Advertencia : riesgo de contagio.

Este tipo es Adam Savage , uno de los miembros del programa «científico-lúdico» Mythbusters ( Cazadores de Mitos) http://es.wikipedia.org/wiki/Mythbusters., emitiendo un bostezo de esos guapos en el que no solo expandes la mandíbula, sino que, además, realizas ese extraño estiramiento de brazos, por encima de la cabeza, amplificando el efecto de liberación-relax-bostezo.

 

Los Cazadores de Mitos querían comprobar si el mito de que bostezar es contagioso, era verdadero . Califican el mito de «Confirmado», «Posible» o «Cazado». Encerraron a unas personas en una habitación y a la que uno empezó a bostezar, la gran mayoría le siguieron … El bostezo es un acto fisiológico  que, como todo lo que hace el cuerpo, tiene una función. En este caso es una alerta. Una alarma. He leído que , al bostezar, llega más cantidad de oxígeno al cerebro que está emitiendo una señal de cansancio ( del tipo que sea: físico /intelectual) . Hay muchas teorías referidas al bostezo y, en todas ellas, se intenta explicar por qué un bostezo se contagia. ¿Por qué?. No se sabe. Mimética inconsciente, transmisión de la señal de alerta, neuronas espejo, sincronización de comportamientos… La cosa es que se contagia.

Es más, si pensamos en bostezar….Augghhhh!!! …bostezamos.Y pobre del que lo reprima : la sensación es de lo más desagradable. Por lo tanto, hay que dar libertad al bostezo.

Otro acto fisiológico contagioso es la risa. Terapéutica al 100%, la risa es una de las armas de defensa y protección del cerebro, sofisticada y eficiente. Es capaz de neutralizar la agresividad, de aumentar la chispa de la vida, de relajarnos hasta llorar o activar la vejiga de forma abrupta… Hay una tribu , de esas fascinantes y perdidas, que hace de la risa , un elemento pacificador en los temas de la comunidad. Cuando los miembros de la tribu se enfrentan de forma agresiva, se enfadan o discuten, el resto de componentes se abalanza sobre ellos y les hacen cosquillas . Se parten de la risa y , así, evitan partirse la cara… ¡Qué pena que no esté instaurada como asignatura obligatoria en nuestro sistema educativo! ¿Qué toca hoy? Risoterapia, Carcajadología…

 

En el 2009 se presentó «Laughology» , un documental del canadiense Albert Nerenberg centrado en le estudio de la risa y que contó con la participación de Doug Collins, el hombre con la risa más contagiosa del mundo. Doug, un conductor de autobuses de Tennessee tiene una risa que detona químicos cerebrales y trabaja músculos abdominales que sólo décadas haciendo yoga logran activar.

Es posible que al inicio de este post, se os haya escapado algún bostezo que otro pero para finalizar unas risas con Doug Collins y ,si hay suerte, nos contagiaremos. : – )

 

 

 

El cerdito de hojalata…

Mi cerdito es un juguete de hojalata. Nunca había tenido uno. Soy de la era del plástico…

Le das cuerda y camina con un paso atontado que te arranca una sonrisa.

Este juguete de hojalata ya es muy vintage en su concepto aunque se haya fabricado en pleno S. XXI. La producción de juguetes de hojalata fu desapareciendo paulatinamente ante la aparición del plástico. Todo se podía hacer con moldes y en cantidades masivas frente a un proceso artesanal, de corte y ensamblaje a mano…

Ahora, resurge la producción de estos “Tin Toy”. La mayoría de estos productos provienen de la India, donde tradicionalmente ha habido fabricantes de este tipo de juguetes.

 

En la caja , aparece impreso este texto: “ An attractive wind-up pig which will steal your heart white a cute face and a smart walk” y eso es exactamente lo que me pasó : me robó el corazón por su apariencia y su caminar inteligente

; – )

 

#Elingenio revive…

 

Mi recuerdo de esta tienda está ligado a mi abuelo. Era un señor muy serio en apariencia que, misteriosamente, mutaba en un mago bromista que hacia las delicias de los niños de la familia.

Siempre, siempre, siempre, teníamos monedas de chocolate, envueltas en aquel papel dorado, detrás de la oreja que aparecían en su mano, por arte de magia.  Y, también había desatado la furia de mi abuela (ella sí que era “recta”), poniendo levanta-platos en una mesa de domingo…

Recordaba la tienda como un lugar alucinante… Hace un tiempo, leí la noticia de su cierre y evoqué aquellos bellísimos recuerdos de mi infancia con una cierta tristeza… La tienda era una de las más emblemáticas del Gòtic,  en la fabricación de gigantes y cabezudos y data de 1838.

