Llevo un tiempo dándole vueltas a una idea para escribir un cuento (entre 2000 y 30000 palabras, según los expertos) y , poco a poco, ha pasado de ser una “idea-destello-de-vez-en-cuando”a una “idea-que-incordia-bastante”.
Esa idea me pica… La trama se va dibujando y, también, las palabras. Todo es un proceso interno. No hay mediador. No hay dispositivo. Sólo en mis pensamientos…Después, para que deje de picar, tengo que sacarla. El primer impacto, un caos… Puede ser que me siga picando o que no… Ahí, la historia puede morir o bien, empezar su camino. Depende del nivel de placer que me produzca escribirla…Y si aparece y continua, ya no pica. Fluye.
Ahora mismo, estoy en el más absoluto caos pero…me pica. Me ha hecho pensar, me ha hecho escuchar mucha música, me ha ayudado a evadirme de la realidad a ratitos…Esta historia, la quiero.
He empezado a hilvanar esa idea que me ronda y he precisado de colaboración. Una mirada que no fuera la mía. El caos, ahora, se titula: “Niños y Niñas, la felicidad no existe” y me gustaría contar con vuestra…mirada.
Son dos preguntas de respuesta breve, en plan lista. Algo sencillito, nada ambicioso…
Querría saber qué os hace felices…
1) ¿Qué te hace feliz en el día a día?
2) ¿Cuál ha sido el momento/s más feliz de a) infancia y b) adulto?
Podéis enviarme un mail a pilar@entretazas.com o dejar vuestra respuesta aquí mismo. Sólo si apetece.
Fotos (explicadas) : Son unas fotos que hice para Fin de Año ( este detalle de estrellas, decoraba la mesa). Son de corcho y purpurina y están ensartadas en un palo de pinchito. Le quita glamour, lo sé, pero hay que explicarlo. ; – )
Poseo objetos cargados de historia. Por lo menos, cargados de mi historia…No fueron importantes cuando llegaron a mí pero, pasado el tiempo, han ganado en eso que se llama “ valor sentimental” o, por lo menos, han conseguido una permanencia considerable en mi hogar, salvándose de mudanzas y “limpiezas generales” ( y eso ya tiene su mérito).
El objeto del que os quiero hablar, es un marco de madera que en su origen, enmarcaba un espejo. Era de una maderita oscura .Lo compré muy, muy barato en una tienda “precursora” de lo que después ya serían las tiendas de Todo a 100. En esa época, al lado del trabajo, abrieron una tienda muy mona, con mil cachivaches de decoración a precios irrisorios. Era el hijo de un empresario que montaba tiendas al por mayor que ya había descubierto el tema de “los container de China” para los temas de decoración de escaparates…
Respeté el marco durante unos años. El espejo, made in China, se fue ensombreciendo y finalmente, lo tiré. Quedó, debajo, una maderita fina…En esa época, mi casa había cambiado a una combinación de colores azules, así que ya lanzada en esto de las manualidades, pinté todo de azul, incluida la maderita. Le pegué unos cristales y lo llamé: Chill Out. Pasaron más años y mi casa cambió de color y desterré el azul, junto con el cuadro pero…no lo tiré. Lo dejé apilado en un lugar del estudio (hay cosas que sé que algún día reciclaré, aunque no sé cómo ni cuándo.)
Hace unas semanas, hice una de esas “limpiezas generales” y vi el marco azul tornasolado, con la maderita hecha polvo, sin rastro de los cristales multicolor…Condenado al montón de reciclajefor ever…
Y, entonces, la pintura esa negra de pizarra que me tiene hechizada, me lanzó un sortilegio y se desencadenó el proceso. Pintar de negro pizarra todo y después, invadir el espacio con un rotulador blanco y las dichosasFlores que es lo único que me sale…
Así que ahora tengo un antiguo espejo que fue un cuadro hippie y que ahora es un extraño marco negro al que le han crecido unas Flores Marcianas…
Llevo un tiempo con el Carnet de Conducir “distraído”…No lo he sabido hasta hace unos días. Tenía que solucionar un papeleo y me pidieron una copia del susodicho carnet y…descubrí que no lo tenía en el lugar habitual. A partir de ese momento, inicié una búsqueda metódica (vaciado de todos los bolsos en uso en los últimos meses, revisión de bolsillos de chaquetas, etc,etc…). Mi desesperación se iba incrementando. Soy distraída y puedo “distraer” cosas (a veces) pero ese tipo de documentos siempre los tengo muy controlados. Finalmente, sólo puedo optar por solicitar un duplicado… ¡Vaya palo! Cita concertada en la Jefatura de la DGT…Era hoy. Esta mañana, he recordado a la Tía Fermina, del pueblo. Siempre rogando a San Antonio cuando perdía algo y…siempre lo encontraba. A pocas horas de la “cita concertada” el agobio aumentaba y cualquier recurso me era válido así que…he estado pidiéndole a San Antonio que encontrara el Carnet de conducir antes de las 10:30.
