La Luna del Lobo.

Te hemos enviado material nuevo para allí. 

La Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA) ha confirmado que su nave SLIM (Smart Lander for Investigating Moon) se posó con éxito en la superficie lunar el 20 de enero. Parece que no funcionan las placas solares que la deben reactivar así que es posible que te dejemos un poco más de basura terrestre por ahí. Dicen que ya hemos dejado unas 180 toneladas.

A priori, no era esa la intención, pero por ahí están los rovers , robots y sondas activos e inactivos de la NASA, la Agencia Espacial Europea, la Unión Soviética, Luxemburgo, Israel, China…Este último país, ha enviado la primera sonda, Chang ‘e 4, (la 1 ,2 y 3 estarán por ahí, acumulando polvo lunar) a tu cara oculta, la que no vemos. Lo siento, pero parece que se te acaba la intimidad. Ya hemos llegado a esa zona que creías preservada de nuestra mirada. Y supongo que también verás a la Vikram India que te la hemos mandado al Polo Sur a ver si hay agua congelada… Agua.

Aún te escribo, sintiendo que eres nuestra luna, pero al buscar información sobre las sondas, me he encontrado con la “Minería Lunar”. Minerales y elementos valiosísimos a disposición de la codicia terrestre. Ya verás. 

Hoy , te cambio el nombre : eres la luna de “¡Qué viene el lobo!”…

Hoy.

Mi vuelta al sol anual se ha completado, una vez más.  

Me siento agradecida de ir dando vueltas al sol, año tras año, porque soy plenamente consciente de que nunca sabes cuando vas a dejar de orbitar a la par que el planeta. Hay un momento que tú te paras y él no…

Foto de Dave Hoefler en Unsplash

Aun siendo consciente de mi temporalidad, voy cometiendo equivocaciones, vuelta tras vuelta. Y es que, aunque es de una obviedad aplastante que nadie puede asegurar el mañana, muchas veces dejamos que se escurra el presente, sin deleitarnos en él lo suficiente. 

En este final de mi órbita y preparada para la siguiente, esto lo escribo para recordármelo a mí misma. 

El hoy es lo valioso. No hay que desperdiciarlo.

Feliz cumpleaños a todos los que hoy, también, han dado su vuelta al sol. No importa las veces…

Foto de Henley Design Studio en Unsplash

Quita las penas.

Ordenando cajones encontré esta pequeña caja. 

Contiene algo muy valioso.

Sí, en su interior hay unos muñecos que quitan las penas. Son muy pequeñitos (de 10 a 20 mm) y están hechos con alambre, madera y lana. Proceden de Guatemala.

Dicen que de los indios mayas. 

Las instrucciones son precisas: 

1-. Coges un muñequito.

2-. Le cuentas esa pena que tienes, antes de irte a dormir.

3-. Lo colocas bajo la almohada.

La preocupación se traslada al quitapenas y tú puedes dormir y olvidarte de ella. 

Quién sabe si los mayas de los altiplanos guatemaltecos sabían cosas que nosotros no sabemos. Era una civilización en la que surgieron grandes científicos y matemáticos.  Manejaban el concepto matemático “cero” y un sistema vigesimal de medida. Calcularon el movimiento de traslación de la tierra antes que otros pueblos y concibieron el año bisiesto. También calcularon el movimiento de la luna y sus fases lunares. Predijeron eclipses solares y lunares. Las estaciones con sus solsticios y equinoccios…

Así que pretender que los mayas, supieran algo de neuropsicología no sería tan extraño.   Plantearon darle un cebo a tu cerebro para que pique y se relaje. A la vez, ese órgano trascendental, como está tranquilo, puede desintoxicarse, reorganizar la información y el conocimiento, equilibrarse químicamente, etc., etc. En definitiva, estar sano. 

Si, encima, lo conviertes en mágico, el cebo funciona.

Dicho esto, ¿Quién puede asegurar que no existe la magia?

Por si acaso, la cajita está en mi mesilla de noche.

Mantén la calma y sigue adelante.

Esta es una reproducción de un poster motivacional que diseñó pero, finalmente, no publicó el Ministerio de Información Británico en el año 1939, al inicio de la II Guerra Mundial.

Redescubierto en el 2000 y habiendo pasado los perceptivos 50 años que liberan a la «obra» de los derechos de reproducción, ha sido utilizado en ropa, decoración, etc. En esta web, de original nombre keepcalmandcarryon, podeís ver la máxima gama de customización del slogan que los británicos crearon para que la población civil, ante la amenaza de guerra, mantuviera la calma…

Foto de Marc Pell en Unsplash

Hoy, día de los Santos Inocentes, busco la inocentada en la prensa. Nunca la encuentro pero siempre la busco… Y, además, desde que vivimos en la era de las Fake News ( que son como inocentadas continuas ), es muy complicado detectarlas.

