El pasado 22 de noviembre publicaba las fotos de la luna llena. Si me releo el texto, ahora lo veo excesivamente optimista . Me temo que , la realidad , un mes después, es que la última luna llena del año viene con aumento de contagios , posibles restricciones en lo que pensábamos que iba a ser una navidad “más o menos “ normal y la necesidad de la dosis de refuerzo de la vacuna porque nuestros anticuerpos, pasados los meses, han ido bajando…
No estamos peor que el año pasado, pero sí estamos peor que el mes pasado. Así que : vacuna, mascarilla, higiene de manos y distancia social.
Llegará esa luna llena en la que ya todo será “más o menos” normal, pero, no va a ser esta.
En el presente, prudencia y responsabilidad y a ver qué pasa en la próxima…
Me entero de que la noche del 13 al 14 de Diciembre hay la lluvia de Las Gemínidas. Dicen los que saben que, en un entorno poco luminoso, se podían ver bastante bien porque la cosa iba de 120 meteoros/hora. El momento de máxima irradiación era a partir de las dos de la madrugada, pero antes ya se podían observar… A las 12 de la noche, aprovecho que la farola de mi calle se ha puesto en modo intermitente y , después, se ha fundido definitivamente para ubicarme en una zona oscura. Es una calle tranquila y apenas pasan coches así que me planto allí y alzo el rostro. La luna está preciosa e ilumina mi teórica oscuridad, pero veo estrellas. Alguna de las habituales.
Pasa un rato que , a mi cuello se le hace eterno y, nada de nada. Ya en casa, lo vuelvo a intentar. Ni una triste Gemínida y rigidez cervical…
Coloco un adorno en el picaporte de la puerta exterior. Es una estrella roja preciosa, de mimbre envejecido. Voy a buscar la cámara de fotos porque quiero que la veáis en el blog. Me llaman por teléfono y me demoro unos diez minutos en salir de nuevo.
No hay foto porque ya no tengo estrella en la puerta de casa.
Decorará otro sitio con estilo y, mira, hasta me alegro. Supongo que , a quién la cogió, le gustaría muchísimo. Es un regalo de mi puerta a ese humano.
Me gusta la que está en molinillos para poder molerla al momento. Hace ya un par de semanas que la acabé. En la cocina, siempre hay una libretita para apuntar lo que me falta para la lista de la compra. Lo apunté, pero en esa misma hoja, también anoté un teléfono y la arranqué de la libreta. Fui creando una nueva lista en la que no estaba la pimienta negra y, por lo tanto, no la compré.
En el momento de sazonar unas berenjenas recuerdo que no tengo pimienta negra. No es un drama, pero las berenjenas no son lo mismo, aunque les haya añadido una picadita de ajo y perejil.
Vuelvo a apuntarlo y vuelvo a perder la hojita mágica de mis “faltas” gastronómicas. Esta vez, para apuntar planta, despacho y nombre de la enfermera que le va a poner la tercera dosis de la vacuna a mi madre y como no es la habitual, lo apuntó allí, en la primera hoja. La de la pimienta negra.
La vuelvo a echar de menos para unas alcachofas al horno. En la libreta, toda la página está ocupada por la “PIMIENTA NEGRA” para el próximo día de compra, pero , unos días antes, estoy en un pequeño supermercado de forma improvisada y me acuerdo ( ¡bravo!). Cuando llego a la estantería , no hay. No hay. No hay. No me lo puedo creer. Sólo hay pimienta blanca…
Casi un mes después, haciendo caso omiso al universo por si me quería decir algo con estas señales, tengo dos molinillos en mi despensa y un frasco de pimienta molida , por si acaso.
Hace más o menos un año (23/11/2020), en este blog , publicaba la fotografía de la luna en fase de cuarto creciente. En el texto que acompañaba las fotos, narraba que había confinamiento perimetral municipal y toque de queda a las 22:00 h. Se hablaban de las “prometedoras” vacunas que se estaban desarrollando.
“Retrospectiva” hace referencia a “observar hacia atrás”.
Hoy, doce meses después, he fotografiado la luna llena que ha tocado el día 19. No hay confinamientos generalizados, ni toques de queda y la campaña de vacunación ha sido un éxito.
