205 palabras.

Intentar contar una historia en pocas palabras no es tarea fácil. 

Debe tener un inicio atrayente, una trama, un desenlace y un cierre que, si es impactante, mejor que mejor. Todo ello, de una brevedad extrema.

El Museo Del Prado y Escuela de Escritores retan, a todo aquel que se atreva, a escribir un microrrelato inspirado en una selección de obras que se exponen en el museo.

Hay cinco propuestas: 

Perro semihundido, de Francisco de Goya y Lucientes.

Una artista , de Aurelia Navarro Moreno. 

Hermafrodito, de Matteo Bonuccelli. 

Vista del jardín de la Villa Medici de Roma, de Diego Rodríguez de Silva y Velázquez. 

Sísifo, deVecellio di Gregorio Tiziano. 

Los microrrelatos seleccionados se imprimirán y se podrán leer en una cartela que se expondrá durante tres semanas junto a la obra que lo ha inspirado… en el Museo Del Prado. ¡Qué lujazo!

Podéis consultar las bases en este link. Hay tiempo de presentar los micros hasta el 19 de diciembre y se hace de forma sencilla desde el formulario del enlace.

205 palabras ( se conmemoran los 205 años del Museo) para contar una historia. ¿Os atrevéis?

El delantal, again.

Hace tiempo que no sacaba los bastidores, los rodillos, pinturas y, sobre todo, que no me ponía mi delantal de pintar.

Tiene más de 25 años, pero ahí está, ganando con el tiempo y las manchas de pintura…

Es un encargo para un salón muy, muy minimalista , pintado de blanco, al que había que aportar un toque de color, pero el justo.

El que lo va a recibir se arriesga. Si me lo pides, va sí o sí colgado en ese salón. Si no, hay represalias.

Y puedo hacer visitas sorpresa, para verificar que los cuadros están , ahí, presentes. ; – )

El delantal se merece un respeto…

Jugar con la calle.

El arte urbano cada día me fascina más.  Es una de las expresiones artísticas más directa y sincera: te la ponen , ahí, en la calle. Libre, gratis, para todos. Y tiene un único objetivo : que te deleite, que te sorprenda o que te haga sonreír…

Este es el caso del artista francés ( otro «enigmático» personaje) que se hace llamar Oakoak : su objetivo es divertirse y jugar con la calle para hacerte sonreír. Los especialistas en la materia lo ubican el movimiento de Detournement ( tergiversar, distorsionar la realidad) y eso es lo que hace Oakoak: la tergiversa pero… lo hace partiendo de los elementos «ruinosos» que hay en la ciudad y ese es su gran elemento diferenciador.

Busca las balizas rotas, las grietas en las paredes, los socavones, los desperfectos … y los convierte en puntos artísticos y humorísticos que, realmente, distorsionan la realidad.Además, es respestuoso con «los desperfectos» y sólo utiliza materiales que pueden ser eliminados y borrados ( lo que más, recortes de papel).

st2

Y es de agradecer que, dónde hay una grieta, nos  hagan ver a Spiderman trepando por un muro…

Una gotera y se marca un «Cantando bajo la lluvia»

O que de una tapa de alcantarilla, brote un solete…

st3

Oakoak  :  un artista francés que ama jugar en la calle.

Tienes cara de helecho…

Esta es una idea muy original  (que si uno tiene tiempo) puede recrear para regalar…Una planta que tiene la característica de crecer de un careto.

La idea es del estudio de diseño y publicidad Good de Kazajistán que experimenta con la síntesis de imágenes en objetos de uso cotidiano.

En este caso, con un sencillo sistema de «fusión» adapta los rostros a la planta que, se convierte en una parte más de la anatomía facial, consiguiendo un resultado que puede ser divertido o elegante…

o…

La impresión de imágenes en objetos cotidianos se convierte en un juego para estos creativos , decididos a sacar el máximo partido a la facilidad que tenemos , hoy en día, para tratar e imprimir fotos en los más variados formatos y calidades .

