Curiosidad interestelar.

El año empieza con cosas de esas que despiertan mi curiosidad. Nunca me interesó demasiado la astronomía. La luna estaba allí, como ahora, pero no me atraía y había visto cielos preciosos cuajados de estrellas, pero nunca había pensado en el Universo (con mayúscula).

Mi curiosidad se ha activado ya de mayor y, en estos tiempos, estoy fascinada con lo de la cara oculta de la luna o con lo del cacahuete estelar, el Ultima Thule, el objeto del espacio exterior más lejano al que hemos llegado…

Primera foto en alta resolución de la cara oculta de la luna.

Mandatory Credit: Photo by Uncredited/AP/REX/Shutterstock (10045254c)
This image made available by NASA on shows images with separate color and detail information, and a composited image of both, showing Ultima Thule, about 1 billion miles beyond Pluto. The New Horizons spacecraft encountered it on Tuesday, Jan. 1, 2019
Space Beyond Pluto – 02 Jan 2019

El Ultima Thule, además, me ha recordado la «Breve historia de mis diez cacahuetes», esos que cultivé en una maceta… Todo está conectado. ; – )

Lo mejor de  estos temas que activan mi curiosidad, es que me ayudan a posicionarme, a tener una referencia de mi lugar en el universo, en el planeta, en mi país, en mi casa y en mi interior.

Parecerá una reflexión absurda, pero todos esos hitos interestelares y lunares lo que hacen es ayudarme a poner los pies en la tierra…

Photo by Alex Perez on Unsplash

 

Una cosa preciosa…

Es una cosa que me dijeron.

Una amiga me explicaba el proceso de su enfermedad. Sus palabras eran naturales, positivas, preciosas… Lo que me dijo, que es precioso, es que, si repitiera su vida, lo dejaría todo tal cual está ahora.

Y es que, en el ahora, es muy feliz.

Su travesía, en los momentos más difíciles, la hizo en compañía. Aparecieron los sentimientos más espontáneos y puros que unen a una familia. Y ese amor descomunal se ha hecho presente.

Pasan los años y cada uno empieza a hacer su vida. La familia es armónica y se reúne en los momentos decisivos: cumpleaños, bodas, bautizos, Navidad, en alguna comida familiar… y, de repente, le pasa algo a uno de sus miembros y lo que era esporádico se convierte en habitual.

La familia aparece. También los amigos. Los compañeros de trabajo…Se reciben altas dosis de cariño que compensan las dificultades. Reconoces el amor que te tienen y el tuyo hacia los demás, que también aparece como si fuera sólido. Casi se puede tocar.

Y es tan brutalmente precioso, que no cambiarías nada, ni siquiera lo más doloroso,  si la consecuencia es no tenerlo.

¿Es o no precioso?

No hagáis caso.

Hace un tiempo que soy asidua de las salas de espera de un hospital oncológico. Acompaño a un familiar y espero… Observo y oigo a todos los que suelen estar en esa sala, a la misma hora, esperando su tratamiento.

Tanto los que esperan como los acompañantes, aún estando unidos por la enfermedad, somos completamente diferentes: el carácter, la actitud, la forma de interactuar, la edad, … Hay yoístas, pesimistas, sentenciadores, tristes, quejosos… Hay positivos, alegres, dinamizadores, animosos… También los aislados, que no se relacionan más que con el saludo al entrar y salir…

Como os imaginaréis, es mejor encontrarse con los que positivizan la situación, pero, ahí estamos todos y hay que ser empático y entender que es bueno escuchar a los que lo están pasando peor, pero… ¡Ay!  Es posible que te encuentres expertos en las “predicciones-en-base-a-la experiencia-propia”: Esto se te pondrá peor, no podrás ni comer, el cansancio te vencerá, etc., etc.… No hay mala fe. A ellos les ha pasado y lo quieren compartir. Incluso, creen que te ayudan…

El otro día, una chica muy joven, estaba exultante porque era su último día de tratamiento. Una compañera de tratamiento, mucho mayor (y que es habitual que siempre esté hablando de lo suyo) le comentó que “a su edad, había más posibilidades de volver a tener la enfermedad, porque era muy joven”. Dijo esta frase y la llamaron para entrar. Así que me quedé con la chica, casi a solas. Su alegría había disminuido proporcionalmente a la reflexión de aquella otra paciente. Me acerqué y la felicité. ¡Fin de la radioterapia! ¡Bravo!