¡Alucinante! He abierto el armario y recordado algo. Difuso. No es exactamente una imagen. Como en el juego “Frío /Caliente”. Se me ha activado la alerta de que me acercaba al carnet…Caliente, caliente… Y, allí, escondida, había una cartera en la que están todas esas tarjetas que no utilizo habitualmente ( tengo hasta de la Farmacia, para acumular puntos) y pegado a la de Socio del FNAC : ¡Ta chán! El carnet de conducir! Durante todo el proceso, no he dejado de pedir a San Antonio…
Animada por la eficacia de este amigo que ahora tengo en el Santoral, me he dedicado a buscar un Santo que proteja mi huerto. Uno de los que bendicen cosechas… Ese es San Isidro Labrador, así que mientras volvía a plantar zanahorias, me he encomendado a San Isidro.
Entonces, cuando ya estaba regando los berros, estos se han armado de valor y me han comentado que el huerto tiene sus propios “santos”. ¿Y no es San Isidro Labrador? – he preguntado. Y como veían que estaba receptiva y mientras conversábamos, los iba regando un poco más, me han confesado que tenían a Pin y Pon, sus dos guardianes protectores…
No voy a ser yo la que cuestione la fe que profesa cada uno, así que :
“Pin y Pon, haced que las zanahorias se pongan muy majas. Y sean muy dulces.”
Observo en mis estadísticas que (ya!) estoy recibiendo visitas que llegan a este blog, buscando con palabras claves “San Valentín” y “Día de los Enamorados”. Ya tenemos encima ese día… A mí, siempre me ha inspirado cosas para el blog, incluido un relato en el que asesino, literalmente, a Cupido ( Cupido’s Killer, llámame original).
Este año, también por ser original, me ha dado por una serie de corazones. Muchos corazones.
Corazones a diestro y siniestro.
Todos los post del Día de los Enamorados, están recogidos en estas píldoras.
Muchas veces, no tengo planificado hacer Terapia de Rotus pero hay circunstancias externas que me obligan a ello y, claro, son fuerzas tan potentes, que no puedo ignorarlas.
Esta vez, el episodio se inicia ordenando los cachivaches de una cocina, para intentar tirar algo y tener más espacio “racional”. En el proceso me encuentro, en el montoncito de “cosas que ya no me sirven” , dos cosas que captan mi atención ( son las fuerzas ocultas esas) : 1) una pieza de madera en la que iban unos cuchillos jamoneros que tiene una superficie lisa en el reverso muy interesante y 2) un triste servilletero redondito, de madera que está sólo y aislado.
Lo pinto todo con esa maldita pintura de pizarra que me tiene abducida y decido que, de la manera que sea, ahí, en la maderita, voy a pegar el servilletero con Loctite.
Lo integro en mis redes de puntitos, circulitos, líneas torcidas que trazo con mis maravillosos rotuladores blancos…
Cuando ya he acabado, hago una pregunta en el entorno. Es del nivel «superior» de ¿Me ves más gorda? La pregunta es: ¿Te gusta mi cuadro (-que-me-ha-quedado-monísimo)?
Veo que el servilletero, protuberante, desconcierta. ¿No dicen que el arte debe provocar emociones? Este, las provoca. Tampoco hay que entrar en detalles.