Pero, este año, leí que un empresario de Girona, se había lanzado a su rescate. Y ahí está, resurgiendo…#Elingenioreviu

No pude evitar entrar y estar un ratito deambulando por el lugar. Y me compré un cerdito de hojalata que funciona a cuerda y nos hizo sonreír…

Es un espacio del planeta encantador que no podéis dejar de visitar si estáis en Barcelona…

Y volveré a por los levanta-platos. Seguro…

NB : Web «El ingenio» , aquí.

Genios…

No pensaba encontrarme con tanto genio, paseando por #Barcelona…

Primero, a Dalí.

Y en una calle cercana- ¡sorpresa!- el maestro Picasso en la puerta de la tienda «El ingenio».

Ante tal reclamo , y lo que se adivinaba desde la puerta, no puede evitar entrar … ; – )

(Continuará)

 

Razón y Corazón by Jopi

Otro descubrimiento reciente: Jopi, ilustradora argentina, afincada en Brasil.

Esta es una serie de ilustraciones sobre el corazón y la razón.

En Twitter: @jopidibuja
En Instagram: Jopidibuja

#Cuelgacorazones.

Un práctico colgador para dejar el corazón colgado y a salvo de emociones.

Sirve para tomar decisiones trascendentales.

Incorpora un manual de instrucciones muy breve, con una sola frase: “Usar con mucha moderación.”

Creo que no me lo voy a comprar…

Empaquetar las cosas…

Siempre me ha llamado mucho la atención el packaging.

Hay ideas brillantes.

Otras ideas que, en su simplicidad, son más brillantes por su apuesta por la sostenibilidad. Es la dirección hacia la que debemos virar.

Papel de periódicos viejos y etiqueta en papel reciclado.

Y , finalmente, unas propuestas que… No sé. No las veo…

 

La luna asombra.

Mi contribución a las millones de fotos de la superluna de este mes. Es la más grande de este 2019 y se merecía el asombro

Buscando esta frase, me he encontrado con otra reflexión de Juan Ramón Jiménez.  Y será la quietud de la noche, la dignidad de la luna o como están las cosas (la verdad es que hice la foto, después de ver las noticias) que no he podido evitar copiarla aquí.

Lo que más indigna al charlatán es alguien silencioso y digno.

¿Ya es lunes????

Parece ser que sí…

Y aunque sea lunes, no hay que dejar de ser optimista…

Había estrellas…

Estas fotos tienen la etiqueta #sintrípode, cosa que ya ha pasado alguna vez en este blog. Fotografiar la luna sin ese maravilloso soporte y con un frío moderado, puede convertir la experiencia en algo sutilmente desagradable … Ya hacía unos días, que las nubes no me dejaban verla bien y la motivación hacia la foto era cero, pero esa noche, ocurrió algo. Nada espectacular ni importante: se fue la luz, dos veces, por un período de un par de minutos, en todo el vecindario.

En el primer corte, entre encontrar la linterna de verdad, encontrar la app de la linterna en el teléfono e ir a ver el cuadro de fusibles, la luz ya se había restablecido. A los quince minutos, volvió a irse… En esa ocasión, salí. El concepto “contaminación lumínica” se me presentó en todo su esplendor. Me impactó la negrura densa que absorbía todo. No se reconocían formas, ni siluetas. Tuve una sensación casi de solidez… Y entonces, levanté la mirada y me sorprendió una luna más definida, pero, sobre todo, las estrellas que había por doquier…

Fui a buscar la cámara para intentar (ilusa) captar algo de aquello que, teóricamente, está sobre mi cabeza, aunque no lo veo, pero, me demoré unos segundos más en su contemplación y cuando quise hacer una foto, la luz volvió, las farolas de la calle se encendieron, también las luces del vecindario y las estrellas desaparecieron. Creo que fui la única en casa que pronunció un -. Ohhh de disgusto. Con la prisa y #sintrípode, se me fue el zoom y esto es lo que salió.

Y, ya, en un ambiente lumínico normalizado, la luna se dejó fotografiar aunque batalló un ratito con mi pulso.

Y veáis lo que veáis en esta foto de fondo tan negro, doy fe que por ahí había un montón de estrellas…