Al día siguiente, me descubro como el ser más tonto del planeta: estoy esperando a mi próximo paciente. Cupido. He dormido bien y me siento más serena, pero admito que algo no anda bien. Es posible que sí esté … Sigue leyendo
Al día siguiente, me descubro como el ser más tonto del planeta: estoy esperando a mi próximo paciente. Cupido. He dormido bien y me siento más serena, pero admito que algo no anda bien. Es posible que sí esté … Sigue leyendo
Miro al niño, sentado en el respaldo del diván, y aún no me lo creo. ¿Cupido? ¡Venga! ¡No me fastidies! Pero… Las alas son reales. Y el niño voló por la consulta hasta llegar al diván. Esto es así. … Sigue leyendo
Primero, pensé que estaba trabajando demasiado. El estrés puede provocar alucinaciones. También consideré la posibilidad de una relación de transferencia con ese paciente al que persiguen unos extraterrestres vaya donde vaya… Examiné mi café por si olía raro. ¿Alguna … Sigue leyendo
El precursor de los actuales rompecabezas data de 1767.

El cartógrafo inglés John Spilsbury diseñó un mapa del mundo pegado sobre una tabla de madera y luego lo cortó en piezas siguiendo las fronteras de los países. Su propósito original era ayudar a los niños a aprender geografía de una forma interactiva.
207 años después, el rompecabezas más famoso del mundo ha evolucionado y es tridimensional . Tiene 43 trillones de combinaciones posibles y una solución : el Cubo de Rubik. Inventado en 1974 por el escultor y profesor de arquitectura húngaro Ernő Rubik.

Le he pedido a DALL-E y a GROK , herramientas de IA, una imagen para conmemorar este día, para comparar la creatividad de cada una.
DALL-E

GROK

Nota: Quería incluir DeepSeek, la nueva herramienta, pero está tan a tope que no he podido ni registrarme.
Año 2090
El hombre más rico del planeta acaba de cosechar una lechuga de su huerto. Disfrutar de una lechuga fresca, crujiente y llena de sabor es un privilegio. Una pizca de sal y unas gotas de aceite de oliva virgen, producido por la cooperativa del pueblo, bastan para elevar la experiencia al más alto nivel.
Ricos como él, ahora son la mayoría.

El mundo se perdió entre algoritmos y concentración de poder. Los más influyentes quedaron atrapados en un entorno artificial, mientras el 98% de la población luchaba por cubrir las necesidades básicas de una sociedad desarrollada y democrática.
Durante siglos, el péndulo osciló de un lado a otro. Un movimiento constante entre posturas conservadoras y progresistas, centralistas y descentralizadoras, intervencionistas y liberales.

Esta vez, la ley del péndulo en la historia política llevó la situación de un extremo a otro. Se pasó de posiciones radicalmente opuestas: unos planificaban cómo ganar más dinero, acumular poder e irse a otro planeta; otros solo buscaban cómo sobrevivir.
Ganaron quienes querían sobrevivir. Eran muchos más. Demasiados para ser dominados por tan pocos. Triunfaron quienes se alejaron del ruido, la violencia, las guerras y los conflictos. Quienes renunciaron a las redes sociales y sus algoritmos. Ganaron los que formaron comunidad, cultivaron sus alimentos, protegieron la naturaleza y recorrieron montañas y playas.
Y vencieron porque aprendieron a no necesitar más que una lechuga fresca y sabrosa para sentirse las personas más ricas del mundo.

La lechuga se ha convertido en un bien de valor incalculable porque no es solo una lechuga. Es una actitud, y hacerse rico en actitud es un desafío. No se puede comprar.
Por ahora, el péndulo permanece inmóvil, aunque todos sabemos que volverá a oscilar. Solo queda esperar hacia dónde nos llevará…


Son universales. No importa la tendencia religiosa que se practique, la celebración o el rito. Las velas siempre han estado presentes en templos, altares y palacios.

Serían de los pocos objetos actuales que un egipcio o un cretense del 3.000 a.C., si aparecieran de repente en este siglo, reconocerían sin problemas. Eso sí, quedarían sorprendidos por los aromas y colores de nuestras velas. Se cree que ellos usaban sebo animal, lo que generaba humo negro y un olor desagradable.
Las velas están presentes en frases que utilizamos habitualmente.

“Estar a dos velas” significa estar sin blanca, es decir, sin dinero ni recursos. La expresión se extiende a cualquier tipo de escasez. En El porqué de los dichos, José María Iribarren sugiere que proviene del juego. Antiguamente, en las timbas y partidas de naipes ilegales, el banquero solía contar los puntos y el dinero a la luz de dos velas. Si un jugador ganaba todo el dinero de la banca, literalmente dejaba al banquero “a dos velas.” (Revista Muy Interesante).

“Dar vela en un entierro,” o no darla, se refiere a involucrarse en asuntos ajenos. Antiguamente, se acompañaba al difunto desde casa hasta el cementerio en una comitiva a pie, llevando una vela encendida en la mano. Si no formabas parte de la comitiva, no tenías vela.

Para velas curiosas, esta de Batman. Sirve para pedir ayuda y tal como está el mundo, hay que encenderla ya mismo.
Y, por último, una vela especial para quienes no soportan las velas de cumpleaños. Para quienes no quieren soplarlas ni verlas. O, simplemente, para quienes no les gustan las velas en absoluto. Esta es su vela.

Porque no hay más cera que la que arde, aquí termina el post sobre velas.
He llegado al lugar donde la tribu reúne los elementos esenciales para su hábitat. No compiten por obtenerlos. Hay en abundancia y los intercambian mediante su peculiar sistema de trueque con papeles y plásticos de gran valor para ellos.