Normalmente, el título me sale mientras lo voy haciendo pero este cuadro, en la madera de una caja de cuchillos jamoneros, se ha llamado “El servilletero” desde que lo empecé. No es lo suyo. Pregunto y me dicen: El Oráculo y me gusta y lo adopto. Eso le da importancia al servilletero…
La Wikipedia me ha hecho descubrir que un Oráculo, no es sólo un lugar dónde se hacían preguntas a los Dioses, sino que es la “propia respuesta” : “Un oráculo (μαντειον) es una respuesta que da una deidad por medio de sacerdotes, o de la Pitia o Pitonisa griega y romana, o la Sibila, o incluso a través de interpretaciones de señales físicas (tintineo de campanillas, por ejemplo), o de interpretaciones de símbolos sobre piedras, como las Runas, o de interpretaciones de símbolos sobre cartas, como el Tarot, o de sacrificios de animales. Por extensión, se llama oráculo al propio lugar en que se hace la consulta y se recibe la respuesta (el oráculo)”
Vista la flexibilidad del tema, también se puede uno quedar mirando fijamente el servilletero y preguntar lo que sea. Y a ver qué pasa…
adj. Que, faltando a la obediencia debida, se rebela (se subleva).
En un jardín marciano del planeta TrES-2b , había unas flores con forma de estrella. A medida que se iban desarrollando, se llenaban de unas esporas redonditas, de un color blanco brillante que contenían altas dosis de felicidad.
Al principio, los marcianos que allí habitaban, esperaban pacientemente que las estrellas se abrieran y liberaran su carga. El aire se llenaba de puntitos relucientes y ellos se alimentaban del preciado manjar. Pasados muchos años luz, las flores marcianas empezaron a escasear. Los ejemplares que quedaban, fueron modificados genéticamente para conseguir el control de apertura de la lluvia de felicidad y las dosis empezaron a venderse a precios astronómicos para la economía de los marcianos de a pie…
Pero un día, al despertar en su intenso cielo negro, los marcianos infelices por sequía de felicidad se toparon con una gran inundación…Después se supo que una de las estrellas, se rebeló contra el sistema y se abrió, adhiriendo su felicidad contenida a todo lo que encontró en su camino…
Desde aquel día, en el jardín marciano, rebeldía es sinónimo de felicidad .
NB : Lo sé. Cuando cojo los rotus, me incapacito… ; – )
…un día como hoy, fue mi cumpleaños y escribí este post. Era para todos los que cumplían años el mismo día que yo…Lo he actualizado.
Además en ese momento, me impresionó pensar que yo era del S.XX, o sea, del siglo pasado. Ahora, ya lo llevo bien.
Lo titulé : Si hoy es tu cumpleaños.
Ordenando unos cajones, he encontrado una caja de cintas de radiocassette. Unas originales de Joan Manel Serrat y Luis Eduardo Aute y otras grabadas en cinta virgen… Recuerdo el afán de grabar de la radio sin interrupciones publicitarias o la voz de locutor anunciando el título de la siguiente. ¡Qué rabia daba eso!..
Una de esas cintas me ha llamado especialmente la atención : en boli negro y con las letras marcadas , como queriendo asegurarme de que aquello no se iba a borrar jamás, la palabra “Reunited” (Peaches & Herb).
En ese mismo instante, me ha llegado la melodía que mi cerebro ha buscado en sus archivos de hace 20 años (supongo que especialmente cortés ya que sabe que es mi cumpleaños) y tras oírla en mi cabeza, he querido tener ese remembering más físico y he buscado la canción en youtube. Ya NO hay ningún reproductor de cintas en casa…
Además de escuchar la canción, he leído la letra en español ( cursi a más no poder , mejor en mi inglés nulo de la época que hacia que lo que oía “me sonara” bien) y… –¿Cómo me podía gustar tanto esta canción?-…y, entonces,he recibido un atisbo de reconocimiento de esa época que me ha hecho sonreír entre momentos de otros tiempos…Esa es la magia de la canción.Los recuerdos que contiene.