Cuando nos quejamos de lo que supone seguir viviendo en un periodo pandémico, aunque más controlado, vale la pena lo de la “Retrospectiva” . Hay que recordar de dónde venimos, tanto para no repetir errores como para congratularnos del hoy.
En el futuro, el hombre quiere construir bases permanentes en la luna para explotar sus recursos naturales: agua , oxígeno, metales preciosos, rocas y tierras raras y Helio-3.
Rondando a la luna, hay muchos países. Y, también, proyectos privados.
Según el Tratado del Espacio Exterior, la luna se mantiene libre para la exploración de cualquier nación con fines pacíficos.
Veo como lo pintan en directo. Estoy pasando con el coche , medio contaminando ( si se puede medio contaminar), porque es un híbrido, pero veo este mural desde una carretera atestada de coches. Todos polucionando…Desde el inicio de la pandemia, es el primer día que me veo en atasco en la entrada de Barcelona, como los de antaño. Sí, ahí están pintando este precioso pájaro.
En la radio, justamente hablan de la ampliación del aeropuerto. Estoy cada vez más atascada. Ruido, motores, humo…Me pregunto si no ha llegado el momento de limitar, a nivel mundial y planetario, los vuelos y los cruceros , limitar el número de vuelos /pasaje de crucero por persona, asumiendo un peaje ecológico para salvar el planeta. Para todos el mismo. Prohibir vuelos en jets privados, en avionetas recreativas, en helicópteros si no es con fines de seguridad , prohibir barcos que surquen los mares que no sean veleros o eléctricos, o solares o a remo ( sean yates o lanchitas), las motos de agua, las motos y coches que no sean eléctricos, los cohetes turísticos para ir a la estratosfera, los buques y cargueros que transportan las mercancías de un lugar a otro del mundo, etc, etc ( incluye todo lo que combustiona). Las medidas súper drásticas, ayudarían a paliar la emergencia energética y climática que nos afecta (y afectará más) a futuras generaciones, pero , al oír el claxon del coche combustionante que tengo detrás, me doy cuenta que es del todo imposible en este sistema de “civilización” que hemos organizado entre todos porque…¿No te irías ahora mismo de crucero?
Desde mi casa, no veo las puestas de sol. En mis fronteras, lo que asoma es la luna (por eso doy tanto la lata en esta blog con las fotos lunáticas) pero este mes de agosto he estado disfrutando de los atardeceres.
Colores anaranjados, pero también tonos violeta y rosa. Días con nubes, otros sin, pero, siempre , de una belleza enorme .
Y, al igual que cuando miro la luna, me siento diminuta y culpable. ¿Cómo nos podemos estar cargando esto?
Después, me vuelvo a sumergir en la belleza, hago las fotos y me olvido por unos instantes de lo estúpidos que somos…
Para mí sólo es “luna llena” pero cada mes, esta fase de la luna tiene un nombre asociado .Por ejemplo, esta que veis es la Luna del Ciervo porque en este época las astas de los ciervos macho están en pleno crecimiento. Este matiz era importante para las tribus nativas americanas, que vivían conectadas con la naturaleza y sus eventos de Km.0
Según la zona del mundo en la que nos encontremos, habrá un nombre diferente para esta luna llena de hoy.
Luna del Trueno para los nativos del noreste de Estados Unidos por las tormentas eléctricas, Luna de Heno porque se cosecha en julio, Luna de Hielo en el hemisferio sur, Luna de Reclamo para los celtas y en China esta es la luna de los Fantasmas Hambrientos . Según la creencia, , en estos momentos están deambulando fantasmas por aquí.
Yo le podría poner dos nombres asociados a mi entorno natural y a los usos y costumbres actuales. Uno sería la Luna de los Mosquitos : se ha congregado una multitud entusiasta a mi alrededor mientras hacia las fotos. La otra sería la Luna del Silencio: hay tanta contaminación acústica durante el día que, por la noche y con toque de queda, el silencio es una melodía deliciosa para disfrutar, aunque te acribillen los mosquitos.
Aunque, pensándolo bien, igual eran fantasmas hambrientos…
La última foto que publiqué de la luna en este blog fue en el mes de febrero.
Hace ya cuatro meses y nuestra realidad ha cambiado, esta vez para mejorar. Aunque la prudencia debe ser nuestra consigna, se respira un ambiente más tranquilo y más…normal.
Esta es mi primera luna inmunizada, aunque ella no lo sepa.