Solidaridad con los tripanofóbicos.

Sí, solidaridad total con los que tienen fobia a las inyecciones . A mí nunca me ha pasado, pero he sido testigo del sufrimiento de una amiga que sufre tripanofobia. Se ha llegado a desmayar al ver una jeringuilla…

A mí no me gusta que me pinchen, pero no me produce temor, aunque admito, que estos días estoy empezando a sufrir cuando veo las noticias o cualquier programa informativo en televisión. Para hablar de la vacuna, cada cadena ha seleccionado unas imágenes que se suelen emitir en bucle, en una pantalla partida, mientras en la otra mitad, habla el experto correspondiente. En una, hay un busto parlante, en la otra solo ves brazos y agujas introduciéndose en esos brazos. También, de forma instintiva, reconoces cuando se pone de forma “fina”( vamos a llamarlo así) a una forma más abrupta.

Y aquello es un no parar. Brazos y agujas.

Entre este bucle infinito y que en casa hemos empezado a ver “30 monedas” por la noche (¡Qué buena!) , estoy abonando el campo a las pesadillas. De momento, en mis agitados sueños, ya me han vacunado de forma “abrupta” y he salido corriendo detrás de la persona que me inyectó, preguntando por la segunda dosis. Ya no me acuerdo de nada más.

Tripanofóbicos, para informaros, la radio.

Mi solidaridad.

Estoy bien.

Yo estaba inmersa en mi reto interno de saber cuanto tiempo aguantaba la flor ocre de la camelia, la más seca y estropeada, en caer de la planta. Me sorprendía su aguante, mientras las otras flores, rosas y bonitas, iban perdiendo su lugar…Incluso la había tocado y comprobado que aún seguía bien afianzada a su rama.

Y, entonces, aparece Terminator en modo madre. Le estoy explicando que las flores caen enteras, cuando en un movimiento veloz y muy ágil para su edad, mi querida progenitora, elimina la flor ocre de la camelia.

-“Esta la tienes que sacar que está muy fea”.

Zasca. Fin de la flor símbolo de la resistencia.

Le pido que no la tire ( casi la lanza al contenedor de orgánico en otro alarde de velocidad extrema).

Le digo que quiero hacer una foto a la flor ocre de la camelia.

Y sé que me va a preguntar -“Nena , ¿Tú estás bien?”

Mama, estoy bien. ; – )

Luna y navajas.

En las fotos, no se aprecia el paso de las nubes por la superficie lunar que se ve desde mi perspectiva y con el zoom de la cámara. Estoy más tiempo del normal porque me cuesta pillar a la luna, pero tengo más tiempo para pensar en un entorno “higiénico”: la noche, el exterior y el silencio.

Pienso en navajas.

Tengo la navaja de Ockam : “Si para explicar un fenómeno determinado tenemos dos o más hipótesis, lo más razonable es aceptar la más simple, es decir, la que presenta menos supuestos no probados.”

Intento buscar las explicaciones “sencillas” para entender cosas como :

convocar unas elecciones en pleno pico de pandemia ( movilización de 5 , 5 millones de personas; incluidos grupos de riesgo y contagiados); que no se tuvieran en cuenta los tipos de jeringuillas a utilizar para amortizar al máximo las vacunas, bien súper escaso (“mi tesooooro”) ;que a estas alturas las mascarillas -todas-no tengan el IVA reducido y el precio reducido ( y más si ahora ya están lanzando la campaña promocional de las FFP2) ; que no se puedan gestionar los presupuestos para eliminar gastos “no necesarios“ en tiempo de pandemia y se puedan invertir en paliar los efectos en economía ( pequeños negocios , restauración , hostelería);  que no hagan ni puto caso a médicos, profesionales sanitarios y científicos especializados que gritan sin que nadie les oiga ( nos dicen : esto va a peor. Hay que hacer algo urgentemente)…

No sé si hay explicaciones sencillas para todo esto. Tal vez, Ockam no nos sirve de mucho.

Al final, si he de elegir una navaja, me decanto por la Navaja de Hanlon.

“Nunca hay que atribuir a la malicia lo que pueda ser adecuadamente explicado por la estupidez”.

Aclara un poco.

 Las nubes no molestan tanto y consigo la foto.

Guardo la cámara y las navajas.

La ocre.

Tercera flor.

La camelia está cambiando. Además del rosa predominante, ahora aparece el ocre en una mezcla cromática preciosa.

De las camelias aprendí su procedencia de Japón, la ausencia de aroma , su floración en invierno y una característica que me llamó la atención : la flor cae de golpe y entera. Así que me propuse ir fotografiando las flores, una a una, tal y como iban cayendo. Así ocurrió con dos de ellas: eran de color rosa, estaban enteras pero cada una era de un tamaño. La primera mucho más pequeña por lo que supe que el volumen de la flor no tenía nada ver en la caída.