También le expliqué que el primer día del tratamiento, tuvimos una reunión con el equipo médico. Además de los aspectos médicos, nos dieron un consejo que parecía trivial, pero ha sido de gran ayuda en el proceso.

 “No hagáis ningún caso a lo que oigáis en la sala de espera “.

Cada persona es un caso. Un paciente único.

Y si se hace caso a lo que se oye, que sea con discriminación positiva. En este caso, en sentido literal.

Al salir de su última sesión, la chica me dedicó una gran sonrisa.

 

NB : Aplicable a casi todas las salas de espera…

Personas.

Este post va de personas.

Personas que estaba en la playa…

Un paseante solitario.

Un hombre pensativo.

Dos amigas.

Una deportista.

Un pescador.

En todas las fotos hay alguien, menos en esta última en la que la única persona, está detrás de la cámara.

La guardé y me convertí en otra persona más, en la playa…

Los Ngá te saludan.

Hoy, en el panel de control de wordpress, apartado “Palabras clave para buscadores”, me encuentro con “Ngá Malawi pene” y un bonito número a su lado. ¿Ngá Malawi Pene? Me suena, no lo voy a negar pero no acabo de relacionar  el pene de los Ngá de Malawi con este Blog Imperfecto…La realidad, por eso, es que si tecleas en Google “Ngá Malawi Pene”, en algún lugar, aparece nonperfect.com…Ops.

Por lo que sea, los Ngá está siendo buscados en “google” y en la primera página, si pones Ngá Malawi pene, sale mi post. Eso es un buen posicionamiento…; – )

El texto lo escribí , a la vuelta al trabajo tras unas largas vacaciones, hace unos años . Y sigue interesando…

si-te-como-a-besos

«En esos días de vuelta a la normalidad y de reencuentro, me pasé un buen rato,  dando besos a gente a la que, normalmente, no beso.

Más que besos , este tipo de saludo es“un dar la cara” o  “un golpe de mejilla” y aunque los labios contacten con el aire y no con la piel, es una forma  de saludarse con beso ( o sucedáneo).

Hay algunos se aplican con una fuerza entusiasta y el par de besos, se convierten en dos buenos toques en la cara .En España, son dos: mejilla 1 y mejilla 2. Y, otras veces, es tal el beso al aire que más que eso es un oreja contra oreja. Fijaros en los besos que dais al día (excluyendo los de los amantes que , por su naturaleza, ya entran en otro universo paralelo de besos) y veréis que no son besos …

Realmente, beso-beso, con los labios entrando en contacto con las mejillas , son pocos. Los de los niños, por ejemplo, que se encuentran en un estado de la vida “genuino”, te estampan besos sonoros y babeantes pero los adultos, tenemos una tendencia a distanciarnos del contacto físico .Es por eso que los saludos de cortesía , con nuestros besos, son simples movimientos mecánicos, aprendidos , que sólo tienen un ápice de sinceridad  y sentimiento , en contadas ocasiones ( cuando hace mucho que no ves a alguien al que quieres ver, en situaciones emocionales felices o difíciles,…). El resto de saludos, con beso, bien se  podrían sustituir por una inclinación del torso (tipo nipón) o  un baile alrededor del otro (este, me lo acabo de inventar y por lo menos, sería divertido).

Aunque es mejor no quejarse: si estuviéramos en el Norte de Malawi, con la tribú Ngá, deberíamos dar unos apretones en los pechos entre mujeres y unas sacudidas del pene entre hombres  y ambos tocamientos en un saludo mixto… No se considera de índole sexual hasta que te lo sacuden cuatro veces seguidas. Si son cuatro, puede haber tema. Menos de cuatro, sólo te están saludando…( y esto es verídico, lo digo por si vais por ahí).

Los Ngá creen que el alma se puede escapar por la boca y han buscado otras formas de saludo que la salvaguarden. Siempre hay un motivo en esto del saludo y de los besos. Los Ngá no utilizan los labios por una razón espiritual. También las hay ambientales: el famoso beso esquimal ( muy frecuente de adulto a peque) es una adaptación de esa muestra de cariño que es el beso, al medioambiente. A muchísimos grados bajo cero, la saliva se hiela y nos podemos quedar adheridos a la piel de la mejilla o a los propios labios… También es una información útil por si vais por ahí. Recordad : Los Ngá te sacudirán y los esquimales, frotarán su nariz contra la tuya…

De momento, nuestro saludo, con el falso beso en ambas mejillas es lo que más se lleva en nuestro país (en Holanda, te plantan tres besos)  y espero que esta búsqueda masiva de “ Ngá Malawi pene” no responda a nada más que curiosidad…o…Dejo de saludar…»

camiseta

Curiosidad: «Según tengo entendido el apretón de manos surgió como una forma de demostrar que se estaba desarmado y que el saludado por nuestra parte no corría ningún riesgo de recibir un mandoble.» Esta fue una aportación de Flyer al post.