Al acabar el periódico, me he dado cuenta que me gustaría que la mayoría de las noticias que he leído sean mentira. Que los conflictos , las guerras y las injusticias, la crispación, la incapacidad de dialogar, … que todas esas cosas fueran cosa de la inocentada. O una gran Fake New.

Pero, no. Es la realidad .

Así que necesito algo motivacional, aunque sea de 1939 y del Ministerio de Información Británico.

Mantendremos la calma y Seguiremos adelante .

Y añado un deseo :  Hacia un futuro mejor construido por todos.

Observación.

El petirrojo que visita mi casa es antisocial. En temporadas anteriores, se dejaba ver, se acercaba peligrosamente al humano encandilado y, sobre todo, se dejaba hacer fotos.

Este año, juega conmigo. Lo veo desde la ventana de la cocina. Siempre está visible cuando no tengo la cámara cerca o mis manos no están operativas así que esta mañana, he montado un puesto de observación delante de la ventana. Un taburete, la cámara y paciencia. Lo he visto entre los árboles y volando muy deprisa y en diagonal, sin tiempo para el disparo.

Paciencia.

La mañana es especialmente silenciosa y, mientras espero al petirrojo, me invade una sensación serena. Percibo como debe ser la experiencia de los profesionales de la fotografía de aves. El otro día, vi un reportaje y el fotógrafo explicaba la sensación de calma mientras esperaba en uno de los observatorios naturales y, la satisfacción cuando conseguía las fotografías, bellísimas e impactantes. 

No tiene nada que ver mi cámara (esos teleobjetivos son increíbles), ni el lugar (la naturaleza en su caso, mi cocina en el mío) pero los dos tenemos un taburete y estamos esperando que el pájaro aparezca. Hay un punto de emoción cuando parece que lo puedes enfocar, pero cuando ya casi lo tienes, vuela. Es lo que tiene tener alas.

Paciencia.

Lo detecto entre los árboles. Ahí es dónde debe estar su casa. Una mancha rojiza lo delata, pero no se muestra para la foto. Finalmente, lo pillo. No como me gustaría, pero se aprecia su pecho rojo. 

No se me ha acabado la paciencia, pero si el tiempo de observación. Se me ha agotado la batería y tengo que hacer cosas y, como era previsible y muy al estilo Murphy, cuando paso por delante de la ventana, lo veo perfectamente, muy fotografiable, quieto en una rama, de frente, mirándome directamente. Le hago una foto mental. La única que puedo hacerle…

Pues eso, el petirrojo es antisocial y gamberro. Y lo sabe.

NB: En cambio, el mirlo, que no me interesaba, no ha parado de posar….

Poinsettia’s Killer.

Me he enterado que la Poinsettiaes de origen azteca y que su nombre , cuetlaxochitl, significa «la flor mortal que fallece y se marchita como todo lo que es puro».  Aunque sea un renegar de su origen, me alegro que se quede en «Flor de Pascua» porque es muy difícil pronunciar cuetlaxochitl.

Foto de Charlotte Cowell en Unsplash

El diplomático Joel Robert Poinsett, embajador de Estados Unidos en México de 1825 a 1829, conoció la también llamada Flor de Nochebuena cuando una Navidad,  visitó  la Iglesia de Santa Prisca, engalanada con las flores . Poinsett ayudó a difundir la planta, enviando ejemplares a varios de sus amigos horticultores y a muchos jardines botánicos de Estados Unidos y Europa.

Foto de Jessica Fadel en Unsplash

Lo que más me ha llamado la atención,  es que el significado de la palabra azteca: «flor que se marchita».

Foto de Charlotte Cowell en Unsplash

Nunca más me sentiré culpable cuando se me muera la Poinsettia.

Era su destino , pensaré. Y es que este año, voy a batir mi record de Poinsettia’s Killer. No llevan ni una semana, y ya se me están cayendo un montón de hojas y tienen pinta de desanimadas. En fin, como su nombre indica, simplemente siguen su camino…

Packaging reflexivo.

He estado preparando unos regalos. 

Foto de Elena Mozhvilo en Unsplash

Me he dedicado a sacar todos los plásticos en los que están envueltos o protegidos: sobres, sobrecitos, bolsas, bolsitas y papel burbuja. La cantidad de plástico sobrante es abrumadora. Y digo “sobrante” porque hay más plástico conformando los propios regalos. Ese no lo puedo evitar. El que he apartado para reciclar, simplemente, sobra.

Foto de Katie Azi en Unsplash

En mi afán de crear un packaging sostenible, he envuelto los regalos con papel tipo kraft y los he cerrado cuando he podido, con cuerda y si no, con un poquito de celo. Tengo el tradicional pero ya hay cintas de celo ecológico… Sólo ha sido un poquito. Los lazos y las bolsas también son de papel. 