Eran tiempos en los que llevaba mis cintas , grabadas de la radio, en el coche. Muchas y desordenadas. Cuando se enganchaban, las volvíamos a «rebobinar» con un boli. Nuestras cámaras de fotos funcionaban con carretes… ¿Recordáis la ilusión del abrir el sobre con las fotos en papel? Aquello de preguntar ¿Han salido las 36?. El teléfono estaba en un lugar fijo de la casa . La tele era gordota y había 2 canales. Un miembro de la familia era el que se levantaba a cambiar de canal , manualmente. Las latas de refrescos nos parecían “exóticas”. Se fumaba en todos los lados ( hospitales, escuelas, universidades, cines…). Nos poníamos hombreras con velcro. El casco, por ciudad, no era obligatorio. Había chiringuitos y bares de copas en primera línea de mar. NO había tanta mole de apartamentos en primera línea de mar. En verano, una avioneta de Nivea, surcaba los cielos y tiraba pelotas azules a la playa. Conocimos a Michael Jackson en su versión afroamericana ( la mejor) y pensábamos que llegar hasta aquí era…muy lejos.
(Mientras escribo esto, oigo el «Reunited» y me voy poniendo noña. Se va a notar,advierto.)
Y, como quien no quiere la cosa, ya estamos aquí. En el muy lejos. Agregando cosas nuevas y perdiendo otras muy queridas. Generando nuevos recuerdos y buscando en los más viejos, aquellos momentos en los que atisbamos la felicidad. Y es que esto va de ir «atisbando». Un poco de aquí, un poco de allá , en dosis grandes o tan micros que casi ni la notamos…, pero …siempre atisbando la felicidad…Nunca sabe uno cuando se va a dar de narices con ella…
Y es que hay muchas cosas en la vida que duelen con intensidad y van ocurriendo , elevándose en niveles de dolor, que te hacen pensar que nada te puede doler más que eso pero, también es cierto que hay más niveles de felicidad de los que nos podamos imaginar. Si de algo me ha servido llegar al muy lejos es saber que puedes creer que eres feliz y que ocurra algo que te haga aumentar , aún más, esa extraña felicidad incontable. ¿Pero qué te voy a contar yo, si hoy es tu cumpleaños y has reconocido esa cinta?
Para que el viaje al más lejos sea exitoso, debe tender al maximo desequilibrio entre dolor y felicidad ( estando la felicidad elevada al infinito y multiplicada por diez).
Ese es el objetivo para este nuevo año que emprendo, hoy, en el planeta tierra. Desequilibrar .Al máximo.
Si hoy es tu cumpleaños y estás leyendo esto, te deseo los mismo. Feliz Cumpleaños!
Tienen una capacidad asombrosa de absorber toda la energía positiva que hay en los seres humanos que los rodean. Solo la buena. Tienen el morro fino.
Se esconden detrás de múltiples formas de vida: mártir, sabelotodo, prepotente, tirano, amable confidente,… No importa cuál sea su vestido: ellos se comen toda tu smile hasta morderte el alma.
También hay grados: del 1 al 10 (siendo el grado máximo, casi de peligro mortal). Los más insaciables, desde que abren la boca y dicen hola hasta que la cierran (si es que eso es posible) van dejándote gris, gris marengo y negro hasta que la oscuridad y el mal rollo acaban con tu pobre reserva de optimismo.
La mayoría de las veces no eres consciente de su poder hasta que has sido sometido a unas tres sesiones de vampirización. En la primera, aun crees que esa persona es pesada, o cotilla, o un poco chula o (pobrecilla!) tan preocupada por las enfermedades y miserias de los demás, o tonta, o confusa ( ¿No se puede ser tan malo intencionadamente, no?) o,… Da lo mismo. No asocias tu bajón a la interacción con el vampiro de energía. La segunda vez que lo sufres, ya empiezas a intuir que hay un claro efecto de causa-efecto. La tercera, la famosa “vencida”, ya sabes que si te cruzas con el vampiro debes alejarte (lo máximo que puedas) por qué, de lo contrario, llegarás a casa triste y melancólico. Sin encontrar la gracias a los placeres sencillos de la vida. Con ese aura turbia y gris, sin brillo. La sonrisa, aparcada en los trasteros de tu día…
El vampiro de energía pasa olímpicamente de la atmósfera que genera. Una vez se ha alimentado, busca una nueva víctima. Eres historia hasta que te vuelvas a cruzar en su camino. Entonces, se lanzará a la yugular y atacará de nuevo.
Una sonrisa y un Hasta Luego. O Hasta nunca. O Voy al baño”. O Tengo una llamada… La cosa es no dejarlos entrar….
Hay que hacerlo con valentía (y sin olvidar la sonrisa que viene a ser como lo de la estaca en el corazón).La energía positiva no tiene precio.