Los miembros de la tribu recorren pasillos , siguiendo unas indicaciones visuales, hasta localizar los objetos que necesitan. Siguen los caminos de ese laberinto sin descanso.
En una zona específica, encuentran vehículos rudimentarios de dos ruedas que usan para transportar los objetos seleccionados. Estos están distribuidos en otra área de pasillos, donde señales gráficas les indican las coordenadas para localizar los artefactos que han seleccionado anteriormente y que conformarán su entorno vital.
Los miembros de la tribu enfrentan volúmenes enormes: altos, largos y anchos. Para muchos, resulta difícil tomar posesión de ellos y aún más transportarlos hasta su hábitat.

Una vez en la cueva, deben reconstruirlos. No todos los individuos poseen la misma habilidad para ensamblar los artefactos, que reciben completamente desarmados. Muchos no han desarrollado la destreza manual ni la comprensión de las instrucciones de montaje. Deben invertir más del doble del tiempo previsto para completar estas tareas. Durante ese proceso, expresan palabras malsonantes y otras en un sueco deformado, difícil de entender para este investigador.

Una vez estructurado el hábitat con todos los artefactos en su lugar, los miembros de la tribu experimentan una profunda satisfacción.

Concluyo que el placer de ver el artefacto ensamblado es la recompensa obtenida tras el arduo proceso para lograrlo.
Propongo crear un centro de prueba en nuestro planeta.

Fin del Informe.
Antropólogo nº 2025
Nota 1 : Imágenes generadas por ChatGPT

Nota 2 : Les va a pasar lo mismo…
Parecía fácil.
El fondo estaba listo, pintado con pintura de pizarra en color crema. Había encontrado las letras en un cajón olvidado. En su momento, eran autoadhesivas, pero estuvieron tanto tiempo guardadas que ya no pegaban. Por eso usé mi superpegamento, ese que te engancha los dedos antes de que te des cuenta.

Coloqué las letras con cuidado. Sin embargo, al añadir los puntos de las “i”, que no existían, la “m” se movió, y también un poco la “n”. El pegamento era tan fuerte y rápido que no pude corregirlas. Ahora, no hay quien las mueva sin romper la tela del bastidor. No sé si repetiré este experimento, pero ya tiene un título.
Minimalismo desequilibrado.

Un cuadro imperfecto, con letras desequilibradas.
Ya os hablé del gato, el “Rey de la Zona”, que se pasea por mi casa como si fuera la suya y siente absoluta indiferencia a nuestra presencia.
Hace unos días, suena el timbre de la puerta. Una voz de una mujer joven, se identifica como mi vecina y me dice que me llama por el gato. Pensé que por fin conocería al propietario de mi amigo gatuno pero cuando abro la puerta me encuentro con una chica y un cochecito de bebé y el gato gordo, sentado en el quicio de mi puerta.

-Es que lo he visto fuera y he pensado que no podía entrar.
-No es mío, le contesto
El gato nos mira a las dos.
-Como estaba delante de la puerta y lleva collar…
Le explico que el gato es un fiel visitante de mi casa pero que no sé de quien es. Algún día lo descubriré pero mis pesquisas entre los más cercanos , no ha dado frutos.

En este punto, el gato ya está cansado de la conversación humana que ya se dirige al bebé y a temas más sociales y pega un brinco , se encarama en el muro y salta hacia mi casa. No hacía falta que le abriera la puerta, por supuesto. Es ágil y elegante , aunque parezca que no por lo robusto que está, y cuando cae en el suelo, se gira y nos mira en plan divo .
La vecina está sorprendida por su tranquilidad . “Los gatos no son tan cercanos a los extraños”. Este sí, soy testigo. Ahora, ella también siente curiosidad por saber de quien es el gato.
Si lo descubre, me contactara…

Twitter ( el X de ahora, pero no me acostumbro) ha liberalizado la herramienta de IA , GROK, para crear imágenes. En estos últimos tiempos , he estado utilizando DALL-E y he querido compararlas.
Utilizando las mismas instrucciones, cada IA me ha dado resultados diferentes. Parece que me entiendo menos con GROK.
En primer lugar, pido “ilustración” y no “fotografía” pero GROK se empeña en darme una foto en modo real.

GROK

DALL-E
Tampoco me ha entendido con la emoción : le he dicho que la mujer de la ilustración está desesperada porque las luces de navidad están enmarañadas. En GROK, la chica sonríe. En DALL-E está hasta las narices de las luces.
Quería ilustrar lo que me ha pasado con la decoración navideña de este año. He sacado todas las luces que , ahora, son de un fino cable de cobre y estaban hechas un lío. Las de antes, las de cable de plástico verde me costaban menos de desenredar pero estas , que son más pequeñitas y más monas, son como un cubo de Rubik sin solución. No hay manera de tener el cable lineal… Siempre hay nudos y, en algún caso, de gran tamaño. Mea Culpa por no guardarlas como toca, pero es lo que hay.
Al final, algo de orden he conseguido, aceptando que , en algún lugar , iba a quedar un agrupamiento amorfo luminoso.
Le he pedido a GROK y a DALLE-E un abeto con las luces desordenadas.

GROK

DALL-E
Cuando tenía las luces más o menos listas, con intención de ponerlas en el exterior, se ha puesto a llover.

GROK

DALL-E
La IA ha puesto las luces, aún lloviendo, pero yo me voy a esperar que aún quedan dos semanas…
NB : Y , de momento, me gusta más DALL-E

GROK