Y,  para finalizar,  las instrucciones por si alguien se anima a experimentar con las macetas de caras.

N.B : Es una buena idea para decorar una mesa de cumpleaños con la cara del homenajeado en la maceta y buscando un efecto loco con la planta . El helecho pinta bien…

No pises la hierba…

Haz con ella un cuadro, por ejemplo.

Es lo que ha hecho Stan Herd.

Ha pintado, con hierba, el cuadro de Van Gogh “Olivos”, en la tierra de Minneapolis.

O Jenn Maine, que se ha inventado una tipografía con hierba  y va dejando mensajes por ahí…

La artista francesa Estelle Chrétien, lo que ha hecho es dar unas puntadas.

Y , ya se acaba este “No pises la hierba” , con el proyecto World Tree.

Del artista húngaro Krisztián Balogh.

Cosas pequeñas…

y preciosas…

Sena Runa crea estas bellas filigranas en papel.

senaruna2

senaruna

Salavat Fidai esculpe en la mina de un lápiz. Eso es mucho más que «pequeño»… Increíble.

salavatfidai1

salvatfitadi2

Susanna Bauer borda las hojas de los árboles con micropuntos.

susanabauer2

susanabauer1

Y Evan Lorenzen ha escrito el libro más pequeño del mundo con los acontecimentos más «grandes» de la historia del hombre…

evanlorenzen

evanlorenzen2

Grandes cosas pequeñas…

Paronomasia.

La paronomasia, paranomasia es un recurso fónico que consiste en emplear parónimos (palabras que tienen sonidos semejantes pero significados diferentes).

El diseñador gráfico e ilustrador Alexander Méndez-Vigo Chillida ( Madrid) , da a la paronomasia un matiz más: la ilustración. Y, además, para redondear el producto, añade mucho humor.

Vale la pena tomarse unas dosis de paronomasia ilustrativa …

 

Su Instagram, aquí.

 

El símbolo de Gerald Holtom.

A este extraño jardín, lo llamé flores marcianas. Lo he encontrado, escondido en un cajón. Es un bastidor muy pequeñito, con un fondo de pintura de pizarra negra y unas flores blancas. Algunas de ellas, son el símbolo de la paz que todos conocemos. 

Este símbolo no es muy antiguo (de la década de 1950) y su autor, el diseñador Gerald Holtom, no lo registró así que es utilizado libremente en multitud de manifestaciones a favor de la convivencia y el pacifismo. En su momento, fue creado como logotipo de la Campaña Británica para el Desarme Nuclear (NCD).

Y, desgraciadamente, como sigue habiendo guerras y armas nucleares en manos de gente a todas luces incompetente, antes y hoy, seguimos utilizando símbolo de Gerald Holtom para manifestarnos en contra de la guerra. De las guerras. De todas. 

Tengo una pregunta.

p3

Tengo una pregunta.

Nunca había tenido una pregunta hasta hoy.

 

p4

Esta pregunta estaba escondida, agazapada entre los rotuladores de colores pero yo la he encontrado. Y, dicen,que la pregunta es del que la encuentra.

p1

Tengo una pregunta que cambia a cada momento.

Es una pregunta que nunca es la misma pregunta.

p2

Pero es mía.

IMG_2736

El reloj que marca la hora que quiere.

Tenía un mecanismo de reloj de un pack de manualidades y aún me quedaban unas letras de madera así que pinte “El Reloj que marca la hora que quiere”.

No solo es libre de marcar las horas, si no que se para cuando él cree conveniente y vuelve a funcionar también cuando le da la gana.

Me dicen que pinté las manecillas y las desequilibré con la pintura. Es posible, pero, a veces ha dado la vuelta completa al día y, a veces, no. Más o menos, cuando él quiere. También he comprobado la pila que lleva el mecanismo, pero, ni nueva, marca el tiempo de forma continua. 

Lo quería colgar en mi cocina, pero, de momento, lo he dejado apoyado en una pared. He decidido registrar a qué hora se para y a qué hora vuelve a funcionar. 

Ahí, en ese reloj, hay un misterio…