Fotos (explicadas)

pildoras

Happy Pills es una tienda de caramelos muy especial, que plantea una forma diferente de comprar golosinas. Alguna vez he utilizado sus frascos en mis Píldoras. Paseaba por Barcelona y me encontré esta tienda. Me sitúe en frente y apunté con la cámara. Una de las chicas que entraba en ese momento, se giró y me dijo : ¡Sáqueme guapa!

Hecho.

CORAZONES

Hay un lugar al que voy a menudo, en el que no me dejan hacer fotos. Es una pena…La decoración y presentación de sus productos, siempre tiene un “algo” especial …Dile a alguien como yo, que entra y ve fotos por doquier que NO puede hacer fotos. Y digo de las de la cámara que con el teléfono no siento lo mismo….Así que esta foto tiene una historia detrás. De riesgo, de adrenalina…Es la segunda vez que veo estos cactus corazón. He pasado de verlos monos a plantearme porque le hacen eso a una planta pero…La parte estética del asunto me ha pedido foto, foto, foto… Casualmente, ese día  llevaba mi cámara. Vigilé ( con sagacidad y pericia)a los empleados y cuando no vi a nadie, ¡Click!, hice un par de fotos… Fueron momentos de máxima tensión…

 

REPOSOEsta foto marca una época. Yo conocí esa casa en todo su esplendor. La habitaban dos hermanas que se ocupaban de ella con primor. Tenían una mercería de barrio y esa era la casa donde pasaban sus vacaciones y dónde querían acabar sus días.

Su aspecto era muy…severo pero era sólo la apariencia. Recuerdo sus moños, tirando la piel de la frente y esos vestidos grises, con cuellos blancos, siempre limpios y bien planchados. Ejerciendo de vecinas y amigas de mi abuela, había merendado allí alguna tarde y después, me había bañado en una maravillosa piscinita de piedra natural, rodeada de macetas y buganvillas que ellas guardaban como un secreto. Me fascinaba el lugar.

Después, me hice mayor y ellas, también. Un día, dejaron de venir …Han pasado los años y , el otro día, me paré a mirar la casa. Nadie más ha aparecido por El Reposo…La pared desportillada, los suelos agrietados. Por un hueco conocido, atisbé la zona del jardín privado…Plantas secas, muchas hojas y la piscina vacía…

Confieso que, en ese momento, sentí un ataque muy agudo de melancolía…

estrella

Y para la estrella no hay explicación : estrella que veo, estrella que quiero.

Mariposas (II)

Por fin, una se deja fotografiar. Coincide que se posa en la flor, cuando yo estoy haciendo la foto.

La tengo.

Por el rabillo del ojo, siento una presencia.

Una cosa es observar mariposas y , otra, encontrarme con este ejemplar de lagartija, que por el tamaño, yo digo que es un lagarto … Pasa completamente de mí y, tras un rato al sol, desparece entre las flores.

Me gustan más las mariposas…

 

Mariposas (I)

Una de las mejores formas para inhibir mi mente y entrar en un estado de calma, es haciendo fotos.

Son fotos de observación. Y, sobre todo, de observación animal, pero sin ninguna vocación de etóloga: me coloco en la tumbona, me aplico protección solar y el repelente de insectos (si no, es imposible) y con la cámara en la mano, me concentro en observar. Después de un rato de observación sin intervención de la foto, pongo en marcha la cámara y voy buscando…

Esta vez, había mariposas. Difíciles de convencer para un posado…

Buscad la mariposa. Hay una en cada foto…

Gente nueva.

Estos días he conocido a mucha gente nueva. El motivo, que ya está solucionado, ha sido un ingreso hospitalario de mi madre.

Entre familiares de otros enfermos, los otros enfermos, el personal sanitario de todos los turnos, de Urgencias, de planta y los médicos, he estado interactuando con muchas versiones del espécimen humano.

