Preparaos.

 A las 17:15 horas del 20 de marzo, entramos en la primavera.

A una semana del evento , me hago las mismas preguntas de cada año :

  • ¿Yaaaa?
  • ¿Cómo me he tele transportado del invierno a aquí?
  • ¿La disfrutaré, con sus flores y mariposas o me encontraré, en un plis-plas, tele transportada, de nuevo sin darme cuenta, al verano?

Tenemos, a partir del día 20 de Marzo, 92 días y 18 horas de primavera.

92 días que pasarán como un suspiro, porque así me pasa el tiempo ahora…

Como un suspiro…

Primavera, espero que me des el don de ralentizar el tiempo, aunque sólo sea durante 92 días…

 Photo by Chungkuk Bae on Unsplash

Lentamente…

La lechuga.

Se cultiva hace más de 2.500 años. Ya era conocida por persas, griegos y romanos, pero…en mi huerto urbano, no tenemos éxito con esta verdura milenaria. En experiencias pasadas, o se han espigado, o han florecido o se han quedado pachuchas y marchitas…

Con esta tenía esperanzas. Desde que la plantas al momento de cosecha, pasan de 20 a 65 días… La mía, ya ha superado con creces ese límite y, la verdad, no se ve una lechuga cosechable. Verde, bonita, pero, cosechable no…

El eje espacio -tiempo es diferente en el huerto. Habrá alguna anomalía cuántica en ese pequeño cajón de tierra porque pasan los días y la lechuga no se espiga, no florece, no se marchita y tampoco madura…

Le voy a dar quince días más, bajo estricta vigilancia y después, esté como esté, se va a convertir en una verde y bonita mini-ensalada…

Desamor.

Lo descubrí por casualidad en el Rastro de Madrid. Lo que no se encuentra allí, no se encuentra en ningún sitio. Incluso lo mágico…

Me pareció un calendario sofisticado y muy original hasta que me di cuenta que destruía los días pasados. Cuando pasaban por el triturador de papel, desaparecían del espacio-tiempo…Todo lo que había hecho ese día, las decisiones que había tomado, el trabajo realizado…Todo, todo, desaparecía sin más.

Cada día era nuevo. Totalmente.

Y entonces se me ocurrió aquella idea.

Bendita idea.

Nos casamos un 7 de febrero. De 1975…Fabriqué una hoja a la medida del calendario y escribí aquella fecha…

Juego de palabras.

Me encantan las palabras. Me gustan cuando las utilizo para escribir o hablar, pero también les encuentro una gracia estética sin parangón.

Mis preferidas ( veréis que no es sólo cuestión semántica) son : Paz, Chocolate, Serendipity, Blog, Sucre, Bobo, Patum, Tweet, Anacardo y Feliz.  Por poner un ejemplo. ¡Hay tantas donde escoger! ¡Y en todos los idiomas!.

He descubierto una web que crea diseños artísticos con nuestras palabras, formando nubes a las que podemos dar el color y la orientación que deseemos.

Esto que acabas de leer , quedaría tal que así :

Wordle

Corazón de hierro.

Este sujeta-llaves me robó el corazón cuando lo vi en Pinterest . Lo compré, online, en una famosa tienda de objetos de decoración de Estocolmo. En estos momentos, está adherido mi pecho y no tengo forma de desprenderme de él. La desmagnetización no funciona y mis dipolos magnéticos están demasiado ordenados …

Siempre había pensado que esto de tener un corazón de hierro, era una buena cosa. Inmune a la tristeza, a las desgracias y al desamor… Lo que no sabía es que era literal…

¿Alguien sabe cómo sacarme esto?

En tierra firme…

La belleza de estas fotos reside en el mar, pero, sobre todo, en el espacio amplio que aparece casi solitario… Es un casi, porque hay una sola foto en la que no existe presencia humana. Hay una soledad absoluta y, es curioso, porque es el lugar dónde unos seres humanos han ideado un espacio para el uso y disfrute de otros seres humanos…

Una pista de vóley playa vacía. Nadie en tierra firme.

En cambio, en esta otra foto, en el mar, está la tripulación del velero y las barquitas que se le cruzan…Nadie en tierra firme (menos la gaviota que se adivina a la derecha) pero…algunos en el mar.

Y, al final, avisto a dos personas paseando tranquilamente, en este espacio amplio, solitario y bello…

Por fin, alguien en tierra firme…

Dime qué necesitas para ser feliz.

Hazte la pregunta : ¿Qué?

Hablo de las cosas que tenemos o necesitamos y no de esos valores universales como la salud y el amor. Los dejo aparte de esta reflexión ya que , por todos es sabido, aunque tengas todas «las cosas» del mundo sin eso nada funciona. Así que, si imaginas que tienes toda la salud y el amor del mundo, a partir de ahí : ¿Qué más necesitas? : ropa, coches, casas, joyas, viajes, libros, … ¿Una cocina nueva, tal vez?

 

Tú , te vas al IKEA  y te montas una cocina nueva… Pim, pam, pum y , ya. Cocina nueva.

La fotografía de la cocina que ilustra este post la hice en Bonao (República Dominicana). Una cocina nueva que hacia las delicias de los que vivían en aquella casa. He encontrado la foto y he evocado las sensaciones de aquella visita a Bonao. Y de lo que más me acuerdo es de la actitud de aquella gente. Y en esa revelación trascendental que después,con el tiempo,  olvidas y que te dice que la felicidad reside más que en las cosas en la actitud que se tiene hacia esas cosas. Los niños jugaban y reían con los perros delgaduchos y sucios , o persiguiendo  gallinas.  Nada de iPads o televisión pero reían y te contagiaban de ese no tener nada y todo, a la vez.