La tercera “caída”, que es la de hoy, es una bonita flor en todo su esplendor . Ha aterrizado en la maceta, ni siquiera ha tocado el suelo. Lo curioso es que, en lo alto de la camelia,  está su compañera, la ocre, afianzada en su rama, haciendo más bonita la planta en su diversidad. Envejece, se oxida, pero…no se cae.

En el mundo que se desarrolla en mi planta de camelias, es mi ídolo

Confirmado : esto es un reality show…

Mira que llevo años temiéndomelo. Mis intentos por notificar mis sospechas a los organismos gubernamentales pertinentes cayeron en saco roto y fuí clasificada como «pirada-paranoica» pero al final, y por desgracia, el tiempo me ha dado la razón.

El continente americano ha caído y en Europa, estamos esperando que nos llegue el turno.La gente ya se ha hecho a la idea : no hay escapatoria posible y nos hemos resignado .

El día que se supo que la Tierra era un gran plató de televisión de las otras galaxias y que nosotros, los humanos, simples concursantes del Global-World-Reality-Show, también fuimos conscientes de que dependíamos de la audiencia alienígena ( ¿qué les gustara a estos? )y de las posibles nominaciones para «salir expulsados del Concurso». Lo que nunca podíamos haber imaginado que , ante nuestro declive como humanidad en general , nos iban a exterminar de esta forma….

Photo by Jonathan Cooper on Unsplash

Al final, se les fue de las manos : nos matábamos entre nosotros, contaminábamos el planeta , dejábamos morir de hambre a otros, … Ni siquiera , enviándonos amenazas globales como una pandemia, sabíamos reaccionar. No había forma de solucionar el entuerto y la audiencia, poco a poco, dejó de seguir el Reality Show de la Tierra. Entonces, los jefes de programación decidieron dar por finalizado el programa con un «Especial» en el que iban a dejar el plató totalmente arrasado y vacío para poder dar paso al siguiente Reality en Ganímedes . El problema es que «el plató» es la Tierra… Si, me refiero a nuestro planeta.

Al final, todo esto era un Reality Show y, amigos, nos han expulsado a todos del Concurso.

Por capullos.

Game Over, terrícolas…

Photo by Sigmund on Unsplash

La viuda, el Sr.Wong y la segunda flor.

Estaba muy ocupada decidiendo mis inversiones. Por un lado, tenía a la viuda de un Rey de Arabia Saudí con un montón de dinero al que no que no podía acceder, si no la ayudaba inmediatamente con algo fácil de hacer.

Me tenía que decidir por la viuda o el Sr. Wong.  Desde Hong Kong, Mr. Wong ya me hablaba de cifras concretas : 35.000.000 USD. Pero antes, debía transferirle 1000 USD -una minucia- para poder acceder a la cuenta bancaria millonaria.

Me sorprende seguir recibiendo este tipo de e-mails, después de haberme negado a colaborar con el príncipe nigeriano y el Dr. Osoijiakhena…

Y mientras yo navegaba en mis tribulaciones de como estos timos pueden seguir en funcionamiento ( si lo hacen es porque aún hay quién pica), otra flor ha caído de mi camelia y me lo he perdido…

NB1 : El scamming se deriva de la palabra inglesa scam, que se podría traducir como “estafa” o “timo”. La viuda y el Sr. Wong están en la lista de los múltiples y variados fraudes detectados en el mundo.

NB2 : Ya han caído dos flores.

Ganímedes

Twitter es una red social :  millones de seres humanos conectados, leyendo, escribiendo y opinando sobre algo. En demasiadas ocasiones es una plaza favorable para la crítica descarnada e insultante. Otras veces, se dan casos de solidaridad y ayuda en cadena que te hacen recuperar la esperanza lo que dura en el #TrendingTopic.

Hay twitteros muy interesantes : de los que se puede aprender, de los que ofrecen información seria y de los que entretienen, pero hay un número inmenso de opinadores compulsivos. Si la fuente o el autor no es oficial, lo que lees es lo que otra persona piensa de una u otra cosa. Cualquier persona, cualquier opinión.  Por ejemplo ( y me entristece recordarlo)  lo que Miguel Bosé opina del #covid, las vacunas y el 5G.

Como opinar es libre y gratis , cuando entro en Twitter , activo un filtro súper selectivo para intentar no confundirme. Es por eso por lo que hace unos días,  hice caso omiso a los avisos de detención del Papa Francisco y el apagón simultáneo en el Vaticano, Berlín y París, pero… lo de Ganímedes me dejó con la mosca tras la oreja. “Última Hora/NASA/ Se detecta señal de radio procedente de Ganímedes”.

«Ganímedes es la la luna helada más grande que tiene Júpiter. La sonda Juno la ha sobrevolado y ha encontrado señales de radio»

Ganímedes tendencia mundial.