He conocido, familias aparentemente “ideales” que, en la soledad de las salas de espera o de la habitación, se dejaban ver como eran en realidad: no tan “ideales”. Enfermos insolentes a los que solo les importaba su yo. Enfermeras y enfermeros, de mal humor, con cero empatías…Cotilleos, críticas, discusiones…Pero, no os asustéis, era el grupo más pequeño.  He conocido, también, a personas encantadoras, leales, serviciales, amigables, empáticas… Dispuestas a ayudar sin conocerse. Preparadas para conciliar y aplacar. Creadores de risas discretas que hacerse eco, en aquellos pasillos tan llenos de incertidumbre.

Photo by Ashley Whitlatch on Unsplash

Las personas son las que marcan la diferencia. En todos los ámbitos: amistad, familia, trabajo. En todas las profesiones. En todas las facetas…

Te puedes encontrar de las que te lo van a poner difícil, pero, estadísticamente, es más probable que te topes con alguien que no te va a disturbar. Es más, es posible que te ayude de alguna manera y eso, me ha dejado un poco más tranquila.

Muchas mañanas, leyendo el periódico, pienso que las personas que habitamos el planeta, vamos a peor. Pero estos días en el Hospital, me he encontrado a muchas-buenas-personas.

Y lo mejor, y la esperanza no está en lo de “buenas personas” … Está en lo de “muchas”…

Photo by MARK ADRIANE on Unsplash

 

Momento caótico…

 

Lo primero, es despertarse más tarde de lo habitual, sin tiempo para desplegar las rutinas. Eso, inicia el caos.

Una vez compensado el tiempo de retraso con la falta de ceremoniales matinales ( cappuccino y prensa, bici elíptica , zumo de naranjo contando las nubes o mirando los tomates, etc…) , llega el momento de adaptarse a la luz del sol.  También, eso, parece ser más caótico… La velocidad ha anulado tu capacidad estética y, ahora, bajo el foco del día, te das cuenta que esos colores o esas arrugas o esas sandalias… En fin, hay que obviarlo. Es una característica del Momento Caótico : vestida con el culo durante unas horas…

El coche, claro, está ardiendo. Pones el aire acondicionado a toda torta y la música…Con la potencia del ventilador, no se oye nada de nada… Bien, estás casi a punto de salir y entonces, descubres que el mando que abre la puerta del garaje no va. Simplemente, no va. Aprietas el botoncito de apertura y aquello, no hace nada. Le sigues dando apretones, unos más rápidos, otros con intervalos temporales. Nada. La puerta cerrada a cal y canto…

Apertura manual y…a sudar. La penosa estética se ve ampliada por la humedad y el calor. La puerta pesa más que nunca. En el Momento Caótico, todo pesa más o va más lento o hay que arrastrarlo o se estropea…

Mientras tú estas sufriendo en la lucha por salir del parking, oyes el teléfono. A lo lejos. Está dentro del bolso, en el asiento del copiloto, dentro del coche con el aire a todas pastilla y…la radio.

Una vez superada la puerta, buscas el móvil en ese bolso que te pareció genial por su tamaño king size. Suena de nuevo, mientras rebuscas, remueves y palpas pero, no. Eso es la cartera. Finalmente, lo encuentras pero en el intento, se te vuelca el bolso…El teléfono ya se ha callado.

Llegados a este punto, sólo hay una opción viable : salir del parking, cerrar la puerta en modo manual y volver al coche. Observar tus pertenencias, diseminada aquí y allí. Inspirar. Expirar. Entonces, te retuerces, reubicando sin ton ni son, todas las cosas que han salido de ese pozo sin fondo. Hay un instante fugaz en el que te comprometes a llevar menos cosas para la próxima pero…es fugaz. Lo último que encuentras es el teléfono, que en la refriega, se ha vuelto a despistar.

Del Momento Caótico se puede salir de dos formas :

1) Ampliando el caos al resto del día ( entonces ya es un Día Caótico) o

2) Inspirando.Expirando. Escuchando la canción adecuada que te compense .Inspirando. Expirando…

Así que con Jocelyn Brown gritando con su excepcional voz negra  , he dejado atrás la puerta y el momento caótico.  Me ha ido de un pelo pero he conseguido normalizar el día ( con el bolso desordenado y pinta desastrosa pero normalizado...)

Hasta es posible que cuando llegue a casa, presione el botoncito del mando a distancia y la puerta del garaje, se abra por arte de magia…