Es posible que debamos pararnos, una vez al mes,  por ejemplo,  o, si me apuras, una vez en la vida, y coger una libreta y un boli y hacer una lista de las cosas que necesitamos para ser felices. Y cuando esté llena de cosas, las reflexionamos  y empezamos a tachar : es posible que , al poner las cosas en su sitio, aumenten nuestras probabilidades de vivir más felizmente.

NB : Trataré de no volverlo a olvidar…

 

 

El robo del limón.

Confieso : el sábado por la noche,  robamos un limón.

Tenemos unos vecinos (buena gente) que tienen un limonero. El árbol lleva en la casa muchos años ( llegó antes, incluso, que estos vecinos) y crece con alegría y frondosidad.  «Ha encontrado su sitio» y está feliz y se le nota en una superproducción de frutos gordotes y hermosos.

Inexplicablemente, los diferentes propietarios que ha tenido el limonero a lo largo de este tiempo, han pasado de él. El limonero se cargaba de limones, se le caían los limones y se morían en el suelo. En épocas en el que el crecimiento era en sentido rechoncho y no a lo alto, algunas ramas invadían mi zona y, como tecnicamente los limones pasaban a ser de nuestra propiedad, los acogíamos en nuestro hogar…Descubrimos que aquellos eran limones fuera de serie, de aroma y sabor impactante… Verdaderas joyas…

El sábado noche estábamos en casa en un momento-tomar-una-copa- con- unos -amigos, cuando nos propusimos recrearnos con unos Gin Tonic de esos que se hacen con cariño. El vaso adecuado, hielo abundante , tónica y ginebra de primera calidad soul bajito para crear  atmósfera  y…. ¡No teníamos limones!.

Ante la situación desesperada,  no nos quedó otra que tomar el mal camino : íbamos a robar, hurtar, sustraer o birlar un limón del limonero del vecino . Salimos en grupo ( y muy silenciosos) a planificar la acción. Vimos que era necesario ir armados con algo que permitiera coger el limón. Nos decidimos por un palo del Ikea ( no sé que nombre tiene el aparato) que sirve para coger las perchas que están altas. Con la herramienta y una gran pericia del brazo ejecutor, se consiguió que un precioso y aromático limón aterrizara en nuestras manos (bueno, igual fueron dos…).

Con el limón en nuestro poder y esa potente descarga de adrenalina que te da el hacer estas cosas tan temerarias, nos salieron unos Gin Tonic de premio …

Never forget…

Había una zona de mi armario, que no osaba «tocar”. Un compartimento lleno de Cintas VHS, disquetes, CD’s y cintas de cassette

Ya hay gente en el planeta que no sabe que son estos artilugios, que, sin ser analógicos, ya no forman parte de este mundo digitalizado… Lo que tengo ahí, no está en la nube…Está en ese armario…

Tras los primeros instantes de desconcierto, al ser consciente del paso del tiempo que traslucen esos objetos, me he puesto manos a la obra. Muchas cosas se han ido de casa, pero, hay otras, a las que me ha sido imposible decir adiós, incluso sin tener soporte donde oírlas o visualizarlas. Solo los CD se salvan. Ya no tengo disqueteras, ni vídeo VHS, ni un aparato para cintas de cassette…

No sé que haré con todos estos objetos del pasado, pero he descubierto que hay muchos DIY en la red así que…Me los guardo…

No sea que un día me dé por hacer una lampara con las cintas de cassette…

Never forget.

Más amor.

– ¿Están todos en sus puestos y preparados?

Sí, Señor. Todo está listo. Sólo esperamos su orden, Señor.

No me acostumbro a que te dirijas a mí como “Señor” …

Perdón, Señor. Ehh. Perdón… ¿Arquero jefe?

-Mmmm… Arquero jefe. Sí, me gusta. A ver, ¿Cuál es la situación de los objetivos?

Los objetivos están localizados, Señor. ¡Uy! Otra vez lo de Señor. Perdón. Los objetivos están localizados, Arquero jefe. El contacto visual ha sido satisfactorio y nuestra unidad de Comunicación No Verbal está monitorizando todos los gestos. Estamos preparados para tirar, Arquero jefe.

-Esperad mi señal.

Voló hacia las cámaras de observación y se cercioró que de los objetivos estuvieran en posición. Él era el único que podía acceder al centro de monitorización. Era uno de los privilegios de ser el Arquero Jefe. Esta vez, se habían decidido por un ataque masivo: personas de todas las edades y sexos. Según indicaban los Informes del Servicio de Inteligencia, serían millones, si la misión tenía éxito…. El Informe, también decía que la necesidad del ataque iba creciendo de forma exponencial. Cada vez había menos amor, menos empatía, menos comprensión, … Los datos eran alarmantes, así que se había decidido actuar de inmediato y abatir a los objetivos en una operación de asalto sin precedentes. Preparaos, humanos. –pensó mientras daba la orden.

Atención. Operación en marcha. A la de tres.

Los querubines alados, tensaron sus arcos.

-Cupidos, preparados. ¡Una, dos y…tres!

Millones de flechas rojas salieron disparadas , directas al corazón de la humanidad…