El huevo .

“Huevo” es una palabra pluriempleada. Mientras “jarrear” ( que significa llover copiosamente) está casi sin trabajo por poco uso ,el  huevo está integrado con normalidad  en nuestro lenguaje cotidiano.

Pero es que el huevo es flexible. Sirve para casi todo.

Puede servir para expresar algo tan material como la cantidad –cuesta un huevo–  o, la misma frase pero expresando  la dificultad – Me está costando un huevo escribir este post-. También significa coraje – tener un par de huevos- la indignación si le pones unos signos de admiración-¡Tiene huevos!-, la cabezonería – los tiene cuadrados-, el miedo- se me han puesto los huevos de corbata-, la oportunidad- me lo has puesto a huevo-, la negación -¡Y un huevo!-, sorpresa-tiene huevos la cosa-, molestia -tocar los huevos-o si eres tu mismo el que se los toca, entonces significa pereza –tocarse los huevos-…

Si además cambias las unidades numéricas, un par, mil pares, etc…, las posibilidades son infinitas.Eliges esa palabra para un post y es como la gallina de los huevos de oro… Van saliendo.

Tanto huevo , sólo para poder colgar mi última e-card para el Día de los Enamorados. Y es que claro, venía a huevo...

 

Estrellas (enamoradas)

-logobypils

vuelcoelcielo

De la canción de Rosana, Sin Miedo.

motorFotos (explicadas) : Son unas fotos que hice para Fin de Año ( este detalle de estrellas, decoraba la mesa). Son de corcho y purpurina y están ensartadas en un palo de pinchito. Le quita glamour, lo sé, pero hay que explicarlo. ; – )

Capullo.

Me encantan los capullos.”-. Estaba tomándome mi cortado cuando oigo esta frase en una de las mesas vecinas.

Dicho así, sin contexto , literalmente se podía referir a : el prepucio masculino, el capullo de una flor o a una persona ( hay capullos y capullas) del tipo gilipollas…

Mi cortado ha sido de esos de ” a velocidad” supersónica así que he dejado a la chica que le gustaban los capullos, deseando que se refiriera a los hermosos capullos de las rosas, por ejemplo… pero no.

La he vuelto a ver . Estaba en la acera, esperando mientras se fumaba un cigarrillo. De repente, en plan coche fantástico ha llegado un tipo que quería que lo miráramos. La música de su coche, además de perforar sus tímpanos, permitía que el resto de seres humanos pudiéramos disfrutar de un poco de hilo musical gratuito en plena calle. Lo malo es que era un tipo de música house, de chumba-chumba contínuo que parecía no variar nunca… Casi hipnótica si no fuera por el dolor de oídos…

Como en un vídeo-clip ( pero cutre, de los caseros) esa persona se ha bajado del coche y le ha dado un beso ( o un golpe labial) a la chica y un entre- cachete -caricia-agarradero en el culo.

Vale, hasta aquí os estoy vendiendo el prototipo de macarra que no necesariamente debe ser un capullo pero le ha preguntado algo y ella ha gesticulado con un “no”. Y entonces, el prototipo de macarra, ha dado un golpe en la puerta del coche, mientras el chumba-chumba seguía sonando, impertérrito.

Ella ha salido volando ( a comprar un paquete de tabaco… Lo agitaba en la mano, en la carrerita de vuelta) mientras el tipo se quedaba apoyado en su coche, ocupando un carril de la calzada (provocando una retención circulatoria) e inundando el espacio vital público con su infumable gusto musical ( lo juro, la música seguía sin cambiar de ritmo… ¿Sería de una secta?).

Cuando la chica ha subido en el coche,este pobre chico ha hecho una salidita apretada y ante el aluvión de pitidos de claxón ( que no se cómo ha podido oír con el chumba-chumba), ha sacado el brazo por la ventanilla y nos ha enseñado el dedo ese.

Definitivamente, a la chica, le encantan los capullos.

Dedicado a todos los capullo(a)s del mundo.

Y, mira, ya que estamos, igual a alguién le sirve para el Día de San Valentín. ; – )