Foto de Element5 Digital en Unsplash

El plástico forma parte de nuestras vidas- ahora mismo escribo sobre un teclado de policarbonato que es un tipo de plástico- y en muchas de sus aplicaciones, nos ha hecho la vida más fácil, pero, en esa carrera eufórica y un tanto histérica de consumo, hemos ido avanzando hacia un uso desaforado. Así que, vivimos invadidos de plástico. Del que vemos y del que no vemos al que llaman “micro”. Los microplásticos están en los océanos, en nuestro organismo, en el medio ambiente y no deberían estar ahí. Es perjudicial en todos los ámbitos.

He acabado de engalanar los regalos. Dejo las tijeras con mango de plástico, en la caja de plástico donde guardo las cosas de envolver. 

Foto de Marissa Grootes en Unsplash

NB: Solo el 9 % de los desechos plásticos se recicla. El que se desecha como residuo, se suele incinerar, contribuyendo a la contaminación y al cambio climático. O directamente va a vertederos y de ahí…a vete tú a saber.

Se estima que entre 19 y 23 millones de toneladas de desechos plásticos terminan cada año en lagos, ríos y mares. Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. Informe “Ahogarse en plásticos. Basura marina”

Foto de Naja Bertolt Jensen en Unsplash

La zona de en medio.

En el centro y si quieres, un poquito hacia la derecha o un poquito hacia la izquierda o un poquito hacia arriba o un poquito hacia abajo, pero poquito.

Ahí donde los opuestos no se tocan, justo en el lugar donde no es necesario escoger un bando porque la cosa reside estar en el punto medio, buscando un equilibrio difícil mientras los de los extremos tiran, cada uno para su lado, intentando polarizar y sus sinónimos:  dividir, divergir, discrepar, diferenciar, separar.  Y pocos sistemas evolucionan así, más bien, involucionan. Ahí, en ese punto central, es donde se refugia el diálogo, el debate , la empatía y esa energía transformadora que solo aparece cuando hablamos, de verdad.

Y creo que es, en esa zona de en medio, donde estamos la mayoría.

Tengo la esperanza que habrá un día, en el que nos daremos cuenta de nuestro poder. El de los de en medio…

NB : Foto generada por IA.

No hay que olvidar.

Son tiempos en los que la razón y el optimismo se van diluyendo y la impotencia y la tristeza se imponen, como una realidad aplastante.

La esperanza vaga por el mundo debilitada. Lo último que se pierde es, justamente, lo único que no podemos perder pero nos lo están poniendo muy difícil.

Hoy, he colgado en la pared, al lado del rosal, dos invocaciones a la concordia. La rama de olivo y el símbolo de la paz.

Mi yo pragmático me dice que no sirve de nada.

El otro yo, el que aún tiene esa mínima esperanza, casi sin batería y a punto de apagarse, me dice que sirve para no olvidar . Nos estamos acostumbrando. Casi , normalizando.Estamos asistiendo a guerras en directo, con miles de vidas perdidas en todos los bandos de todas las guerras. Adultos y niños. Los hijos inocentes de esta humanidad. Nuestros. De todos.

Me dice que cuando la rama de olivo esté seca, la sustituya por otra fresca. Que no me importe que el símbolo de la paz se oxide ,lo puedo pintar.

Pero que no olvide…

Banderas blancas.

Hace 14 años , publiqué un post en este Blog que titulé “Un mundo Non Perfect”. Ese 6 de enero del 2009, en la portada de La Vanguardia, aparecía la foto de un Rey Mago sonriente con una niña preciosa en brazos y un segundo titular, de otra noticia de actualidad : «Lucha cuerpo a cuerpo en Gaza» .

Finalizando 2023, las guerras continuan. Nuevas , eternas y las que se repiten. Muchas.

Este es el mundo imperfecto que hemos creado después de tantos siglos de ensayo y error y en el que nos ha tocado vivir . La violencia entre seres humanos, genéticamente hermanos, todos de la misma raza -la de la humanidad-, todos habitando el mismo planeta, despertándonos bajo el mismo cielo, viendo la misma luna…¿ Cómo puede ser? ¿Como nos negamos el deber de utilizar el don más mágico que tenemos ?

Los seres humanos nos podemos comunicar de manera inteligente. Nos podemos dedicar a procesar la información que nos da el otro, compararla con la nuestra , podemos negociar y tomar decisiones en aras del bien común. Es nuestra única salida : entendernos todos.

Es muy difícil acabar con la violencia. Es como uno de esos virus, de alta resistencia, que se niega a abandonar su huesped. Pero debe haber algún camino y hay que descubrirlo . Somos muchos más , en ese conjunto llamado humanidad , que quiere la concordia y no aceptamos la violencia como argumento. No hay que olvidar esa superioridad numérica, para tener esperanza. Aunque sea pequeñita.

Una estrofa de la canción de Sopa de Cabra “Si et quedes amb mi” dice :

Despinta les banderes
I fes-ne un gran llençol
Per sobre les fronteres
Podràs sentir-me a prop

Despinta las banderas /Y haz una gran sábana /Por encima de las fronteras/Podrás sentirme cerca.

Toca despintar banderas y que todas sean blancas.

Foto de samantha woodford en Unsplash