se ha atiborrado de cacharros que le dan más personalidad.

Como siempre, el último descubrimiento musical de Jota se escuchaba por los altavoces. Siempre atento a la música, sin tele (sólo para el fútbol, me comenta). Los dos somos más viejos pero nos hemos reconocido en los que fuimos hace veinte años.

Foto de Anastasiya Badun en Unsplash

En pocos minutos, hemos resumido mucha vida. Al final, todo bien. No he estado mucho tiempo en la barra pero la charla y el excelente café me han hecho salir con el espíritu más liviano.

Si puedes y tienes un Bar de la Esquina preferido del pasado, déjate caer un día. Es posible que las cosas no hayan cambiado (ojalá) y puedas vivir un encuentro afectuoso con los que fueron los responsables de tu desayuno durante tantos años.

Tiene efecto terapéutico.

 

Burbuja.

Foto de Kajetan Sumila en Unsplash

Me llevaron a la fuerza. Casi a rastras… Arréglate, sal, sonríe, vive…

Me asustaba el mundo.

Me daba miedo vivir y que, en cualquier momento, me cayera un meteorito encima.

Arréglate, sal, sonríe, vive.

Fue tal la insistencia que acabé cediendo. Una copa, un hacer ver que estoy mejor y volver, lo más rápidamente posible, al confort de mi casa, a mi burbuja particular pero acabé en el extraño tenderete de una pitonisa. Lo habían instalado en uno de los locales de moda de la ciudad. Recuerdo que entré de un empujón, recuerdo las risitas de mis amigos, recuerdo la presencia de aquella mujer de pelo blanco, recuerdo que me preguntó qué quería de la vida y…

Desperté dentro de una burbuja.

Menos mal que esta es grande y me deja respirar un poco. Nunca sé que burbuja me va a tocar…

 

Foto de Flynn Edwards en Unsplash

 

 

NB 1 : Decir que lo que más deseaba era” vivir dentro de una burbuja” fue una mala respuesta. Quedáis advertidos por si os encontráis con la pitonisa…

NB 2 : La probabilidad de que te caiga un meteorito encima es de 1 entre 250.000.

 

Foto de Alexander Dummer en Unsplash