Photo by NASA on Unsplash

Pertenezco al grupo de humanos que sí que cree en la vida extraterrestre. Es más, me parece soberbio plantear que, en un marco de tal magnitud , que ni siquiera podemos entender,  como es el Universo, pensemos que somos la única forma de vida viable. Eso sí, no creo que hayan venido nunca por aquí y si lo han hecho, han salido huyendo. Seguro. Pero que un día, se detecte o se comunique con una señal que no proceda de la tierra no me parece descartable. Para nada.

Photo by Paul Gilmore on Unsplash

Después, ya vendría el relato de ciencia ficción : los seres de Ganímedes son buena gente extraterrestre, mucho más evolucionados mentalmente y nos van a dar las claves para salvar la humanidad. O no. Son depredadores de recursos del planeta que solo quieren nuestra energía, nuestra agua o nuestros cuerpos como stock de su despensa alimenticia. Lo de Ganímedes da mucho juego.

En seguida descubrí que lo que se detectó fue una «emisión de radio decamétrica” , producida por nuestras sondas y aparatitos. Para saber más, aquí.

Photo by Hafidh Satyanto on Unsplash

Así que, durante unos minutos, vía Twitter,  me ilusionó saber que había vida ahí fuera. Después, valoré la posibilidad que los Ganímedanos vinieran a salvarnos, después que no, que vinieran a comernos y en ese intervalo, ya supe lo de la radio decamétrica.

El Papa todo Ok y lo de los apagones, nada de nada.

Mea Culpa

Photo by Charles Deluvio on Unsplash

Yo me alegro muchísimo de que se vaya Trump. No es por adhesión a una u otra ideología política. Me da igual que sea rojo o azul. Hay una incapacidad de liderazgo que se torna en un “anti-liderazgo” peligroso y violento. Perturbador. Ahí hay mucho material de estudio para las Ciencias de la Salud Mental, Sociología y Ciencias Políticas.

Me alegraría que se fueran todos los que asumen esas posiciones de confrontación y crispación en todos los países del mundo. También en el mío…

Las generaciones que vienen tienen mucho trabajo por delante porque la nuestra, ha fracasado en esto de la concordia y la conciliación. Les dejamos un planeta hecho unos zorros y un estilo político miserable y viciado en el que los que piensan diferente son incapaces de acordar ni siquiera en lo que están de acuerdo. Ni la grave situación de pandemia mundial ha cambiado las cosas.Triste.

Estos días, veía en televisión a los niños, felices,  jugando con la nieve, y no podía evitar pensar : ¿Cómo disculparnos? ¿Cómo pedirles perdón por el futuro al que les enviamos?

El niño de cuatro años, enfundado en un mono de invierno, tapado con gorro, mascarilla y bufanda, riendo con esa energía infantil tan pura, le tira una bola de nieve al cámara, pero me impacta a mí, directamente en el corazón.

¿Cómo solucionamos esto?

Primera flor caída.

En este 2021, ha caído la primera flor de la camelia.

Lo ha hecho según los cánones de los expertos : no ha ido pétalo a pétalo, la flor ha caído entera. Me la he encontrado así, después de la lluvia.  No he podido oír ese sonido que relatan los poetas japoneses, el “bo-to”, de la flor al caer…

Mientras tanto, ahí fuera, la pandemia va creciendo casi exponencialmente, en Estados Unidos asaltan el Capitolio y la nieve deja a medio país colapsado. Pero van vacunando. Bien.

Creo que voy a sentarme a mirar la camelia, esperando que caiga otra flor. Prefiero oír el “bo-to”, que las noticias.

La piedra sigue ahí.

“El hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra”

Hace ya ocho años, escribí un relato breve , titulado “Esa piedra”, que reedite en el 2018 y que vuelvo a enlazar en este 2021.

La inspiración fue una piedra que encontré y que después pinté. Aún la tengo conmigo…

El relato se centra en la desobediencia del protagonista que decide pintar la piedra para que sea visible y llamativa y uno no se pueda tropezar con ella. La piedra en cuestión es esa con la que el ser humano va tropezando de forma continuada a lo largo de su vida (aunque se diga que solo son dos veces) .

Hoy vuelvo a sacar “Esa piedra”, en su versión pandémica o coronavírica, porque tengo la sensación de que estamos tropezando demasiadas veces con ella . Los profesionales de la Sanidad alertan y la pintan de colores cada vez más estridentes pero los que llamamos » nuestros gestores » ( ya no sé a quién me dirijo, si por Comunidad Autónoma, por ciudad, por país, por continente o por galaxia) siguen sin ver la maldita piedra.

Terrible.

Significado del Proverbio “El ser humano no siempre sabe discernir conforme a la razón y por esa causa no aprende de la experiencia y vuelve a equivocarse en una situación semejante”. (Instituto Cervantes)